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LTC - Capítulo 407

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 407

## Capítulo 407: Reunión de las Siete Iglesias \[4\]Todo quedó inmóvil.Como si mi alma hubiera sido arrancada de mi cuerpo, perdí por completo el control sobre él.Los alrededores comenzaron a cambiar.Y, cuando me di cuenta, estaba de pie en medio de un callejón.—Haaa… Haa…Mi respiración era pesada.Sentía los pulmones arder.Y mi visión estaba borrosa.Podía sentirlo todo.‘¿Qué está pasando…?’—¡Uekh…!Un gemido escapó de mis labios mientras me encorvaba y apoyaba una mano contra la pared.El mareo comenzaba a afectarme.Mi cabeza no dejaba de girarse hacia atrás.—Huu… Huu…Una vívida paranoia arañaba mi mente mientras mi cabeza se movía prácticamente por sí sola, girándose una y otra vez hacia la derecha, donde solo había una calle vacía.¿Dónde estaba…?Los alrededores me resultaban ligeramente familiares.Por lo que podía ver, no estaba en la Academia.Entonces, ¿dónde?‘¿Estoy huyendo de algo?’‘¿Alguien me está persiguiendo?’Durante las visiones no experimentaba emociones.Incluso mientras revivía aquel incidente, las únicas sensaciones que podía percibir eran los efectos físicos del agotamiento.Sin embargo, más o menos podía entender qué estaba ocurriendo.—M-mierda…Una maldición escapó de mis labios por sí sola.—Maldita sea…Apreté con fuerza la mandíbula.—¿Cómo terminaron las cosas así? Esto no debería haber…La frustración y la desesperación eran evidentes en mi voz mientras respirar se volvía cada vez más difícil.El dolor en mi pecho aumentó mientras volvía a mirar hacia atrás.Seguía sin haber nada…—Haa… Haa…Respiré pesadamente mientras intentaba recuperar lentamente las fuerzas.Observé todo en silencio y agudicé el oído, intentando comprender mejor lo que estaba ocurriendo.Buscaba cualquier pista.Cualquier cosa.Por ahora, no entendía absolutamente nada.Lo único que podía deducir era que estaba huyendo de alguien.Pero ¿de quién…?¿De quién estaba huyendo?…¿Y por qué sonaba tan derrotado?—Kh.Volví a apretar la mandíbula mientras mi cuerpo se apartaba de la pared.Flick.Mi cabeza volvió a girarse hacia atrás.Todavía no había nada.…O al menos no parecía haber nadie.Sin embargo, sentí cómo se me erizaba todo el cuerpo y me giré rápidamente.Mi cuerpo entero se puso rígido.Una persona envuelta en una túnica blanca había aparecido frente a mí.—¡E-eso…!Retrocedí mientras observaba a la persona de blanco con los ojos muy abiertos.Sus facciones estaban ocultas bajo la capucha, por lo que me resultaba imposible ver su rostro.Además, toda su túnica era completamente blanca.No había nada que revelara a qué organización pertenecía.—¿Adónde crees que estás huyendo?La voz era profunda.Pertenecía a un hombre.Sentí que el estómago se me revolvía al escucharla.—Debes pagar por tus pecados.¿Pecados?¿Qué pecados?Volví a concentrarme con todas mis fuerzas, intentando captar cualquier pista.Esto no era suficiente.¡Ni de lejos!—Yo…Mi boca se abrió y una voz ronca escapó de ella.—Yo no lo hice… Él lo hizo…—¿Él lo hizo?La voz del hombre se volvió más profunda.La ira era evidente en su tono.—¿Crees que somos idiotas? Tú eras el único que estaba presente en la habitación. Y además…—¡Ukh!Los movimientos del hombre vestido de blanco fueron extremadamente rápidos.Ni siquiera me dio tiempo de reaccionar antes de agarrarme la mano y levantarla.—¿Qué estás…?Nunca conseguí terminar la frase.El hombre de blanco miró mi brazo y bajó mi manga, revelando varias vendas que lo cubrían.Ni siquiera me dio oportunidad de decir nada antes de retirarlas.Mi antebrazo quedó expuesto.No había ningún tatuaje.Ni siquiera un lunar.