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LTC - Capítulo 537

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 537

## Capítulo 537: Regreso \[2\]—Perdonen la demora. Nos tomó bastante tiempo resolver todos los detalles logísticos de la situación. Ya terminamos, así que si pudieran…La Anciana Principal de la Casa Astrid entró en la habitación donde estaban reunidos todos los cadetes. Mientras hablaba, recorrió el lugar con la mirada hasta detenerse sobre una figura familiar.Sus palabras se cortaron de golpe.—¿Estás aquí?Parpadeó para asegurarse de que no estaba viendo mal.Después de los combates había estado intentando localizarlo. Su ausencia había sido bastante evidente, especialmente teniendo en cuenta lo poderoso que era.Si había alguien por quien más se había preocupado durante los combates eliminatorios, era precisamente él.¿Quién habría imaginado que incluso sin su participación terminarían perdiendo?‘Los Imperios están llenos de monstruos.’Kasha estaba muy por detrás.Si querían alcanzarlos, necesitarían tiempo y, sobre todo, recursos.Aquel enfrentamiento les había abierto los ojos a todos los presentes.Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de la Anciana Principal mientras observaba a Julien.‘¿Era esto lo que intentabas conseguir al no participar?’Si él hubiera participado y ganado, quizá algunos de los otros Jefes de las Casas no se habrían convencido del todo.Sin embargo, al decidir no competir y dejar que los demás participaran, había permitido que los propios Jefes comprobaran la diferencia entre los talentos de Kasha y los de los Imperios.Eso había facilitado enormemente las negociaciones.Rosanna volvió a mirar a Julien y tuvo que contener su sonrisa.‘Pensar que planeó todo con tanta antelación…’Cuanto más lo observaba, más impresionada estaba.Qué lástima que no perteneciera a Kasha Oriental.Mientras lamentaba aquello internamente, dirigió la mirada hacia los demás y, con una ligera sonrisa, extendió una mano hacia la puerta.—Si pudieran seguirme, por favor…A pesar de su posición, habló con mucha cortesía, haciendo que los demás se sintieran más relajados.—Tenemos bastantes cosas que discutir. Mientras tanto, la gente de sus Imperios llegará dentro de poco.Rosanna ya podía sentir varias presencias poderosas acercándose a su ubicación.No tardarían mucho.Seguí a los demás por un largo y amplio corredor mientras me rascaba la nuca.Por alguna razón, el cuello me picaba muchísimo.Y ni siquiera eso era lo más extraño.La forma en que la Anciana Principal me miraba me parecía un poco rara.Cada vez que nuestras miradas se cruzaban, me dedicaba una sonrisa cálida y amable.‘Siento que está malinterpretando algo…’Pero ¿qué exactamente?No tenía ni idea.Aun así, como no parecía ser algo malo, decidí dejar que siguiera pensando lo que quisiera.—Definitivamente malinterpretó algo —murmuró Leon mientras caminaba a mi lado.Giré la cabeza hacia él y vi que Caius avanzaba justo al otro lado, con su habitual expresión tranquila e indiferente mientras asentía ligeramente.—Sí.—¿Ustedes dos…?Leon me ignoró.—No me gusta esto.Se miró las manos.—Por alguna razón me da asco y ni siquiera sé exactamente por qué. Es como si alguien se estuviera llevando el mérito de algo que ni siquiera hizo…—……Caius no respondió inmediatamente. Entrecerró los ojos y después habló.—Probablemente cree que Julien faltó deliberadamente al enfrentamiento para permitir que nosotros destacáramos. Al no participar, nuestras capacidades quedaron mucho más expuestas y eso seguramente facilitó sus negociaciones con los demás Jefes, ya que al principio no pensaban que fuéramos tan fuertes.Oh.Wow.Las palabras de Caius me golpearon como un rayo.De repente comprendí perfectamente aquella mirada cálida y satisfecha de la Anciana Principal, y la comisura de mis labios comenzó a temblar.‘¿Eso es lo que piensa…?’Bueno…No podía estar más lejos de la realidad.Pero viéndolo en retrospectiva, lo que decía Caius tenía bastante sentido.Especialmente teniendo en cuenta el momento exacto en el que había regresado.Qué coincidencia tan agradable…—Qué mierda —murmuró Leon.Por supuesto, él no estaba nada contento con la situación.Pero ¿qué podía hacer?No tenía ni idea de dónde había desaparecido yo y, mientras no negara nada, tampoco podía acusarme realmente de nada.Ah…Qué satisfacción.Mi pecho se infló inconscientemente mientras miraba a Leon.Con los ojos entrecerrados y los labios curvados hacia abajo, parecía alguien que acababa de comerse un pedazo de mierda.‘Qué expresión tan satisfactoria.’Era una lástima no tener una cámara conmigo.Si tan solo…—Ya llegamos.La voz de la Anciana Principal me sacó de mis pensamientos.Nos condujo hacia un enorme salón.Al entrar, vi a varias decenas de personas reunidas allí.Algunas me resultaban familiares.Otras no.La sala era inmensa, con altas columnas a ambos lados, un impecable suelo de mármol brillando bajo nuestros pies y potentes luces iluminando todo desde arriba.En cuanto entramos…Todas las miradas cayeron sobre nosotros.—Los traje.Junto a la Anciana Principal también estaban los profesores de la Academia, a quienes ella había llamado anteriormente.Parecían algo avergonzados de vernos.Tampoco podía culparlos.Habían sido prácticamente inútiles durante toda nuestra estancia.No es que fuera realmente culpa suya.El hechizo de la madre de Julien los había atacado primero, obligándolos a abandonarnos y causando problemas en los demás muros.