LTC - Capítulo 16
**Capítulo 16: Dimensión Espejo \[1\]**Poder sobre las emociones.Era un poder interesante.Tristeza, ira, felicidad... De una forma u otra, todas estaban conectadas entre sí. Si se explotaban correctamente, la tristeza podía traer ira, la ira podía traer miedo, y el miedo podía traer felicidad...Todas estaban conectadas, y las combinaciones eran infinitas.Pero...—¿Podré conservar la cordura?Ese poder venía con una desventaja enorme....Mi cordura.La estaba devorando lentamente.—Huuu.Respiré profundamente para relajar la mente.—Estado.Una pantalla familiar apareció en mi visión. Mi mirada terminó cayendo sobre los hechizos listados.Había algo que me daba curiosidad.﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Ira﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Tristeza﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Miedo﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Felicidad﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Asco﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Sorpresa—...Levanté la mano en silencio y la extendí hacia la ventana frente a mí.—...Nada.Una vez más, mi mano atravesó el panel. No era un resultado sorprendente. Había probado muchos métodos, pero no parecía posible tocarlo físicamente.¿O sí?Probé algo diferente.Cerrando los ojos, concentré mi atención en la zona cerca de mi abdomen. Lentamente, una corriente cálida recorrió mi cuerpo, y la guié hacia mis dedos.Mi mano experimentó una extraña sensación de cosquilleo, parecida a cuando se te duerme una extremidad.Sin darle demasiada importancia, extendí la mano hacia el panel. Más específicamente, hacia el primer hechizo.Ira.—...!﹂ Hechizo de tipo principiante \[Emotivo\]: Ira﹂ Nv. 1 \[0%—\[13%\]———————100%\]Una pequeña barra apareció justo debajo.—...Por fin.Hubo un cambio, y pude hacerme una idea de mi progreso actual.Procedí a tocar las otras barras.**Tristeza** — Nv. 2 \[23%\]**Miedo** — Nv. 1 \[37%\]**Felicidad** — Nv. 1 \[37%\]**Asco** — Nv. 1 \[37%\]**Sorpresa** — Nv. 1 \[37%\]—Interesante.El único hechizo que estaba en nivel 2 era \[Tristeza\]. Esa revelación no me sorprendió. Ya lo sabía.Lo que no sabía era su progreso.23%...Era mucho más de lo que pensaba.—...Así que, al final, la experiencia de la vida real sí cuenta para el progreso. Mi experiencia de vida. No la de Julien.El hecho de que ya estuviera en nivel 2 y de que las otras emociones también tuvieran algo de progreso servía para confirmar mis pensamientos.Y si eso no era prueba suficiente:**Manos de la Aflicción** — Nv. 1 \[0%\]**Cadenas de Alakantria** — Nv. 1 \[0%\]—Jaja...Una risa escapó de mis labios.¿Cómo no iba a reír?0%...Ni siquiera un uno por ciento. Simplemente cero...—Supongo que eso lo prueba.El Julien anterior era capaz de usar esos hechizos. No de forma brillante, pero era capaz. Eso fue lo que Leon me dijo.Como estaban en 0%, pude confirmar mi pensamiento anterior.Mi progreso actual.Ya fuera \[Emotivo\] o \[Elemental\].Todo era mío. No del Julien anterior, sino mío.—Huuu.Respiré profundamente.Cerrando los ojos, extendí la mano hacia adelante. Un pequeño círculo flotó en el aire frente a mí y varias runas comenzaron a iluminarse.