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LTC - Capítulo 494

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 494

## Capítulo 494: Los tres idiotas \[2\]**Casa Astrid.**El niño fue acogido por la familia cuando apenas tenía cinco años.—Descansa un poco y acostúmbrate a tu nuevo hogar.Todo le resultaba nuevo.El calor.Los colores.—¿Nuevo hogar?—…Simplemente descansa aquí. Te proporcionaremos comida y agua.Las palabras del hombre eran reconfortantes.Toda aquella situación parecía un largo sueño.Uno del que el niño no quería despertar.—Si quieres jugar con los otros niños, puedes hacerlo.El hombre sonrió.—Aquí nadie puede hacerte daño.—……Para aquel pequeño…Aquel sueño.Aquel larguísimo sueño…Se sentía maravilloso.Especialmente porque había muchos niños de su edad.Eso significaba…Que podía tener muchos amigos.Pero todos parecían jugar con cosas extrañas.¿Espadas?¿Lanzas…?‘Yo no soy muy bueno con eso.’Así que intentó interactuar con ellos de otras maneras.—…Hola.Sonrió.—Hola.Los niños dejaron de entrenar.Giraron hacia él.Sus expresiones cambiaron rápidamente.—¿Está bien?—¿Quizá está enfermo?—No.Otro negó con la cabeza.—Creo que escuché a mis padres hablar de gente como él.Hizo una pausa.—Los llaman retrasados.—Oh.—¿Entonces es tonto?—Sí.—Hehe.‘Ellos saben que soy tonto.’El niño se rascó un costado del rostro mientras reía.Aunque veneno salía de las bocas de aquellos niños…Nunca se tomó sus palabras a pecho.No.Más bien…No tenía la capacidad mental suficiente como para sentirse herido por ellas.—Oye.Uno de los niños sonrió.—¿Tu madre te abandonó porque eras tonto?—¿Mamá?El niño inclinó la cabeza.—Ella trabaja mucho.—¿Cuándo fue la última vez que la viste?—No recuerdo.—Kek.El otro comenzó a reír.—De verdad es tonto.—Su madre sí que lo abandonó porque era estúpido.El niño simplemente sonrió ante los insultos.¿Qué otra cosa podía hacer…Además de sonreír?‘Todos aquí son muy amigables.’También podía ver claramente lo diferentes que eran de los niños que vivían afuera.Sonreían más.Eran más grandes.No estaban tan delgados.Tenían familias.Y tampoco tenían que trabajar.Podían jugar todo el día.Y además…Hablaban con él.‘Qué lugar tan bonito.’Fue allí donde el niño creció.Con el paso del tiempo…No se volvió más inteligente.Los demás niños crecieron.Él también.Pero…Las burlas jamás se detuvieron.—Oye.—Limpia por aquí.—Esta zona está un poco sucia.—Ponte a limpiar.—Sí, sí.Para cuando cumplió once años…Se había convertido en barrendero a tiempo completo.Ya no estaba delgado.De hecho…Incluso podría decirse que estaba un poco gordito.‘No tengo frío.’Durante todos aquellos años…Nunca dejó de sentirse agradecido.‘No tengo hambre.’Limpiaba donde le decían.Y comía lo que le daban.‘Todos son buenos.’Para el niño…No existía mayor felicidad que aquella.Y entonces…El hombre del pasado volvió a visitarlo.No parecía haber cambiado absolutamente nada.El niño colocó su mano sobre la del hombre.‘…¿Sigue siendo tan cálida como antes?’—Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que nos vimos.El hombre lo observó.—Parece que estás mucho mejor.—…Hehe.El niño hizo lo que mejor sabía hacer.Reír.—Estoy muy feliz.Sonrió ampliamente.—Como mucho.—Tengo muchos amigos.—Y no tengo frío.—¿Ah, sí?El hombre levantó la cabeza.Observó los alrededores.—¿Eso es lo que realmente piensas?