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LTC - Capítulo 588

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LTC - Capítulo 588

## Capítulo 588 — La última misión \[3\]Había dos personas dentro de la habitación.Ya estaba algo familiarizado con el Cardenal de la Iglesia de Oracleus, quien estaba sentado en uno de los asientos con una expresión ausente mientras me observaba.No le presté atención y dirigí la mirada hacia el joven sentado al extremo de la mesa, con una expresión relajada.—…Mis pasos se detuvieron mientras lo observaba.Había algo en esa sonrisa suya…Simplemente resultaba demasiado irritante de mirar.Las emociones que apenas había conseguido mantener bajo control estuvieron a punto de explotar todas de golpe en ese instante.Pero por muy poco…Por muy poco, conseguí mantener la compostura mientras me sentaba en el extremo opuesto.Al mismo tiempo, dirigí mi atención hacia el Cardenal, quien simplemente sonrió y se levantó antes de acercarse al guardia que me había escoltado hasta allí.—Por favor, lléveme a otra habitación. Dejaré que estos dos hablen.—…Entendido.Teniendo en cuenta su posición, el guardia no tuvo más opción que obedecer.Salió junto al Cardenal y cerró la puerta detrás de ellos.¡Clank!El silencio regresó.Más asfixiante que nunca mientras permanecía sentado mirando al hombre en el otro extremo de la mesa.Durante todo ese tiempo, sus labios permanecieron curvados en una sonrisa.Pero finalmente, el silencio se rompió.—Sé qué es lo que te preocupa, y no tienes que preocuparte demasiado.Arqueé una ceja.¿De qué estaba hablando?Abrí la boca para responder, pero justo cuando iba a hacerlo, vi que sus ojos comenzaban a cambiar.De repente se volvieron huecos, casi vacíos, mientras comenzaban a girar.¿Qué clase de situación es esta?Antes de que pudiera comprender qué intentaba hacer, el mundo a mi alrededor comenzó a girar.Aturdido, luché contra aquello que me estaba ocurriendo, pero la fuerza que intentaba arrastrarme era abrumadora.—…!?Finalmente, perdí de vista todo.Los colores desaparecieron y mi mundo se sumió en la oscuridad.—¡Hua!Para cuando recuperé la visión, me encontraba de pie dentro de un mundo completamente blanco.Miré apresuradamente a mi alrededor y vi que el lugar estaba completamente vacío.Cuando mis ojos finalmente se posaron sobre la figura familiar, todo encajó.—Espacio mental…No era la primera vez que estaba en un lugar como este.De hecho, ya había estado aquí antes.Durante mi combate contra Caius en la Cumbre.Este lugar me resultaba familiar.Pero para que alguien fuera capaz de entrar en un espacio así…No me digas que también es un mago emotivo.—No soy un Mago Emotivo y, dentro de este lugar, no tienes que preocuparte de que alguien escuche nuestra conversación.La voz de Jackal resonó por todo el espacio vacío mientras su expresión permanecía tan tranquila como siempre.Contuve la respiración mientras miraba en su dirección.Con ambas manos detrás de la espalda, Jackal caminó tranquilamente por el lugar.—Para entrar en el espacio mental no necesitas necesariamente ser un Mago Emotivo. Lo que necesitas es ser un individuo excepcional dentro de la categoría \[Mental\].Llevándose una mano junto a la sien y dándole unos golpecitos, me miró.—…Y eso debería ser algo obvio para aquellos que heredaron «su» legado.¿Su legado…?Comprendí inmediatamente de quién estaba hablando.Oracleus.—Para utilizar su poder necesitas una mente excepcional. Si tu mente es demasiado débil, lo más probable es que termines derrumbándote bajo el peso de las visiones y habilidades. Por eso solo aquellos con cierto nivel de fortaleza mental pueden soportarlas.Jackal se detuvo y entrecerró los ojos mientras me observaba.—¿Por qué crees que he esperado tanto para reunirme contigo? ¿Pensabas que era porque me daba demasiada pereza ocuparme de ti?Negó con la cabeza mientras sonreía.—…Claro que no.Volvió a presionar los dedos contra su sien.—Simplemente se debía a que mi mente no era capaz de soportar la herencia de «sus» poderes. Necesitaba adaptar mi mente para poder heredarlos.Y finalmente ha llegado el momento.Extendiendo ambas manos hacia mí, su sonrisa se volvió un poco más amable.