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LTC - Capítulo 390

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LTC - Capítulo 390

## Capítulo 390: En las profundidades de la mina \[1\]Momentos después de que comenzara el ataque.¡Clank! ¡Clank—!Las chispas volaban por el aire mientras los vasallos se enfrentaban a los soldados de Raimsal.—¡Akh…!—¡Hueek!Podía escuchar los gritos de los soldados mientras la sangre se derramaba por todas partes.Observé la escena sin parpadear, grabando cada detalle en mi mente, cuando sentí que algo suave aterrizaba sobre mi hombro.—Listo.Era Owl-Mighty.Le lancé una breve mirada antes de volver a apartarla.…Las cosas habrían sido un poco más complicadas de no ser por Owl-Mighty.Todavía no había revelado su existencia al mundo, pero poco a poco estaba empezando a hacerlo.Lo mismo ocurría con Pebble.Simplemente aún no era el momento.—…Al sentir cierta mirada sobre mí, giré la cabeza y vi a Leon observando a Owl-Mighty con el ceño fruncido.‘Ah, cierto…’De repente recordé su primera reacción cuando le hablé de Owl-Mighty.Había sido prácticamente la misma reacción que solía tener cada vez que le contaba un chiste.…Había valido la pena.—…Evelyn también se dio cuenta de la presencia de Owl-Mighty y, aunque parecía intrigada, el combate que se desarrollaba no muy lejos de nosotros ocupaba gran parte de su atención.De repente, Leon giró la cabeza hacia atrás y entrecerró los ojos.—Hay gente acercándose por detrás…—Lo sé.Entrecerré los ojos e intenté ver a través de la vegetación, pero fue inútil.No podía distinguir absolutamente nada.Por suerte, el Capitán había dejado atrás a varios soldados para encargarse de ellos.Todo avanzaba según el plan del Jefe de la Casa y comencé a relajarme un poco.¡Clank—!Una enorme chispa volvió a captar mi atención.Giré la cabeza y vi que la situación empezaba a inclinarse a nuestro favor.Los mineros finalmente se habían unido al combate.‘Parece que esto terminará pronto.’Podía ver cómo los vasallos empujaban poco a poco a los soldados del Vizconde hacia la mina.¡Clank, clank—!El pesado sonido del metal chocando resonaba por los alrededores.Mientras observaba la mina situada detrás de ellos, mi expresión se congeló.—¿Uh…?Tres pequeñas figuras aparecieron junto a la entrada.‘Pero qué…’No podía distinguirlas claramente porque sus siluetas parecían algo borrosas, pero cuando giré la cabeza hacia Leon y Evelyn, que estaban completamente concentrados en el combate, comprendí que yo era el único capaz de verlas.‘¿Por qué me resultan tan familiares…?’Apoyé las manos en el suelo e intenté ponerme de pie.Rustle~Pero Leon me detuvo antes de que pudiera hacerlo.—¿Adónde vas?—Necesito comprobar algo…—¿Qué? ¿No puedes hacerlo después…?—…Volví a mirar hacia la entrada de la mina.Las tres pequeñas figuras que estaban allí habían comenzado a entrar.Al verlo, mi corazón se aceleró.—No. No puedo…—Espera…Antes de que Leon pudiera terminar de hablar, salí corriendo hacia la mina.¡Clank, clank!Las chispas volaban a mi alrededor mientras los soldados combatían.Gracias a **\[Velo de Engaño\]**, conseguí pasar entre todos sin llamar la atención mientras corría hacia la mina.Sin darme cuenta, cuanto más me acercaba, más amortiguados se volvían los sonidos de la batalla.Poco después, todo ruido desapareció.Me encontraba de pie frente a la mina.—Esto…Miré a mi alrededor.Los soldados habían desaparecido.En su lugar había mineros corpulentos transportando varios carros llenos de rocas.‘Pero qué…’Al principio estaba confundido.Pero no tardé en comprenderlo.Bajé rápidamente la mirada hacia mi brazo, donde estaba el trébol de cuatro hojas.Entonces lo entendí.—La tercera hoja…Había funcionado.