LTC - Capítulo 156
## Capítulo 156 La Orden de los Serafines Plateados \[2\]“Mátame.”“....Duele. Ayúdame.”“Vino del cielo. Me duele todo.”Las voces se abrieron paso en mi mente como susurros silenciosos, con un sonido que recordaba al siseo de una serpiente.Había más de una, y hablaban unas encima de otras.“Eso... quema.”Sentí un escalofrío recorrerme la piel al escucharlas.Por suerte, no me afectaron demasiado.Después de unos segundos, pude ahogar las voces en mi cabeza.Levanté la mirada.El aire y el suelo estaban secos, mientras arriba se extendía un cielo gris, marcado por un distante orbe blanco brillante.Estábamos cerca de un amplio camino rocoso, rodeados por numerosos guardias. A la distancia, la silueta de una fortaleza apareció débilmente ante la vista.Probablemente era la estación de suministros.“Ha pasado un tiempo desde que estuve aquí.”La Dimensión Espejo.—¡Mi cabeza...!Lo que me sacó de mis pensamientos fue el grito repentino que vino desde atrás.Cuando me giré, quedé atónito por lo que estaba viendo.—¡Akh!—¡Ugh! ¿Q-qué está pasando?!—....¡Duele!Sujetándose la cabeza, algunos cadetes se arrodillaron en el suelo, mientras otros directamente tropezaron hacia adelante. Al mirar, pude ver que incluso Leon, Kiera, Aoife, Evelyn y todos los cadetes de mayor rango estaban enfrentando problemas similares.“¿Qué está pasando exactamente...?”Estaba algo confundido.Aunque las voces eran molestas, eso era todo.Cerré los ojos por un momento y permití que las voces entraran en mi mente una vez más.“¡Sálvame...!”“Duele. Me estoy quemando.”En el momento en que bajé la guardia, las voces se arrastraron dentro de mi mente como los suaves susurros de una serpiente, resonando con fuerza en mi cabeza. Intenté concentrarme en lo que decían, pero no pude sacar mucho de ello.“Parece que están sufriendo...?”Mis cejas se fruncieron y, apenas, sentí una ligera incomodidad.Pero eso fue todo.La incomodidad era solo eso.Incomodidad.No era como con los otros cadetes, quienes parecían estar sufriendo profundamente.—Bienvenidos a la Dimensión Espejo.Una voz áspera resonó de repente. Me giré y vi a un hombre corpulento, con bigote y cabello negro, parado a unos metros frente a nosotros. Vestido con una armadura ligera, sus cejas fruncidas y su intensa mirada marrón estaban fijas directamente en nosotros.—Esto de aquí no se parece en nada al área que han encontrado antes. Ahora estamos en las partes más profundas de la Dimensión Espejo. La Región Amarilla.Hizo una pausa para dejar que sus palabras calaran.Los cadetes seguían luchando, así que muchos tenían dificultades para entenderlo.Pero yo entendí sus palabras.“La Región Amarilla, eh?”Las zonas dentro de la Dimensión Espejo iban desde negro, amarillo, naranja y rojo, siendo rojo el área más peligrosa.La Zona Amarilla era la segunda zona más fácil.Mirando alrededor, no había mucha diferencia en comparación con la Zona Negra, aparte de las voces.¿Las cosas serían aún más distintas en las zonas superiores?—Las voces que escuchan en sus cabezas. Las llamamos Tonos Espejo. En ciertas áreas, se vuelven más fuertes y frecuentes. No les hacen daño físico, pero...El hombre corpulento miró alrededor antes de señalar su sien con el dedo.—Pueden joderles la mente.Sus labios se curvaron en una sonrisa antes de empezar a reír.—Hay dos formas de mitigar las voces. Una, se acostumbran a ellas. Dos...Rebuscando en su bolsillo, sacó un pequeño collar.