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LTC - Capítulo 5

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 5

**Capítulo 5: Julien D. Evenus \[4\]**Las expectativas eran mínimas antes de que él entrara.Detrás de su escritorio, los cuatro examinadores conversaban entre ellos mientras revisaban los archivos de los aspirantes.—El nivel general de talento es más bajo que el del año pasado. Si soy honesto, es bastante decepcionante. A este paso, los otros institutos del imperio nos van a alcanzar.El hombre de barba roja murmuró esas palabras. Se trataba de Herman Chambers, un Gran Mago y un hombre conocido por su buen ojo para detectar talento. Por eso mismo, le habían asignado un puesto en el área de reclutamiento para el próximo año en el Instituto Haven.Con solo observar el flujo de maná proveniente del cuerpo de un aspirante, podía determinar más o menos si tenía talento o no.Por su densidad, su pureza... Era capaz de discernir el nivel general de un aspirante incluso antes de que actuara.—Por favor, traigan al siguiente aspirante.Comparados con el año pasado, los talentos dejaban mucho que desear.Pero...—Encontramos un par de pequeños monstruos, ¿no?Había algunas excepciones.Y esas pocas excepciones estaban muy por encima de la norma.—...Supongo que tienes razón.Herman cruzó los brazos y se recostó en la silla. Por el rabillo del ojo, miró a la mujer sentada a su lado.Vestía ropa formal y desprendía un aura casi perfecta. Su presencia cautivadora dejaba una profunda impresión en quienes la rodeaban. La combinación impecable de apariencia y vestimenta hacía que destacara por encima del resto.Delilah V. Rosemberg.No había imperfecciones ni vacíos en ella. Hasta el punto de que parecía encarnar la perfección misma.La elegancia impregnaba de forma natural cada una de sus acciones, palabras y expresiones, definiendo todo su ser.Para muchos, era una existencia inalcanzable.Aprendiz a los dieciocho.Maga Maestra a los diecinueve.Gran Maga a los veintiuno.Archimaga a los veinticuatro.Y una de los Siete Monarcas del Imperio a los veintisiete.Muchos la veían como el futuro del Imperio, destinada a ocupar una posición que había permanecido vacante durante siglos: la de la maga más formidable de todas.El Cénit.“¿Cómo puede alguien como ella trabajar aquí...?”Esa pregunta desconcertaba a muchos, incluido Herman, pero cada vez que alguien se lo preguntaba, ella solo respondía con una sonrisa vacía.No era una mujer de muchas emociones, pero cuando llegaba a mostrarlas...Uno podía sentir escalofríos.—...Nuestro siguiente aspirante debería venir de una Baronía.Su voz clara y pulcra resonó en la habitación. Carecía de emoción, pero aun así transmitía presión.—Julien Dacre Evenus.Murmuró el nombre, casi saboreándolo, mientras sus ojos permanecían sobre el documento frente a ella.—Talento. Elemental y... Emotivo.—¿Emotivo?Herman levantó una ceja y tomó el documento frente a él.“Cierto, tiene talento en el campo emotivo...”Sus expectativas disminuyeron.No era que odiara a los Magos Emotivos ni que los menospreciara.Pero...—Es complicado.Con los brazos cruzados y un gesto de desaprobación, Catherine Riley Graham, una mujer de mediana edad con largo cabello castaño, expresó sus pensamientos.—Un Mago Emotivo se ocupa de manipular emociones. No es un talento raro, pero...Frunció los labios y se detuvo a mitad de la frase, permitiendo que otra voz la completara por ella.—...Uno puede perderse a sí mismo si se sumerge demasiado en el estudio de las emociones.—Exacto.El campo Emotivo era peligroso. Para estudiar las emociones... para entenderlas, uno tenía que sumergirse en ellas.Si te sumergías demasiado... podías terminar perdiéndote a ti mismo.—He visto a muchos talentos perder la cabeza intentando avanzar en ese camino. Es desafortunado. Realmente desafortunado...—Bueno, al menos también tiene talento en el campo Elemental. ¿Magia de Maldición? No es un mal campo.No existían malos elementos.Solo malas personas.Mientras examinaba cuidadosamente el papel frente a él, la puerta de la sala se abrió. Entró un joven de unos diecisiete o dieciocho años.—Tú debes ser Julien.Delilah habló, y su voz clara y pulcra resonó por toda la habitación.Su apariencia llamó la atención de todos los presentes.“Es atractivo, pero... decepcionante.”La primera impresión que Herman tuvo de Julien fue de decepción.