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LTC - Capítulo 433

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 433

## Capítulo 433: Conquista \[1\]A la mañana siguiente.Como las confesiones habían sido pospuestas, todos los cadetes recibieron varios días libres.Como resultado…La sala común de los dormitorios estaba inusualmente llena.Sin embargo, si había algo que destacaba particularmente, era…Ding, ding~El sonido continuo que resonaba en el aire.Después llegó una pequeña voz.—¡No permitan que el mal prevalezca! ¡Que todo el mal sea erradicado! ¡Un mundo puro es un mundo bueno!—Mundo puro. Mundo bueno.Theresa tenía un problema.—¡Ningún mal vivirá bajo el mismo cielo que yo!—¡Ningún mal!Había desarrollado una adicción.Una adicción que la había llevado a quedarse despierta toda la noche.A pesar de estar hecha completamente de energía, profundas ojeras negras se habían formado debajo de sus pequeños ojos mientras mantenía el rostro prácticamente pegado al dispositivo frente a ella.—…Mal malo.Sin comida…Theresa había encontrado una nueva forma de entretenerse.Pensó que la vida continuaría así.Pero estaba equivocada.—¿Nn? Theresa, ¿puedes bajar el volumen? Hay gente intentando estudiar aquí.Evelyn fue la primera en quejarse.—¿Qué haces despierta tan temprano…? ¡Ung! No me digas que…De repente lo comprendió.¡Click!Aoife bajó por las escaleras mientras se cepillaba su largo y sedoso cabello rojo.Frunció el ceño.—Se pasó toda la noche viendo la serie.—¿¡Qué…!?—Solo mírale los ojos. Están completamente rojos.—Ahora que lo mencionas…Evelyn frunció el ceño.—¿Quién estaba encargada de acostarla?—Era Kie…¡Clank!La puerta de la sala común se abrió violentamente.—¡Maldita sea, Theresa! ¡Te dije que te fueras a dormir después de diez minutos! ¡¿Por qué sigues despierta?!—Así que realmente era ella…—Sí. Se olvidó, ¿verdad?—¡Se acabó! ¡No vas a ver más la serie!Y así…El dispositivo fue arrancado de las manos de Theresa.Quizá porque no había dormido durante toda la noche…O quizá porque no esperaba semejante reacción…Theresa tardó un momento en procesar lo ocurrido.Miró inexpresivamente el dispositivo que ahora estaba en las manos de Kiera.Primero…La comida.Y ahora…El hombre de la justicia.El luchador contra todo mal.Superperro héroe volador.El compañero que ayudaba al hombre de la justicia a combatir todo mal.Ellos…Ya no estaban.¿Quién salvaría ahora al mundo?—…¿E-este es… el final…?Las rodillas de Theresa comenzaron a temblar.Thump.Cayó de rodillas.La desesperación estaba escrita por completo en su pequeño rostro.—Oh, esto es malo. Ha visto tanto drama que ahora ella misma se volvió demasiado dramática.—Es realmente grave. ¡Kiera, maldita sea! Se suponía que esto era tu responsabilidad.—¡Lo sé! ¡Lo sé! Le dije que lo apagara y se fuera a dormir después de diez minutos. ¡No esperaba que su adicción fuera tan grave!Kiera señaló a Theresa.—Con lo dramática que está siendo, a estas alturas podría convertirse en actriz.—Bueno…Aoife se cubrió la boca.Hizo todo lo posible por ocultar cómo le temblaban los labios.‘Yo sé un par de cosas sobre eso…’¡Thump!Un fuerte golpe sacó a todos de sus pensamientos.Cuando giraron la cabeza…Sus ojos se posaron sobre Theresa.Estaba de rodillas, apoyada sobre sus cuatro extremidades.Thump. Thump. Thump.—El mal…Sus pequeños puños golpeaban repetidamente el suelo mientras se lamentaba desesperadamente.—…ha prevalecido.—Entonces… ¿alguien puede explicarme exactamente qué pasó aquí?Lo primero que llamó mi atención cuando regresé a la residencia de las chicas fue Theresa.Estaba tirada en el suelo con una expresión completamente perdida.Como si todo su mundo se hubiera derrumbado.—Déjala, Julien.—No, eso…No podía simplemente dejarla así.Parecía un hombre de mediana edad atravesando una crisis existencial.¿Qué clase de trauma había sufrido para terminar así?—Le prohibimos ver su serie.Aoife resolvió inmediatamente todas mis dudas.—Se pasó toda la noche viéndola, así que decidimos confiscarle el dispositivo.—Ah.Si ese era el caso…—¿No debimos hacerlo?—No. Hicieron bien.Ya era hora de controlar la adicción de Theresa.—No podemos consentirla demasiado. Alguien tiene que ponerle límites.