SS - Capítulo 67
**Capítulo 67: Carrera contra el tiempo**\[Tu Eco ha sido destruido.\]Sunny tropezó y casi cae. Cassia le agarró los hombros con fuerza y se inclinó un poco hacia atrás, tratando de ayudarle a mantener el equilibrio. Con hojas caídas volando bajo sus pies, Sunny logró de alguna manera sostenerse a tiempo.'¡No!'La ira y el pesar nublaron su mente, pero ya era demasiado tarde para hacer algo. Su fiel carroñero estaba muerto, destrozado por la criatura gigante. La facilidad y brutalidad con la que el Demonio de Caparazón había diezmado a la pobre y valiente bestia habría sido insultante... si no fuera tan aterradora.Solo le tomó un instante.El Eco había desaparecido. No solo había visto su trágico final a través de los ojos de su sombra, sino que también sintió desaparecer la sutil conexión entre ellos. En su Mar del Alma, una de las esferas de luz se desvanecía y desaparecía, dejando la superficie del agua un poco más oscura. Había perdido su posesión más valiosa.Pero el amargor que Sunny sentía no era solo por lo útil que había sido el Eco, o cuánto dinero podría haberle traído en el mundo real. En realidad, había llegado a tomarle cariño al carroñero sin mente. Era grande, leal y confiable.Incluso parecía poseer una extraña especie de personalidad obstinada y desagradable.Y ahora estaba muerto.Apretando los dientes, Sunny corrió como un loco. Habría tiempo para lamentar la pérdida del leal Eco después.Ahora tenían problemas más grandes."¿Sunny? ¿Qué pasó?"El susurro de Cassia sonaba preocupado y tenso. Debía haber sentido el cambio en su estado de ánimo a través de su postura y lenguaje corporal.Para ser completamente honesto, Sunny no estaba en condiciones de hablar. Subir corriendo la colina a toda velocidad, con la chica ciega a su espalda —sin importar lo delicada y ligera que fuera— había sido una tarea difícil para él sin el apoyo de la sombra. Le costaba respirar, y aún quedaba una distancia considerable hasta el gran árbol. Sin embargo, Sunny tuvo que responder, con la voz ronca y áspera:"Mató al Eco."Entonces, ya no hubo tiempo para más palabras.Porque las cosas estaban empeorando.En la parte baja de la colina, el Demonio de Caparazón estaba de pie sobre los restos mutilados del carroñero, mirándolos con desprecio. Pesadas gotas de sangre azul caían de cada una de sus cuatro extremidades superiores.De repente, el cadáver del Eco comenzó a brillar con una luz suave. Luego, se desintegró en un río de dimintas chispas, que cayeron al suelo y desaparecieron, sin dejar rastro del corpulento carroñero. Incluso su sangre en las guadañas y pinzas del demonio había desaparecido.Después de todo, el Eco era solo una manifestación de una Criatura de Pesadilla muerta y no la cosa real. Vino de la nada y ahora regresaba al estado de nada.Sin embargo, el Demonio de Caparazón no miraba el inesperado espectáculo de luces. En su lugar, miraba un punto particular en el suelo.Allí, una sombra humana solitaria estaba congelada en confusión, sin saber qué hacer. Con el cuerpo del Eco —y consecuentemente, su espaciosa sombra— desaparecido, fue instantáneamente revelada y no tenía a dónde más esconderse.'¡Maldición!'El demonio inclinó la cabeza, luego se movió con la velocidad del relámpago y atravesó la sombra con una guadaña.Sunny se estremeció, preparado para experimentar un dolor cegador...Pero no pasó nada. La sombra, que había levantado las manos asustada, miró hacia abajo a la enorme hoja sobresaliendo de su pecho y se rascó la cabeza.Estaba completamente bien.Bueno, por supuesto... después de todo, era solo una sombra. Había que tener un cuerpo para ser susceptible a tales ataques.'Claro. ¿Qué más pensé que pasaría?'Mientras tanto, el demonio miraba a la sombra indiferente. La luz escarlata amenazante en sus ojos ardía más brillante.Sunny se acercaba al tronco del árbol, temporalmente impulsado por la adrenalina. De lo contrario, ya se habría desmayado por el esfuerzo.'Solo... un poco... más!'Tenían todas las posibilidades de lograrlo. La sombra solo tenía que distraer al monstruo gigante por un momento...Pero parecía que la suerte no estaba de su lado ese día. Abajo, el Demonio de Caparazón recuperó su guadaña. Sin embargo, en lugar de atacar nuevamente a la sombra humana, de repente se dio la vuelta y lanzó una mirada oscura a la cima del Túmulo de Cenizas, donde el árbol gigante se alzaba con toda su magnífica belleza.El muy bastardo era inteligente después de todo.'¡Maldita sea!'Olvidándose de la sombra, el mounstro se lanzó hacia adelante, corriendo de regreso por la pendiente de la alta colina. Se movía con una velocidad aterradora, cubriendo una docena de metros por segundo.'