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LTC - Capítulo 483

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 483

## Capítulo 483: Mujer misteriosa \[2\]—…¡Hu!Salí de la visión con una profunda y fría bocanada de aire.Cuando recuperé la consciencia…Dos pares de ojos estaban clavados directamente sobre mí.—¿Qué ocurrió, humano?—¿Humano?—Eso…Me sujeté un costado de la cabeza.Me levanté de la cama.Cerré los ojos.Y la escena de la visión comenzó a repetirse una y otra vez dentro de mi mente.‘¿Escuché… correctamente?’‘¿Dije…?’Recordé a la mujer que estaba de pie detrás de Leon.Mi cuerpo se estremeció involuntariamente.Normalmente…Intentaba no pensar demasiado en la familia de Julien.No eran mi verdadera familia.Y cuanto más tiempo pasara junto a ellos…Más probable era que descubrieran que había algo extraño conmigo.Quizá ya lo habían hecho.Pero precisamente por pensamientos como esos…Siempre intenté evitarlos.Al menos…Así era como había tratado la situación anteriormente.Las cosas habían cambiado.Pero…Todavía mantenía cierta distancia.Precisamente por eso…Nunca había preguntado por la madre de Julien.Quién era.Y por qué no estaba presente.Debido a su ausencia…Simplemente había asumido que había muerto.Había pensado en preguntarle a Leon…Pero él tampoco sabía nada.Parecía que nadie lo sabía realmente.…Bueno.Había una persona que sí lo sabía.Pero era precisamente la última persona con la que quería hablar.**Aldric Evenus.**Ese hombre…Era demasiado peligroso.Prefería mantenerme alejado de él.¡Ding!Un tenue sonido me sacó de mis pensamientos.Inmediatamente después…Apareció una notificación.**\[◆ Misión principal activada: Titiritero\]****: Progreso del personaje +531 %****: Progreso del juego +17 %****Fracaso****: Calamidad 1 +17 %****: Calamidad 2 +11 %****: Calamidad 3 +18 %**…Una notificación de misión.‘¿Titiritero?’Al ver el nombre de la misión…Gran parte de lo que había visto comenzó a tener sentido.‘Sí.’‘La primera pista fueron los ojos de Leon.’‘Dentro de la visión, claramente está siendo controlado por alguien.’‘¿Podría ese alguien ser la madre de Julien?’Si esto hubiera ocurrido antes…Habría llegado inmediatamente a esa conclusión.Pero…Ya no estaba tan seguro.Después de lo ocurrido con la misión anterior…Ya no confiaba en las visiones.Existía la posibilidad de que el ‘Titiritero’…No fuera realmente la madre de Julien.También existía la posibilidad de que sí lo fuera.Pero…No podía descartar ninguna opción.Tenía que actuar con cuidado.Un solo error de juicio…Y toda la situación podría darse la vuelta.…No podía permitirme fracasar otra vez.Especialmente porque todavía desconocía qué consecuencias tendría un nuevo fracaso.Había estado observando cuidadosamente a las chicas.Y por lo que había visto…Todas seguían comportándose exactamente igual.A pesar de que había fallado la misión…Y sus indicadores habían aumentado…Parecían completamente normales.Y eso…Solo conseguía ponerme todavía más nervioso.Como decía una antigua cita:‘La emoción más antigua y poderosa de la humanidad es el miedo…’‘Y el miedo más antiguo y poderoso es el miedo a lo desconocido.’…Era precisamente mi falta de comprensión lo que me inquietaba.Cuanto menos entendía algo…Más ansiedad me provocaba.—¿Humano?—Oh.Parpadeé.—Cierto.Me di cuenta de que había estado ignorando a Owl-Mighty y Pebble todo este tiempo.Me disculpé rápidamente.Después…Los miré.