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LTC - Capítulo 447

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 447

## Capítulo 447: Recuperando el control \[1\]Con la llegada del invierno, la temperatura dentro de los terrenos de la Academia comenzó a bajar.Hacía tanto frío que el vapor se formaba en el aire cada vez que alguien exhalaba.—¿Cuál ha sido la reacción de la Iglesia de Oracleus?Una neblina flotaba en el aire mientras una figura de largo y ondulante cabello rubio y penetrantes ojos verdes hablaba.Sus facciones parecían jóvenes.Como si apenas tuviera poco más de veinte años.A simple vista…Parecía cualquier cadete común de la Academia.Sin embargo…Para alguien con ojos entrenados, no se parecía en absoluto a un cadete.Se sentía más bien como una tormenta contenida.Una capaz de destrozarlo todo en un instante con un simple pensamiento.—Están extrañamente tranquilos.Una voz tranquila y clara respondió desde el dispositivo de comunicación.Era la secretaria de Ivan.—Su silencio resulta bastante inquietante. Me temo que esto no sea más que la calma antes de la tormenta.—Hmm.Ivan compartía aquella impresión.—Yo también siento lo mismo.Miró hacia delante.—Y tampoco los culparía si fuera así.Hizo una pausa.—Especialmente teniendo en cuenta que su Papa acaba de morir.La garganta de Ivan se trabó ligeramente.Después de toser varias veces…Consiguió aclarársela.—…¿Intentaste contactar al Cardenal Ambrose?—Sí. Lo intenté, pero no recibí ninguna respuesta.—Parece que no confía en nosotros.—Teniendo en cuenta la naturaleza del informe que recibió, tiene sentido que no lo haga.—Cierto.La expresión de Ivan permaneció tranquila.Sin embargo…Sus ojos perdieron todo brillo durante un breve instante.El mundo a su alrededor se volvió gris.Todo rastro de color desapareció.Solo salió de aquel estado cuando volvió a escuchar la voz de su secretaria.—Por lo que Hollowe ha informado, todo parece haber sido una trampa deliberada contra nosotros.Su tono se volvió más serio.—Lo más probable es que Cielo Invertido esté detrás de esto.—Su objetivo sería crear una brecha entre nosotros y una de las Siete Iglesias…—Mientras al mismo tiempo eliminan a uno de nuestros Guardianes.—Eso ya me lo imaginaba.Ivan había llegado a la misma conclusión desde hacía tiempo.Era extremadamente probable que aquella situación hubiera sido dirigida específicamente contra ellos.Y esa también era la razón por la que no había tenido más opción que venir personalmente para resolverla.Simplemente…No podían permitirse perder un recurso tan poderoso como Matthias.Sería un golpe considerable para ellos.Toda aquella situación los había tomado completamente desprevenidos.Apenas habían tenido tiempo de analizar correctamente lo ocurrido.—Oh.Ivan levantó la mirada.—Parece que ya llegué.Se detuvo frente al edificio y apagó el dispositivo de comunicación.No era particularmente grande.Tampoco pequeño.Pero al mirar hacia abajo…Podía sentir la presencia de varias figuras extremadamente poderosas bajo sus pies.‘Parece que este es el lugar.’Entró tranquilamente en el edificio.Después descendió por una estrecha escalera.Durante el trayecto tuvo que detenerse varias veces para confirmar su identidad.La seguridad era bastante estricta.Finalmente…Consiguió llegar hasta la sala de contención.Y entró sin dudarlo.—Llegué un poco más tarde de lo esperado.Ivan sonrió ligeramente.—Disculpen mi tardanza.Apenas entró…Su mirada se dirigió hacia la presencia más abrumadora de toda la habitación.—Ah, Delilah.Su expresión se relajó ligeramente.—Ha pasado bastante tiempo.La observó durante unos instantes.—Parece que te has vuelto más fuerte desde la última vez que te vi.Asintió.—Nada mal.Su tono era el de un superior hablándole a alguien más joven.Después de saludar a Delilah…Saludó también a los demás.Entonces dirigió la mirada hacia el cristal oscurecido.Sus ojos se entrecerraron.Al otro lado…Había una figura agotada y encadenada.