—Sí.—Ya veo.Su mirada regresó hacia el niño.—Tus ojos todavía no están claros.—¿No claros?El niño inclinó la cabeza.¿Qué quería decir aquel hombre tan amable?—Pero está bien.Extendió una mano hacia él.—Finalmente lo conseguí.El niño parpadeó.—Lo desarrollé.La mano seguía siendo tan cálida como aquella primera vez.Y sus palabras…También.—Ahora puedo cumplir la promesa que te hice en aquel entonces.Los ojos del niño se iluminaron.—¿Me harás inteligente?Sonrió.—Quiero ser inteligente.—Así es.El hombre sonrió.Tomó al niño de la mano.Y lo alejó del lugar donde había pasado su infancia.—Te haré más inteligente.—Y más fuerte.Continuó caminando.—Nunca más tendrás que preocuparte por la comida.—Ni tampoco por el frío.—Tus ojos se abrirán.—Y serás diferente.Mientras era guiado…El niño observaba la espalda del hombre.Era ancha.Transmitía seguridad.—Este lugar es la Casa Astrid.El hombre habló.—Y yo soy su actual Jefe.Giró ligeramente el rostro.—Edward Syfon Astrid.—¿Jefe?—Soy quien alimenta a todos.El niño lo escuchaba atentamente.—Quien se asegura de que estén calientes.—Y quien los mantiene a salvo.Cuanto más caminaban…Más grande parecía la espalda del hombre ante los ojos del niño.Tan grande…Que parecía capaz de cargar una montaña entera.—He creado un fármaco extremadamente especial.Edward continuó:—Aumentará tu inteligencia.—Y mejorará tu constitución.La mirada del niño permaneció fija sobre él.—Te permitirá absorber maná mucho más rápido que los demás.—Y con mi ayuda…—Crecerás a una velocidad extraordinaria.Entonces…El hombre sonrió.—Por eso…—A partir de este momento…—Quiero que me llames Maestro.Maestro.—Con tu nueva inteligencia…Continuó:—Podrás ayudarme a conseguir que todos vivan felices.El hombre llegó hasta una trampilla.La abrió rápidamente.Descendió por una pequeña escalera…Guiando al niño hasta otra habitación.Había una cama.Un armario.Y un piano.—A partir de ahora…—Aquí será donde vivirás.El hombre avanzó.Se sentó frente al piano.Levantó la tapa.Dang~.Comenzó a tocar una melodía.Era la canción más maravillosa que aquel pequeño había escuchado jamás.Da—Suave.Da, da—Pegadiza.Dang~.Dang~.Dang~.Y lo más importante…Sencilla.—Quiero que pongas a prueba tu habilidad aprendiendo esta melodía.El hombre apartó las manos del piano.Después…Le entregó al niño una pequeña píldora negra.—Tómala.Aquel día…Por primera vez en toda su vida…El niño…Se volvió más inteligente.—¡Oye, deja de soñar despierto…!Una voz poderosa casi me destrozó los tímpanos.Me sobresalté.Di un paso hacia atrás.—¿¡Uh!?Miré alrededor.Estaba de pie en medio de un vacío completamente blanco.Kaelion y Caius estaban no demasiado lejos.Ambos me observaban de forma extraña.—Ajá.Una voz llegó desde un lado.—Mira quién finalmente decidió aparecer.Giré.El anciano estaba allí.—……—¿No puedes hablar?Frunció el ceño.—¿Qué?—¿También eres idiota o algo así?Estaba a punto de responder cuando…Movió una mano.—Como sea.—No importa.¿No importa?—¿Qué diferencia hace tener un idiota más?—……—……—……Yo ya lo había llamado lunático antes…¿Verdad?‘Es bastante lunático, ¿no?’‘…Yo también lo creo.’Incluso Caius y Kaelion pensaban lo mismo.—Saben que puedo escucharlos, ¿verdad?El anciano nos miró con el ceño fruncido.Los tres cerramos la boca.—Como esperaba.Negó con la cabeza.—Los tres son idiotas.