—Me temo que tienes razón, Owl-Mighty.—¿Alguien está controlando mi cuerpo?—Probablemente.—…¿Cómo puedes saberlo?Miré hacia Pebble.Después…Señalé mi cabeza.—Porque puedo verlo.—¿Puedes verlo?Pebble inclinó la cabeza.Parecía un poco confundido…Pero también parecía comprender hasta cierto punto.Teniendo en cuenta todo lo que habían visto…Era lógico.—El futuro.Los miré.—Puedo verlo.—¿Qué piensas?—…Se ve saludable.—Sí.Dentro de una de las habitaciones privadas del hotel…La Emperatriz y el Emperador estaban sentados uno junto al otro.Ambos pensaban en Leon.Aunque parecía un poco enfermo…En general…Se veía saludable.Aquello los tranquilizaba.Por supuesto…Eso estaba lejos de ser suficiente para ellos.Giraron la cabeza.Miraron hacia Amell.—¿Qué piensas tú?La Emperatriz lo observó.—Has pasado bastante tiempo con él.—¿Cómo lo ves?—Eh…La boca de Amell se contrajo.—Ah…¿Qué podía decir?Sí.Había visto muchas cosas.Y precisamente porque había visto tantas cosas…No sabía muy bien qué responder.Leon estaba definitivamente sano.Pero…Su personalidad estaba un poco torcida…?‘Sí.’‘Creo que esa es una buena forma de describirlo.’Amell tampoco lo culpaba realmente.Si tuviera que señalar a una sola persona como responsable de la torcida personalidad de Leon…Sería Julien.Un hombre que todavía seguía siendo un completo misterio para él.Aun así…Cuando Julien no estaba presente…Leon recuperaba aquella personalidad tranquila y serena que había mostrado durante el Summit.Solo cuando Julien aparecía…Se volvía extraño.—¿Amell?Su madre volvió a hablar.—¿No tienes nada que decir?—Bueno…Amell forzó una sonrisa.—Está bien… supongo.Ese mismo Julien…En cierto sentido…También lo estaba chantajeando.Sabía la verdadera identidad de Leon.Y revelársela ahora no era una buena opción.No con el caos político que podría provocar.Lo mejor…Era mantener las cosas en silencio por el momento.—¿Bien?La Emperatriz frunció el ceño.—¿Solo bien?—…Sí.—¿Le está yendo bien en la Academia?Se inclinó hacia delante.—¿Lo tratan bien?—No le hacen bullying, ¿verdad?—¿Bullying?Amell recordó el incidente de la bola de papel durante la clase.Cuando Leon había incriminado a Julien por lanzarla.Después…Recordó la entrevista de hacía unos días.Y varios otros incidentes.En realidad…Leon más bien…—No.Amell negó.—Es demasiado fuerte como para que le hagan bullying.—Ya veo.La Emperatriz soltó un evidente suspiro de alivio.Se llevó una mano al pecho.—Me alegra escuchar eso.Entonces…Sus ojos volvieron a iluminarse.—¿Y sus notas?—Buenas.—¿Su vida amorosa?—Eh…¿Cómo demonios iba a saberlo?—Si no tiene ninguna…La Emperatriz comenzó a entusiasmarse.—Podemos encargarnos de ese problema por él.Sonrió.—Tenemos muchas candidatas en mente.—…Eh.Por alguna razón…El rostro de Julien apareció dentro de la mente de Amell.Podía imaginárselo temblando…Con los ojos inyectados en sangre…Mientras decía:‘Hazlo.’‘Acepta.’‘Tienes que hacerlo.’¿Qué demonios?Amell se masajeó la frente.Había ido a Haven para acercarse a Leon.Para aprender de ellos.Pero…Cuanto más tiempo pasaba allí…Más sentía que lo estaban corrompiendo.—Creo que sería mejor esperar a conocer su opinión.Miró hacia sus padres.—Podría terminar resentido con ustedes si hacen algo así.—Oh.La emoción de la Emperatriz desapareció inmediatamente.—Sí…Suspiró.—Eso es cierto.El Emperador…Sentado junto a ella…Colocó una mano sobre su hombro.Después…Cambió de tema.