LNCrawler

LTC - Capítulo 57

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 57

**Capítulo 57: Caza \[4\]**...¿Me tenía miedo?¿Ese era el caso...? Al principio pensé eso, pero seguramente esa no podía ser la única razón de su odio y desagrado hacia mí.Tenía que haber algo más.—....Pensándolo bien, me di cuenta de que yo tampoco había sido precisamente la persona más amistosa.Tendía a ocuparme de mis propios asuntos y evitaba interactuar con otros. Era principalmente para que no descubrieran mi fachada, pero también porque no quería encariñarme con nadie.Pero aun así...Para que me tuviera miedo, debía haber una razón más concreta.Una explosión sacudió la cueva cuando la espada de Leon chocó contra el Nyxfernal, una criatura enorme, de cuerpo robusto y grueso pelaje. Sus afiladas garras brillaban bajo la luz del musgo, mientras sus pequeños ojos brillantes nos miraban con ferocidad.—¡Kh...!Al entrar en contacto con el Nyxfernal, la espada de Leon rebotó hacia atrás. Justo cuando estaba a punto de perder el equilibrio, Aoife levantó la mano y su cuerpo se detuvo en el aire.—...Gracias.Ella continuó con otro movimiento de la mano, deteniendo las garras de la bestia antes de que lo alcanzaran.Un relámpago estalló de la nada, impactando contra el espeso pelaje del Nyxfernal. Evelyn, que estaba a un lado, mantenía ambas manos extendidas mientras su uniforme y su cabello ondeaban.Pero...Eso también pareció ser un intento inútil, pues Evelyn soltó una pequeña maldición.—Mierda.—Déjenme.Una figura se lanzó contra la criatura. Su velocidad era alta, y en cuestión de segundos apareció justo debajo del cuerpo de la bestia. Dos círculos mágicos se formaron alrededor de sus puños mientras golpeaba con todo lo que tenía.Pero...Un sonido metálico resonó.Incluso eso pareció ser un intento inútil, ya que sus puños se detuvieron apenas tocaron el vientre de la criatura.Luxon entró en pánico de inmediato y miró hacia atrás.—¡Mierda, Aoife! ¡Sálvame...!Justo cuando dijo esas palabras, el cuerpo del Nyxfernal se tensó y su cola se lanzó directamente hacia Luxon, quien cruzó los brazos para resistir el impacto.Por suerte, Aoife reaccionó lo bastante rápido y lo jaló hacia atrás justo a tiempo para evitar el ataque.El golpe sacudió la cueva con aún más fuerza mientras Luxon se deslizaba varios metros hacia atrás.—Haa... Haaa... Gracias.—Inténtalo otra vez.Con fría concentración, Aoife levantó la palma y continuó apoyando desde atrás. Y no era la única dando apoyo.Una flecha silbó a gran velocidad, golpeando el duro pelaje del Nyxfernal. Saltaron chispas, pero no ocurrió nada más.Aoife frunció el ceño y giró un poco la cabeza.—...Apunta a sus ojos.—Entendido.Él tensó la cuerda del arco y se preparó para atacar de nuevo.—....Yo permanecí quieto a su lado. Hasta ese momento, me había mantenido de pie sin hacer nada.No tenía razón para interferir.Conocía el alcance de mis habilidades. No había mucho que pudiera hacer. Al menos, todavía no.Cerré los ojos y extendí los hilos hacia el suelo, dividiéndolos en tres. Miré a mi alrededor para localizar el mejor lugar donde colocarlos.Otra explosión sacudió el lugar.Ignoré el caos a mi alrededor y guié cuidadosamente los hilos por las paredes de la cueva.La cabeza me palpitó al sentir un dolor agudo. Sin embargo, ignoré el dolor y seguí guiando los hilos por los muros.Estaba esperando el momento adecuado para actuar.Para...—¿Hm?Sentí una vibración repentina y abrí los ojos.—Qué...Había algo extraño en la vibración. No venía del Nyxfernal a la distancia. Venía de otro lugar...