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LTC - Capítulo 519

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 519

## Capítulo 519: Liberación de Kasha \[2\]**Haven, Grieta Espejo.**¡Voom—!Una violenta oleada atravesó el aire y desató un profundo temblor que hizo aparecer aún más grietas dentro de la Grieta Espejo.Poco después, una enorme sombra surgió desde las profundidades y cubrió por completo la abertura.—¡Cuidado!—¡Retrocedan, atrás!La situación era crítica.Que los monstruos empezaran a salir directamente de la grieta solo podía significar una cosa…—¡La Estación de Suministro ha caído!—¡Todos prepárense!Las Estaciones de Suministro protegían las grietas. No solo servían como puestos para facilitar la entrada a las Grietas Espejo, sino también como una última línea de defensa contra los monstruos, evitando que llegaran al mundo real.Por desgracia, la situación se había descontrolado tanto que la Estación de Suministro no había podido soportar el repentino asalto de las criaturas.…Y eso a pesar de las poderosas figuras que vigilaban la entrada.—¡Hierk—!Un chillido agudo y ensordecedor surgió desde las profundidades de la grieta. Era tan desagradable que parecía arañar directamente el alma.La Grieta tembló con violencia mientras una criatura colosal comenzaba a emerger, aferrándose a los bordes fracturados con unas largas y oscuras manos.Con cada tirón, su enorme cuerpo ascendía un poco más y el suelo temblaba bajo su peso.Rumble! Rumble—!Cuando su gigantesca figura terminó de revelarse por completo, sus ojos brillaron con una intensidad aterradora mientras recorrían los alrededores con la mirada de un depredador.El aire pareció volverse más pesado bajo la presión de su presencia.Una sensación sofocante envolvió toda la zona.La criatura permaneció allí, observando a todas las personas reunidas frente a la grieta.—Ah… ah…Los rostros de varios profesores palidecieron.—Esto…Incluso los profesores más experimentados y poderosos tensaron sus expresiones al verla.—Es una criatura de alto nivel dentro del rango Destructor.Nadie supo quién había pronunciado aquellas palabras, pero la voz fue lo bastante fuerte para que todos la escucharan.La tensión aumentó todavía más.La Grieta Espejo de la Academia era conocida por ser una de las más seguras.Que una criatura de semejante nivel hubiera conseguido salir de ella era una señal alarmante de que algo estaba yendo terriblemente mal dentro de la Dimensión Espejo.¿Cómo había aparecido un monstruo tan poderoso de la nada?¿Y por qué precisamente ahora?Nada de aquello tenía sentido para muchos de los profesores presentes.Pero tampoco tenían tiempo para pensarlo demasiado.Especialmente porque la Rectora no estaba presente.—¿Q-qué hacemos…?Uno de los profesores tragó saliva y miró alrededor.Tal como estaban las cosas, no podrían hacer nada contra una criatura tan poderosa.De hecho, serían completamente inútiles.Si alguien no hacía algo pronto…¡Swoosh!Fue entonces cuando una figura apareció repentinamente frente a todos.Su cabello negro ondeó suavemente en el aire mientras sus profundos ojos recorrían los alrededores.Delilah fijó la mirada sobre la criatura que trataba de abrirse paso por la grieta.—¡Hieeek—!Como si hubiera notado su presencia, el monstruo soltó un poderoso chillido.La mera onda expansiva lanzó hacia atrás a varios de los profesores más débiles.—¡Ukh!—¡Ahhh!Delilah miró brevemente hacia atrás y movió una mano.Una enorme cúpula de energía apareció sobre ellos y cubrió toda la zona con una barrera protectora.La onda expansiva desapareció de inmediato, permitiendo que los profesores más débiles recuperaran el aliento y volvieran a estabilizarse.Antes de que pudieran agradecerle, Delilah dio un único paso hacia el monstruo.Ting—.Cuando su pie tocó el suelo, el espacio debajo de ella onduló como la superficie de un lago golpeada por una gota.Una poderosa onda circular de maná se extendió hacia afuera, recorriendo los alrededores con una fuerza casi tangible que dobló el aire y levantó polvo a su paso.Ting. Ting—.Con cada paso aparecieron más ondas.Y una presión aterradora comenzó a cubrir el lugar.Era tan abrumadora que parecía haber detenido todo a su alrededor.Como si el propio tiempo se hubiera congelado para todos excepto para ella, el cabello de Delilah flotó silenciosamente en el aire inmóvil.—Hie…Un chillido débil e inquietante rompió el silencio.Venía del monstruo.Su enorme cuerpo comenzó a moverse con nerviosismo. Los movimientos que antes habían sido seguros y dominantes ahora eran erráticos, como si pudiera sentir la ominosa fuerza que emanaba de Delilah.Sus instintos…Le estaban advirtiendo sobre la criatura que tenía delante.No…Sobre el monstruo que tenía delante.‘¡Huye! ¡Retrocede!’Cada parte de su cuerpo gritaba de miedo.Cuanto más se acercaba Delilah, menos clara se volvía su figura.Con cada paso, su presencia adquiría un matiz más oscuro y amenazante. Su cabello comenzó a elevarse mientras parecía fundirse con la propia oscuridad.La criatura quedó atrapada por sus ojos.Aquellos profundos vacíos negros parecían girar sin fin, absorbiendo toda la luz del mundo.Era lo único que podía ver.Y provocaban en lo más profundo de su ser un terror que jamás había experimentado.