—No pensemos demasiado en eso por ahora.Su expresión se volvió seria.—Tenemos asuntos más importantes que tratar.El Emperador concentró su atención sobre su hijo.—…La situación dentro de Kasha se ha vuelto todavía más problemática.Amell frunció el ceño.—La Casa Myron también está comenzando a arrepentirse de permitirles entrar.Hizo una pausa.—Pero…—De alguna manera conseguimos convencerlos de continuar con el plan.—¿Por qué están dudando tanto?Preguntó Amell.Por lo que él entendía…Aunque la situación era algo complicada…Tampoco parecía demasiado grave.Pero al escuchar a su padre…Comenzó a sentir que las cosas eran mucho peores de lo esperado.—No lo sabemos.El Emperador respondió con sinceridad.Su tono se volvió más grave con cada palabra.—Y precisamente eso es lo que me preocupa.Entrelazó las manos.—Nunca había ocurrido una situación semejante.—Si no estuviéramos tan ocupados intentando controlar la crisis actual dentro de los Imperios…Sus ojos se entrecerraron.—Habría hecho todo lo posible por descubrir personalmente qué está pasando.Hizo una pausa.—Mi teoría es que las Grietas Espejo dentro de Kasha se han descontrolado.—Y eso está haciendo imposible el comercio.—…Pero si fuera eso…Amell frunció el ceño.—¿No sería bastante fácil darse cuenta?—Lo sería.El Emperador asintió.—Pero la Casa Astrid ha bloqueado toda la información relacionada con lo que está ocurriendo en su territorio.—¿La Casa Astrid?Amell comprendió inmediatamente.—Ah.—Si son ellos…La Casa Astrid…Aunque no era tan influyente como un Imperio…Poseía una fuerza que no podía ignorarse.Además…Los habitantes de Kasha…Pese a sus dificultades económicas…Se enfrentaban constantemente a monstruos extremadamente poderosos para garantizar su propia supervivencia.Sus altos mandos eran aterradoramente fuertes.Solo ellos…Ya poseían suficiente poder como para hacer que cualquier Imperio actuara con cautela.Iniciar una guerra contra ellos…No beneficiaría a ninguna de las partes.…Y con el poder e influencia que tenían…También les resultaba bastante fácil bloquear cualquier información.—Como dije…El Emperador continuó:—Normalmente jamás te permitiría entrar en un lugar tan peligroso, Amell.—Pero no tenemos demasiadas opciones.Su expresión se volvió pesada.—Necesitamos ese comercio para mantener a las tropas que actualmente combaten dentro de la Dimensión Espejo.Lo miró directamente.—No te expongas a peligros innecesarios.—Y escucha a los miembros de la Casa Myron.Hizo una pausa.—Mientras te comportes apropiadamente…—Nada debería salir mal.‘¿Comportarme apropiadamente?’Amell frunció el ceño al escuchar aquellas últimas palabras.¿Por qué sentía que últimamente escuchaba aquella palabra una y otra vez?…Y por qué…Al mismo tiempo…¿Sonaba tan ominosa?No podía ser que…—¿Amell?—Ah.Amell levantó rápidamente la cabeza.—Sí.Asintió.—Lo haré.Después…Miró hacia su padre.—Padre.Su expresión se volvió seria.—Por favor, no se preocupe.—Me encargaré de este asunto.—Y me aseguraré de que nada salga mal.Asintió.—Puede confiar en mí.—Bien.Una sonrisa sincera apareció sobre el rostro del Emperador.Se levantó.Colocó una mano sobre el hombro de la Emperatriz.Y ambos comenzaron lentamente a desvanecerse.—Conociéndote…El Emperador sonrió.—Sé que cumplirás tu palabra.Su cuerpo siguió desapareciendo.—Volveré a visitarte cuando regreses de Kasha.