“Su flujo de maná es irregular. La densidad es baja y no parece tener control sobre él.”¿De verdad era un noble? Como si no fuera el único en pensarlo, Catherine murmuró:—Parece que este será un fracaso. Decepcionante, considerando que es noble.Herbert Newberman, sentado a la derecha de Herman, compartía una opinión similar.—Su flujo de maná está por todas partes. A primera vista, no parece saber cómo usar correctamente el maná. Qué grupo tan flojo...En la mente de los examinadores, Julien parecía haber venido en vano. Su actuación probablemente sería una de esas que tendrían que borrar de sus recuerdos.Pero si había algo digno de notar, era su actitud.La forma en que se comportaba... su rostro inexpresivo y sus pasos tranquilos y uniformes...Parecía desprender una confianza sin límites.¿Un idiota demasiado confiado?“Bueno, da igual. Terminemos con esto. He visto cosas peores.”Herman hizo un gesto al joven que estaba de pie frente a ellos.—Jason, ve a ponerlo a prueba.Era un cadete de primer año, o más bien, de segundo ahora... No era exactamente el cadete más talentoso, pero para evaluar a nuevos aspirantes era suficiente.—Sí, señor.Jason comenzó a moverse, pero justo cuando dio un paso al frente, su expresión cambió.También cambió la de todos los examinadores.—¿Qué está haciendo?—...¿Se está tomando el pulso?—¿Qué clase de tontería es esta?Con una expresión vacía y un dedo presionado contra su antebrazo, Julien miraba al frente. Parecía desconectado.Su rostro estaba en blanco.Como una hoja de papel vacía.—¿Qué está haciendo este tipo...?—¿Aspirante? ¿Aspirante?Herman lo llamó varias veces hasta que reaccionó.—¿Ah...?—¿Aspirante? ¿Está todo bien? No tenemos todo el día.Señaló a Jason con irritación.—...Muéstrenos de qué es capaz.Justo cuando Herman señaló a Jason, un cambio repentino ocurrió en Julien. Sus pupilas se dilataron. Su rostro palideció, y sus brazos comenzaron a temblar.El cambio repentino tomó a todos por sorpresa.Los ojos de Julien temblaban, moviéndose de un lado a otro con desesperación. Parecía haberse transformado de golpe, completamente distinto a como era hace apenas unos segundos.Sus hombros se encogieron y su respiración se aceleró.—Jaa... Jaaa... Jaaa...Todos podían sentir el ritmo de su respiración.Se hacía más rápida con cada bocanada de aire.Parecía haberse convertido en la encarnación de cierta emoción.¿Qué emoción...?Ah.Pronto quedó claro para todos.“Miedo.”Había comenzado a encarnar el miedo.Herman sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.Y no solo él. Los otros examinadores también.—Tú, ¿qué estás...?Julien caminó hacia Jason. Tal vez sorprendido por la situación, el joven no logró reaccionar a tiempo. Las manos de Julien presionaron su cráneo, casi apretándolo.Y entonces...—¡¡¡Ahhhhhh...!!!Un grito sacudió la habitación.La atravesó por completo y resonó con fuerza en los oídos de todos los presentes.De repente, todos en la sala quedaron inmóviles. No solo Herman, Herbert y Catherine, sino también Delilah.El impacto de la acción de Julien fue así de poderoso.Con una sola acción, dejó congelados a todos en la habitación.—¡Ah...! ¡No! ¡Ahhhhh...! ¡No quiero morir, no!!!Era intenso. Se podía sentir con claridad el miedo que Jason estaba experimentando.Piel de gallina.Herman sintió la piel de gallina.—¡Ahhh...!**¡Golpe seco!**Jason cayó inerte al suelo.Temblando sin control, se sujetaba la cabeza mientras se retorcía sobre el piso. La saliva se derramaba de su boca.—¡A... ayuda...!A pesar de sus gritos, ninguno de los examinadores se movió.Todas las miradas estaban fijas en el joven que permanecía de pie frente a ellos.Lo que tenían delante era la encarnación de alguien que recorría un camino que casi nadie se atrevía a tomar.Recordando algo, Herman murmuró en voz alta:—Para entender una emoción, uno debe experimentarla.Para mostrar semejante miedo, uno debía haberlo experimentado. Todos en la sala eran expertos y sabían al menos eso.Habían viajado por todo el continente y conocido a muchos Magos Emotivos. Gracias a eso, aprendieron la dureza que debía soportar quien recorría ese camino.Para experimentar miedo, uno debía perseguirlo sin descanso.Muchos fracasaban en ese camino, morían en medio del entrenamiento o simplemente eran incapaces de comprender la emoción.Y sin embargo...