LTC - Capítulo 383
## Capítulo 383: Logro \[2\]—¿Cómo fue tu entrenamiento?—No estuvo mal.Respondí con sinceridad mientras me masajeaba el cuello. Me dolía todo el cuerpo y probablemente olía bastante mal.…De eso estaba seguro.Giré la cabeza para mirar a Leon, que se encontraba a varios pasos de distancia, y apreté los labios mientras intentaba mantener la compostura.‘Lo está haciendo a propósito.’Este tipo…Ni siquiera me había dado la oportunidad de descansar adecuadamente antes de intentar fastidiarme.Sabía que olía mal, pero definitivamente estaba exagerando.—Ve a ducharte. El Jefe de la Casa te está esperando abajo junto con los vasallos. Tendremos que partir dentro de unas horas.Leon ni siquiera me dejó responder antes de salir corriendo lejos de mí.—Está bien…Me llevé la camisa hasta la nariz y la olí.—Hmm…Fruncí el ceño mientras entrecerraba los ojos.Quizá Leon no estaba bromeando.Aunque no pensaba admitirlo.Sin mirar atrás, me dirigí directamente hacia mi habitación, situada en el segundo piso de la finca.Tak, tak—Los pasillos estaban extrañamente vacíos.El sonido de mis pasos resonaba por todo el lugar y no aparecía ninguno de los sirvientes que normalmente se encontraban por allí.La escena me desconcertó un poco y, mientras avanzaba hasta encontrar mi habitación, volví a darme cuenta de lo enorme que era la finca.‘No es tan grande como el Palacio Real, pero sí más grande de lo que la mayoría de los Barones podrían permitirse.’…El Jefe no mentía cuando dijo que la mina de oro estaba casi agotada.Con lo extravagante que era este lugar, habría sido extraño que no se hubiera agotado.Creeak—Abrí la puerta de mi habitación y me preparé para quitarme la ropa.…Estaba en pleno proceso cuando me detuve.—¿Qué haces aquí…?Esperándome dentro de mi habitación había un rostro que ya había visto antes.Pertenecía al mayordomo principal.¿Richard Mildrove?Vestido con un impecable traje negro, con la barba perfectamente recortada y unas gafas, permanecía frente a la estantería con la espalda completamente recta.Ordenaba tranquilamente los libros mientras observaba sus portadas uno por uno.—…No respondió a mi pregunta.En lugar de eso, apartó la atención de los libros y me examinó de arriba abajo durante varios segundos, haciendo que frunciera el ceño.¿Qué está haciendo este tipo…?¿Se volvió loco o algo así?Estaba a punto de hablar cuando abrió la boca.—Has cambiado mucho durante el último año. Casi no pareces la misma persona.—¿De verdad…?Manteniendo la compostura, me quité cuidadosamente el blazer y lo colgué a un lado.Al mismo tiempo, empecé a aflojarme la camisa.—Me lo han dicho bastante últimamente. Supongo que concentrarme en otras cosas además de la espada ayudó a demostrar mi verdadero talento.—Ah, sí. Eso lo he notado.El mayordomo asintió levemente.Pensé que se marcharía.Pero no lo hizo.En lugar de eso, siguió observándome.Cuanto más me miraba, más sentía que algo no iba bien.¿Por qué está…?—Hay algo que no me estás contando.Su voz bajó de repente y sus ojos destellaron.—El Phecda que yo conozco jamás…—Ah.Moví una mano y lo interrumpí.Se detuvo y frunció el ceño.Miré a mi alrededor antes de dirigirme hacia el sofá y sentarme con las piernas cruzadas.—Así que era esto…Una de mis sospechas acababa de confirmarse.Había espías del Cielo Invertido dentro de la finca.‘Supongo que acabo de encontrar a uno.’…Y, por lo que parecía, este era precisamente quien había estado involucrado directamente en el cambio de Julien.—Realmente has cambiado de muchas más formas de las que imaginaba.¡Tak!El sonido de sus pasos resonó dentro de la silenciosa habitación mientras se acercaba.Sus ojos se entrecerraron y sentí cómo el ambiente se tensaba.—Es casi como si te hubieras convertido en una persona completamente diferente.Se detuvo justo frente a mí y bajó la cabeza para intentar cruzar su mirada con la mía.No aparté los ojos.Simplemente respondí con una sonrisa.—Podrías decirlo así.—¿Uhm?Los ojos del mayordomo se volvieron afilados y un escalofrío recorrió mi espalda.—¿Acaso tú…?—Aquí.Extendí la mano y le mostré mi muñeca, donde descansaba el familiar tatuaje.—Toca aquí y comprueba tú mismo si es falso.El mayordomo no respondió.Simplemente observó mi muñeca.Como si aquello no fuera suficiente para convencerlo, extendió la mano con intención de tocarla.Sin embargo, como si hubiera recordado algo, la retiró de inmediato y entrecerró los ojos.