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LTC - Capítulo 499

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 499

## Capítulo 499: Obsesiones \[5\]El olor metálico llenaba el aire.La sangre cubría el suelo…Como una alfombra roja.Tak.Tak—.—……Mientras Kaelion caminaba sobre aquella alfombra carmesí…Su mirada permanecía desenfocada.Miró alrededor.Sangre.Todo lo que podía ver…Escuchar…Oler…Y saborear…Era sangre.Sus manos estaban empapadas.Su cuerpo…También.—Más…Murmuró.—Necesito… más.Para alimentar a los niños…Había comenzado a robar a los ricos.Solo les quitaba un poco.Ni siquiera demasiado.La cantidad que robaba no era suficiente como para causarles ningún daño significativo.Y aun así…‘Muertos.’Habían asesinado a todos los niños.¿Cómo podían hacer algo así…?Eran inocentes.Y aun así…Habían ido tras ellos.Fue entonces cuando Kaelion lo entendió.‘Matar.’Todos debían morir.Todos los responsables de la muerte de aquellos niños…Tenían que morir.Y así…Los mató a todos.No perdonó a nadie.—¡N-no fui yo…!—¡Y-yo tengo una familia!—¿¡Por qué me haces esto!?Con ojos fríos…Sin emoción…Kaelion asesinó a los ricos.Tomó sus riquezas.Y las redistribuyó.O al menos…Lo intentó.—A-ayuda…—Tengo hambre.—…Necesito comida.Pero…Ni siquiera eso fue suficiente.Los niños seguían llegando.Sin parar.—Mi m-mamá necesita comida.Todos estaban delgados.Sus mejillas…Hundidas.Kaelion ni siquiera se había dado cuenta…Pero él también comenzaba a verse igual que ellos.¿Cuándo había sido la última vez que comió algo?No.¿Cómo podía permitirse comer…Cuando había niños sufriendo?Para alimentar una boca más…Se olvidó de sí mismo.Pero…Ni siquiera eso bastaba.—P-por favor…—Ayuda.—M-más.—…Necesito más comida.—E-esperen un momento.Kaelion levantó las manos.—Tranquilos.—Yo…—Tengo más comida.Miró hacia su bolsa.—Solo esperen…Extendió una mano.Pero…Se detuvo.Estaba vacía.¿Cómo podía…?—Me duele el estómago.—Ayuda…—¡Ngh!Kaelion se mordió el labio.Volvió a mirar a los niños.—A-ah…Su expresión casi se derrumbó.Había todavía más que antes.Tantos…Que ni siquiera podía ver dónde terminaban.—¿Cómo puede ser esto…?¿Por qué?¿Por qué había tantos niños?—Tengo hambre…Una voz pequeña llegó desde abajo.—Tú mataste a mi padre.—¿Q-qué?Kaelion bajó la mirada.Los ojos de un niño se encontraron con los suyos.—Tú lo mataste.Entonces…Kaelion recordó.Aquel niño.Era uno de los hijos de las personas a las que había asesinado.Espera…¿Podría ser…?—Tú también mataste a mi mamá.—Mi papá perdió su trabajo por tu culpa.—Somos pobres.—Tú nos hiciste pobres.—Aliméntanos.—No…Kaelion retrocedió.—Yo…Su expresión cambió.Algo había agarrado su pierna.Bajó la mirada.Manos rojas…Emergían desde el suelo.Intentaban alcanzarlo.—¡Esto…!Kaelion trató de apartarse.Pero…Aparecieron todavía más.—Aliméntame.—…Aliméntanos.—¡Tengo hambre!—¡Comida…!Abrumado…Kaelion miró alrededor.Todos los niños lo observaban.Sus ojos…Tenían exactamente la misma expresión perdida que él había tenido alguna vez.Podía verse reflejado en ellos.Su corazón se detuvo.‘Tengo que alimentarlos.’No quería que sufrieran…Como él había sufrido.Él…Kaelion introdujo una mano en el bolsillo.Sacó su última posesión.—Ah…—Esto…Era una galleta.Una galleta destrozada…Llena de migas.‘No.’‘Esto no.’‘No puedo darles esto.’Podía entregar cualquier cosa.Excepto eso.Esa era la galleta…Que su madre había preparado.—¡G-galleta…!Uno de los niños levantó las manos.—¡Quiero galleta!—¡Dámela!