—Otra vez.A cinco minutos a pie de los dormitorios Rondeo se encontraba una instalación de entrenamiento llamada \[Salón Karlson\].Esta instalación, de mil metros cuadrados, albergaba una variedad de dispositivos encantados y equipos de ejercicio con fines de entrenamiento.Normalmente estaba llena de cadetes, pero el salón se encontraba relativamente vacío. Al ser el inicio del año, todos los cadetes estaban ocupados socializando entre ellos.La socialización era importante en los círculos nobles. Por eso, las familias alentaban a sus miembros a asistir a ese tipo de reuniones.Todos, con excepción de unas pocas personas.—Así que estás aquí.Una excepción a todo eso era Leon. Estaba empapado de pies a cabeza, con la espada en la mano. Frente a él había un muñeco de entrenamiento, cortado en dos.Sus movimientos se detuvieron al escuchar la voz familiar detrás de él.—¿Evelyn? ¿Qué te trae por aquí?—...¿No puedo entrenar?Con un encogimiento de hombros resignado, ella señaló los muñecos de entrenamiento cercanos. Al verlos, Leon puso una expresión de comprensión.—Ya veo.Luego se limpió el sudor de la frente.—...Siguió un silencio incómodo.Evelyn puso una expresión exasperada al mirarlo.—No voy a hablar de él.—...¿Sí?—No voy a preguntar, así que no tienes que ponerte tan tenso.—...¿Era tan obvio...? Por un momento, Leon tuvo dificultades para responder.—Lo entiendo. No quieres hablar de él. Yo tampoco quiero hablar de él. No todo tiene que girar siempre en torno a él.—...¿Ah, sí?Los hombros de Leon se relajaron, y también su expresión.—¿Cómo has estado?Cinco años. Ese era el tiempo que llevaban sin verse.La Casa Evenus era una de las casas nobles con crecimiento más rápido. Naturalmente, su círculo era amplio. La familia Verlice era una de las familias con las que se habían acercado durante los últimos años.Hubo un tiempo en que se habló entre ambas casas sobre comprometer a Evelyn y Julien.Sin embargo, al final aquello no prosperó.—Bueno... He estado bien, supongo.Evelyn se encogió de hombros y sonrió con cierta ironía. Agitando la mano, señaló el muñeco roto.—Olvídate de mí. Me sorprende que hayas conseguido el segundo puesto. Has mejorado bastante. La última vez que te vi apenas podías sostener una espada...—He entren——¿Y esa cara?—Qué aburrido.El rostro de Evelyn se arrugó.—...No pensé que fueras tan soso.Luego imitó su expresión, poniendo una cara completamente seria.—He entrenado. Me esforcé mucho~Y flexionó los músculos.Al ver la escena, Leon giró la cabeza y se cubrió la boca con el puño.—...Cof. Perdón.—Por favor, el hecho de que ni siquiera te des cuenta...La expresión de Evelyn cambió y se detuvo a mitad de la frase. Cubriéndose la boca, se inclinó más cerca.—...¿Qué?—Qué.Leon giró aún más la cabeza.—No me digas...Pero Evelyn insistió.—Tú.Finalmente, al alcanzarle a ver el rostro, sus ojos se abrieron de par en par.—Te estás sonrojando, ¿verdad? Mierda, no me digas que no sabes que reaccionas así.—Yo...—Joooooooder...La “Dimensión Espejo” era un fenómeno que se había apoderado del continente de Aurora.No había mucha información sobre la Dimensión Espejo. Todo lo que se sabía era que se expandía cada año, tragándose lentamente el continente en el proceso.Desde allí, existencias conocidas como los “Hijos de la Oscuridad” emergían hacia el continente.Esas entidades del caos sacudieron los mismos cimientos de la humanidad, devorando territorios a gran velocidad.La situación general era esa.Al menos, así la entendía yo.