—Me alegra escuchar eso.Y así…El incidente terminó.Sin pensarlo demasiado, me dirigí hacia uno de los escritorios cercanos y saqué mis libros.Como había llegado tarde a la Academia…Ya era hora de estudiar.Tenía muchísimo que recuperar.Theresa permanecía tumbada en el suelo, observando inexpresivamente el techo.El mundo parecía haber perdido sus colores habituales.Todo a su alrededor se sentía oscuro.Desolado.—…¿Para qué sigo viviendo…?La vida parecía completamente carente de sentido.El mal dominaba cada rincón del lugar que había considerado su nuevo hogar.Oh…Qué equivocada había estado.—Levántate del suelo. Está sucio.Theresa parpadeó y giró ligeramente la cabeza.Papá falso.Así era como lo llamaba.Él era la luz que la había sacado de la oscuridad.…Él había sido quien la sacó del lugar que anteriormente llamaba hogar.Su papá falso.Estaba sentado solo frente a un escritorio, escribiendo algo con un bolígrafo.—Levántate. Tu pequeña protesta ya ha durado demasiado. Ya es bastante tarde. Ponte de pie.Antes de que él apareciera…Su vida había sido sombría.Durante los últimos dos días, su cabello y sus mejillas habían sufrido incontables ataques de los que no podía escapar.Desde la mañana hasta la noche…Permanecía atrapada bajo las malvadas garras de quienes ahora llamaba…Los tres Reyes Demonio.Hasta que él apareció.‘Deténganse. ¿No ven que no le gusta?’‘…Que esté hecha de energía no significa que no le moleste lo que hacen.’Desde entonces…La vida había sido buena.Su rostro daba miedo.Pero siempre había sido bueno con ella.Era su papá falso.…Y aun así.—Justice Man.—No.—…Por favor.—No.Ese mismo papá falso…La había traicionado.Se había unido al bando de los Reyes Demonio.Y por eso…Theresa hizo lo que mejor sabía hacer.Cruzó los brazos.Infló las mejillas.Y continuó tumbada en el suelo en señal de protesta.—Sabes que simplemente puedo levantarte, ¿verdad?—¿?—Lo haré si no te levantas ahora mismo…—…?!—Voy para allá.—…!Qué enemigo tan formidable.Al ver que realmente comenzaba a moverse…Theresa se rindió y se levantó.Volvió a inflar las mejillas y se sentó sobre el sofá con los pequeños brazos cruzados.Después…Esta respetable jovencita continuó con su protesta unilateral.—…Hmph.Por supuesto…Tenía que dejar perfectamente claro que seguía protestando.—…¡Hmp-!La protesta se detuvo abruptamente cuando un poco de moco salió de su nariz.—¿Necesitas un pañuelo…?Theresa negó con la cabeza.Como si fuera a aceptar caridad del enemigo.—¿De verdad no lo quieres? Ya te está llegando hasta la barbilla…—…Theresa dudó.No.Tenía que mantenerse firme.No podía permitir que el mal la corrompiera.—Bueno, como quieras. Los pañuelos están junto a mí si los necesitas.Qué poderosa tentación.Como era de esperar del hombre al que una vez había considerado su papá falso.Incluso después de ser corrompido…Seguía siendo poderoso.—!Pero entonces…Una idea la golpeó repentinamente.Theresa se sentó correctamente y acomodó su ropa para parecer lo más profesional posible.Con una expresión determinada…Respiró profundamente.Y dio un paso hacia delante.—¿Vienes por los pañuelos?Shake. Shake.—Entonces… ¿qué quieres?—Voy a liberarte.—¿Liberarme?—Sí.—Está bien… ¿Y cómo piensas hacer eso?Theresa se echó el cabello hacia atrás con un gesto adulto e intentó adoptar una expresión más madura.—Voy a conquistarlos.—…—Cuando lo haga…Theresa levantó la barbilla.—¿Me dejarás ver Justice Man?Una expresión de comprensión apareció repentinamente sobre el rostro de su corrupto papá falso.—Ah. Ya entiendo.Se quedó pensativo.—Bueno…—…Hmph.—Está bien. Trato hecho.¡Riiip!Arrancó una hoja de su cuaderno.Escribió varias cosas sobre ella.Después se la entregó.¿Qué es esto?—Si consigues que todas las chicas firmen esta hoja aceptándolo, entonces te devolveré el dispositivo.Hizo una pausa.—Ah. Consigue también la firma de Leon.¡Una misión!¡Una misión para someter a los Reyes Demonio!Qué giro tan inesperado.—…¿Está bien?Nod. Nod.Theresa tomó el papel con ambas manos.No esperaba que fuera tan sencillo…Pero parecía que su corrupto papá falso todavía no se había corrompido por completo.Una expresión solemne reemplazó su pequeño puchero.Así que…Al final había llegado el momento.Siempre supo que algún día tendría que hacerlo.Pero no esperaba que fuera tan pronto.