LTC - Capítulo 384
## Capítulo 384: Logro \[3\]—E-eso…—…Observé en silencio el resultado de mis acciones.El mayordomo no era más que una sombra del hombre que había sido antes. Ni siquiera podía mirarme a los ojos sin empezar a temblar.‘…Tendré que manejar esto con cuidado.’El problema era que estaba estrechamente relacionado con el padre de Julien, quien parecía ser una persona extremadamente meticulosa.Esperaba que alguien como él pudiera notar cualquier anomalía.Pero eso no era lo que más me preocupaba ahora mismo.Tenía otras prioridades.—¿Fuiste tú quien implantó en mí esa obsesión por la espada?—Yo… Yo…A pesar de tenerme miedo, Richard, el mayordomo, todavía dudaba en hablar.Parecía que el miedo que había grabado profundamente en su mente todavía no era suficiente para obligarlo a decir la verdad.Pero estaba bien.Levanté una mano y sus pupilas se contrajeron visiblemente.—¡Hiek…!Gritó mientras se cubría el rostro.No me importó y me preparé para darle una bofetada.—¡Hablaré!…O, al menos, lo intenté.Me detuve justo en el último instante cuando gritó desesperadamente.—¡Haa… haa… haaa…! ¡Hablaré! ¡Voy a hablar!—Eso está mejor.Sonreí y aparté la mano.‘Parece que las bofetadas fueron el detonante.’Me había asegurado de darles bastante importancia durante la pesadilla.No solo lo abofeteaba cada vez que hacía algo mal.También le inyectaba ‘miedo’ cada vez que ocurría.…El objetivo era influir directamente en su mente para que asociara las bofetadas con un miedo extremo.Y, viendo el resultado frente a mis propios ojos, el plan había funcionado a la perfección.—Habla.Bajé el tono de voz y acerqué el rostro al suyo mientras estudiaba cuidadosamente su expresión.Aunque no podía saber con certeza cuándo alguien mentía, bajo un nivel de estrés tan extremo era mucho más probable que cometiera algún desliz.Si se atrevía a apartar la mirada, tartamudear o empezar a mover nerviosamente el pie…—Haa… Sí. Fui yo.Se humedeció los labios.—Yo fui quien lo hizo.—¿Por qué?—Fue… Fue para…Levanté la mano.—¡Hiek!Richard se cubrió inmediatamente el rostro mientras todo su cuerpo comenzaba a temblar.Daba lástima.Pero no merecía mi compasión.—Estabas a punto de mentirme. Piénsalo bien. Comete un solo error y ya sabes lo que pasará, ¿verdad?—Ah, sí, sí…Richard asintió repetidamente.—Mírame a los ojos mientras hablas.—Está bien…Richard tragó saliva visiblemente antes de volver a abrir la boca.—Fue para convertirte en miembro del Cielo Invertido… La Casa Evenus había empezado a mostrar mucho potencial, y la organización intentó infiltrar a varios espías para llegar hasta tu padre, pero…Richard se detuvo y respiró profundamente.Fruncí el ceño.—¿Pero qué…?—Pero tu padre consiguió descubrirlos a todos y eliminarlos.—…Sus palabras me dejaron completamente mudo.¿Había conseguido encontrar a todos y cada uno de ellos antes de eliminarlos?Entonces…Me estremecí de repente.‘Probablemente también sabe lo del mayordomo.’Se me erizó la piel al darme cuenta y mi corazón comenzó a acelerarse.Muchas más preguntas comenzaron a surgir en mi mente mientras procesaba la situación.‘No… ¿Realmente sabe lo del mayordomo?’‘Existe la posibilidad de que no lo sepa, pero es mucho más probable que sí.’Recordé el plan que estábamos a punto de ejecutar y sentí los latidos de mi corazón retumbar dentro de mi cabeza.Ba… ¡thump!Aldric Evenus.No conocía demasiado bien a aquel hombre.Sin embargo, por lo que había visto hasta ahora, era alguien extremadamente despiadado que esperaba pacientemente el momento perfecto para atacar.Que hubiera mantenido cerca a un mayordomo relacionado con una poderosa organización que pretendía apoderarse de la Casa…Su plan comenzó a resultarme evidente.‘Probablemente estaba esperando el momento adecuado para atacarles.’