‘Seguro que la Academia les echará una buena bronca.’Esperaba que así fuera.Quizá de esa forma dejarían de mandarnos fuera durante un tiempo.Aunque la situación dentro de la Academia fuera todavía peor…Yo estaba bastante agotado.‘…Qué lástima que realmente no pueda decidir cuánto tiempo puedo descansar.’Todo dependía de las misiones.No estaba exactamente obligado a completarlas, pero las recompensas eran demasiado valiosas como para ignorarlas.—Ya les di a los profesores un resumen de nuestro acuerdo, pero volveré a explicarlo para que todos puedan escucharlo.Rosanna Astrid comenzó a hablar y nuestras miradas se concentraron en ella.—Teniendo en cuenta el papel que desempeñaron ayudándonos a resolver muchos de nuestros problemas, los acuerdos comerciales se extenderán individualmente a sus Casas.—¿Eh?—¿Qué acaba de decir…?Varios cadetes mostraron expresiones de sorpresa.Yo también estaba confundido.No terminaba de comprender lo que aquello significaba.La única que pareció captar inmediatamente la importancia de las palabras de la Anciana Principal fue Aoife.Sus ojos se abrieron de par en par.—No puede ser…Por su reacción…Esto debía ser algo importante.Me humedecí los labios con expectación.—Veo que muchos están confundidos. ¿Qué significa exactamente que nuestros acuerdos se extiendan de forma individual a sus Casas?Rosanna sonrió.—Significa exactamente lo que parece. No estableceremos acuerdos comerciales con los Imperios como entidades, sino directamente con sus respectivas Casas. Los beneficios obtenidos mediante estos intercambios se repartirán entre nosotros al cincuenta por ciento.La Anciana Principal comenzó entonces a señalar a varias personas.En general, eran quienes habían participado en el enfrentamiento.Yo era la única excepción.Aunque tampoco importaba demasiado.Leon y yo pertenecíamos a la misma Casa.—De todas las Casas con las que hemos decidido establecer acuerdos comerciales exclusivos, ustedes once son quienes consideramos que poseen los futuros más prometedores y, por lo tanto, tienen mayores posibilidades de mantener estos acuerdos a largo plazo.Pude ver la decepción en los rostros de varios cadetes que no habían sido seleccionados.Pero entendía perfectamente el razonamiento de la Anciana Principal.Lo que quería era mantener una buena relación con las élites más prometedoras.Probablemente nos veía como futuros líderes de los cuatro Imperios y, al establecer acuerdos comerciales directamente con nosotros, pretendía garantizar una relación cercana en el futuro.También era una forma de atarnos a ellos.Teniendo en cuenta las enormes ganancias que estos intercambios aportarían a nuestras Casas, si algo llegaba a ocurrirle a Kasha, prácticamente nos veríamos obligados a acudir en su ayuda.A menos, claro está, que dejáramos de interesarnos por las ganancias.Algo bastante improbable.Estamos hablando de muchísimo dinero.En general, eran buenas noticias.Pero…No pude evitar sentirme un poco molesto.‘Estaría genial si mi Casa fuera una buena familia, pero teniendo en cuenta la clase de persona que es el Jefe de la Casa, no estoy seguro de que un acuerdo así sea precisamente algo bueno.’Sería como darle alas a un tigre.A estas alturas no quedaban muchas personas capaces de asustarme.Pero había algo en Aldric que genuinamente me inquietaba.Era alguien a quien no podía leer en absoluto.Y, al mismo tiempo…Parecía capaz de leerme completamente a mí.No sabía muy bien cómo sentirme respecto a este acuerdo.‘Que la Casa se vuelva más rica y poderosa también me beneficiará, especialmente si quiero conseguir la Grieta Espejo de Ellnor.’‘Claro que eso solo sirve si está dispuesto a darme el dinero para comprarla.’Cuando todo esto terminara, tendría que volver a hablar con Aldric y llegar a algún tipo de acuerdo con él.‘…Seguro que puedo arreglar algo.’—Para quienes no han sido seleccionados, por favor, no se preocupen. Estoy segura de que todos comprenden que no podemos establecer acuerdos con absolutamente todo el mundo. La razón por la que elegimos a estos once se debe a sus contribuciones y a su talento.La Anciana Principal no intentó suavizar sus palabras.Dijo directamente lo que yo ya había deducido.—Sin embargo, que no vayamos a firmar un acuerdo con sus familias no significa que vayan a marcharse sin nada. Si buscan una compensación económica por su ayuda, podemos proporcionársela. Si necesitan algún recurso, pueden acudir a nuestro tesoro y elegir lo que deseen. Como amigos de Kasha, naturalmente los trataremos bien.Sus palabras consiguieron animar a varios de los cadetes que anteriormente parecían decepcionados.Aunque sus recompensas palidecían frente a las nuestras, que aportarían enormes cantidades de dinero a nuestras Casas…Tampoco eran precisamente malas.Observé la escena y asentí para mí mismo.‘Supongo que es justo.’—Ñam… ñam…Aunque estaba un poco celoso.Yo también quería escoger algo del…—¿Quieres?—Claro.Algo dulce entró en mi boca y empecé a masticarlo.En cualquier caso…—¿Qué tal?—Está bastante bueno. Aunque es un poco demasiado dul… ¿Uh?Mi cuerpo se congeló de golpe.Levanté lentamente la cabeza.Un par de ojos negros me devolvieron la mirada, ligeramente entrecerrados como si mi reacción le resultara divertida.Sentí que el corazón se me encogía.Miré a mi alrededor.El mundo entero se había detenido.Algo se formó en mi garganta y apenas conseguí murmurar:—¿Desde cuándo…?