—¡Vamos! ¡Ustedes dos escóndanse y yo los encontraré! ¡Dense prisa!Una voz llegó hasta mis oídos.Giré hacia la mina y allí vi las figuras que había estado persiguiendo.Ya no estaban borrosas.Ahora podía distinguirlas perfectamente.Eran Leon, Evelyn y…‘Julien.’Aquello parecía ser el recuerdo del que Leon me había hablado.—¡¿No me escucharon?! ¡Váyanse!Sujetando un palo, Julien amenazó con golpear a Evelyn y a Leon, quienes no tuvieron más remedio que correr hacia el interior de la mina.Mientras los observaba, noté algunas cosas extrañas en Leon.Se tambaleaba con cada paso y tenía unas profundas ojeras negras bajo los ojos.Parecía no haber dormido bien.‘Cuanto más descubro sobre cómo trataban a Leon, más me doy cuenta de lo paciente que ha sido…’Empecé a sentirme mal por él.—Contaré hasta cien, así que asegúrense de esconderse bien.Julien se giró hacia la pared y lanzó el palo a un lado.Se rascó el cuello y contó únicamente hasta veinte antes de internarse en la mina.—…Me quedé en silencio mientras se adentraba más en la cueva.Entonces lo seguí.Al mismo tiempo, cubrí mi cuerpo con una ilusión para ocultarme bien.Esto……Estaba seguro de que de esta forma conseguiría encontrar lo que buscaba.—¿Dónde se metieron?La mina era bastante grande.Al principio Julien estaba tranquilo, pero después de varios minutos sin encontrar rastro alguno de Leon o Evelyn, comenzó a inquietarse.—¿Dónde demonios se metieron esos dos bastardos…?Se rascó un lado del cuello.—¿Se fueron?Julien miró hacia atrás antes de negar con la cabeza.—No, eso no puede ser… Los habría visto si hubieran salido. Entonces…Pareció ocurrírsele algo.Miró a su alrededor y comenzó a internarse todavía más en la mina.¡Clank, clank—!El pesado sonido de los picos golpeando las paredes de la cueva resonaba mientras Julien pasaba junto a varios mineros.Estos apenas le dedicaron una mirada antes de volver al trabajo.No parecían sorprendidos de verlo allí, lo que me indicaba que estaban acostumbrados a su presencia.¡Clank, clank—!…Julien parecía conocer el camino.Continuó adentrándose más y más en las profundidades de la mina.No tardó demasiado en llegar a una bifurcación.—Esos bastardos…Miró a su alrededor antes de tomar el camino situado más a la izquierda.‘Espera…’Su elección me sorprendió.El camino de la izquierda estaba bloqueado por tablones de madera que impedían el paso.Sin embargo, Julien consiguió colarse entre varios huecos estrechos y entrar.La oscuridad se tragó inmediatamente su figura.Tuve que utilizar mi ‘Concepto’ para poder entrar y seguirlo.Aun así, me resultaba difícil seguir a Julien porque apenas podía ver nada.Tak, tak, tak—Solo podía guiarme por el sonido de sus pasos mientras avanzaba delante de mí.‘¿Adónde demonios está yendo?’Aquel lugar parecía abandonado.Aunque mi visión era limitada, podía distinguir vagamente restos de estructuras dispersas por los alrededores.…Claramente había sido desarrollado en algún momento, pero por alguna razón terminó abandonado.‘Hmm…’Aceleré el paso mientras procuraba moverme en silencio y seguir de cerca a Julien.Finalmente, sus pasos se detuvieron.Y los míos también.Seguía estando demasiado oscuro para ver correctamente.Pero no duró mucho.¡Swoosh!De repente, los alrededores se iluminaron.—…Con una antorcha en la mano, los rasgos de Julien volvieron a hacerse visibles.Su expresión era sombría mientras observaba los alrededores.—¿Dónde están? Salgan antes de que los encuentre…La luz de la antorcha iluminaba lo suficiente como para permitirme observar mejor el lugar.Nos encontrábamos en una pequeña zona cerrada, repleta de herramientas y equipo antiguos, abandonados y cubiertos de polvo.Probablemente de allí había sacado Julien la antorcha.