—Aunque la situación suena grave, el Imperio todavía se mantiene firme. De hecho, recientemente hemos logrado recuperar algunos de nuestros territorios. Por eso necesitan memorizar los monstruos que aparecen en la lista. Les será útil cuando entren en la Dimensión Espejo.La clase a la que asistía se llamaba “Memoria del Patrimonio y Análisis de Monstruos”. Había muchas cosas que recordar: historia, tipos de monstruos, clasificaciones y demás...Al mirar la larga lista de cosas que debía memorizar, sentí que me dolía un poco la cabeza.Me recordó a mis días de escuela.Dicho eso, no parecía ser el único con problemas.Al mirar a la figura de cabello blanco sentada unas filas delante de mí, tuve que contener la risa.Con un “Uuung”, se revolvió el cabello, murmurando cosas como:—Estoy jodida. ¿Debería venderme? Mierda, no. Maldita sea...Un montón de tonterías.En ese momento, como si pudiera sentir mi mirada, giró la cabeza y nuestras miradas se encontraron. Mi expresión se tensó al verla, y una imagen apareció en mi mente.“...Es ella.”Una de las chicas de la visión.Antes de que pudiera procesar la información, ella inclinó la cabeza y movió los labios, diciendo sin voz:“¿Qué estás mirando?”Pensé en responder, pero decidí no hacerlo cuando sentí que la mirada del profesor se detenía en mí.Chasqueando la lengua, ella volvió su atención al frente.La clase continuó desde allí.Solo terminó cuando pasó otra hora. Para entonces, estaba mentalmente agotado.—Solo hemos cubierto una parte del temario. Todavía tenemos muchas cosas por revisar. Por favor, vuelvan a sus habitaciones y asimilen la información.Como si no estuviera satisfecho, el profesor añadió:—En la próxima clase revisaré lo que han aprendido.Un gemido de dolor siguió a su salida mientras la chica de cabello blanco se sujetaba la cabeza.—Estoy jodida... Estoy acabada. Mierda. A este paso, voy a reprobar... ¿No tengo otra opción más que venderme?Miró a su alrededor antes de fijar la mirada en el chico más cercano.—Oye.—...¿Hm?—¿Cuánto pagarías por mí?—¿Eh?Nervioso, el chico dio un paso atrás. A ella no pareció importarle y se acercó. Cada una de sus acciones atraía las miradas de quienes la rodeaban. Era así de hermosa.Lástima que estuviera loca.Loca de remate.—¿Qué tal esto...?Apoyó el codo sobre el hombro del chico. Acercando la cabeza, se rascó la barbilla y asintió. Como si acabara de tomar una gran decisión.—Me das todo tu dinero y, a cambio, te dejo tomarme de la mano. ¿Qué dices?—...¿Eh?—¿Eso es un no?—...—Tsk.Chasqueó la lengua y procedió con su siguiente objetivo. Continuó así durante un rato antes de marcharse con una expresión sombría.Pensé en irme, pero la escena era bastante entretenida. Quería saber si alguien estaría dispuesto a pagar todo su dinero solo por tomarle la mano.Eso, y...El hecho de que temía la siguiente clase.\[Inmersión Dimensional\]Como su nombre sugería, era una clase diseñada para simular el entorno de la Dimensión Espejo. Aunque no era la verdadera y los monstruos eran falsos, eso no significaba que fuera imposible salir herido.Siendo sincero.No quería ir.Mis habilidades no estaban a la altura.Lo único que podía hacer era quedarme atrás y observar.—Por favor, equípense y pónganse sus trajes. Comenzaremos en media hora.Una voz fuerte me recordó la condena que se acercaba. Suspirando para mis adentros, giré hacia Leon, quien había permanecido en silencio todo el tiempo. Al girar la cabeza para mirarme, levantó el puño como si dijera “ánimo” antes de recoger sus cosas y dirigirse hacia la puerta.—Oye, espera. ¿Por qué te vas?—...¿Sí?Leon se detuvo para mirarme.—¿No se supone que eres mi caballero?¿No era su trabajo protegerme?—Oh.Asintió.—Así es.—Entonces...—...¿Va a presentar una queja?—No.—Entonces...Inclinó la cabeza y se excusó.—Ah.Me llevé la mano a la frente.Mierda.De verdad no quería ir.