SS - Capítulo 78
**Capítulo 78: Dicha**Por la mañana, Sunny se despertó con el suave susurro de las hojas. Al abrir los ojos, vio los rayos del sol filtrándose a través de la copa escarlata del Árbol del Alma, tiñendo el mundo de delicados tonos rosados. La escena era hermosa y tranquila. Se sentía como si ninguno de los peligros y terrores del Reino de los Sueños pudiera alcanzarlo allí.Una brisa suave le acarició la piel, trayendo consigo frescura y el olor de las hojas caídas.Por primera vez en mucho tiempo, Sunny se sintió en paz.'¿Así se siente estar de vacaciones?'Si era así, entonces su decisión de tomarse unas había sido la mejor que habían tomado jamás.Se incorporó con un bostezo y miró perezosamente a su alrededor. Cassie y Nephis ya estaban despiertas. Verlas le sacó una sonrisa a Sunny.'¿Por qué demonios estoy sonriendo?'Negando con la cabeza, puso una expresión seria y dijo:"Buenos días."Las chicas lo saludaron. Entonces, Nephis inclinó ligeramente la cabeza y preguntó:"Oye… ¿recuerdas por qué no dejamos a nadie de guardia anoche?"Sunny parpadeó. En efecto, ¿por qué no había nadie vigilando el campamento?"Eh… no. Supongo que estábamos demasiado cansados. Además, aquí es tan seguro… ¿para qué privarnos del sueño?"Ella frunció el ceño. Sunny esperaba que Estrella Cambiante los reprendiera, pero, inesperadamente, simplemente se encogió de hombros."…Supongo."'Hmm. Eso no es típico de ella. ¿No soy el único que está de buen humor?'Para hacer sentir mejor a Neph, señaló hacia abajo y dijo:"No te preocupes. Mi sombra nos habría advertido si algo hubiera pasado."Ella pareció haber olvidado ya su pregunta, volviendo a lo que sea que estuviera haciendo antes. Los tres estaban muy distraídos últimamente. Sunny suspiró."Entonces… ¿qué van a hacer hoy?"Cassie se volvió hacia él con una sonrisa y respondió en tono burlón:"¡Nada! Estamos de vacaciones, ¿recuerdas? Así que solo vamos a descansar y relajarnos."'Suena como un plan. Hablando de planes…'En ese momento, Cassie frunció el ceño y dijo con una expresión cómicamente severa:"¡Tú también, Sunny! No se te permite planear, tramar ni maquinar. Solo siéntate y disfruta del día. ¿De acuerdo?"Sunny se rascó la nuca."Está bien."Sentía como si estuviera olvidando algo.Pero, ¿qué?Mirando a Nephis, Sunny dudó y preguntó:"Recuérdame, ¿por qué subiste al Árbol del Alma ayer?"Ella lo miró con confusión."Eh… no lo recuerdo bien. ¿Por los frutos?"Sunny sonrió al recordar los frutos milagrosos y asintió.'Sí. Tiene sentido…'\*\*\*Pasaron unos días. Sunny, Nephis y Cassie los pasaron holgazaneando, sin preocuparse por nada en el mundo.Sus cuerpos y mentes cansadas necesitaban tiempo para descansar.Dormían hasta el mediodía, comían los deliciosos frutos y se sentaban alrededor del fuego, hablando o simplemente disfrutando del calor. A veces jugaban o se entretenían con otras cosas.Otras veces, se quedaban en silencio, disfrutando de la sensación casi olvidada de la privacidad. Sunny había sido un solitario la mayor parte de su vida, así que estas últimas semanas que había pasado junto a otras personas, sin un solo minuto para sí mismo, habían sido una experiencia agotadora. Saboreaba la oportunidad de estar a solas con sus pensamientos otra vez.Por suerte, la isla era lo suficientemente grande como para que los tres pudieran mantenerse separados si no querían ser molestados.Aunque no ocurría muy seguido.Al principio, Sunny pensó que holgazanear sin hacer nada se volvería aburrido muy rápido, pero sorprendentemente no fue así. Se sentía perfectamente bien simplemente acostado en el suelo, mirando las ramas del Árbol del Alma balancearse suavemente, atrapado en un ensueño dichoso. En momentos como esos, perdía la noción del tiempo, y solo se daba cuenta de que habían pasado horas cuando el sol estaba a punto de ponerse.El concepto del tiempo, en general, se había vuelto extrañamente