—Parece que te has curado por completo.Parecía tranquilo al no encontrar nada.El sudor descendió por un lado de mi rostro mientras el hombre observaba silenciosamente mi antebrazo.Su mirada era tan intensa que paralizaba todo mi cuerpo, dejándome completamente pasivo.Finalmente, extendió una mano y frotó tranquilamente la piel de mi antebrazo.Entonces…Reveló un tatuaje que había estado oculto bajo una fina capa de maquillaje.—Ah.El aire abandonó mis pulmones.Aunque no podía distinguir sus facciones debido a la capucha, podía sentir cómo una leve sonrisa aparecía en sus labios.—Lo sabía.Su voz se volvió más ligera.—Estabas trabajando para esos tipos.—¡Ukh!Un dolor intenso recorrió mi cuerpo cuando su agarre alrededor de mi muñeca se hizo más fuerte.Intenté resistirme.Pero fue inútil.Aquel hombre era simplemente más fuerte que yo.Finalmente, su mirada se dirigió hacia mí.Sus ojos se encontraron directamente con los míos, como si pudiera atravesar mi alma.Sentí cómo mis pulmones se vaciaban al verlos.Era…Aterrador.‘No. Tengo que concentrarme.’A pesar de todo, sabía que tenía que mantener la concentración.No podía permitir que la intensidad de aquella mirada me distrajera de la situación.Necesitaba descubrir más.Esto no era suficiente.¿Qué estaba ocurriendo?¿Quién era aquel hombre de blanco?¿Por qué me perseguía?¿Cómo había descubierto mi tatuaje?Y…—…!!Mi mente se estremeció cuando los alrededores comenzaron a desvanecerse.‘¡No, no…!’Me di cuenta de que la visión estaba llegando a su fin.¡Pero esto no era ni remotamente suficiente!…Seguía sin saber prácticamente nada.‘¡Todavía no! ¡Todavía no! ¡Solo un poco más!’Mientras el mundo a mi alrededor comenzaba a desaparecer, utilicé cada pizca de concentración que tenía para mantenerme atento a la conversación.Incluso cuando todo se volvió negro, forcé mi mente para concentrarme en las débiles palabras que escapaban de los labios del hombre.‘¡Vamos…!’La ansiedad me devoraba.Pero persistí.Sabía que todavía había algo más que debía escuchar.Tenía que oírlo.Esto seguía sin ser suficiente.‘¡Kh!’Un dolor intenso atravesó mi cabeza mientras me esforzaba por escuchar.Dolía como el demonio.Pero no tenía alternativa.Y finalmente…—Me costó entender cómo habías conseguido matarlo, pero ahora todo tiene sentido.Conseguí escucharlo.—Utilizaste su ayu…—¡Julien!La luz volvió a entrar en mis ojos.Un par de ojos grises me observaban directamente.Parpadeé un par de veces.—Oye, ¿estás bien?Leon me miraba con el ceño fruncido.¿Cómo debía verme en ese momento desde su perspectiva?Respiré profundamente para tranquilizarme.—Estoy bien…No lo estaba.Pero tenía que fingir que sí.—No parece que estés bien.—Solo estaba practicando mi Dominio. Me exigí demasiado.—¿Ah…?—Mira.Extendí una mano.—Mi maná está agotado. Puedes comprobarlo tú mismo.—¿Qué…? ¿Ah? ¿En serio?Leon parecía haberse quedado sin palabras.Tampoco podía culparlo.¿Qué clase de lunático practicaría su Dominio mientras esperaba la llegada de los delegados de las Siete Iglesias?Bueno…Yo no.Solo estaba buscando una excusa.—Están tardando bastante y me estaba aburriendo.—Pero eso es…—¿Diligencia?—Hmm.Leon frunció todavía más el ceño.Realmente estaba intentando encontrar alguna forma de rebatirme.Lo dejé pensando por su cuenta mientras respiraba profundamente una vez más para enfriar mi mente.Tenía asuntos mucho más importantes en los que pensar.‘¿Maté a alguien…?’‘Y, por lo que parece, a alguien bastante importante.’‘¿Por qué si no enviarían a alguien tan fuerte para perseguirme?’Pero ¿a quién?¿A quién había matado exactamente?¿Y por qué lo haría?