…Y temía que también supiera que habían intentado manipular al antiguo Julien.Lo sabía y, aun así, no había hecho nada.Estaba claro lo que pretendía conseguir.‘Quería utilizar a Julien para llegar hasta ellos.’Solo era una hipótesis.No tenía ninguna prueba concreta que respaldara aquella conclusión.Sin embargo, teniendo en cuenta todo lo que había visto hasta ese momento, la mera posibilidad me hizo estremecer.Aldric Evenus, por lo que había observado, era perfectamente capaz de hacer algo semejante.—Hoo…Respiré profundamente para tranquilizar mi agitada mente.‘Como nunca muestra lo que está pensando, también existe la posibilidad de que haya notado algo extraño en mí.’…Y la única razón por la que no había dicho nada podía ser porque creía que el cambio se debía a la Organización.O simplemente porque no le importaba.No estaba seguro de que ninguna de esas suposiciones fuera correcta, pero decidí tenerlas presentes mientras volvía a mirar al mayordomo.—Dijiste que no hay nadie más aparte de ti, ¿correcto?—Ah, sí, sí.Richard asintió rápidamente.—Bien.No parecía estar mintiendo.—Siguiente pregunta. ¿Me diste algún potenciador en el pasado?—¿Eh…?El mayordomo parpadeó confundido.—¿Un potenciador? ¿Cuándo?Decidí explicarme mejor.—Un líquido extraño que supuestamente podía mejorar mi talento con la espada. O quizá algo falso destinado únicamente a aumentar todavía más mi obsesión.—¿Hm?Richard frunció el ceño y bajó la cabeza mientras pensaba detenidamente.A medida que pasaban los segundos, su ceño se frunció todavía más.Finalmente levantó la cabeza y negó.—No. No existe nada parecido.Lo miré directamente a los ojos.Su mirada estaba despejada.Su cuerpo seguía temblando, pero no parecía hacerlo por nerviosismo, y su expresión se veía normal.No parecía estar mintiendo…‘Qué extraño.’Si no había sido él, entonces ¿quién…?Como el mayordomo era el único miembro del Cielo Invertido dentro de la Casa, quedaba claro que ellos no habían tenido nada que ver con aquel líquido.…Al menos, eso era lo que parecía.—Cambiaré la pregunta, entonces. ¿Alguna vez notaste que tomara algún líquido extraño o que se lo diera a mi hermano?—¿Al segundo joven maestro?—Sí.—Hmm…El mayordomo volvió a fruncir el ceño.—Yo… No vi que se le diera ningún líquido extraño al joven maestro. Sin embargo, sí noté que, a partir de cierto momento, comenzó a sufrir pesadillas.—¿Pesadillas?Aquella revelación despertó mi interés.—Sí, pesadillas. Las ha estado teniendo con bastante frecuencia…—¿Cuándo comenzaron?—Empezaron hace varios años. Fue algo extraño, pero el segundo joven maestro nunca hablaba de ellas. Además, comenzó a tenerte especialmente miedo.—¿De verdad…?No era exactamente lo que estaba buscando.Sin embargo, tenía la sensación de que podía ser importante.‘Intentaré averiguar qué está pasando exactamente con eso.’—Dejemos lo de Linus a un lado por ahora. ¿Notaste que mi fuerza aumentara repentinamente en algún momento?Seguramente el mayordomo sería capaz de recordar algo así.…Lo único que necesitaba era una fecha aproximada para poder investigar lo del líquido.El hecho de que el Cielo Invertido no hubiera sido quien me lo había dado solo hacía que sintiera todavía más curiosidad.Si no fueron ellos, entonces ¿quién?…¿O quizá Julien simplemente lo encontró por su cuenta?—¿Un aumento repentino de fuerza? Sí… Sí hubo uno.Dijo el mayordomo mientras sus ojos adquirían de repente una expresión sospechosa.Noté el cambio y levanté la mano.—¡Hieek!Se estremeció inmediatamente.Apoyé una mano sobre su hombro e inyecté miedo directamente en su cuerpo.—Responde a mi pregunta. No pienses en cosas innecesarias.—¡S-sí…! ¡S-sí…!Todo su cuerpo tembló descontroladamente al escuchar mis palabras.Solo después de unos instantes aparté la mano de su hombro.Richard comenzó a respirar con dificultad.