—¿Debajo...?Bajé la mirada.Fue entonces cuando ocurrió.Algo explotó bajo mis pies y el suelo se partió. El área que cubrió era pequeña, justo debajo del lugar donde estaba parado.El apoyo bajo mis pies desapareció, y mi cuerpo se estremeció con una sensación extraña mientras la gravedad comenzaba a arrastrarme hacia abajo.En esa fracción de segundo, sentí que el mundo a mi alrededor se ralentizaba.Logré captar todo lo que sucedía a mi alrededor. Desde las expresiones cambiantes de Leon, Evelyn, Aoife, Luxon... hasta la mirada de pánico en el rostro de Wesley mientras caía junto a mí....Lo grabé todo en mi mente antes de que todo se volviera oscuro.Lo último que recordé fue retirar los hilos y crear otros nuevos.—Julien...Todo ocurrió tan rápido que nadie pudo reaccionar a tiempo.Una explosión resonó con fuerza.Lo único que Leon sintió fue un leve temblor en el suelo detrás de él. Cuando giró la cabeza, alcanzó a ver a Julien....Como siempre, parecía imperturbable. Incluso mientras el suelo bajo sus pies temblaba, permanecía de pie con el ceño fruncido. Como si eso no tuviera nada que ver con él.O quizá todo había ocurrido demasiado rápido como para reaccionar.Aun así...Su figura, junto con la de Wesley, desapareció de su vista.—Ah.Apenas pudo emitir un sonido antes de que su oído detectara un silbido extraño dirigiéndose hacia él.Instintivamente, retrocedió y apenas logró esquivar la cola del Nyxfernal.El golpe retumbó contra el suelo.—Concéntrate.Una voz fría resonó a su lado. Cuando miró, vio a Aoife observando al monstruo con el ceño fuertemente fruncido.—Sé que eres su caballero, pero tienes que concentrarte en el monstruo frente a nosotros. Podemos buscarlos después. Deberían estar b—¡uh!Sus palabras se detuvieron y levantó ambas manos.Leon miró a la criatura, que quedó detenida a mitad de movimiento, antes de asentir.Ella tenía razón.No tenía sentido pensar en Julien.Estaría bien.No había forma de que sus instintos le mintieran.Él...Definitivamente estaba bien.Abrí los ojos. La oscuridad abrazaba mi visión mientras la cabeza me palpitaba. Estaba suspendido en el aire, mantenido en su lugar por los hilos.—¿Dónde estoy...?Miré hacia arriba.Apenas había luz.Parecía que había caído en un agujero profundo.Cerré los ojos y sentí los hilos. Quedaban dos en total. El otro se había roto. Me concentré en crear uno nuevo y lo planté con seguridad en una grieta de la pared.—Hmm.Intenté jalarme hacia arriba, pero parecía imposible con mis habilidades actuales.Los hilos seguían siendo frágiles. Ya era un milagro que estuviera a salvo.—...Parece que no tengo más opción que bajar.Era lo único que podía hacer.—Hah.En medio de la oscuridad, extendí los hilos lenta y cuidadosamente, guiando mi cuerpo hacia el fondo del agujero.Pensé en la situación y fruncí el ceño.Había alguien que había caído conmigo. ¿Qué le habría pasado? ¿Murió...? ¿O seguía vivo? Fruncí los labios y continué guiándome hacia abajo hasta que finalmente sentí mis pies tocar una superficie.Caí con un golpe seco.El aire se sentía húmedo, y un silencio inmóvil llenaba los alrededores. Una tensión extraña flotaba en el ambiente mientras sentía mis músculos tensarse y mi piel enfriarse.—....Tomé una respiración silenciosa y saqué mi bolsa, buscando mi antorcha.—...!Un par de ojos apareció frente a mí en cuanto encendí la antorcha, y mi corazón casi se detuvo. Por suerte, logré mantener la compostura....Estaba algo acostumbrado al miedo.—Ya te tardaste bastante.Una voz familiar llegó a mis oídos, y cuando pude verlo mejor, me quedé congelado ante la imagen frente a mí. Lo único que pude reconocer fueron sus ojos color avellana. Todo lo demás era diferente.Los contornos de su rostro estaban deformados, con zonas de carne arrugada. El color era irregular, mezclando tonos rojos con manchas marrones y grises.¿Qué le...había pasado?—Estás vivo.Eso fue lo único que logré decir al final.Entonces él sonrió.—¿Qué pasa con esa expresión, Phecda? ¿Estás molesto por haberte dicho que te quedaras cerca de mí? Tenía que hacerlo. No captaste ninguno de mis mensajes. Se supone que empecemos pronto.—...?