—No.Kaelion extendió una mano.Detuvo a los niños.—Esto no.Apretó la galleta.—No puedo darles esto.—Pero tengo hambre.—Yo…Kaelion bajó la mirada.—Mi madre…Se mordió el labio.—Lo siento.Observó fijamente la galleta entre sus dedos.‘Puedo entregar cualquier cosa…’‘Excepto esto.’Aquella galleta…Lo era todo para él.Simbolizaba su única esperanza.La única cosa que lo había impulsado a salir de aquella cueva.Era el símbolo de su pasado.…Un recordatorio de cómo había crecido.De todo lo que había sufrido.Y…Un recuerdo de su madre.—Sí.Kaelion negó.—No.Su expresión se volvió firme.—No puedo.—Esta no.Estaba a punto de guardar la galleta cuando…Se detuvo.—¿Qué…?Miró alrededor.—¿Dónde están todos?No había nadie.Estaba completamente solo.Lo único frente a él…Era aquella interminable alfombra roja.—¿Qué pasó?—¿Por qué…?—Tengo hambre.—!Kaelion giró bruscamente hacia la voz.Finalmente…Sus ojos encontraron a un pequeño niño.Cabello negro.Profundos ojos rojos.El niño…Era exactamente igual a él.Sus mejillas estaban hundidas.Sus ojos…Vacíos.Como si ya hubiera renunciado a vivir.—……Un nudo se formó en la garganta de Kaelion.Este niño…—…Comida.No era otro que…Él mismo.—Tengo hambre.El niño levantó lentamente la cabeza.Su mirada encontró la de Kaelion.Después…Descendió hacia la galleta que sostenía.—…¿Me la darás?Una pequeña chispa de vida apareció en el rostro del niño al ver la galleta.Eso…Kaelion miró la galleta.Apretó los labios.‘Es mía.’¿Cómo podía entregar su posesión más valiosa?Incluso si se trataba de su yo más joven…¿Cómo podía simplemente regalarla?No quería.Se negaba.—Ya veo.Como si pudiera sentir sus pensamientos…El joven Kaelion asintió.La poca vida que había aparecido en sus ojos…Volvió a desaparecer.Se dio la vuelta.Comenzó a marcharse.Tak.Tak—.Su espalda parecía frágil.Su cuerpo…Pequeño.El pecho de Kaelion se volvió pesado al verlo.Pero…Cuando bajó la mirada hacia la galleta…Se sintió un poco mejor.‘Sí.’‘Él recibirá su propia galleta más adelante.’¿Por qué tendría que darle la suya?Sí.Era todo para él.Pero…Mientras observaba la galleta en su mano…Sus labios comenzaron a temblar.Para él…Aquella galleta era…Un recordatorio del dolor que había sufrido.Un recordatorio de su última esperanza.Un recuerdo de su madre.Su…Obsesión.—Toma.—……Kaelion no sabía en qué momento había ocurrido…Pero el niño estaba nuevamente frente a él.Extendió la galleta.Miró directamente a los ojos de su yo más joven.Observó cómo la vida regresaba lentamente a ellos.Y su expresión se relajó.Esto…Era suficiente.‘Sí.’‘No necesito recordarlo.’Ya no se estaba muriendo de hambre.Ya no vivía en peligro constante.Él……Tenía que dejar atrás su pasado.Su verdadera obsesión.Y así…Lo hizo.—Come.Sonrió ligeramente.—Está un poco seca…—Pero está buena.Su yo más joven recibió la galleta.Kaelion sintió cómo un enorme peso desaparecía de sus hombros.Colocó una mano sobre la cabeza del niño.Murmuró:—Las cosas mejorarán.—¿De verdad?Kaelion lo miró.Sonrió.—…Sí.Porque…—Quizá ahora mismo sea doloroso.Apartó la mano de su cabeza.Se dio la vuelta.—…Pero lo superaremos.Comenzó a caminar.—Sé que lo haremos.Adiós…Mi obsesión.Tak.Tak—.El rojo desapareció.Y en su lugar…Apareció un mundo blanco e impecable.Varias figuras estaban a la distancia.Todas observándolo…Con expresiones diferentes.—Ah.Julien asintió.—Muy bien.—Estuviste genial.Se llevó una mano a la barbilla.—Un poco lento…—Pero aun así estuviste genial.Caius también asintió.—Sí.—Bien.