—.....Usan esto.Lo dejó colgando frente a él, y su mirada recorrió el lugar antes de finalmente fijarse en mí. Su expresión cambió ligeramente.—¿Hm? Tú pareces estar bien.—...Es un poco molesto, pero sí.—Huh...Asintiendo ligeramente, sus ojos se entrecerraron.—Si puedes resistir tanto, entonces debes tener una fuerte resiliencia mental.Se veía y sonaba impresionado.—.....Espera, ahora que te miro mejor, me resultas familiar.Acercándose un poco, se pellizcó la barbilla antes de abrir los ojos con comprensión.—Ah, ya sé quién eres.Una sonrisa se formó gradualmente en su rostro.Luego procedió a lanzarme el collar.—Puede que esto te parezca interesante, Estrella Negra.Agarré el collar y lo observé.¿De qué iba este tipo?Al mirar hacia abajo, el collar no parecía nada especial. Hecho de metal, tenía una sencilla gema negra en el centro con bordes simples. Eso era todo.Nada de tallados elegantes ni nada de ese estilo.No había nada impresionante en él.Tampoco pesaba mucho. Se sentía bastante ligero en mi mano.—Esto es...?—Una reliquia que usamos para lidiar con las voces.Respondió el hombre mientras se tocaba suavemente el bigote.—Oh.Al ver la expresión que estaba haciendo, pude adivinar que había algo más.—.....También es el mejor contraataque para——Magos emotivos.Terminé la frase por él.Su rostro se contrajo de inmediato cuando lo hice. Parecía estreñido. Probablemente esperaba que actuara sorprendido y esas cosas.No era tanto que su expresión lo delatara, sino que era fácil de deducir.—Como antes dijiste que lidia con las voces, que están relacionadas con la estabilidad mental, es seguro asumir que funciona para contrarrestar la magia emotiva, ¿no?Ahora sí parecía realmente estreñido.—.....Ignorándolo, me puse el collar y, en el momento en que lo hice, sentí una ola de alivio recorrer mi cuerpo.Las voces que permanecían en el fondo de mi mente desaparecieron así sin más.“No está mal.”.....Pero tampoco era bueno.En cierto modo, el collar sugería que existían dispositivos que podían usarse para contrarrestar la magia emotiva. Necesitaba tener cuidado con ellos.“Me pregunto qué tan efectivos son.”Probablemente eran efectivos hasta cierto punto.Sin embargo, considerando que la gente seguía temiendo a los magos emotivos, podía decirse que no podían impedir por completo que sus emociones fueran influenciadas.—Tsk.El hombre chasqueó la lengua antes de retroceder.Parecía haber perdido todo interés en mí. Luego miró alrededor y empezó a ayudar a los otros cadetes entregándoles collares.—Usen esto. Si se lo ponen, podrán detener las voces.Algunos de los cadetes más fuertes pudieron caminar hacia él para recibir el collar, mientras otros tuvieron dificultades para hacerlo.Al final, tomó más de diez minutos conseguir que todos usaran los collares.Para cuando todo terminó, estábamos alineados frente al hombre.—Bien, parece que todos están bien.Frotándose las manos, su mirada cayó sobre nosotros.—Permítanme presentarme. Soy Micheal Morland. Supervisor de la Estación de Suministros A876. Estoy aquí para darles un breve resumen de la situación antes de enviarlos hacia la estación de suministros, donde encontrarán a los Gremios encargados de cuidarlos.Continuó hablando sin parar durante la siguiente hora o algo así....Hablaba tanto que a mitad de su discurso ya había empezado a aburrirme.En general, sus palabras podían resumirse así:“No se aventuren fuera de la estación de suministros. Monstruos de rango Terror deambulan libremente fuera de los muros de la estación.”Eso parecía obvio.