—No se contuvieron, ¿eh?—Teniendo en cuenta su fuerza y la escena que presenciamos, no podíamos permitirnos contenernos.—No, sí.Ivan agitó una mano ante la respuesta de Delilah.—No los culpo.Continuó observando a Matthias detrás del cristal.La sonrisa desapareció lentamente de su rostro.Su comportamiento se volvió mucho más serio.De repente…Una presión aplastante descendió sobre todos dentro de la habitación.Delilah fue la única que pareció completamente indiferente.—Me gustaría hablar con él a solas, si es posible.—…Puedes hacerlo.Delilah inclinó ligeramente la cabeza hacia Herman.Este asintió con cierta dificultad.Después procedió a desbloquear la puerta de la sala de contención.‘Eso fue fácil.’Pensó Ivan mientras retiraba la presión.Entró en la pequeña habitación.Tak—El suave sonido de sus pasos fue lo que sacó a Matthias de su trance.Cuando levantó la cabeza…Los pasos de Ivan se detuvieron.Matthias tenía un aspecto terrible.Profundas ojeras negras se hundían bajo sus ojos.—No tienes muy buen aspecto.—…No he dormido demasiado.Hasta su voz sonaba ronca.Claramente…No lo había pasado bien.Ivan bajó ligeramente la cabeza para encontrarse con los profundos ojos verdes de Matthias.—Cuéntame exactamente qué ocurrió.—…¿Sobre qué?—No tienes que preocuparte por las personas que están afuera.Ivan habló con calma.—Nadie escuchará nada.—Simplemente dime todo lo que ocurrió hasta llegar a este punto.—…Después de dudar durante unos instantes…Matthias bajó la cabeza.Y comenzó a hablar.—Fue una trampa.Su mandíbula se tensó.—Desde el momento en que entré, Marian ya tenía una puñalada en el estómago y el cuerpo del Papa estaba tirado en el suelo.Continuó:—A primera vista, parecía que Kyle había sido quien lo había hecho.—Especialmente porque también tenía su espada apuntando hacia el cadete.Matthias apretó los labios.—No tuve más opción que intervenir para impedir que matara al cadete.—Por supuesto…Levantó ligeramente la mirada.—Desde el instante en que entré supe que toda aquella escena era una trampa.—…Si lo sabías…Ivan frunció el ceño.—¿Cómo terminaste en esta situación?—Ah.Matthias bajó la mirada hacia las esposas en sus manos.Sonrió amargamente.—Por esto.Guardó silencio durante unos segundos.—Porque no tuve en cuenta que la trampa no había sido preparada para Kyle.Su sonrisa desapareció.—Había sido preparada…—Para mí.Incluso después de que hubiera pasado un día entero…Matthias seguía reproduciendo la escena una y otra vez dentro de su cabeza.Cuanto más la analizaba…Más sentía una extraña sensación recorriendo cada rincón de su cuerpo.Era algo desconocido.Algo que no sabía cómo describir.—Fue…Sus labios temblaron ligeramente.—Fue casi como si pudiera leerme como un libro abierto.—¿Leerte como un libro?—…Sí.Matthias asintió con dificultad.—Desde el tiempo que tardaría en llegar…Hasta el hecho de que Julien estuviera completamente seguro de que Matthias sería capaz de descubrir que toda la escena era una trampa.—También sabía que dejaría vivo a Kyle para interrogarlo después.Matthias apretó los puños.—Todo salió exactamente como él quería.Sus labios comenzaron a temblar ligeramente.Sus pensamientos se detuvieron cuando bajó la mirada hacia sus manos.‘Ah…?’‘¿Qué?’Sus manos…Estaban temblando.¿Por qué?¿Qué…?¿Cómo podía…?Contuvo la respiración.Obligó a sus manos a dejar de temblar mientras apoyaba la espalda contra la pared.—Fue casi…Su voz bajó.—Como si hubiera previsto todo.—¿Previsto?Las cejas de Ivan se fruncieron al escuchar aquellas palabras inesperadas.Matthias asintió.Repitió lentamente:—Previsto.Después…Con un tono tan bajo que casi resultaba imposible escucharlo…Murmuró:—…Como un Vidente.El intenso aroma del incienso permanecía suspendido en el aire.Se extendía por cada rincón de la capilla.Un hombre vestido completamente de blanco permanecía arrodillado sobre un pequeño cojín rojo.Tenía la cabeza inclinada.Rezaba en silencio frente a la enorme estatua que se alzaba ante él.