—¿Qué clase de entrenamiento espantoso tuvo que soportar para mostrar una emoción así?Julien era capaz de hacer lo que muchos no podían. Estaba lejos de la perfección, pero poder lograr esto a su edad...“¿Qué tan duro ha sido consigo mismo?”La evaluación de Herman sobre Julien cambió drásticamente.“No solo es capaz de representar el miedo casi a la perfección, también parece haber dominado el estado de inmersión.”Un estado que muchos Magos Emotivos perseguían. Un estado donde uno podía separar la realidad de la inmersión.¿Era por eso que se había tomado el pulso antes?¿Para revisar su condición antes de sumergirse?“Un monstruo.”Era un completo monstruo.—Si puedo preguntar...Catherine fue la primera en romper realmente el silencio que se había apoderado de la sala. Miró brevemente a Jason, que temblaba en el suelo, antes de fijar la vista en Julien.—¿Qué clase de entrenamiento hiciste para poder lograr esto? ¿Y está limitado solo al miedo?—...Su pregunta fue recibida con silencio mientras Julien permanecía inmóvil.Luego bajó la cabeza y la sacudió ligeramente.—Ah.“¿Fue tan horrible que no quiere hablar de ello?”Las expresiones de los jueces se endurecieron.Finalmente, Delilah, quien había permanecido en silencio todo el tiempo, con la mirada aparentemente incapaz de apartarse de Julien, abrió la boca para hablar.—Puedes retirarte. Te informaremos los resultados cuando terminemos de evaluar a todos los aspirantes.Julien asintió y salió tranquilamente de la habitación. Como si no hubiera hecho nada digno de elogio.Cuando se marchó, Herman y los demás la miraron.—¿Por qué lo dejaste ir así? Todavía estábamos en medio de la eva——Miren el suelo.—Ah.Y fue entonces cuando todos finalmente se dieron cuenta.—Ah...! P-por favor, ayúdenme... Ah...—No está en condiciones de continuar con el examen. Díganle a alguien que lo reemplace y envíenlo a la enfermería. Por ahora, tomaremos un descanso.—¡Pero...!—Sé lo que quieren decir.Delilah levantó la mano para detener a los otros examinadores.—Quieren saber más sobre él, ¿verdad?Cuando Herman y los demás asintieron, Delilah giró la cabeza hacia la puerta por donde Julien había salido.Su mirada decía más que mil palabras.Herman podía notarlo.Al igual que los demás, su interés había sido despertado.Sin duda, quería saber lo mismo que todos en aquella sala querían saber.Una pregunta que ninguno de ellos se atrevía a hacer.¿Hasta qué punto se había sumergido?Todo era borroso para mí.Desde el momento en que liberé todo aquello hasta lo que ocurrió después, mi mente se sentía envuelta en una niebla constante.No podía pensar con claridad.—¿Qué clase de entrenamiento hiciste para poder lograr esto? ¿Y está limitado solo al miedo?Mi único objetivo era salir de allí.Podía sentirlo en lo más profundo de mí. Todavía no lo había liberado todo. Seguía allí, dentro de mi mente, arrastrándose lentamente hacia arriba.“Necesito irme...”Así que, cuando escuché:—Puedes retirarte. Te informaremos los resultados cuando terminemos de evaluar a todos los aspirantes.No perdí tiempo y salí.Al hacerlo, sentí las miradas de todos en el salón caer sobre mí, pero una vez más, no pude prestarles atención.“Necesito encontrar un lugar seguro... Un baño, una habitación. No puedo...!”Mis pasos flaquearon por un momento. Sentí algo subiendo desde mi estómago. Tragué con fuerza y me obligué a seguir adelante.—Muévanse.Aparté a todos los que tenía delante y continué avanzando.—¡Oye...!No me importaron sus protestas.Un baño... Una habitación... Algo...Seguí caminando. No me importaba mirar dónde estaba. Solo me detuve cuando encontré una habitación. Miré alrededor y entré.Era una habitación pequeña.—Jaa... Jaa...Y lo más importante.Estaba vacía.—¡Blergh...!Todo lo que había estado conteniendo desesperadamente salió de golpe. Mi visión se nubló y me encorvé.Mi estómago se contrajo con dolor mientras sentía el sudor acumulándose en mi frente.—Ja-j...Apreté mi camisa y, al hacerlo, sentí el latido de mi corazón.Iba rápido.Muy rápido...Respiré hondo para intentar calmarme.Para calmar mi corazón desbocado, pero...No se detenía.—Ah... Ah...!El miedo que me había atrapado hace unos momentos volvió para atormentarme otra vez.No podía dejar de temblar.Era como si algo me hubiera poseído.—¡Agh...!Podía sentirlo.Más claro que nunca.Yo...Estaba siendo consumido.