“Los collares deben cambiarse todos los días.”Interesante.Así que tenían desventajas.“Hay tiendas dentro de la estación de suministros. Cuando haya tiempo, podemos revisarlas. Y eso si tenemos permiso de los Gremios en los que estamos.”Ni de broma, soy pobre.“La misión de rescate comenzará en dos días.”Eso era todo, creo.Había un poco más, pero no era nada importante. Algo sobre los baños y demás.—Eso es suficiente de mi parte, entonces.Micheal asintió con satisfacción. Luego, echándonos una última mirada, giró el cuerpo y nos guio hacia la estación de suministros.—Síganme.Estaba a punto de seguirlo cuando alguien tiró de mi ropa.Al girarme, dos ojos rojo rubí aparecieron a unos centímetros de mi rostro. Detrás de ella había unas cuantas figuras que reconocía. Específicamente, Josephine, Luxon y Anders.Mi grupo anterior.Los miré durante un momento antes de volver mi atención a Kiera, quien me había llamado.—Oye, tú.—.....Tengo nombre.—Lo sé.—.....—¿Qué? ¿Por qué te ves tan molesto por eso? Uh, no, espera. Así es como te ves siempre.—¿Uh? ¿De qué estás hablando?Josephine interrumpió de repente.Todas las miradas cayeron sobre ella.—Esta perra, ¿de qué estás hablando?Parpadeando, Josephine miró alrededor.—.....¿Qué quieres decir con de qué estoy hablando? ¿De qué estás hablando tú?—¿Uh? Habla con sentido por una vez.—¿Ah...?Josephine se giró para mirar a Anders y Luxon antes de señalar mi rostro.—Ustedes dos, díganme algo. ¿Esta cara parece la de alguien molesto?—No.—.....No.Los dos sacudieron la cabeza con confusión.Ante eso, Josephine volvió a mirar a Kiera.—¿Ves?—.....¿Veo qué?Kiera frunció el ceño.Luego, girándose hacia mí, ladeó la cabeza.—Es obvio que está molesto por eso. Cuando está molesto, su ceja izquierda tiembla y su nariz se arruga. Es jodidamente obvio.—¿Eh?—.....¿Qué? ¿Ustedes no lo notaron?—No, por qué íba——Cuando está feliz, también es obvio. Primero, no es tan seco como suele ser. Segundo, sus cejas normalmente se levantan un poco más de lo normal.—¿Qué...?—¿En serio no notaron eso?Preguntó Kiera, mirando a los demás como si fueran estúpidos.El único problema era,“¿Yo hago eso...?”Ni siquiera yo lo sabía.“....Y yo que pensaba que estaba haciendo un buen trabajo evitando mostrar expresiones.”Claramente, no lo estaba haciendo tan bien como pensaba.—En fin.Kiera volvió a centrar su atención en mí.—¿No escuchaste al tipo?Reaccioné.—....¿Sobre qué?—Después de que terminemos con la explicación de nuestros Gremios, dijo que si queremos recorrer la estación de suministros tenemos que hacerlo en grupos de al menos cuatro. Como yo no...El labio de Kiera tembló. Parecía estar luchando por terminar su propia frase.—Entonces, como... Heeh.Más o menos podía adivinar qué intentaba decir.—No tengo... Um, yo no——¿Tienes amigos?—¡Uhk!La expresión de Kiera se derrumbó.—Creo que ya hemos en——Está bien.La interrumpí antes de que pudiera empezar a despotricar.Quizás tomada por sorpresa por mi aceptación, Kiera no supo cómo reaccionar. Miré a los demás antes de sentir cómo las comisuras de mis labios se curvaban.—No me molesta pasar algo de tiempo con mis secuaces.—....—....Las expresiones de todos los presentes cambiaron.—H-ho.Especialmente Kiera, quien respiró profundamente y me sonrió.Era una sonrisa dulce.—....Eres gracioso.Eso dijo.Pero por alguna razón, sus ojos parecían fijos en mi cuello.Inconscientemente levanté la mano para masajearlo.Su mirada...Se sentía incómoda.Asentí antes de darme la vuelta.—Gracias.Por alguna razón, no me sentía seguro.