LTC - Capítulo 548
## Capítulo 548: La Voluntad de Delilah \[3\]La estrategia de Pebble era buena.Jugar con el orgullo del wyvern y utilizarlo en su contra para convencerlo de convertirse en una Voluntad.Era una gran idea y, por lo visto, Pebble había aprendido un par de cosas de mí, pero…‘¿De verdad tenías que atacarme a mí de paso?’Entendía que Delilah era excepcional.Probablemente se encontraba entre las diez personas más poderosas del mundo. Seguramente solo unas pocas eran más fuertes que ella, y la mayoría debían ser viejos monstruos al borde de la muerte o seres que habían vivido más allá de la esperanza de vida natural de un humano.Ella era joven.Todavía tenía todo un futuro por delante.Era increíble…—Kh.‘Lo frustrante es que ni siquiera puedo discutirlo.’En efecto, si el wyvern formaba un pacto con Delilah, tendría algo que Pebble no tenía.Un mejor anfitrión.‘…Maldito gato.’A pesar de mi conflicto interno, no mostré nada por fuera.Simplemente miré a Pebble con los ojos un poco más entrecerrados de lo normal.A Pebble no pareció importarle mi mirada y mantuvo toda su atención sobre el wyvern, que alternaba los ojos entre Delilah y yo.Al sentir aquella mirada crítica sobre mí, me humedecí los labios.Prácticamente podía escuchar sus pensamientos.‘Mi linaje es inferior, mi futuro es peor, mi orgullo no significa nada… pero si yo…’Y poco después ocurrió exactamente lo que esperaba.Pebble consiguió manipular al pobre wyvern.—Keh…Incluso empezó a mostrar una expresión engreída mientras miraba a Pebble y desplazaba poco a poco su cuerpo hacia Delilah.Al mismo tiempo, me lanzó una mirada que prácticamente decía:‘Puede que mi linaje no sea puro, pero al menos no soy la Voluntad de un humano débil.’—Tsk.Chasqueé la lengua sin querer.‘Debí dejar que Delilah lo matara cuando tuvo la oportunidad.’—Humana.Al llegar frente a Delilah, el wyvern inclinó el cuerpo y bajó el hocico en su dirección.—Considérate afortunada. Estoy dispuesto a convertirme en tu Voluntad. A cambio, deberás prometer que me ayudarás a conseguir un nuevo cuerpo cuando logres liberarte de tus restricciones actuales. Si lo haces, te seguiré y te ayudaré durante los años que te queden.—……Delilah no respondió al principio.Parecía un poco sorprendida por aquel giro de los acontecimientos, pero después de lanzarme una breve mirada, apoyó suavemente una mano sobre el hocico del wyvern.En cuanto lo tocó, una cegadora luz negra brotó de su cuerpo y lo envolvió todo.Incluido a mí.Ocurrió tan rápido que ni siquiera tuve tiempo de reaccionar.Para cuando lo hice…Ya era demasiado tarde.Todo el mundo a mi alrededor quedó sumido en una oscuridad absoluta.Por suerte, no duró demasiado.En cuestión de segundos, aquella oscuridad comenzó a disiparse y, antes de darme cuenta, había regresado a la enorme habitación a la que Delilah me había llevado anteriormente.El gigantesco cuerpo del wyvern permanecía inmóvil detrás del panel de cristal.Sobre él flotaba un hueso negro.Delilah extendió rápidamente una mano, tomó el hueso y lo integró sin dificultad en su cuerpo.Una vez recuperé la compostura, miré rápidamente alrededor hasta fijar la vista en ella.—Deli… Rectora.Me acerqué.Pero, para mi sorpresa, su atención estaba centrada en otra cosa.Ni siquiera parecía haberse dado cuenta de mi presencia.Cuando llegué a su lado, ladeé la cabeza y vi un pequeño cuervo negro sentado en el suelo.Era algo rechoncho y tenía varias heridas repartidas por el cuerpo.Eso…Giré la cabeza hacia Delilah.Tenía una expresión extraña.Sus labios estaban fuertemente apretados.El cuervo se dio unas suaves palmaditas por el cuerpo y consiguió ponerse de pie.Estaba a punto de hablar cuando Delilah finalmente abrió la boca.—Hum…—…No lo quiero.—¿Uh?Tanto el cuervo como yo la miramos sorprendidos.Pero sus siguientes palabras consiguieron congelarnos a ambos.—Es feo. No lo quiero.Unas horas después.—Sinceramente, creo que estás exagerando —dije.—Solo se ve así porque lo golpeaste demasiado. Cuando se recupere, seguramente se verá mejor.Hice todo lo posible por tranquilizar a Delilah.Habíamos regresado a su oficina y ella estaba sentada con su habitual expresión neutral, pero su descontento era imposible de ignorar.No estaba contenta con su Voluntad.Nunca la había considerado una persona a la que le importara demasiado la apariencia.Pero, más importante aún…—……Giré la cabeza.En una esquina de la habitación había una figura solitaria.Tenía la espalda encorvada y una de sus alas dibujaba pequeños círculos sobre el suelo.—…¿Qué significa estar vivo…?Por un momento juraría que todo el espacio a su alrededor se había vuelto gris.Sinceramente, aquella no era la reacción que esperaba de la aterradora y poderosa criatura contra la que Delilah había estado luchando hacía apenas unas horas.Era imposible relacionar a ambos.Entendía que las palabras de Delilah habían sido dolorosas…Pero no esperaba que le provocaran una depresión.Aunque, pensándolo bien, después de recordar a mis propias Voluntades y a la Voluntad de Aoife, llegué a una conclusión bastante clara.Todas las Voluntades eran raras.Observando al cuervo, incluso comencé a sentir pena por él.Me rasqué un lado del cuello y, viendo que Delilah todavía parecía completamente insatisfecha con el cuervo, terminé acercándome.