—Bastante bien.—……Kaelion casi se detuvo al escuchar los cumplidos de Julien y Caius.¿Realmente lo estaban felicitando?No.Quizá no.—Eso es lo que este tipo está intentando decir…Julien señaló al anciano.Caius terminó:—Pero le da vergüenza.—¡Mocosos!El anciano los fulminó con la mirada.—¡Dejen de hacer eso!—¿¡En qué mundo creen que yo iba a decir algo así!?Se sujetó el rostro.Comenzó a acariciarse la barba.Murmuró:‘No puede ser que me hayan descubierto.’‘Hasta me aseguré de controlar mi expresión.’Julien miró a Kaelion con expresión de saberlo todo.—¿Ves?Caius miró primero al anciano.Después…A Julien.—Demasiado obvio.—¿Verdad?Julien se cubrió la boca.Las comisuras de los labios de Caius se elevaron.Ambos…Claramente estaban intentando no reír.Espera.¿Qué?Kaelion parpadeó.Miró a Caius.¿Está sonriendo?‘¿Cómo?’‘¿No había perdido…?’No.Antes que eso…—¿No se parecen demasiado sus expresiones?¿Esto era algo bueno?¿O malo?Kaelion quería pensar que era bueno.Pero…Por alguna razón…La situación le resultaba incómoda.Era casi como si…‘No.’‘Imposible.’Kaelion negó con la cabeza.Descartó inmediatamente la idea.‘…No existe ninguna posibilidad de que Julien termine corrompiendo a Caius.’Absolutamente ninguna.—Keum.El anciano tosió.Todos salieron de sus pensamientos.Giraron hacia él.Estaba de pie…Con la espalda recta.Las manos detrás.—Ustedes tres idiotas lograron pasar la prueba.Los miró.—Fueron bastante lentos…Hizo una pausa.—Pero puedo aceptar semejante…Entrecerró los ojos.—Velocidad.Caius y Julien intercambiaron una mirada.Asintieron al mismo tiempo.Como si hubieran llegado a algún tipo de entendimiento silencioso.El anciano notó el intercambio.Su boca se retorció.Pero…Decidió ignorarlos.—Ehm…Continuó:—Ahora que esto terminó…—Los tres deberían ser capaces de resistir un poco más.Se acarició la barba.—No notarán los cambios inmediatamente.—Pero pronto ocurrirá el reinicio.—Podrán comprobarlo ustedes mismos.Clap—.El anciano juntó las manos.El mundo blanco…Se hizo añicos.Julien y los demás regresaron inmediatamente a la vieja habitación.Y justo a tiempo…Un hilo descendió desde arriba.Se conectó con sus cuerpos.Esta vez…En el hombro derecho.Las expresiones de todos cambiaron.También la de Kaelion.Pero…En cuanto el hilo se conectó…Sus mentes permanecieron sorprendentemente claras.—¿Ven?El anciano se acarició la barba.Se sentó sobre el taburete junto al piano.—…¿Qué les dije?Miró hacia ellos.—Ahora que sus mentes están despejadas…—Podrán resistir durante más tiempo.Hizo una pausa.—Y…—Y…Frunció el ceño.—Ehm…—También les resultará más fácil avanzar hacia el siguiente Tier.Asintió para sí mismo.—Aunque…—Eso no es lo más importante.Abrió la tapa del piano.Presionó una tecla.Dang~.—Ahora que sus mentes están despejadas…Su expresión se volvió seria.—Podemos empezar a pensar en cómo salir de aquí.Deng~.Se quedó inmóvil.—Eh.Miró la tecla.—Eso no suena bien.Se rascó un costado de la cabeza.Comenzó a murmurar:‘¿Cómo era otra vez?’‘¿Por qué sigo olvidando esta parte?’Los tres lo observaron.Después…Se miraron entre ellos.Había un brillo evidente en sus ojos.Después de todo…Pronto iban a salir.¿Cómo no iban a emocionarse?Dong~.—Err…Pero…Dung~.—Esto suena mejor.¿De verdad podían confiar en el anciano?—Oh.De repente…Se detuvo.Miró a los tres.—Cierto.Su expresión se volvió completamente seria.—En realidad…—No soy viejo.Hizo una pausa.—Tengo veintiocho.—……—……—……—Wow.Julien lo miró sin expresión.—Ni de broma.