DOBE - Capítulo 472
Para los Gatos Voladores, Zhao sería simplemente otra amenaza que eliminar. “Necesito encontrar una brecha en su cobertura”, murmuró, estudiando los patrones de patrulla. Pero cuanto más observaba, más se daba cuenta de que no había brechas. Los gatos habían establecido una red de vigilancia que cubría cada metro cúbico de espacio aéreo. Era un sistema perfeccionado durante siglos de guerra contra polillas invasoras. Cada gato mantenía una distancia perfecta con sus vecinos, y sus rutas de patrulla se superponían de tal manera que ningún intruso podía pasar desapercibido. Zhao intentó volar más bajo, pero los tentáculos de los Brotes de Platino se alzaron de inmediato, sensibles a cualquier movimiento en su dominio aéreo. Intentó volar más alto que la “copa”, pero el aire se volvió tan tenue debido a la increíble altitud de los gigantescos “árboles” que apenas podía mantenerse en el aire. Y mientras tanto, el maná se acumulaba en su sistema. Su medicina funcionaba, pero no era perfecta. Cada respiración le proporcionaba más energía de la que podía procesar, y sus filtros internos comenzaban a saturarse. Sentía la creciente presión, la sensación de estar lleno de maná líquido. La acumulación era sutil, como ahogarse lentamente en poder. Horas después, su visión comenzó a adquirir un tono cristalino en los bordes, y sus movimientos se volvieron lentos mientras su sistema nervioso luchaba por procesar la sobrecarga de energía. Podía beber más, pero entonces no sería suficiente para completar el viaje. “Esto no va a funcionar”, admitió finalmente, sintiendo cómo su visión comenzaba a brillar en los bordes. La retirada era humillante pero necesaria. Zhao se dio la vuelta, volando de regreso hacia el anillo dorado mientras luchaba contra la depresión. Cada metro que retrocedía se sentía como una traición a su misión, pero la alternativa era morir vagando en círculos... en ese lugar no podía permanecer demasiado tiempo o moriría por saturación de maná antes incluso de alcanzar el segundo anillo de platino. “Y hay tres anillos de esto”, murmuró, procesando la información que había recopilado durante su fallida exploración. El segundo anillo de platino, visible a lo lejos tras la valla, mostraba una fusión aún mayor entre los árboles y los brotes. Ahora, enormes enredaderas cubrían los árboles, transformándolos en estructuras gigantescas que se movían con un ímpetu más animal que vegetal, creando gigantes móviles que ocultaban a los gatos dentro de su arquitectura viviente. Lo que habían sido organismos separados en los anillos dorados se habían convertido en componentes de seres mayores; cada árbol era ahora una fortaleza viviente capaz de reubicarse según fuera necesario. Y más allá, sabía por la información de Víctor que el tercer anillo de platino parecía un bosque relativamente normal hasta que uno se daba cuenta de que cada enorme “tronco” era en realidad un Brote de Platino endurecido, y lo que parecían ser múltiples árboles en un inmenso bosque era en realidad un único organismo gigantesco.de vegetación”, murmuró, comprendiendo por fin la magnitud de lo que enfrentaba. El Árbol Dragón dominaba todo el tercer anillo, habiendo derrotado a todos los demás “árboles” rivales durante décadas de guerra territorial. Era el guardián de la montaña cristalina, destinado a protegerla durante cien años antes de evolucionar y ascender al anillo de diamante, dejando la montaña para que un nuevo Dragón la “custodiara”. “Y nuestro rey está allí”, se dijo Zhao, volando de regreso hacia el aire más respirable del territorio dorado. “Luchando contra esa cosa”. ♢♢♢♢ Cuando finalmente aterrizó en el claro del Anillo Dorado 3, el árbol garra seguía allí, custodiando sus secretos. Zhao se permitió un momento de desesperación. Se había estrellado contra un muro de realidad que no podía penetrar. Su nivel era simplemente insuficiente para sortear los anillos de platino; por muy perfecto que fuera su sigilo, no sería mejor que el de las polillas de platino. “Plata 3 en territorio de platino”, murmuró, riendo con amargura. “¿En qué estaba pensando?”