¿Por pensar que estás loco?—Como sea.El anciano resopló.—No los traje aquí por eso.Señaló hacia nosotros.—Como dije antes…—Con su nivel actual de habilidad…—Ninguno de los tres durará más de unos cuantos días.Su expresión se endureció.—Yo he conseguido aguantar durante tanto tiempo no porque sea más fuerte.Se señaló la sien.—Sino porque no soy un idiota como ustedes tres.—…—Una mente llena de pensamientos es una carga.Continuó:—Codicia.—Amor.—Emociones.—Todo eso nubla su juicio.Nos miró uno por uno.—Tienen que aprender a desprenderse de esas…Hizo una pausa.—Distracciones.Espera.¿Estaba intentando enseñarnos?—¿Estás diciendo que si dejamos de lado todos esos pensamientos podremos aguantar más tiempo?—Exactamente.Asintió.—Pero no es fácil.Sonreí.Cerré los ojos.Entonces…Seis cerraduras aparecieron frente a mí.Una tras otra…Mis emociones comenzaron a desaparecer.El mundo perdió lentamente sus colores.Cuando finalmente abrí los ojos…Una calma inquietante se había apoderado de todo.—¿Qué tal esto?—……Quizá lo imaginé…Pero el rostro del anciano se contrajo ligeramente al verme.Sentí orgullo.Aunque…La sensación desapareció inmediatamente.Especialmente después de escuchar sus siguientes palabras.—Idiota.Mi rostro se congeló.—Pensaba que todos eran idiotas…Se llevó una mano a la cara.—Pero algunos son todavía más idiotas que otros.Levantó la cabeza.—¡Qué maldita desgracia!—¡Y yo que pensaba que finalmente había encontrado gente que me hiciera compañía!Señaló hacia los tres.—¡Pero al final voy a terminar cuidando a dos idiotas…Su dedo terminó sobre mí.—…y a un idiota todavía más grande!Desactivé la habilidad.Miré hacia Caius y Kaelion.Ambos asintieron discretamente.‘No sé si soy solo yo, Caius…’Kaelion habló.‘Pero escuchar sus palabras me resulta liberador.’‘Ya no soy el único, ¿verdad?’‘No.’Caius respondió.‘El anciano tiene buen ojo.’—Puedo escucharlos a los dos.Ambos fingieron no haber oído nada.El anciano siguió murmurando por lo bajo.Finalmente…Se tranquilizó.Me observó.—Eso es una habilidad, ¿verdad?Asentí ligeramente.—Algo que probablemente creaste tú mismo para mantener tus emociones bajo control.—Sí.Es muy perspicaz.Con solo mirarme…Lo había entendido.—Consume algo de maná.Continuó:—Y lo único que hace es detener tus emociones.Entrecerró los ojos.—¿Me equivoco?—…No.—Ese es el problema.Me señaló.—¿Serías capaz de mantener esa habilidad durante varios días?—¿Podrías mantenerla mientras duermes?—¿Mientras comes?Su ceja se levantó.—¿Mientras cagas?—Eso…Obviamente no.¿Para qué demonios necesitaría hacerlo?—¡Entonces no sirve de nada!El anciano volvió a señalarme.—Lo que te estoy preguntando…—Es si puedes hacer todo eso sin depender de una habilidad.Su expresión se volvió seria.—Si no eres capaz de mantener tu mente en absoluta paz…—Jamás podrás avanzar al siguiente nivel.Escuché atentamente.—Por lo que puedo ver…Continuó:—Acabas de desarrollar un Dominio.—¿Qué crees que viene después?—…¿Consolidar el Dominio?—¡Incorrecto!Su voz retumbó.—El siguiente paso es dominar tu mente.Mi mirada se volvió seria.—Vaciar todos tus pensamientos significa conseguir un control absoluto sobre tu cuerpo.Levantó una mano.—Eso incluye…—Control perfecto sobre cada músculo.—Control del maná que fluye dentro de ti.—Y control de tus emociones.Sus ojos se entrecerraron.