—Ten un viaje seguro.Antes de desaparecer completamente…Añadió:—Y cuida de tu hermano mientras estés allí.—Gracias.Amell también se levantó.Se inclinó respetuosamente.—Me aseguraré de regresar sano y salvo.**Al día siguiente.**Temprano por la mañana…Todos los cadetes se reunieron en la zona de recepción de la finca.Sus rostros estaban relajados.Parecían completamente descansados.Algo nada sorprendente…Teniendo en cuenta las instalaciones de primer nivel que ofrecía aquel lugar.Con sus cuerpos y mentes descansados…Parecían ansiosos por enfrentarse a la próxima misión.—Por favor, pónganse esta ropa.La Jefa de Sirvientas estaba frente a ellos.Era una mujer de corto cabello negro y ojos marrones.Comenzó a entregarles uniformes grises.—Desde el momento en que se pongan estas prendas…Su expresión se volvió seria.—Sus identidades cambiarán.—Ya no serán los cadetes más prometedores y talentosos de los Cuatro Imperios.Hizo una pausa.—Serán simples y humildes sirvientes de la Casa Myron.Uno por uno…Los cadetes recibieron los uniformes.Y sus expresiones comenzaron a cambiar.Kiera…En particular…Parecía bastante disgustada con el diseño tan simple.—Mierda.Sujetó el uniforme.—¿Así que voy a ser una sirvienta?—…Eso fue exactamente lo que dijo.—No.Kiera negó.—Dijo otra cosa.—Detente.Aoife se masajeó la frente.—No hagas esto más difícil de lo necesario.—Sip.Kiera sonrió.—Eso es lo que ella dijo.—…Los ojos de Aoife descendieron lentamente…Hasta el cuello de Kiera.Ese largo…Y delgado cuello.De repente…Sintió unas enormes ganas de apretarlo.‘No.’‘Tengo que contenerme.’‘No puedo matarla ahora.’Sus ojos se movieron brevemente alrededor.‘Hay demasiadas personas mirando.’—¿Estás pensando en matar a Kiera?—¿¡Uh!?Aoife se sobresaltó.Giró rápidamente la cabeza.Evelyn estaba allí.Ya llevaba puesto su uniforme de sirvienta.Su cabello púrpura estaba cuidadosamente recogido hacia atrás.Si no fuera porque su rostro destacaba demasiado…Aoife realmente habría pensado que era una sirvienta.Evelyn sostenía una bolsa de papas fritas.Inclinó la cabeza.—…Hmm.Observó a Aoife.—Te estás conteniendo porque hay demasiadas personas mirando, ¿verdad?¿Cómo…?Los ojos de Aoife se abrieron enormemente.Al ver su reacción…Evelyn asintió.—Como esperaba.Parecía satisfecha consigo misma.Volvió a asentir.Después…Metió una mano dentro de la bolsa.Sacó otra papa.Y se marchó.Dejó a Aoife completamente desconcertada.Mientras se alejaba…Aoife escuchó un débil murmullo.—Estoy mejorando en esto.‘¿Qué demonios acaba de pasar?’‘¿Acaba de…?’—Para asegurarnos de que no llamen la atención…La Jefa de Sirvientas volvió a hablar.—También se les entregarán algunos objetos para ocultar su verdadera apariencia.Comenzó a repartirlos.—Por favor, utilicen las máscaras que recibirán.Una de las sirvientas se acercó a Aoife.Le entregó una máscara.Aoife se la colocó.Su apariencia cambió por completo.Sacó un pequeño espejo.Observó su reflejo.Se tocó el rostro varias veces.‘No está tan mal.’La máscara había cambiado automáticamente el color de su cabello.Y también el de sus ojos.Ambos…Ahora eran marrones.Su apariencia era bastante ordinaria.Aun así…No estaba tan mal.—Espera.Una voz llegó desde cierta dirección.—¿Por qué mi máscara es así…?Aoife giró lentamente la cabeza.Y entonces…Se cubrió rápidamente la boca.—Puut.Eso…Sí.Definitivamente…A ella le había ido mucho mejor que a él.