LNCrawler

SS - Capítulo 1308

Esclavo De Las Sombras — www.skynovels.net · All chapters

SS - Capítulo 1308

Sunny casi se atraganta con su té. Se había acostumbrado a que Ananke fuera servicial y complaciente, así que no esperaba que se pusiera filosófica de repente. Peor aún, debido a su propio Defecto, no tenía más remedio que responder a su pregunta filosófica._¿Qué es la vida? ¿eh?_Tosió.—Bueno, no lo sé. Para mí, la vida consiste en ser rico y estar cómodo. Si le añades un poco de decadencia a la mezcla, ¡es aún mejor! Si alguna vez consigo construirme una vida tan deliciosa, estaré más que feliz de no mejorar ni crecer nunca... aparte de engordar, claro está...La anciana se rió.—Es un sueño extraordinario, mi señor.Nephis le lanzó una mirada ardiente ante la mención de la decadencia y luego se volvió hacia Ananke.—¿Y el siguiente paso? ¿Cómo se llega a ser Supremo?Su voz era tensa.La anciana se demoró un momento y luego sacudió la cabeza con un suspiro.—Eso no lo sé... y no queda nadie que me lo enseñe. Lamento no poder ser de ayuda.Sunny sacudió la cabeza.—No, no... ya has sido de mucha ayuda. Hemos aprendido mucho de ti.Ananke sonrió.—En ese caso, gracias por esta comida, mi señor y mi señora. He sido bendecida por su gracia. Descansen bien esta noche.Se levantó y añadió, con la voz teñida de melancolía:—...Mañana navegaremos hacia el centro de la ciudad.Tras su partida, Sunny y Nephis permanecieron en silencio un rato. Ambos estaban pensativos, reflexionando sobre las sorprendentes verdades de cómo los antiguos humanos recorrían el camino de la Ascensión antes del Hechizo de Pesadilla.Finalmente, Sunny suspiró.—Parece que antes el Despertar llevaba mucho más tiempo, pero no era ni de lejos tan fatal como lo es con el Hechizo de Pesadilla.Nephis asintió en silencio. Él se rascó la nuca y añadió:—Aunque tengo más curiosidad por otra cosa. Si es posible Despertar sin la ayuda del Hechizo, ¿por qué nadie ha logrado precisamente eso en el Mundo de la Vigilia? ¿Por qué no hubo Despertados en nuestra historia?Ella frunció el ceño.—Quizá sea porque el Mundo de la Vigilia no tiene nada que ver con el Reino de los Sueños y funciona... funcionaba según un conjunto de leyes diferente. O quizá hubo Despertados en nuestra historia, pero sus historias se han convertido en meros mitos.Nephis sacudió la cabeza y añadió, con voz insegura:—Tampoco sería de extrañar que la posibilidad estuviera ahí, pero que nadie hubiera conseguido aprovecharla. Al fin y al cabo, todos los pasos excepto el primero — obtener la capacidad de sentir tu esencia — requieren algún tipo de conocimiento. Formar el núcleo, refinar la esencia, expandir el alma... no podrías hacerlo a ciegas. Para los antiguos humanos del Reino de los Sueños, no era demasiado difícil obtener ese conocimiento. Todo lo que tenían que hacer era observar a las criaturas Despertadas o aprender directamente de una de las deidades.Sunny asintió.—Pero esas deidades murieron hace mucho tiempo. Solo había humanos en el Mundo de la Vigilia, así que no tenían de quién aprender ni nadie que les mostrara que había algo que aprender. Sí... es una buena teoría. La teoría de que nuestro mundo es simplemente diferente del Reino de los Sueños también es buena. Al igual que la de que en realidad hubo unos pocos Despertados en la historia. Todas son buenas teorías. ¿Cuál crees que es la correcta?Nephis se demoró antes de responder. Al cabo de un rato, suspiró.—No hay forma de saberlo. Aún sabemos muy poco sobre el Reino de los Sueños. Tampoco sabemos cómo el Hechizo de Pesadilla infectó nuestro mundo, ni por qué. Pero, personalmente... no me trago que siempre haya habido una conexión entre los dos. Si fuera así, ¿por qué el Mundo de la Vigilia está tan aislado, es tan único... tan singular?Sacudió la cabeza.—¿Por qué no hay similitudes en las lenguas, los mitos, las tradiciones? ¿Por qué nunca hubo una criatura Despertada en la Tierra antes del Hechizo de Pesadilla? ¿Ni fragmentos de alma, ni hechicería, ni Aspectos, ni Defectos? ¿Por qué no hubo Corrupción?Sunny permaneció en silencio un rato, pensando. Luego, dijo tentativamente:—Tal vez fue creado como un santuario... o un arca. Si es así, entonces quizá sea precisamente porque no había Despertados, ni fragmentos de alma, ni hechicería, ni Aspectos... por lo que no hubo Corrupción.Se encogió de hombros con un suspiro.—En cuanto a las lenguas y los mitos, no lo sé. Para ser sincero, no creo mucho en eso del santuario. Solo dije lo que me vino a la mente. Tienes razón... nuestro mundo es el único lugar que era drásticamente diferente del Reino de los Sueños antes de que el Hechizo de Pesadilla lo infectara. No sabemos nada de nada, así que ¿cómo íbamos a saber la razón?Sunny sacudió la cabeza y se levantó para lavar los platos.