—…Sentí que se me hundía ligeramente el corazón, pero no dejé que se reflejara en mi rostro.‘Parece que estuvo prestando atención a la Cumbre.’Era una lástima que…Yo ya fuera diferente.—¿Qué quie…?Moví la mano a mitad de su frase.De repente, un tenue círculo mágico púrpura salió disparado hacia la frente del mayordomo.Fue tan rápido que no tuvo tiempo suficiente para reaccionar.—¡Uekh…!Sus ojos se abrieron de par en par y su cabeza se echó hacia atrás.—¡T… tú!Cuando su mirada cayó sobre mí, me masajeé los ojos.—Duérmete. Todo terminará pronto.Para cuando terminé de hablar, su cabeza ya había caído hacia delante.La habitación volvió a quedar en silencio.Pero todavía no había terminado.—Ahora que ya apliqué la primera habilidad, toca utilizar la segunda.No tenía demasiado tiempo.Aunque el mayordomo no era especialmente fuerte, seguía siendo un usuario de Nivel 3.No podía descuidarme.Extendí el dedo índice y un tenue círculo mágico púrpura se materializó en la punta.Al mismo tiempo, toqué su espalda con la otra mano.Un pequeño cuadrado púrpura apareció de inmediato.No satisfecho con eso, añadí otro.Después otro.Y otro más.‘Marca, marca, marca, marca…’El sudor comenzó a acumularse junto a mi rostro mientras mantenía la concentración.Entonces dirigí mi atención hacia el mayordomo, que ya empezaba a mostrar señales de estar despertando, y presioné el dedo índice contra su frente.—Todavía no.—…!Su cuerpo se sacudió inmediatamente y cerré los ojos.‘Veamos…’Respiré profundamente.‘Serás el sujeto de prueba perfecto para comprobar hasta dónde llegan mis nuevas habilidades.’Drip… Drip.El sonido rítmico de las gotas de agua golpeando los charcos resonaba con fuerza por todo el lugar.Un hombre desaliñado permanecía bajo la lluvia, con los ojos vacíos y una expresión completamente perdida.Era Richard Mildrove, el mayordomo principal de la Casa Evenus.—No te detengas. Sigue moviendo la espada.Una voz áspera resonó en la distancia.Su figura permanecía oculta, pero al mirar hacia aquel hombre, Richard sintió que debía obedecerlo.No comprendía exactamente qué estaba pasando, pero sentía que no podía desobedecer sus órdenes.…Cada vez que lo intentaba, su cuerpo se estremecía y sus labios temblaban.—¿Qué estás haciendo?—Ah.Richard se quedó sin aliento y se apresuró a recoger la espada que había en el suelo antes de blandirla.¡Swoosh!‘¿Q-qué demonios estoy haciendo…?’Richard comprendía que había algo fundamentalmente incorrecto en aquella situación.Él no era espadachín.Ni siquiera había sostenido una espada en toda su vida.Naturalmente, sus movimientos eran extremadamente torpes.¡Swoosh!…Y precisamente aquellos movimientos tan desastrosos provocaron una reacción en la figura borrosa que tenía delante.Richard se quedó sin aliento.—No, yo…¡Slap!Una mano lo golpeó directamente en el rostro.El ardor permaneció durante varios segundos antes de que la ira surgiera dentro de Richard.—¡Cómo te atre…!¡Slap!Otra bofetada impactó directamente contra su rostro, haciendo que la cabeza se le girara hacia un lado.—¡Ah…!¡Clank!La espada cayó al suelo.La mente de Richard se quedó en blanco.Sintiendo todavía el ardor en la mejilla, sus dientes comenzaron a castañetear.Sin embargo, comprendió algo.No podía defenderse en absoluto.…Frente al hombre que tenía delante, Richard se sentía insignificante.Era como si lo hubieran reducido a nada más que un niño.—Recoge la espada.La fría voz del hombre volvió a resonar.Richard se estremeció al escucharla.Quería negarse, pero cada vez que lo intentaba, su cuerpo perdía fuerzas y comenzaba a temblar.‘Ah… No puedo vencerlo.’—¿Me estás escuchando?—¡Uekh…!Richard se estremeció instintivamente y levantó una mano para cubrirse el rostro.No quería recibir otra bofetada.Pero…¡Slap!La recibió de todas formas.—Recoge. La. Espada.—Yo… Sí.Richard se apresuró a recogerla y volvió a blandirla en el aire.¡Swooosh!Su postura era un desastre y el movimiento de su espada era torpe.Cualquiera con un mínimo de experiencia habría podido darse cuenta de que era un completo principiante.El propio Richard también lo sabía.Por eso se estremecía cada vez que blandía el arma.‘Yo…’‘¡No sé utilizar una espada!’¡Slap!—Corrige tu postura. Tu muñeca está demasiado rígida.—¿Q…?‘¡¿Por qué me estás haciendo esto?!’¡Slap!Cada vez que Richard intentaba decir algo, recibía una bofetada antes siquiera de poder pronunciar las palabras.Llegó un punto en que dejó de abrir la boca y se limitó a blandir la espada bajo la lluvia.