…El día en que sometería a los Reyes Demonio.—Huu…Theresa respiró profundamente para calmar su corazón tembloroso.Podía hacerlo.Sabía que podía.Y así…Dio un paso hacia delante.El primer paso de su gran conquista.—Ah, Theresa, espera.—!—Ven. Tu moco se está secando. Déjame limpiártelo antes de que sea demasiado tarde.Pero ¿quién habría imaginado que sufriría un contratiempo justo al dar el primer paso?‘Ningún viaje comienza sin dificultades.’‘Todos los grandes héroes sufren contratiempos.’Era una frase que Theresa había aprendido de Justice Man durante los últimos días.Y ahora la utilizaba para justificar el obstáculo que había sufrido justo al comienzo de su misión.Theresa se encontraba frente a una puerta familiar.El nombre **\[Evelyn\]** estaba escrito sobre ella.Era una habitación que había visitado muchas veces durante los últimos días.Pero hoy…Hoy esa puerta parecía enorme.Como si fuera capaz de engullirla por completo si daba un solo paso en falso.Toc, toc.A pesar de sus dudas…Consiguió llamar.—¿Nn…? ¿Theresa?Ha.El primer Rey Demonio había aparecido.—¿Necesitas algo?—…Firma.Theresa extendió el papel.—¿Firmar? ¿Para qué?—Libertad.—¿Ah?Evelyn, que estaba mirando el papel, levantó repentinamente la cabeza.—¿Libertad?Nod.—Libertad.Theresa repitió con absoluta seriedad.—¿Qué sabrá una niña como tú sobre la libertad…?Evelyn volvió a mirar el papel.—Espera un segundo.Fue entonces cuando notó las palabras escritas.Comenzó a leerlas en voz alta.—«Permiso para que Theresa vea su serie. Al firmar esto, acepto concederle a Theresa el privilegio de volver a ver Justice Man…»Evelyn levantó la mirada.—Oye.Theresa permaneció completamente seria.—¿Esta es la libertad de la que estabas hablando?Nod.—Libertad.—¿Oh? ¿Así que libertad significa poder ver Justice Man?—…Um.Theresa asintió.—Libertad. Derecho humano.Evelyn sonrió repentinamente.Parecía encontrar toda la situación bastante divertida.Los ojos de Theresa se entrecerraron.Bruja malvada.—Ho~ ¿Cuándo aprendiste sobre los derechos humanos?—…Devuélveme lo que es mío.—Mhhh.Evelyn apoyó un dedo sobre su barbilla mientras pensaba.Pero finalmente…Negó con la cabeza.—No quiero~Theresa apretó el papel entre sus manos.—¿Por qué?—¿Cuánto dormiste?—Dormiré.—No respondiste la pregunta.Evelyn entrecerró los ojos.—¿Cuánto?—…—Exacto.—Entonces… ¿qué?—No voy a firmarlo.Evelyn cruzó los brazos.—Necesitas dormir. No puedes quedarte despierta toda la noche viendo Justice Man.Continuó:—Especialmente siendo tan pequeña y todavía estando en crecimiento.—!La expresión de Theresa se quebró.Y algo dentro de ella también.Como era de esperar de un Rey Demonio.Eran enemigos difíciles de derrotar.Pero no era como si Theresa hubiera llegado sin prepararse.Durante los últimos dos días…Había estudiado y analizado a cada uno de los Reyes Demonio.Sabía todo lo que necesitaba conocer sobre ellos.Sus hábitos.Sus pasatiempos.Su forma de hablar.Y…Sus debilidades.—Sniff… Sniff…—¿Eh…? ¿Eh? ¡Theresa!?—Snifff…—¿E-estás llorando?Completamente alterada, Evelyn corrió hacia Theresa.Utilizó las mangas de su cárdigan para secar las lágrimas que descendían por sus mejillas.—Oye… Oye, lo siento. Lo siento, Theresa.—Sniff…—Oh, no.Los ojos de Evelyn temblaron.No esperaba que Theresa comenzara a llorar de repente.Estaba completamente perdida.—B-bueno… ¡Ah, está bien! ¡Está bien! ¡Lo firmaré! ¡Lo firmaré!—¿D-de verdad?Theresa dejó de llorar inmediatamente.Levantó la cabeza con los ojos llenos de esperanza.—¡Sí! ¡Sí! Dame eso. Voy a firmarlo.Theresa le entregó rápidamente la hoja.Entonces hizo todo lo posible para impedir que las comisuras de sus labios se levantaran.—Ukh.Oh, no.Theresa se cubrió la boca con ambas manos.Casi había arruinado su actuación al soltar una risa.—Aquí tienes… Ya no llores, ¿de acuerdo?—Um.Theresa recuperó el papel.Observó la firma.Qué firma tan extraordinaria.La tinta, elegantemente trazada sobre el papel, brillaba bajo las luces del techo.Una aura casi sobrenatural parecía envolver todo a su alrededor.Si pudiera…Theresa permanecería allí admirando el resplandor de aquella firma.Pero sabía que el tiempo apremiaba.El mal no esperaba a nadie.Y así…Continuó con su misión.El primer Rey Demonio…Había sido conquistado.