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LTC - Capítulo 14

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 14

**Capítulo 14: La Estrella Negra más débil \[2\]**Una oscuridad familiar me envolvió.Una que desapareció con la aparición de una rueda.**¡Trrrrr—!**La rueda giró.Los colores se alternaban uno tras otro.La escena me resultaba familiar, y esperé conteniendo la respiración. Una vez más, recordé el dolor que había sufrido después de aquella experiencia, y el nerviosismo empezó a invadirme.¿En qué emoción se detendría...?“Que no sea miedo.”Cualquier cosa menos eso.La rueda finalmente se detuvo, y mi mirada cayó sobre la larga flecha roja.“Ah.”Azul.Tristeza.El mundo tembló. El escenario a mi alrededor empezó a cambiar lentamente, y mi cuerpo se hundió en lo que parecía ser... ¿un sofá?¿Eh?Poco a poco, un entorno comenzó a formarse.De repente, sentí el pecho pesado.—Huuu.Lo suficiente como para hacerme querer respirar profundamente.—...¿Por qué?Me lamí los labios.Estaban secos.Mi boca tembló.—¿P-por qué estoy de vuelta aquí...?Hogar.Ese lugar que conocía demasiado bien.Era mi hogar.El lugar donde vivía antes de llegar a este mundo.—J-ja.El dolor en mi pecho se intensificó. Uno acompañado por una sensación de vacío.Yo... extrañaba este lugar.Sabía que era falso. Una creación de la habilidad que estaba usando....Por eso dolía.Porque sabía que no era real.—Mierda.**Clic.**La puerta se abrió y una figura familiar entró.—¿Noel...?—Ey, ya volví, hermano.No se veía diferente a como lo recordaba. Con su sonrisa habitual, caminó hacia la mesa de la sala.Mis dedos se retorcieron.—Traje comida para llevar. Algo cara, pero vale la pena. Ese restaurante chino es demasiado bueno~ ...Creo que me volví adicto.—Oh.El restaurante chino.Cierto.Era su lugar favorito.Miró hacia atrás y sonrió.—Ey~ También traje algo para ti. No pongas esa cara.—...Abrí la boca, pero fui incapaz de hablar. Las palabras simplemente se negaron a salir.Todo esto...Se sentía tan real.“¿Será posible que todo lo que experimenté haya sido falso...?”En el fondo, sabía que no tenía sentido. El dolor que sentí. La frustración que sentí. Todo lo que viví.¿De verdad fue falso?¿Todo?—¿Hermano?Noel se giró. Su sonrisa de siempre seguía allí. Con el plato en las manos, caminó en mi dirección hasta detenerse frente a mí.—...Estudié su rostro con atención.—Toma.Y entonces lo entendí.—Come bien.No me estaba mirando.El plato atravesó mi cuerpo y terminó descansando tranquilamente sobre el sofá.—...Asegúrate de comer bien.Luego volvió con calma a la mesa y empezó a comer, dándome la espalda.—Ja.Mi corazón se comprimió.Las emociones que sentía eran completamente mías. No era como la última vez, cuando habían sido inyectadas en mí.Sentí un dolor agudo, como si me apuñalaran el corazón. Mi respiración se cortó, como si mis vías respiratorias estuvieran siendo aplastadas...Todo por el simple hecho de que...—...Está bueno, ¿verdad?Los hombros de mi hermano estaban temblando.Era extraño. En mi mente sabía que esto era falso. No había forma de que mi hermano actuara así. Pero... ¿de verdad era así?¿Lo que estaba viendo era realmente falso?...¿O esta era la realidad de su vida ahora?—¿E-estás disfrutando la comida?Nunca miró hacia atrás.Era como si no pudiera hacerlo.Pero podía verlo.Sus hombros...Estaban temblando.Más que antes.—...¿Por qué?Me estaba quedando sin aire, y mi visión se volvió borrosa. Un dolor distinto a cualquier otro invadió mi cuerpo.¿Por qué tenía que ser así?Un leve ruido me llamó la atención.—...!Si no fuera porque estaba clavado en el sitio, me habría puesto de pie de inmediato.—¡Noel!Grité con todas mis fuerzas. El pánico inundó cada parte de mí mientras intentaba luchar contra las cadenas que me mantenían sujeto al asiento.Pero...Mi voz no lo alcanzaba.