—Oye…—Oh.El cuervo apenas reconoció mi presencia antes de volver a dibujar círculos con el ala sobre el suelo.Entonces comenzó a soltar sus propias tonterías.—La vida es algo más que la apariencia. Se trata del alma…—Uh…La situación era peor de lo que imaginaba.Ni siquiera había visto a Pebble tan deprimido durante las veces que Owl-Mighty lo había acosado.Después de pensarlo un momento, metí una mano en el bolsillo y saqué una pequeña barra de chocolate.La abrí con cuidado.Al mismo tiempo, me aseguré de que Delilah no pudiera verla ni olerla.Le lancé una breve mirada.No parecía haberse dado cuenta de nada.Así que bajé la voz y susurré:—Toma. Come esto.—¿Uh…?Al percibir el olor del chocolate, el cuervo giró la cabeza.La ladeó ligeramente y extendió el pico para darle un pequeño mordisco.—…!Sus ojos se abrieron de inmediato.—¡¿Qué sabor tan intenso es este?!—Uh, espera…!Los ojos del cuervo brillaron mientras se clavaban sobre el chocolate.Antes de que pudiera procesar lo que estaba ocurriendo, se abalanzó sobre la barra y se la tragó entera de un solo bocado.Ni siquiera tuve tiempo de reaccionar.Todo el chocolate había desaparecido.Bajé la mirada hacia el envoltorio vacío.Después hacia el cuervo, que tenía chocolate por todo el cuerpo.Apreté los labios, sin saber si debía reírme o enfadarme.‘¿Quién dijo que no combinaban?’…Este cuervo realmente se parecía muchísimo a su dueña.Pero justo cuando pensé eso…Comencé a sentir algo horrible.Una sensación realmente horrible.Si…—¿Qué es eso?Una voz susurró junto a mi oído.Antes de que pudiera reaccionar, una figura apareció a mi lado.Fue tan rápida que apenas tuve tiempo de procesarlo.En cuanto miró hacia abajo…Sus ojos se clavaron en el cuervo y después en el envoltorio que tenía en la mano.La expresión indiferente de Delilah cambió.Sus ojos se abrieron lentamente mientras alternaba la mirada entre el cuervo y yo.Su cara prácticamente gritaba:‘¿Por qué me traicionaste?’‘¿Otra vez…?’No.Yo no…Por desgracia, cualquier cosa que dijera entraría por un oído y saldría por el otro.La pierna de Delilah salió disparada hacia el cuervo.¡Dank!—¡Ukeh!El cuervo soltó un gemido de dolor mientras salía volando por la habitación y rodaba varias veces por el suelo.Cuando finalmente se detuvo…Los fríos ojos de Delilah ya estaban clavados sobre él.—Cerdo gordo.Así llamó al cuervo.—…¡Te comiste lo que era mío!Si queríamos ser técnicamente correctos…Era mío.Con el rostro pálido, señaló al cuervo.—Como esperaba, tengo que deshacerme de ti. Un monstruo siempre será un monstruo.—No, espera…!Delilah levantó el pie.Y volvió a patearlo.—¡Ukeh—!La escena era perturbadora y cómica al mismo tiempo.Ver a Delilah tan ofendida era bastante interesante.De todas formas, tampoco estaba demasiado preocupado por el cuervo.Ahora estaba en forma de Voluntad.Así que, sin importar lo que Delilah le hiciera, no moriría ni sufriría dolor real.—Cerdo asqueroso.…Al menos físicamente.Mentalmente…Eso ya no lo tenía tan claro.—Bola de grasa.‘Este es un lado nuevo de Delilah.’Mientras observaba aquella mirada fría y llena de desprecio con la que pateaba al cuervo…No voy a mentir.No podía apartar los ojos de ella.Había algo en la forma en que se comportaba.Algo tan…Autoritario.Gulp.‘Espera, espera, espera.’Salí bruscamente de mis pensamientos y apoyé una mano sobre el pecho.Sentí un latido bastante perturbador ahí dentro.Mis labios se torcieron.Me di un par de palmadas en las mejillas y retrocedí rápidamente.Eso…‘¿Qué demonios estaba pensando?’¿Todo el dolor que había sufrido en el pasado me había convertido en un…?—No. Imposible.Negué rápidamente con la cabeza y aparté aquellos pensamientos.Eran demasiado peligrosos.—¿Hmm? ¿Ocurre algo?Era como si tuviera alguna especie de sensor.La cabeza de Delilah giró inmediatamente hacia mí y, antes de que pudiera reaccionar, su rostro estaba a apenas unos centímetros del mío.Retrocedí sobresaltado.—Ah…Me había tomado completamente por sorpresa.Y mientras observaba su rostro…Sus facciones perfectamente definidas.Su largo y sedoso cabello negro.Aquellos profundos ojos…Sentí que comenzaba a ponerme nervioso.Esto es malo.—¿Julien? ¿Pasó algo?—Oh, ah… No.Sí.Había pasado algo.Pero no precisamente algo bueno.Joder.Aléjate.—¿Entonces?—Er…Me humedecí los labios mientras hacía todo lo posible por mantener una expresión seria.Toda clase de pensamientos comenzaron a inundar mi cabeza.Al final decidí improvisar y salir del problema como pudiera.Solo que…—Solo estaba pensando que eres… eh… muy bonita.—……—Ah.—……La cagué.