. Pero mientras asimilaba su fracaso, una parte de él, la que había escuchado con agrado las ingeniosas soluciones de Ren para ciertas situaciones, empezó a buscar alternativas. El rastro del rey continuaba hacia los anillos de platino. Era innegable. Tenía que encontrar la forma de llegar hasta él. Zhao se detuvo en seco, al darse cuenta de algo de golpe. “¡Espera!”, murmuró, tocando instintivamente el lugar donde residía su Raptor Camuflado. “Hoy es el día”. Con todo el caos de la misión, el peligro constante y la presión de encontrar al rey, había olvidado por completo que su raptor debía evolucionar a Bronce 1 ese mismo día, según los 100 días de Ren. El momento no podía ser peor, o quizá mejor, según se mire. La bestia era de Hierro, así que recibía 8 puntos de cultivo incorrectos al día en Oro y 16 en Platino. Ren le había dicho que tenía un límite de 1000... “Si estás en lugares con demasiado maná”, había dicho el chico con esa seriedad que parecía cómica en alguien de su edad, “el cultivo incorrecto arruinará el futuro de tu bestia. Pero si sube de nivel, la base incorrecta se reinicia a 0/1000... En teoría, deberías subir a Bronce antes de pasar más de 100 días en el anillo de Platino o no podrás cultivar a tiempo... si el maná no te mata, claro, esperemos que no tengas que vivir allí pronto... Pero ¿por qué tenías que hacer esa pregunta tan extrañamente específica?”. Zhao había registrado la información en ese momento, pero no había previsto que la usaría. “Al menos conseguí evolucionar”, murmuró, sintiendo cómo comenzaban los cambios en su sistema al absorber el último cristal preprocesado. Supongo entonces que el "acumulador incorrecto" no se llenó... y si el chico tiene razón, como siempre, puedo continuar cultivando porque ha vuelto a cero y ahora se cargará más despacio. La evolución también resultó ser más beneficiosa de lo que esperaba. Su Búho de Niebla había cargado con casi todo el peso del viaje y su método de 1000 días aún no había comenzado... un método demasiado costoso para un rango Plata 3 como para desperdiciarlo sin estar seguro de poder completarlo correctamente. Aunque contaba con la mayoría de los materiales necesarios gracias a Julius, la duración del proceso lo había hecho dudar. Y había hecho bien en no empezarlo... Lin terminaría su evolución antes que él, una realidad que lo llenaba de envidia profesional. Aunque no sabía que Lin también tendría que reiniciar su método más adelante... En fin, el raptor era diferente. Su evolución seguía siendo la principal y debía ser prioritaria; los 100 cristales debían tomarse en dosis precisas durante al menos 100 días, según Ren. Y aunque este método principal podía interrumpirse sin demasiados problemas, conservando la acumulación a diferencia del de 1000 días... La acumulación incorrecta no suponía un problema para el de maduración de 1000 días... Ambos tenían sus pros y sus contras. Zhao sintió el cambio recorrer su cuerpo, adaptándose a las nuevas capacidades de su bestia. El camuflaje se volvió más refinado, más intuitivo. Sus músculos ganaron densidad sin perder flexibilidad. Sus reflejos se agudizaron un poco y el maná en esta zona empezó a molestarle menos. “Bronce 1”, susurró, sintiendo cómo el poder se asentaba en sus huesos. “Por fin”. La mejora del Raptor era considerable. Aunque, combinada con los aumentos del Búho, seguía siendo menor... Fue al acostumbrarse a sus nuevas capacidades cuando empezó a pensar de forma más positiva, más como Ren. “No se trata de ser más fuerte”, murmuró. “Se trata de comprender mejor”.