LTC - Capítulo 464
## Capítulo 464: Bebida \[1\]¿Qué se necesitaba para convertirse en un Monarca?¿Era tan simple como alcanzar el noveno Tier?¿O había algo más profundo?Algo más oscuro.Para la gente común…Podía parecer simplemente una cuestión de talento puro o providencia.Como si el destino escogiera por sí mismo a quienes gobernarían.Pero aquellos que portaban la corona de los verdaderos Monarcas conocían la verdad que nadie decía en voz alta.Sus tronos no estaban construidos sobre gloria.Sino sobre sacrificios.Para llegar hasta la cima del mundo…Había que derramar sangre.Había que tomar decisiones.Decisiones que desgarraban el alma.Decisiones que dejaban marcas que ningún poder podía borrar.Por cada título.Por cada reconocimiento.Existía una deuda.Un precio que no se pagaba con oro…Sino con dolor y sufrimiento.A veces propio.A veces…De otros.Ivan lo sabía mejor que nadie.Los horrores que había soportado…Y provocado…Durante su ascenso hasta la cima…Eran recuerdos que no se atrevía a evocar.El alcohol era una excelente forma de olvidar.Con suficiente cantidad…Podía hacer olvidar a cualquiera.Ni siquiera un Monarca era diferente.Sí.Existían hechizos capaces de conseguir efectos parecidos.Pero…No era lo mismo.Ivan había sido adicto al alcohol.Le encantaba.Lo disfrutaba.Lo saboreaba.Le permitía olvidar el dolor.Y a través de aquel ciclo…Había terminado llegando hasta la cima del mundo.Había alcanzado un punto desde el que podía observarlo todo desde arriba.Y precisamente…Fue al llegar allí cuando decidió detenerse.A esas alturas de su vida…Nadie tenía autoridad para darle órdenes.¿Cómo podrían?Él era uno de los más fuertes.Él era quien daba las órdenes.Ya no tenía que hacer las cosas que antes se había visto obligado a hacer.Podía empezar de nuevo.…Y el primer paso…Había sido abandonar el alcohol.Y lo hizo.Casi una década había transcurrido desde aquellos días.Ivan prácticamente había olvidado el sabor del alcohol.Aquella familiar mezcla entre amargura y dulzura…Que en el pasado le había ofrecido una vía de escape.Ya no la necesitaba.—…Ha pasado bastante tiempo.Ivan apoyó la cabeza contra el respaldo de la silla.Uno de sus dedos golpeaba rítmicamente la mesa de madera.Tak.Tak.Tak.Mientras sus pensamientos regresaban hacia la botella de vino…Se humedeció los labios.Estaban extrañamente secos.—Debo estar cansado.Normalmente…Una simple botella de vino no habría conseguido alterarlo de aquella manera.Cuando una persona alcanzaba cierto nivel…Su estabilidad mental aumentaba enormemente.Se necesitaba mucho para hacer tambalear el corazón de un Monarca.Pero…Si estaba cansado…Eso era diferente.Cuanto más cansada estuviera una persona…Más débil era su fortaleza mental.—Supongo que realmente lo estoy.Enviar un clon a una distancia tan grande consumía una enorme cantidad de maná.Visto de esa manera…Tenía sentido.Y además…Había estado trabajando desde el amanecer.Era natural que estuviera cansado.Ivan volvió a agarrar la pluma.Miró la revisión del caso frente a él.Y volvió a humedecerse los labios.—Terminaré esto y después descansaré un po…Se detuvo.Su cabeza se levantó bruscamente.Sus ojos terminaron sobre una caja de madera colocada encima del sofá frente a él.—¿Qué?Su expresión comenzó a cambiar.Sus ojos se entrecerraron.Ivan presionó el dispositivo de comunicación.Llamó inmediatamente a Clara.—Oye, Clara.Su tono se volvió ligeramente más serio.—¿Olvidaste llevarte el regalo?No tuvo que esperar demasiado.La respuesta llegó casi inmediatamente.—¡Hai! ¡Parece que lo olvidé! ¡Lo siento muchísimo!—Está bien.Ivan apartó la mano del dispositivo.Volvió a recostarse sobre la silla.Estaba un poco molesto.Pero mantuvo la compostura.Agarró nuevamente la pluma.Y continuó con la revisión del caso.Pero…Tak—La pluma cayó sobre la mesa.Ivan volvió a apoyarse contra la silla.‘No puedo trabajar así.’Por mucho que intentara concentrarse…Su mirada regresaba una y otra vez hacia aquella caja.Era como si el objeto poseyera una atracción inexplicable.Como si arrastrara sus ojos hacia él sin importar cuánto intentara resistirse.Le resultaba imposible concentrarse.Ivan se pellizcó el puente de la nariz.Suspiró.