‘Que guíes su alma hacia un descanso pacífico.’Sus suaves murmullos resonaban dentro de la capilla.La luz atravesaba las ventanas situadas en lo alto.Un tenue resplandor cubría su cuerpo.‘…Que su alma continúe sirviéndote en toda tu gloria.’Los murmullos del Cardenal Ambrose continuaron resonando mientras el incienso seguía ardiendo.Permaneció arrodillado durante horas.Repitiendo una y otra vez la misma oración.A pesar de su avanzada edad…No mostró ni una sola señal de cansancio.Solo se detuvo cuando escuchó el sonido de una pequeña campana.Dong! Dong—Levantó la cabeza.—Que descanses en paz.Aquella era su última oración por el difunto Papa.El periodo de luto había llegado a su fin.Ambrose se levantó.Se inclinó una vez frente a la estatua.Después se dirigió hacia la habitación trasera.La puerta de madera crujió cuando tiró de ella.Una pequeña habitación tenuemente iluminada apareció frente a él.El Cardenal observó alrededor.Su mirada terminó sobre un escritorio de madera.Encima…Había una pequeña hoja de papel.A su lado…Un sobre roto.Sus bordes estaban desgarrados como si hubiera sido abierto con prisa.Era una carta.Una carta extremadamente importante que había recibido hacía poco.Era breve.Y decía:**Ambrose, te escribo para decirte que no interfieras.****Mi muerte ocurrió por mi propia voluntad.****Todo fue por nuestro Señor.**—…Así que esta fue tu elección.Ambrose observó cuidadosamente el contenido de la carta.Entonces…Soltó un pequeño suspiro.Acercó el papel hacia la llama de una vela.Y observó cómo comenzaba a arder.Las cenizas se dispersaron lentamente por el aire.El Cardenal Ambrose cerró los ojos.—Como desees…Su voz fue apenas un susurro.—Su Santidad.¡Clank!La puerta de la sala de confinamiento se cerró.Ivan salió.Su expresión era mucho más sombría que cuando había entrado.No dijo ni una sola palabra.Delilah permaneció en silencio mientras observaba detenidamente su rostro.Intentaba analizar su expresión.Encontrar alguna pista.Por desgracia…El rostro de Ivan era completamente inexpresivo.Delilah no podía obtener nada de él.¿Qué había ocurrido dentro de aquella habitación?¿De qué habían hablado?Sus ojos se entrecerraron ligeramente.Delilah apoyó la espalda contra una pared.Toda esta situación era complicada.Había demasiadas fuerzas externas involucradas.Si no actuaba con cuidado…La Academia también terminaría implicada.Toc, toc—El repentino sonido de alguien llamando a la puerta la sacó de sus pensamientos.Todas las miradas se dirigieron hacia allí.El Clérigo entró.Su expresión era inusualmente sombría.Observó a todos los presentes.Después habló.—Los preparativos están listos.La habitación cayó instantáneamente en un silencio asfixiante.Sin esperar a que nadie respondiera…El Clérigo salió.Y los guió hasta otra habitación.Allí…Estaba Julien.Sentado sobre una silla de madera.Sus ojos estaban completamente abiertos.Tenía una mordaza en la boca para impedirle hablar.Debajo de él…Había un débil círculo mágico púrpura.Emitía un tenue resplandor blanco.Una densa energía de Maldición permanecía suspendida en el aire.El Clérigo se colocó junto a Julien.Apoyó una mano sobre su hombro.—Si tienen algo que quieran preguntarle…Haganlo ahora.—De lo contrario…—Comenzaré.—…Sus palabras fueron recibidas por un breve silencio.Al verlo…El Clérigo asintió.Levantó una mano.El maná comenzó a fluir hacia sus dedos.—Voy a empe…—Espera.La voz de Ivan lo interrumpió.Fue él quien dio un paso hacia delante.Una tensión asfixiante cayó inmediatamente sobre toda la habitación.Ivan ignoró las miradas de los presentes.Caminó directamente hacia Julien.Se detuvo frente a él.Y miró directamente sus ojos inyectados en sangre.—Tú.Su tono era bajo.—¿Quién eres realmente?