—Haaa… haaa… haa…Le di unos minutos para recuperarse antes de obligarlo a continuar.—Fue… después de que regresaras de la mina de oro. E-en ese momento fue cuando noté que tu fuerza había aumentado. Tu hermano también tuvo un pequeño avance, pero no fue nada comparado contigo.‘¡Bingo!’Por fin había conseguido información realmente importante.‘…Después de que Julien regresara de la mina de oro.’Así que algo había sucedido en la mina.Quizá allí había encontrado el líquido.‘Bien. De todas formas, estoy a punto de ir allí. Investigaré el lugar cuando resolvamos todo este asunto.’Respiré profundamente y cerré los ojos mientras formulaba un plan dentro de mi cabeza.Cuando todo volvió a estar claro, abrí los ojos y miré al mayordomo, cuyo rostro estaba completamente pálido.—Al principio pensé en dejarte así, pero después de todo lo que me has contado, parece que ya no es posible. Con todo lo que acabas de decirme, probablemente él notará que algo no va bien.Con ‘él’ me refería a Aldric Evenus.…Después de nuestra conversación, me había quedado claro que era un hombre al que debía temer.Era alguien capaz de percibir hasta el más mínimo detalle, así que no podía permitirme dejar a Richard en aquel estado.Probablemente lo notaría en menos de un minuto.‘Es una lástima.’…Había invertido bastante esfuerzo en hacerle todo esto.Froté el dedo índice sobre el anillo que llevaba puesto y levanté la mano.—¡Q-qué estás…!El rostro de Richard palideció al verme, pero antes de que pudiera hacer nada, apoyé la mano sobre su cabeza.Un tenue resplandor surgió del anillo y todo su cuerpo quedó completamente inmóvil.—Quédate quieto…Murmuré mientras miraba al mayordomo desde arriba.—Me lo agradecerás después.El maná comenzó a abandonar mi cuerpo.—Si es que siquiera puedes recordarlo…—¿Cuánto más piensa tardar?De pie en el jardín trasero junto a varias decenas de soldados, Evelyn dirigió la mirada hacia Leon, quien parecía algo preocupado.—La reputación de Julien ya es bastante mala entre los soldados. Si no aparece pronto, empezarán a ignorar todo lo que diga.—Lo sé.Murmuró Leon con el ceño profundamente fruncido.—Le dije que se duchara y bajara rápido. No esperaba que fuera a tardar tanto…—¿Se está duchando?Evelyn parpadeó sorprendida.—¿Durante tanto tiempo? ¿Qué es…? ¿Una chica?—S…Leon se detuvo.Su mente quedó en blanco mientras procesaba las palabras de Evelyn.Entonces giró lentamente la cabeza hacia ella.—Espera… ¿Tú no eres también una…?—Sí. Y también sé que tardamos bastante en cambiarnos. Así somos, así que deja de actuar como si hubiera dicho algo extraño.Evelyn cruzó los brazos mientras le devolvía la mirada.En ese momento, los vasallos parecían extremadamente molestos.Todos fruncían el ceño mientras murmuraban entre ellos.Aunque Evelyn no podía escuchar lo que decían, su lenguaje corporal dejaba bastante claro que no era nada bueno.Esto no iba bien.Estaban a punto de embarcarse en una misión importante y, si los vasallos no estaban dispuestos a seguir a Julien, las cosas podían salir realmente mal.Leon también lo comprendía y su expresión se tensó.Estaba a punto de dirigirse personalmente a los vasallos cuando una figura finalmente apareció en la entrada del jardín.Su espalda estaba recta y su expresión era tranquila.Al notar su presencia, primero los miró a ellos y después dirigió la mirada hacia los vasallos.Leon dejó escapar un suspiro de alivio.Pero poco después su rostro volvió a ponerse rígido cuando los pasos de Julien se detuvieron.—Esto está bien.Dijo Julien.Su voz llegó claramente a los oídos de todos los presentes y, al instante, todas las miradas se dirigieron hacia él.Indicando con la cabeza el espacio que había frente a él, se dirigió tranquilamente a todos.—Vengan aquí.