—En cualquier caso, estoy cansado y es hora de descansar. ¿Dónde vas a dormir?Nephis le lanzó una larga mirada.—... ¿Hay alguna razón en particular por la que lo preguntas?Al oír aquello, casi se le caen los platos sucios.—¿Qué...? ¡Solo quiero saber qué habitación has elegido, para elegir una distinta!Resopló, la miró y sonrió.—Aunque...Pero Nephis ya se estaba levantando.—¡Buenas noches!Unos instantes después, se había marchado.Sunny permaneció de pie un rato, solo en la cámara vacía. Finalmente, suspiró.—... ¿Cómo es que soy el único que lava los platos?\*\*\*—¡Mira!El queche volaba sobre el agua, con las velas llenas de viento. Sunny estaba en la proa, escudriñando la distancia con curiosidad. Nephis estaba unos pasos más atrás, sentada en la cubierta con los ojos cerrados.Al oír su voz, los abrió y miró hacia delante.Allí, una ciudad flotante aparecía lentamente desde más allá del horizonte.Weave.Era mucho más grande de lo que Sunny había imaginado, con innumerables islas artificiales conectadas para formar un todo único. Había una red de canales entre los distintos distritos que servían de carreteras, y un bosque de estrechas torres que se elevaban hacia el cielo. La mayoría eran captadores de viento, igual que la torre de la Casa de la Despedida; algunas aspas aún giraban, otras estaban rotas e inmóviles.Telas escarlatas rasgadas ondeaban al viento.La arquitectura de Weave era variada, etérea y hermosa. Algunos edificios estaban construidos de piedra, otros parecían tallados en marfil, otros eran pabellones de seda brillante y desteñida por el sol. Había distritos con hogares y casas, arboledas de árboles frutales e incluso ciudades-barco enteras ocupadas por un solo palacio elegante o un templo solemne.A cierta distancia de los distritos residenciales, separados de ellos por una amplia extensión de agua, se extendían vastos campos y jardines flotantes.Bañada por la luz de los siete soles, la ciudad flotante resultaba extraña y fantástica.Sin embargo, ni Sunny ni Nephis quedaron encantados por su belleza onírica. Porque, por encima de todo, Weave parecía... inquietante y abandonada.Los altos captadores de viento estaban parados o rotos. Las calles y canales estaban vacíos, sin un alma a la vista. Las arboledas estaban descuidadas y asilvestradas, mientras que los campos estaban desolados y yermos. Algunas ciudades-barco se alejaban a la deriva, con sus mecanismos rotos, mientras que otras estaban inclinadas y parcialmente sumergidas en el agua.Era una ciudad fantasma.Curiosamente, sin embargo, aunque algunos edificios mostraban cicatrices o se habían derrumbado, la mayoría estaban intactos. No era la imagen de destrucción y devastación que habían imaginado.—Bienvenidos a Weave, mi señor y mi señora.La voz de Ananke sonaba ligeramente lúgubre....También sonaba muy diferente a la de antes. Hubo un tiempo en que su voz era débil y chirriante, como madera seca. Ahora, era brillante y melodiosa como un arroyo cristalino._Cierto._Sunny seguía sintiéndose bastante extraño al hablar con la Ananke actual. La vieja sacerdotisa... no, ya ni siquiera podía llamarla así, porque Ananke ya no era vieja.Dándose la vuelta, miró a la joven que timoneaba el queche. Parecía solo unos años mayor que Sunny y Nephis, si acaso...Más que eso, era exquisitamente hermosa. Con su pequeña estatura y su reluciente cabello de ébano, su piel morena y sus penetrantes ojos azules, Ananke parecía un encantador espíritu del río. Su rostro encantador era vivaz y cautivador, y su sonrisa desarmante era lo suficientemente brillante como para iluminar el mundo.—¡Qué raro! ¡Es rarísimo!Sunny se había sentido profundamente incómodo los últimos dos días debido a lo joven que se había vuelto Ananke. Además... a pesar de tener diez veces su edad, parecía demasiado sincera e incluso ligeramente ingenua.¡Esa era la persona a la que había estado llamando abuela!Con un suspiro, Sunny intentó sacudirse la sensación de incongruencia y preguntó en un tono extraño:—¿No nos habías dicho que Weave fue destruida, Ananke? No... no parece tan terriblemente dañada.La joven sacerdotisa permaneció en silencio un rato, y luego respondió con una sonrisa triste:—Hay más de una forma de destruir una ciudad, mi señor.Dicho esto, movió el remo de dirección y dirigió el queche hacia el distrito central de la inquietante ciudad de Weave, donde solo el viento perturbaba el silencio sepulcral y el vacío impregnaba las calles desoladas.