¿Phecda? ¿Mensajes? ¿Empezar pronto?Sentí que la sangre se me helaba y mis dedos temblaron.“No, esto...”De repente, una idea brotó en mi mente.—No es la primera vez que ves mi cara. Pero claro, sí...Su expresión se torció ligeramente.—Supongo que te dio asco cómo me veía. Lo dejaste bastante claro aquella vez que me golpeaste.Muchas cosas empezaron a encajar de golpe en mi mente.La razón de su miedo y de su hostilidad hacia mí.“Ah, esto...”—¿Por qué no hablas...? Fuiste bastante hablador en el campamento, cuando mataste hasta abrirte camino a la cima. Se supone que yo debo seguir tus órdenes, pero te superaste, ¿no?—....Su sonrisa inquietante permanecía demasiado cerca de mí. Sus ojos color avellana se movieron, y sentí un hormigueo en la nuca mientras mi corazón comenzaba a latir más rápido.Lentamente bajé la cabeza, y mi mirada cayó sobre su antebrazo.Su ropa estaba rasgada, así que pude verlo bien. Sin embargo, para mi sorpresa, no vi nada. Como si notara mis acciones, frunció el ceño y siguió la dirección de mi mirada.—¿Qué estás haciendo? ¿Uh? ¿Por qué estás...?Se detuvo y me miró.Su expresión cambió de repente.Pero ya era demasiado tarde.En esa fracción de segundo, mis hilos ya estaban en su garganta. Antes de que pudiera reaccionar, cerré la mano y una fuente roja me salpicó encima.La sangre salió disparada.El olor a hierro quedó flotando en el aire mientras sentía mi rostro humedecerse.—Ukh.Di varios pasos hacia atrás.El estómago se me revolvió y cerré los ojos de inmediato.Su cuerpo cayó al suelo.—H-hah......Tenía que hacerlo.Repetí ese pensamiento en mi mente. Apenas funcionaba, ya que mi estómago seguía revolviéndose, pero eso no me impidió repetirlo.“Tenía que hacerlo.”Era él o yo...Eso lo sabía.Mis pensamientos se confirmaron aún más cuando abrí los ojos otra vez y mi mirada volvió a caer sobre su antebrazo. El antebrazo que antes estaba limpio cambió de repente, y apareció un trébol negro.—....Entonces supe que mis sospechas habían sido correctas y giré la mirada hacia el tatuaje en mi propio brazo.—¿Qué significa esto...?Nueva información entró en mi mente.¿Phecda? ¿Campamento? ¿Qué clase de situación era esta...?Pensé en mantener la conversación para obtener más información, pero me di cuenta de que era una idea estúpida. No sabía nada sobre la organización. Un simple desliz y habría notado que yo no era Julien.¿Qué me habría pasado entonces?No tenía interés en averiguarlo y actué rápido. Tenía la guardia baja, y su atención estaba lejos de su entorno.Solo hizo falta un momento....Aunque no esperaba que estuviera indefenso contra mi ataque, seguía preparado para cualquier contraataque que pudiera hacer. Su muerte pareció sorprendente.Quizá realmente no pensó que lo mataría.“¿Habrá alguna regla estricta que obliga a los miembros a no matarse entre sí? ¿Por eso tenía la guardia tan baja?”De no ser por eso, no creo que hubiera podido matarlo con tanta facilidad.Aun así, su muerte solo trajo más preguntas. También estaba el hecho de que debía lidiar con las consecuencias de esto.Por suerte, yo era el único que sabía sobre Tejido Etéreo. Podía culpar a los monstruos de aquí por su muerte. Quizá incluso ocultar los rastros de los hilos...—....Mi mente siguió girando en silencio mientras me obligaba a mirar el cuerpo decapitado frente a mí.Tomé una respiración profunda y miré mi antebrazo.O más específicamente, la segunda hoja.Una vez más estaba brillando.“Puede que no esté vivo, pero había una forma de obtener más información...”Fruncí los labios y levanté la mirada en silencio. No quería hacerlo. Odiaba la sensación que venía con comprender las emociones de otra persona. Pero... tenía que hacerlo.Para conseguir algunas pistas... tenía que hacerlo.—Tengo que hacerlo.Bajé la mano y la coloqué sobre su cuerpo.Entonces presioné la hoja y mi mundo se oscureció.