difícil de captar. Sunny no estaba del todo seguro de cuántos días llevaban en la pacífica isla. Estaba bastante convencido de que era menos de una semana, pero no podía recordar con exactitud.No poder recordar algo se había vuelto algo común. Los tres estaban volviéndose cada vez más distraídos y olvidadizos. A veces, Sunny se sorprendía intentando recordar detalles de su vida anterior o notando lo extraño de su comportamiento. Pero un minuto después, olvidaba esas preocupaciones, distraído por algún pensamiento o suceso trivial.Su memoria se volvía cada vez más borrosa. Lo único claro en ella era lo deliciosos y refrescantes que eran los frutos mágicos, lo agradable que era vivir bajo la sombra del Árbol del Alma, y lo magnífico que era.El Árbol era hermoso, benevolente y generoso. Los protegía de la plaga maldita del laberinto carmesí, mantenía alejados a los monstruos y les brindaba sustento tanto para sus cuerpos como para sus núcleos del alma. Sunny estaba cada vez más convencido de que haber encontrado el majestuoso Árbol del Alma era una verdadera bendición.La idea de dejar atrás sus dones y volver al horror del mundo exterior resultaba cada vez menos atractiva.¿Por qué irse, si eran perfectamente felices allí?Bueno… al menos dos de ellos lo eran.Aunque Nephis estaba tan despreocupada y tranquila como Sunny y Cassie al principio, con el tiempo se volvió extrañamente melancólica y sombría. Parecía haber regresado a su antiguo yo, distante y poco sociable.En lugar de conversar o relajarse con ellos, Estrella Cambiante terminó pasando la mayor parte de su tiempo sentada sola en el borde occidental de la isla, mirando a lo lejos con ojos sombríos. Sunny no tenía idea de qué le pasaba.Estaba preocupado por ella. Ni siquiera los frecuentes y persistentes lapsos de memoria lograban superar su inquietud por Neph.Una de esas tardes, Sunny se acercó a la ladera occidental de la isla, sintiendo como si su cabeza fuera a partirse del dolor. Por alguna razón, seguía olvidando el motivo de su visita en el camino. Le costó toda su fuerza de voluntad mantener sus intenciones.Quería ver cómo estaba Nephis.Como siempre, ella estaba sentada en la cima del borde occidental, mirando a lo lejos. Sunny subió y se sentó junto a ella, mirándola con duda."Hola, Neph."Estrella Cambiante lo miró. Su expresión indiferente había regresado, haciendo inútil cualquier intento de comprender sus emociones reales.Sin embargo, era evidente que no estaba bien."Hola."Sunny se rascó la nuca.¿Estaba viendo mal, o el cabello de ella estaba un poco más largo que antes?"¿Por qué no estás disfrutando de las vacaciones?"Estrella Cambiante frunció el ceño. Después de un rato, dijo:"¿No deberíamos… seguir avanzando hacia el oeste?"Él alzó las cejas, sorprendido."¿Oeste? ¿Qué hay en el oeste?"El ceño de Neph se profundizó, convirtiéndose en una mueca de frustración."Yo… no lo recuerdo. Pero siento… siento…"Se quedó en silencio, y luego dijo en voz baja:"Siento que tengo que hacer algo muy importante."'¿Abandonar el Árbol del Alma? Qué idea tan extraña…'Sunny reflexionó un momento, tratando de entender de dónde había sacado esa idea de que debían moverse. Finalmente, preguntó:"¿Y por qué hacia el oeste, de todos los lugares?"Nephis se volvió hacia él. Había una extraña y dolorosa expresión en su rostro. Apretando los dientes, susurró:"No lo sé."Sunny suspiró.Si ella no lo sabía, él, por supuesto, tampoco tenía idea. Lo único que sabía era que quería hacerla sentir mejor.¿Pero cómo?Sunny frunció el ceño, tratando de pensar en una forma. Sentía que había algo muy obvio que estaba olvidando. Algo que borraría de inmediato el sufrimiento de Neph…Cuando se dio cuenta, se quedó paralizado.'¡Por supuesto! ¿Cómo pude olvidarlo…?'La respuesta era tan clara. Solo tenía que subir al Árbol del Alma y encontrar un fruto especialmente jugoso para que ella lo comiera…