‘¿Es posible que me hayan tendido una trampa?’Sí.Era una posibilidad.Sin embargo, teniendo en cuenta que aquel hombre de blanco conocía mi tatuaje, también existía la posibilidad de que la organización me hubiera obligado a matar a alguien.Había otra cosa que también había notado.Y era que aquel hombre parecía conocer bastante bien a **Cielo Invertido**.‘…Lo sabía.’‘Estabas trabajando para esos tipos.’La familiaridad con la que había hablado sobre ‘esos tipos’ dejaba claro que ocupaba una posición bastante alta.¿Central…?¿O alguna de las Iglesias?Si pertenecía a Central, tendría que averiguar quién ocupaba una posición lo suficientemente alta como para conocerlos y además tuviera algún conflicto con ellos.…Y si pertenecía a una de las Iglesias, tendría que descubrir cuál de ellas estaba enfrentada con Cielo Invertido.O, más concretamente…Con la Iglesia de Sithrus.‘Sí. Es una dirección.’Mi línea de razonamiento no era precisamente sólida.Pero al menos era un comienzo.En cuanto terminara la ceremonia inaugural, pensaba comenzar directamente a buscar la información que necesitaba.‘Para empezar, le preguntaré directamente a Atlas si hay alguna misión que tenga que completar.’Si existía alguna…Y si implicaba matar a alguien…Eso facilitaría muchísimo las cosas.Al menos podría encontrar más información sobre aquella situación.Cualquier información era mejor que ninguna.Incluso si no resultaba especialmente agradable.¡Thump!Un fuerte golpe me sacó de mis pensamientos.Levanté la cabeza.Varias figuras habían aparecido a lo lejos.Todas vestían túnicas de diferentes colores y sostenían largos bastones con distintos símbolos.—Ya están aquí.Murmuré en voz baja mientras contenía ligeramente la respiración.Los delegados de las **Siete Iglesias** habían llegado.Trrr—Varios carruajes enormes entraron en los terrenos de la Academia.Cada uno estaba adornado con decoraciones y emblemas distintivos.Detrás de ellos avanzaba una larga fila de discípulos.Todos vestían túnicas de diferentes colores, cada una marcada con el emblema correspondiente a su Iglesia.Dentro de uno de los carruajes…—Ya casi llegamos.Una voz anciana resonó en el interior.Pertenecía a un hombre vestido completamente de blanco.Sus ojos turbios contemplaban distraídamente el exterior a través de la ventana.Sentado frente a él se encontraba el Cardenal Ambrose, que hablaba con un tono bajo y respetuoso.—Así es. Deberíamos detenernos dentro de unos minutos. Ya he informado a los responsables de la Academia. Los cadetes deberían estar esperándonos para recibirnos.—Mhm. Está bien.Respondió el hombre de blanco.—No asistiré a las ceremonias iniciales. Participaré en las confesiones.Hizo una breve pausa.—Quizá incluso atienda algunas personalmente.—¿Eh?La sorpresa apareció inmediatamente en el rostro del Cardenal.Las confesiones consistían en reuniones individuales entre un miembro de alto rango de la Iglesia y sus devotos.Era algo que se organizaba durante cada Reunión.Normalmente se dejaba en manos de los sacerdotes.Era muy raro que alguien de un rango superior participara personalmente.Y aun así…—¿Desea encargarse usted mismo? ¿Acaso yo…?—No hiciste nada.Una sonrisa tenue apareció en el rostro envejecido del hombre.Apartó la mirada de la ventana y se volvió hacia el Cardenal.Sus ojos nublados fluctuaron ligeramente.—Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que participé en una reunión de esta manera. Será agradable hacer algo diferente por una vez.Su sonrisa se ensanchó.Después cerró los ojos.—Pronto volveré a verte…Su pecho subía y bajaba de forma irregular.Era incapaz de ocultar la emoción que sentía.‘…Mi dios.’