¡Swoosh!Por supuesto, que mantuviera la boca cerrada no significaba que estuviera a salvo de las bofetadas.¡Slap!Seguían llegando.…Por cada movimiento de la espada, recibía una bofetada.Richard intentó acostumbrarse.Pero no pudo.El dolor permanecía y parecía intensificarse con cada golpe.Poco a poco, comenzó a desgastar su mente.Sin embargo…¡Slap!—Otra vez.No podía hacer nada al respecto.¡Slap…!—Otra vez.Seguían llegando.¡Slap!—Patético.Y él se limitaba a recibirlas.¡Slap…!—No vales nada.El abuso físico se convirtió poco a poco en abuso emocional.—Eres basura.Las palabras penetraban profundamente en su mente y cada bofetada hacía que se grabaran todavía más.¡Slap!—¿Ni siquiera puedes sostener una espada? ¿Para qué sirves?Richard no podía reunir el valor suficiente para responder.Cada vez que lo intentaba, sentía el pecho pesado y todo su cuerpo perdía fuerzas mientras la figura frente a él parecía hacerse cada vez más grande.Su imagen comenzaba a grabarse en su mente.Estaba convirtiéndose en la personificación misma del miedo.—¡Ah…!Las piernas de Richard perdieron fuerzas.‘Detente… Haz que pare…’¡Slap!Sus súplicas no sirvieron de nada.—Continúa.—…De repente, Richard comenzó a sentirse inútil.No.Era inútil.—Vamos. Sigue.¡Slap!Las bofetadas continuaron.Y también los movimientos de su espada.El tiempo parecía avanzar cada vez más despacio.¡Swoosh! ¡Swoosh!Lo único en lo que Richard podía pensar era en la espada y en cada uno de sus movimientos.—No valgo nada. Repítelo.—No… no valgo nada.Richard repitió las palabras con voz baja.Su boca ya se movía por sí sola.Se había acostumbrado a decirlas y ya ni siquiera pensaba en resistirse.Sus ojos estaban vacíos.Parecía haber perdido por completo su identidad.¡Swoosh!—…Julien observó cómo la espada cortaba el espacio frente a él.‘De hecho, ha mejorado con la espada.’Pero seguía sin valer nada.—No vales nada.Repitió lentamente mientras movía una mano.Una de las marcas que había colocado dentro del cuerpo de Richard se rompió y liberó todavía más miedo en su interior.…Era la última marca.Y probablemente también la más innecesaria.Después de todo, el hombre que tenía frente a él ya estaba completamente quebrado.Pero eso no le importaba a Julien.Quería quebrarlo todavía más.Solo entonces tendría control absoluto sobre él.Quería convertirse en aquello contra lo que Richard fuera incapaz de rebelarse.‘Supongo que no experimenté la magia emotiva de Caius para nada…’Todo aquello era una prueba para su nueva habilidad.Nada era real.Todo era una ‘pesadilla’ que había conseguido recrear dentro de la mente de Richard.Y, al combinarla con su magia emotiva, podía quebrar su mente lenta y cuidadosamente.—Bien. Esto es suficiente.Julien levantó la cabeza y movió una mano.Su visión se hizo añicos.Y se encontró nuevamente dentro de la habitación.Richard, por otro lado, tardó varios segundos en recuperarse.Cuando finalmente abrió los ojos, se sorprendió al descubrir que se encontraba de pie en una habitación familiar.—Hm… ¿Dónde estoy…?Parpadeó varias veces antes de sentir de repente una enorme sensación de alivio en el pecho.—¿Una alucinación? Eso era fal…—No lo era.Una fría voz habló a su lado.Todo el cuerpo de Richard se estremeció al escucharla y giró lentamente la cabeza.Allí, a unos pocos pasos de distancia, se encontraba la misma figura borrosa de antes.—Haaa… Haa… Haa…Su respiración se aceleró y retrocedió inmediatamente.—No… ¿Qué…?—¿Qué eres?—No valgo na…Richard se cubrió apresuradamente la boca.Pero ya era demasiado tarde.Todo su cuerpo comenzó a temblar.Tak.La figura se acercó.Los ojos de Richard se abrieron de par en par mientras, poco a poco, un rostro familiar emergía de aquella silueta.Un hombre de cabello negro intenso y penetrantes ojos color avellana.Se alzaba frente a él con una presencia imponente mientras Julien colocaba firmemente una mano sobre su hombro.Las pupilas de Richard se contrajeron.Pero no podía hacer nada.El miedo lo dominaba por completo.—¡Haaa…! ¡Haa!Todo su cuerpo quedó paralizado en el sitio.—Bien.Julien parecía satisfecho con lo que veía.—Entonces…Bajó ligeramente la cabeza.Sus ojos perdieron algo de expresión mientras miraba directamente a Richard.—Dentro de poco voy a hacerte algunas preguntas. Me lo contarás todo. Desde el principio hasta el final. No omitas absolutamente nada. De lo contrario…Levantó una mano.El rostro de Richard palideció y su cuerpo se estremeció instintivamente.—¡Hieek!