—¡Detente! ¡Detente ahora mismo! ¡No puedes...!—J-ja...No podía alcanzarlo.—...Contra su sien, Noel sostenía un arma.—No, no, no, no, no...¿Qué era esto?¿Qué estoy viendo?¿Cómo pudo...?Ahhhh.—¡¡Ey!!Era como si un pedazo de mi corazón estuviera siendo arrancado. Raspado. Mi cuello se tensó, y las venas sobresalieron.—¿¡Qué estás haciendo!?¡Detente!¡Detente...!—...Estoy cansado.Noel permaneció inmóvil.Su voz parecía vacía. Como si hubiera perdido todo rastro de sí mismo.—¡No, no lo hagas! Yo... ¡Ah!—Oye, hermano...Finalmente, se giró para mirarme.Fue entonces cuando dejé de luchar.**Goteo... Goteo...**Su rostro estaba cubierto de lágrimas. Pero lo más aterrador eran sus ojos... Estaban vacíos. Desprovistos de esa chispa habitual que siempre tenía.Ah, no...—...¿Por qué me dejaste?Sabía que no me estaba hablando a mí. No había nadie en la habitación. Solo estaba él. Estaba hablando consigo mismo.Pero...Me sentí obligado a responder.—Yo no elegí irme.—Cierto, no tenías elección.Respondió de una forma que sugería que podía escucharme. Pero yo sabía que no podía.Después de todo, no me estaba mirando.—Hace frío. Estoy solo. No tengo a nadie. Nuestros padres murieron. Tú eras el único que me quedaba. Ahora que te fuiste... a nadie le importo.—...Ah.Mi pecho golpeó con fuerza.El dolor parecía arrancarme las palabras de la garganta.—T-tengo miedo...**Una lágrima cayó.**—No sé qué hacer... ¿Por qué todos me abandonan...? ¿Qué hice? ¿El problema soy yo...? ¿Eso es?No, eso no es...—Jeje...Una risa hueca escapó de sus labios.—...Debería terminar con esto, ¿verdad? Así... ya no estaré solo. En el peor de los casos, estaré en la oscuridad. No es tan diferente a lo de ahora.—¡¡No!!Finalmente, reaccioné.Lo que reemplazó el dolor que enredaba mi corazón fue otra emoción.Ira.Sabía que no podía escucharme, pero aun así hablé.No, grité.—¡¡Idiota de mierda...!! Yo lo detuve todo para que tú pudieras vivir mejor.Mi quimioterapia....La detuve porque quería que él tuviera una vida mejor. Tenía suficientes ahorros para sobrevivir hasta terminar la escuela. Entonces... ¿cómo podía simplemente terminar con todo?¿Mi sacrificio no sirvió para nada?No, no...!—¡¡Mierda!! ¡Detente!—...Si estuvieras aquí, probablemente me regañarías. Me dirías lo idiota de mierda que soy, ¿verdad?Entonces perdí la voz.—¿Acaso te pedí que dejaras la quimio? ¿Crees que alguna vez me importó el dinero...?No, eso...—Eso solo fue una excusa tuya, ¿verdad?—...¿Qué?—Tenías miedo.Sentí que me quedaba sin aliento.—...No.—Dejaste la quimio porque te perdiste a ti mismo. Tenías miedo de pasar tus días sin sentido, sabiendo que no tenías un futuro al que mirar. Elegiste la forma más rápida de irte. Dejarme dinero... eso solo fue una excusa que probablemente te repetiste a ti mismo.—No, eso...—...Lo sé. Después de todo, ahora soy igual que tú.Eso...Llevé mi mano hacia mi pecho.Dolía.Dolía demasiado.El dolor se estaba apoderando de mí.—Jaaa... Jaaa...Mi visión se nubló, y cada respiración venía acompañada de aún más dolor.La mano de Noel tembló.—...Si tú puedes huir, yo también puedo, ¿verdad?Me miró.Esta vez, realmente se sintió como si pudiera verme.—...Las lágrimas, sin pedir permiso, se acumularon en mis ojos, y mi boca tembló.¿Qué era esto?¿Cómo podía doler tanto hablar...?—No te molestará si me uno a ti, ¿verdad?—...No, no.Mi voz salió débil.Descubrí que ya no podía gritar. La energía abandonaba mi cuerpo. Esa sensación de impotencia...Se grababa lentamente en mi mente.También el dolor.