‘¡Muévete…!’Intentó gritar.Pero su boca estaba sellada.A pesar de su enorme fuerza, el monstruo parecía marchitarse bajo la presencia abismal de Delilah.Frente a ella, una sensación insoportable de impotencia se apoderó de la criatura.Su gigantesco cuerpo tembló bajo aquella presión aplastante.‘¡No…!’Una mano se apoyó sobre su cabeza.Estaba fría.Terriblemente fría.Y entonces…La consciencia del monstruo comenzó a desdibujarse.Poco a poco se hundió en una oscuridad interminable de la que ya no pudo escapar.||El mundo quedó en silencio.Todas las miradas cayeron sobre la Rectora, que acababa de neutralizar sin esfuerzo a una criatura tan poderosa.Y todos comenzaron a preguntarse lo mismo.—¿Se hizo más fuerte…?—¿Por qué siento que es mucho más fuerte que antes?—No soy el único que lo piensa, ¿verdad?Delilah ignoró por completo los murmullos que surgían a su alrededor y apartó la mano del monstruo.Si alguien se fijaba bien, podría ver que todavía respiraba.No lo había matado.…Había algo que quería probar con él.¡Swoosh!Una figura apareció detrás de ella.—¿No vas a matarlo?Su voz era suave y cálida, con un tono tranquilizador capaz de aliviar casi cualquier tensión.Delilah se giró, le dedicó una breve mirada a Atlas y negó con la cabeza.—No.—…¿No?—No.—¿Puedo preguntar por qué?—Porque quiero probar algo.—¿Oh?Atlas arqueó una ceja, esperando que Delilah explicara algo más.Pero no lo hizo.Movió una mano y el monstruo desapareció de la vista de todos.Después, Delilah dirigió la mirada hacia la Grieta Espejo.Sus ojos parecieron atravesarla y observar directamente la Estación de Suministro destruida que se encontraba al otro lado.Cerró los ojos durante unos segundos.‘…Debí haber llegado antes.’Como la Grieta Espejo de la Academia era considerada una de las más seguras y Delilah era una de los Siete Monarcas del Imperio, no había tenido más remedio que marcharse a Bremmer para controlar la situación allí.Lo mismo había ocurrido con Atlas.Debido a su apellido, también se había visto obligado a marcharse, dejando a la Academia en una posición vulnerable.En teoría, la ausencia de ambos no debería haber causado tantos problemas.Pero nadie podía haber previsto la aparición de una criatura de rango Destructor.—Reconstruir la Estación de Suministro llevará tiempo. Por suerte, enviamos a todos los cadetes fuera de la Academia.Atlas miró hacia Delilah.—Me pregunto cómo les estará yendo.Delilah le devolvió la mirada.No respondió.No confiaba en él.Estaba bastante segura de que intentaba averiguar dónde estaban los cadetes, pero solo ella y unas pocas personas de confianza conocían su ubicación.Delilah sacó un pequeño orbe, lo observó y asintió.—Están bien.El orbe era una medida de emergencia que había preparado de antemano.Si alguno de los cadetes se encontraba en peligro, podría aparecer junto a ellos en cualquier momento.También podía ver lo que estaban haciendo.En este caso, su atención estaba centrada principalmente en los de segundo año.Eran el grupo que normalmente terminaba metiéndose en las situaciones más peligrosas.Había estado siguiendo todo lo que les ocurría y, en varias ocasiones, estuvo a punto de ir personalmente hasta donde estaban.Pero siempre terminó deteniéndose.La situación parecía grave, aunque nunca llegó al punto en que realmente necesitara intervenir.El único problema fue que, en mitad de todo aquello, perdió el rastro de tres cadetes.Aun así, sabía que estaban bien gracias a otra Reliquia que le permitía comprobar su estado.Cuando finalmente volvió a verlos, no pudo evitar suspirar aliviada.Aunque poco después…Las cosas volvieron a tomar un giro extraño.Sobre todo porque algunas de las escenas que vio mientras los observaba consiguieron sorprenderla.Pero por ahora decidió guardar silencio.Ya investigaría aquello después.Había asuntos más importantes de los que ocuparse.Delilah dirigió una última mirada casual hacia Atlas, dio un paso hacia delante y su figura comenzó a desaparecer de la vista de todos.El único capaz de seguir su trayectoria era Atlas.Sus ojos siguieron su figura mientras se alejaba.Cuando finalmente dejó de ser capaz de verla, apartó la mirada y la dirigió hacia la Grieta Espejo.Cra Crack—.Había todavía más grietas que antes.Al notar el cambio, la comisura de sus labios se elevó apenas un poco.—Pronto…Murmuró tan bajo que solo él pudo escucharlo.—Muy pronto.—¡Sáquennos de aquí!Los gritos de Kiera resonaban dentro de una pequeña sala donde todos estaban retenidos.Casi todos estaban allí.Solo faltaban tres personas.Kaelion.Caius.Y Julien.—¡Voy a matarte!¡Bang!Kiera golpeó la puerta de la sala con la mano.—¿Eres idiota?Aoife habló mientras se revolvía el cabello con evidente fastidio.—Si sigues haciendo eso, no van a dejarnos salir nunca.—¿Prefieres que te mate a ti?—Puedes intentarlo, pero solo vas a darles más razones para mantenerte aquí.—¡Ukh!Kiera se agarró el cabello con ambas manos.—Te juro que cuando salga de este lugar voy a…¡Clank!La puerta se abrió.Una figura que ninguno de ellos reconocía apareció al otro lado.Era un hombre alto, con cejas cortas y cabello castaño también corto.Miró rápidamente a todos los presentes, abrió por completo la puerta y suspiró.—Por favor, acompáñenme —dijo con una voz profunda y completamente inexpresiva—. Vamos a comprobar si alguno de ustedes sigue bajo los efectos del hechizo. En cuanto confirmemos que todo está bien, quedarán en libertad.