—Supongo que realmente estoy cansado.Se recordó a sí mismo que debía descansar cuando terminara.Como no podía concentrarse…Decidió tomarse un pequeño descanso mientras esperaba a que Clara regresara.Cerró los ojos.Intentó dormir un poco.—…Los alrededores quedaron en silencio.Poco a poco…Las cejas de Ivan comenzaron a fruncirse.Una vez más…La botella apareció dentro de su mente.La caja se negaba a desaparecer de sus pensamientos.Su presencia permanecía allí…Como una molesta mosca que no conseguía apartar.Y junto con el pesado silencio que llenaba la habitación…La atmósfera comenzaba a sentirse cada vez más sofocante.Ivan se cubrió la boca.Intentó pensar en cualquier otra cosa.Pero…—…No podía detenerse.Levantó la cabeza.Miró hacia la caja.Un nudo se formó dentro de su garganta.Durante un breve instante…Recordó aquel sabor dulce y amargo que había creído olvidado.Se humedeció los labios.¿Cuántas veces lo había hecho durante los últimos segundos?Sus manos comenzaron a picarle.Los latidos de su corazón aumentaron.Sus labios se apretaron.Toc, toc——¡Ya llegué!La puerta se abrió.—¡Perdón por entrar de repente!Clara entró apresuradamente en la oficina.Caminó directamente hacia la botella.Estaba a punto de alcanzarla cuando…Se detuvo.—¿Señor Ivan?Su tono preocupado consiguió sacar a Ivan de sus pensamientos.Levantó la cabeza.—¿Sí…?—¿Se encuentra bien?—¿Por qué no habría de estarlo?—No, es que…Clara dudó.Tragó saliva.—Se ve un poco pálido.Lo observó con preocupación.—¿Está seguro de que está bien?—¿Pálido?Ivan giró la cabeza.Miró hacia un pequeño espejo.Su expresión cambió ligeramente al ver su reflejo.Clara tenía razón.Su rostro estaba pálido.Sus labios también.¿Cuándo había…?—Debe estar cansado, ¿verdad?La voz de Clara llegó desde el fondo.—Suele pasar.Continuó:—He visto lo mucho que trabaja.—Durante toda esta última semana se ha levantado desde temprano…—Y no regresa hasta la noche.Su tono era suave.—Creo que debería descansar.—Ah.Ivan se masajeó la cabeza.—Sí.—Probablemente tengas razón.Desvió la atención hacia la revisión del caso frente a él.Sus palmas estaban extrañamente sudorosas.—…Déjame terminar esto primero.—Oh.Clara pareció preocupada.Pero apretó los labios.Y dejó de insistir.—Entonces…Su mirada cayó de nuevo sobre la botella.Dudó.Después…La dejó sobre la mesa.—…¿Por qué no bebe un poco?Las cejas de Ivan se fruncieron inmediatamente.Levantó la cabeza.—¿No me escuchaste antes?Su voz sonó más fuerte.—No me gusta beber.Clara no retrocedió.—Lo sé.Levantó ambas manos.—Lo sé.—Pero en su estado actual…Lo miró.—Creo que se merece beber un poco.—¡No!La voz de Ivan retumbó por toda la oficina.—¡No voy a beber!Esta vez…Clara sí se estremeció.Incluso dio un paso atrás.—Ah.Al ver el miedo sobre su rostro…Ivan reaccionó.Apretó los labios.—Lo siento.Bajó ligeramente la cabeza.—Supongo que realmente estoy cansado.—Normalmente no soy así.—Lo sé.Clara respondió en voz baja.—…Solo pensé que podría ayudarlo, señor.—¿Ayudarme?Ivan frunció el ceño.—¿Por qué me ayudaría?—Porque…Clara vaciló.—A veces…Su voz se volvió todavía más suave.—Está bien olvidar.—¿Uh?Ivan miró hacia ella.Clara se sentó frente a él.Después…Dejó la caja sobre la mesa.—No sé qué lo llevó a decidir dejarlo.Sus manos descansaron sobre sus piernas.—Pero a veces…—Una persona necesita liberar todas las emociones que lleva acumuladas dentro.Su voz era relajante.Agradable para los oídos.Ivan simplemente escuchó.—…Estoy segura de que alguien como usted…Clara inclinó ligeramente la cabeza.—Debe tener muchas emociones reprimidas, ¿verdad?—Sí.Ivan respondió con voz baja.Volvió a mirar hacia los documentos.—Claro que las tengo.—Últimamente hay muchas cosas que me molestan.Su expresión se volvió más fría.—Y no pensé que tú fueras a convertirte en una de ellas.—Ya veo.Clara bajó ligeramente la cabeza.—No pretendía molestarlo.—¿Ah, no?Ivan levantó lentamente la mirada.—Pues a mí me parece bastante claro que estás intentando hacerme beber.Su voz se volvió más fuerte.