—J-ja...Noel sonrió. De cierta forma, su sonrisa parecía liberadora. Pero lo único que yo podía sentir era impotencia.Podía sentir cómo me rompía.Los colores comenzaron a desvanecerse del mundo.Pude ver una versión más joven de él, de pie frente a mí, pidiéndome que le comprara helado. Fue apenas unos meses después de la muerte de nuestros padres.En ese entonces, solo éramos nosotros dos.Él tenía apenas diez años. Recuerdo claramente ese día porque... ese fue el día en que recuperó su sonrisa.Trabajé duro para que siguiera siendo así.Para que nunca dejara de sonreír.Así que...Al mirar la escena frente a mí, sentí que me quedaba sin aire.Su sonrisa.La que prometí proteger.Había desaparecido.Yo se la arrebaté.—Duele...**El arma cayó con un golpe metálico.**—...!Me estremecí. Mi respiración pareció atorarse en mi garganta mientras el arma caía de la mano de Noel. Sus ojos, que parecían no tener luz alguna, bajaron.**Goteo... Goteo...**Y las lágrimas continuaron cayendo de ellos.Mordiéndose los labios, se recostó débilmente hacia atrás.—Yo... tengo miedo.Se cubrió el rostro con ambas manos.—No quiero morir.Sus hombros temblaron.—...Pero tampoco quiero vivir.El mundo comenzó a desvanecerse.—¿Q-qué hago...?Justo antes de que todo desapareciera, giró la cabeza una vez más en mi dirección.—...Dime, hermano. ¿Qué hago?Esa fue la última vez que escuché su voz.La luz envolvió mi visión y me encontré en un lugar familiar.Todas las miradas estaban fijas en mí.—J-ja...Pero lo único que podía sentir era dolor.Mi pecho se sentía apretado y pesado.Cada respiración era más difícil que la anterior.Y mi visión estaba borrosa.Fue en ese momento cuando cerré los ojos y vi una notificación.| Nv. 2 \[Tristeza\] EXP +15%“¿Nivel 2...?”Al principio me sorprendió, pero luego lo entendí.A diferencia del miedo, estaba familiarizado con la tristeza. Era todo lo que había conocido en mi vida anterior. No era extraño que mi comprensión de ella fuera mayor que la del miedo o cualquier otra emoción.Y con esos pensamientos, abrí los ojos.—...¿Cuándo fue la última vez que lloraste?Las palabras salieron de mi boca de repente. Fluyeron con más suavidad de lo que esperaba.Iban dirigidas a una sola persona.—¿Eh...? ¿Qué estás—? ¿Eh? Ah...Se detuvo a mitad de la frase.Un silencio extraño llenó mi entorno.Uno que rompí al levantarme de mi asiento. Bajo las miradas de todos los presentes, caminé por los pasillos entre los asientos hasta detenerme frente a él.Su atención no estaba en mí.—E-esto... ¿Q-qué es esto...?Confundido, se tocó las mejillas.Estaban cubiertas de lágrimas.Apretando su camisa, levantó la mirada hacia mí.—¿Q-qué está pasando? ¿Qué me hiciste?No respondí.En su lugar, pregunté:—¿Te toqué?—Ah... J-ah.Las lágrimas corrieron con aún más fuerza mientras su rostro palidecía.Apreté los dientes y levanté la cabeza. Los recuerdos de la escena que acababa de presenciar se repitieron en mi mente, amenazando con hacer que las lágrimas salieran de mis ojos.Pero las contuve.Dejé que el dolor se concentrara en mi pecho, donde todo se había acumulado.En cambio, dirigí mi atención hacia Anders.Abrí los brazos.—...Dices que soy débil.No apto para mi puesto.—Aquí tienes tu oportunidad. Golpéame.—Uekh... Yo...Con la mano en el pecho, solo pudo mirarme.Yo le devolví la mirada.—Entonces no puedes...?Extendí la mano y agarré su hombro. Se estremeció al sentir mi toque, pero no fue capaz de liberarse.—Dime.Parecía sentir demasiado dolor como para responder.Podía entenderlo.Mi cuerpo estaba siendo devorado desde dentro. El dolor era insoportable, y cada segundo de pie se sentía como una tortura.Pero aun así me mantuve firme.No podía mostrar debilidad.Todavía no.Entonces recordé las palabras que me había lanzado antes:“Incluso así, dudo que puedas hacerme algo.”Fue entonces cuando pregunté:—...¿Estoy haciendo algo ahora?No respondió.Apretando su hombro, murmuré:—Eso pensé.