¡Vuelve aquí!' Sunny gritó a su sombra mientras se acercaba al tronco del árbol.Ayudando a Cassia a bajar de su espalda, Sunny recogió la mochila que Nephis había dejado atrás y se la entregó a la chica ciega."Ten cuidado con eso."Cassia asintió, consciente del contenido de la mochila, y la colgó cuidadosamente de su hombro.En ese momento, Estrella Cambiante ya había alcanzado las ramas más bajas del gran árbol. Sin perder tiempo, se movió a un punto por encima de sus compañeros, invocó la cuerda dorada y lanzó uno de sus extremos hacia abajo.Atrapando la cuerda, Sunny rápidamente hizo un lazo y se lo entregó a Cassia."Tú sube primero."La chica ciega dudó por un momento, pero luego lo aceptó. Justo cuando estaba a punto de meter su pie en el lazo, Sunny la detuvo repentinamente."¡Espera! Invoca tu bastón."El bastón de madera que Cassia usaba para caminar era en realidad un objeto mágico capaz de invocar fuertes vientos. En sus viajes, rara vez habían tenido motivo para usarlo. Pero ahora podría ser útil.Sorprendida y sin estar segura de la razón, aun así hizo lo que le había pedido, invocando la Memoria de su Mar del Alma. El bastón de madera apareció en su mano.Sunny abrazó ligeramente a la chica ciega por detrás y giró su cuerpo, guiando la mano que sostenía el bastón en la dirección necesaria. Luego, dijo:"Ahora invoca el viento."En el momento siguiente, una fuerte ráfaga se elevó a su alrededor, lanzando hojas caídas y ceniza al aire. Al instante, una gran parte de la superficie de la isla quedó al descubierto.Más arena fue revelada.Mientras tanto, la sombra corría contra el Demonio de Caparazón. La enorme criatura ya estaba a medio camino de la colina, moviéndose con la velocidad de un tren en marcha. La ágil sombra, sin embargo, era aún más rápida. Ya había adelantado al mounstro y ahora volaba hacia adelante, apresurándose a regresar con su amo."Bien, ahora ve."Sunny ayudó a Cassia a poner su pie en el lazo y dio un paso atrás, observando cómo Nephis subía la cuerda. Lo hacía tan rápido como podía, lo cual era realmente rápido según los estándares humanos.Pero, ¿sería lo suficientemente rápido?Sudando, contaba los segundos y esperaba. Su vida ahora dependía de si la cuerda regresaría antes de que llegara el demonio.Cada momento se sentía como una eternidad.Ya podía escuchar el sonido distante, pero cada vez más cercano, de las ocho enormes patas del Demonio de Caparazón pisando furiosamente a través de la arena.Finalmente, Cassia estaba al nivel de las ramas más bajas del árbol gigante. Nephis la ayudó a salir del lazo y asentarse en la amplia superficie de la rama, luego lanzó la cuerda hacia abajo nuevamente.El demonio se acercaba al árbol, aún oculto de la vista por su enorme tronco.La sombra se deslizó bajo los pies de Sunny y se envolvió alrededor de su cuerpo.Atrapando la cuerda, Sunny prácticamente voló hacia arriba, escalando con una velocidad increíble, impulsado por la adrenalina. Aterrizando en la rama junto a las chicas, rápidamente se dio la vuelta e intentó subir la cuerda. El monstruo no podía notar el brillo dorado de esta... de lo contrario, todo habría sido en vano.Pero quedaba menos de un segundo...'¡Oh no!' pensó Sunny, con el corazón saltándole.Pero entonces Nephis simplemente descartó la Memoria, haciendo que la cuerda dorada desapareciera en el aire.Los tres se agacharon, ocultándose de la vista, y contuvieron la respiración.... Un momento después, la masa furiosa de púas y metal pulido apareció debajo de ellos. El Demonio de Caparazón se detuvo abruptamente, mirando alrededor con sus ardientes ojos escarlata. Sus pinzas chasquearon, como sedientas de despedazar carne. Las terroríficas guadañas se elevaron en el aire, listas para cortar y cercenar.Pero no había nada que matar debajo del gran árbol.El demonio se quedó quieto, mirando a derecha e izquierda. Luego levantó la cabeza y miró hacia arriba. Afortunadamente, la rama donde los tres Durmientes estaban escondidos era muy ancha, más que suficiente para ocultarlos de su vista. Permanecieron inmóviles y en silencio, temerosos de producir el más mínimo sonido.Después de un tiempo, el mounstro finalmente bajó la mirada y observó cuidadosamente el suelo, buscando rastros de posibles intrusos.Sin embargo, el suelo estaba limpio y desnudo, todos los signos de su paso fueron borrados por Sunny con la ayuda del bastón de Cassia de antemano. Al no encontrar nada, el Demonio de Caparazón no tuvo más remedio que alejarse, dirigiéndose a explorar otras partes de la isla.Sunny finalmente pudo exhalar.A cierta distancia, el demonio llegó a los bordes de la zona afectada por la ventisca mágica. Allí, finalmente encontró dos juegos de huellas: una dejada por Nephis, la otra por Sunny.Con un rugido furioso que sonaba como el estruendo de metal desgarrándose, la enorme criatura se precipitó por la ladera del Túmulo de Ceniza, siguiendo las huellas hasta el yermo de abajo.Sin embargo, el desierto gris estaba desolado y vacío, sin ninguna criatura viva a la vista. Estaba teñido de carmesí por el sol poniente.En ese momento, el suelo tembló ligeramente, y un estruendoso retumbar resonó por todo el laberinto, trayendo consigo un viento escalofriante y olor a sal.El mar oscuro estaba regresando.Lanzando una última mirada de odio hacia el yermo, el Demonio de Caparazón se dio la vuelta y se dirigió lentamente de vuelta a la cima del túmulo.