—Sé que uno de ustedes, cabrones, está aquí. ¡Salgan antes de que tenga que obligarlos!Las palabras de Julien estaban cargadas de veneno.Sus ojos recorrían agresivamente los alrededores mientras movía la antorcha de un lado a otro y arrojaba parte del equipo por el suelo.—…!Mientras lo hacía, me sorprendió descubrir que entre las cosas amontonadas había dinamita.‘Eso no parece muy seguro…’—¡¿Dónde están?!Julien se frustraba cada vez más con cada segundo que pasaba.Registró cada rincón del lugar sin encontrar nada.No había ni rastro de Leon ni de Evelyn.…Al menos, a simple vista.Yo ya había examinado el lugar.Podía sentir una débil presencia en algún punto cercano.—¡Dejen de jugar conmigo! ¡Salgan antes de que los obligue!Los ojos de Julien se volvían cada vez más intensos.Tanto que llegaron a sorprenderme.Pero lo que más me inquietó fue el breve destello de locura que cruzó por su mirada.‘Espera… ¿Qué está haciendo?’De repente, mi corazón pareció detenerse cuando dirigió la mirada hacia la dinamita.—…!No pude evitar cambiar de expresión mientras Julien caminaba hacia ella.—Contaré hasta diez. Si no salen, volaré todo este lugar por los aires.Acercó la antorcha a la dinamita.—Uno…Julien comenzó a contar.‘¿Se volvió completamente loco?’Durante un instante estuve a punto de mostrarme.Sin embargo, con el último rastro de lucidez, logré detenerme.‘Cierto. No puedo interferir…’Necesitaba ver cómo terminaba aquello.Seguramente no pensaba hacerlo de verdad.—Dos…La cuenta regresiva de Julien continuó.Y, aun así…La persona escondida en aquel lugar no se movía.‘¿Qué está pasando? ¿Por qué no sale…?’Sentía que algo no encajaba.Pero decidí quedarme quieto.Seguro que saldría pronto, ¿verdad?—Tres…—Cuatro, cinco, seis, siete…O eso creía.Para cuando llegó a siete, supe que algo iba mal.Dirigí la mirada hacia el lugar donde sentía aquella presencia y comencé a acercarme.—Ocho…Julien acercó todavía más la antorcha a la dinamita.…Sentí que el corazón se me subía hasta la garganta mientras aceleraba el paso y llegaba hasta la presencia.Provenía de una de las cajas donde guardaban las herramientas.Me agaché y abrí la tapa.Dentro había una figura respirando tranquilamente.Estaba completamente inconsciente.—…!Mi expresión cambió en cuanto vi quién era.No era otro que Leon.Y parecía estar dormido.—Nueve…‘¡Mierda!’Giré rápidamente la cabeza justo a tiempo para ver a Julien arrojar la antorcha sobre la dinamita.Para mi sorpresa, todo su cuerpo comenzó a cambiar.Adquirió un tono oscuro antes de salir corriendo.—¡No digan que no les advertí!—…?Su repentina transformación me tomó tan por sorpresa que no conseguí reaccionar a tiempo.La antorcha entró en contacto directo con la dinamita.No tardó ni un segundo en encenderse.—Mierda.Una maldición escapó de mis labios cuando comprendí lo que estaba a punto de ocurrir.Dirigí inmediatamente la atención hacia Leon, que seguía dormido.Sin pensarlo dos veces, cerré los ojos.Los seis orbes aparecieron frente a mí.Al instante alcancé el orbe rosa.‘¡Crack…!’En cuanto lo hice, una serie de cambios recorrieron todo mi cuerpo.Todo comenzó a volverse rígido y duro.Nunca había tenido la oportunidad de utilizar correctamente este orbe.Era la primera vez.Y aquella era una oportunidad bastante buena para probarlo.La dinamita explotó inmediatamente después.¡Boooom—!Una explosión aterradora resonó por todo el lugar.Todo tembló y los alrededores comenzaron a derrumbarse.¡Rumble! ¡Rumble—!—¡¿Uh?!Leon finalmente despertó sobresaltado.Pero ya era demasiado tarde.El techo comenzó a venirse abajo sobre sí mismo.—…!Su expresión cambió rápidamente al comprender la situación, pero ya no había tiempo.Una enorme roca cayó directamente hacia él.¡Rumble!Después otra…¡Rumble!Y otra más…Todo terminó derrumbándose.Enterrando absolutamente todo lo que había dentro.Incluyéndome a mí.