—¿Crees que soy idiota?¡Bang!Ivan golpeó el escritorio con el puño mientras se levantaba.Su imponente presencia hizo que Clara se pusiera inmediatamente de pie.Extendió ambas manos frente a ella.—Señor, está entendiendo mal.—¡Está entendiendo mal!—¡Realmente no estaba…!—…Claro que dirías eso.Ivan movió una mano.La caja comenzó a flotar.Voló directamente hacia él.La abrió bruscamente.Sacó la botella.—¿Por qué quieres que beba?Sus ojos comenzaron a enrojecerse.—¿Tiene algún tipo de veneno?Levantó la botella.—¿Es eso?—¿Cómo podría…?Plop!Ivan movió el pulgar.El corcho salió disparado.—¡Ven aquí!—¡Hiep!Levantó la otra mano.El cuerpo de Clara salió disparado hacia él.La mano de Ivan se cerró alrededor de su cuello.—¿Q-qué…?—¿Quieres que beba?Ivan enseñó los dientes.—Bien.—Pero tú beberás conmigo.—!!Agarró la botella.Y la introdujo directamente dentro de la boca de Clara.Los ojos de Clara se abrieron enormemente.Su rostro palideció.Intentó resistirse.Pero…¿Cómo podría?No tenía ninguna posibilidad de oponerse a Ivan.¡Swoosh! ¡Swoosh!Sus extremidades se agitaban débilmente.Ivan continuó forzando la botella cada vez más dentro de su boca.El vino comenzó a derramarse.Líneas carmesí descendieron desde las comisuras de sus labios.Comenzaron a acumularse debajo.Los ojos de Clara se fueron hacia atrás.Hasta que…Solo quedó visible un inquietante blanco.Poco después…Dejó de resistirse.Pero Ivan estaba demasiado fuera de sí como para darse cuenta.—¡Bebe!—¡Bebe!—¡BÉBETELO!Sus ojos estaban completamente rojos.Continuó forzando el líquido dentro de su garganta.Estaba tan absorto en lo que hacía…Que no se dio cuenta de que Clara llevaba rato sin respirar.—¡Bébelo!Su respiración era pesada.—¿Qué tal?—¿A qué sa…?Entonces…Se detuvo.Le tomó casi un minuto entero darse cuenta.Solo entonces…Sus movimientos cesaron.Pero…Para ese momento…Ya era demasiado tarde.Durante aquel breve momento de locura…Él…Drip.Drip…El débil sonido rítmico del vino cayendo sobre el suelo resonó de manera inquietante dentro de la silenciosa habitación.Ivan permaneció completamente inmóvil.Su mano comenzó a temblar.Observaba sin expresión el cuerpo sin vida frente a él.Sus ojos se volvieron borrosos.—¿Q-qué…?Su respiración se detuvo.—¿Qué…?Todo había ocurrido tan rápido…Que todavía no comprendía lo que había hecho.Pero cuando finalmente lo hizo…¡Thump!Soltó el cuerpo de Clara.Se dejó caer pesadamente sobre la silla.Su rostro quedó vacío.Sus ojos terminaron sobre la botella situada encima de la mesa.—…¿Q-qué pasó?Tragó saliva.—¿Cómo…?¡Tr Trr—!El fuerte sonido de la alarma me despertó temprano por la mañana.Me froté los ojos.Miré la hora.**3:35 a. m.**Me masajeé el rostro.Era bastante temprano.Pero…Normalmente era a esta hora cuando comenzaba a entrenar.Las clases solían empezar aproximadamente a las ocho de la mañana.Pero me gustaba aprovechar toda la mañana para entrenar de antemano y prepararme.Además…Ese día tenía una cita con alguien.—Vendrá más tarde.Me incorporé.—Así que pasaré las próximas horas entrenando solo.Me froté el rostro una última vez.Después…Fui a la ducha.Me cambié.Y me dirigí hacia los campos de entrenamiento.No estaban lejos.Se encontraban justo al lado de los dormitorios.Llegué en poco tiempo.Esperaba encontrar el lugar completamente vacío.Pero…Para mi sorpresa…Escuché unos débiles sonidos amortiguados provenientes del interior.‘Wow.’Levanté una ceja.‘¿Hay alguien tan disciplinado?’Sorprendido…Agarré la puerta.La abrí.¡Clank! ¡Clank!Un sonido explosivo golpeó inmediatamente mis oídos.Casi me destrozó los tímpanos.Dos figuras estaban en medio del campo de entrenamiento.Estaban peleando entre sí.Una intensa oleada de maná se extendió en mi dirección.Tuve que entrecerrar los ojos.¡BOOM!Incluso el suelo vibró por la enorme fuerza detrás de cada golpe.Pero…No fueron los sonidos lo que me sorprendió.No.Eso estaba bien.Lo que realmente me dejó desconcertado…Fueron las dos figuras que estaban peleando.‘¿Kaelion?’Mis ojos se abrieron ligeramente.‘¿Caius?’¿Por qué estarían…?