—Cuando completes por completo esta etapa…—Alcanzarás el siguiente nivel.—Y un mundo completamente nuevo se abrirá ante ti.Me humedecí los labios.—¿Estás diciendo que…—Si alcanzo ese estado…—Tendré un mayor control sobre mis habilidades?Pensé en algo específico.—¿Como la Magia Emotiva?—Correcto.—Ah.Mis ojos se iluminaron.—Entonces…—Pero estás muy lejos de alcanzar algo así.—¿Qué tan lejos?—Más de lo que puedes imaginar.El anciano nos miró a los tres.—Y no solo tú.Suspiró.—Todos.Primero…Señaló hacia Caius.—Este idiota de aquí.Caius lo miró.—Lo único en lo que piensa es en cómo recuperar sus emociones…—Y cómo ser li…El anciano se detuvo.Por alguna razón…Giró hacia mí.Me miró de manera extraña.Después…Negó lentamente con la cabeza.Murmuró:‘Este…’‘Es bastante raro.’Una pausa.‘Tristemente raro.’Después…Giró hacia Kaelion.Negó con la cabeza.—Y este idiota…—Solo piensa en los niños de afuera.Kaelion se quedó inmóvil.—Es lo único en lo que ha estado pensando últimamente.El anciano suspiró.—Honorable.—Pero al mismo tiempo…—Desordenado.Finalmente…El anciano me miró a mí.Su expresión cambió mientras intentaba leer mis pensamientos.De repente…Comencé a preocuparme.¿Descubriría que había utilizado mi habilidad sobre él?¿Y mis otros secretos?¿Qué…?—Tú…Su mirada se volvió todavía más intensa.—…¿Una mujer?¿Eh?Me congelé.¿Qué acababa de decir?—¿Cabello negro?La expresión del anciano se volvió extraña.Yo me quedé completamente quieto.Espera.¿De qué demonios estaba hablando?No.Ahora incluso Kaelion y Caius me observaban de forma extraña.—No me miren.Los señalé.—No tengo idea de qué está hablando.—Tsk.El anciano chasqueó la lengua.—Puedo entender los pensamientos de ellos.Volvió a mirarme.—Pero tú…?Negó lentamente con la cabeza.Parecía decepcionado.Su mirada prácticamente decía:‘De pensamientos nobles a esto.’‘Este ya no tiene remedio.’No.Espera.—Déjame explicar…—No tengo tiempo para tus estupideces.El anciano juntó las manos.Clap.Clap—.De repente…El mundo a mi alrededor comenzó a deformarse.Y al instante siguiente…Me encontré dentro de una cueva oscura.Completamente solo.—¿Kaelion?Miré alrededor.—¿Caius?Nada.El lugar era húmedo.Oscuro.Y frío.Mi corazón comenzó a latir más rápido.Especialmente…Cuando vi dos libros frente a mí.Uno rojo.Otro azul.Los recogí.Intenté leer los títulos.Pero…Ambos estaban en blanco.Sin embargo…Al abrir la primera página…Había una pequeña descripción.**\[Rápido de aprender, pero provoca mucho dolor.\]**El otro decía:**\[Lento de aprender, pero sin dolor.\]**—¿Qué es esto?Groooowl~.Un enorme gruñido resonó desde el otro lado de la cueva.Retrocedí.La presión proveniente de aquella criatura hizo que todo mi cuerpo temblara.‘Eso…’‘Es extremadamente fuerte.’No estaba seguro de poder derrotarlo con mis capacidades actuales.—No te preocupes.La voz del anciano llegó frente a mí.Apareció con los brazos cruzados.—El monstruo está sellado.Después…Señaló los libros que sostenía.—Elige uno.Lo miré.—Domínalo.Después…Señaló hacia la criatura.—Cuando termines…—Enfréntate al monstruo.Su expresión permaneció completamente seria.—Si lo derrotas…—Apruebas.—Si no…—Fallaste.—¿Eh?El anciano no esperó a que terminara.—…Si fallas…Su figura comenzó a desaparecer.—Repites.—Espera…—No hagas esperar demasiado a los demás.Su figura desapareció por completo.—¡Espera…!