—Finalmente ha llegado el momento de heredar su legado y volverme completamente entero. Así que espero que no te resistas y me permitas heredar aquello que me pertenece por derecho.Permanecí en silencio, mirando a Jackal con la mandíbula ligeramente caída.Este tipo…¿Está completamente loco, no?Ver su expresión y lo absolutamente convencido que estaba de su propio delirio me provocaba vergüenza ajena.Pero, más importante aún, me encontré reflexionando sobre sus palabras.Para heredar por completo los poderes de Oracleus, ¿necesito una mente lo suficientemente fuerte como para soportarlos?Un pensamiento cruzó repentinamente mi mente y, sin darme cuenta, terminé mirando el trébol de cuatro hojas en mi brazo derecho.¿Podría ser que la primera hoja me hubiera sido otorgada para fortalecer mi mente y mis habilidades emotivas, preparándome para el momento en que heredara por completo los poderes de Oracleus?Cuanto más pensaba en ello, más sentía que estaba descubriendo algo importante.Pero aun así, había algunas cosas que no tenían sentido.Levanté la cabeza y miré en dirección a Jackal.—¿Cómo sabes…? ¿Cómo sabes todo esto?—Ja.Jackal soltó una pequeña risa mientras bajaba las manos.—Claro que no lo sabrías. No esperaba menos de un farsante como tú.Fruncí el ceño.Justo cuando estaba a punto de abrir la boca, me interrumpió.—¿Qué opinas de los siete dioses?—¿Qué…?—¿Crees que adoramos a los dioses por su fuerza?¿No era así?Hasta donde entendía, los dioses no eran realmente dioses.Simplemente eran siete individuos extremadamente poderosos provenientes de la antigua Tierra que habían quedado atrapados en la Dimensión Espejo.Para llamarlos dioses…Son cualquier cosa menos dioses.—Parece que no los consideras dioses.Jackal rio y negó con la cabeza con lo que parecía ser decepción.—La razón por la que adoramos a los dioses no es por su fuerza. Claro, fueron algunas de las personas más poderosas de su época, pero ¿eso significaría que tendríamos que adorar como dioses a todos los individuos fuertes?No tenía nada con qué rebatirlo.Entonces… ¿por qué?—La razón por la que los adoramos como dioses es porque fueron los siete que consiguieron acceder a la «Fuente».¿Fuente?—¿Qué…?Jackal se cubrió de repente la mitad del rostro, apretándolo con la mano mientras casi parecía deprimirse.—Como eres un farsante, no lo entenderías, pero yo he visto la Fuente. Logré entrar en contacto con ella una vez y, en ese momento, sentí que empezaba a perder la noción de quién era.Si no fuera porque mi fortaleza mental era apenas suficiente para impedir que me perdiera por completo, probablemente ya no estaría aquí.Yo estaría…Jackal se detuvo.Su expresión se volvió un poco pálida.Su pecho subió y bajó un par de veces antes de volver a dirigir su atención hacia mí.—…Olvida todo eso. Viendo que nunca has llegado siquiera a vislumbrar la «Fuente», no puedo decir que me sorprenda.En ese caso, me gustaría facilitarle las cosas a ambos.Devuélveme mi sangre y no volveré a molestarte.—Eso suena tentador…Me humedecí los labios.Por supuesto, la parte tentadora era únicamente que dejara de molestarme.Respecto a la sangre, no podía entregársela.Era demasiado importante para mí.…Era la única forma que tenía de volver a ver a Noel y todo lo demás.Fuera lo que fuera esa cosa llamada «Fuente», sabía que tarde o temprano entraría en contacto con ella.Sentía curiosidad, pero no estaba desesperado.Aunque, al mismo tiempo, aquello despertó todavía más mi curiosidad.Era información completamente nueva.Si la razón por la que los llaman dioses es porque consiguieron entrar en contacto con esta extraña «Fuente», entonces ¿significa que existe un reino superior al Zenith?Lo pensé durante un momento, pero pronto negué con la cabeza.Si existiera, Sithrus probablemente estaría en ese reino.No creía que fuera el caso.Fuera lo que fuera esa «Fuente», probablemente se trataba de algo completamente diferente.Sea lo que fuera, podría averiguarlo cuando llegara el momento.Por ahora, tenía asuntos más urgentes de los que ocuparme.—¿Te tienta? En ese caso, ¿por qué no simplemente me permites absorberlo todo? De cualquier forma, esto es mejor que tener a toda la fuerza de la Iglesia atacándote, ¿no crees?No importa qué tan poderoso seas, no hay forma de que puedas enfrentarte a las Iglesias.—¿Eso es una amenaza?—Sí.Jackal sonrió sin negarlo.Al mirarlo a los ojos, podía ver que hablaba en serio.En efecto, estaba seguro de que si al terminar esta pequeña «conversación» no aceptaba entregarle la sangre, haría que las Iglesias actuaran contra mí.—Está bien.—¿Está bien? ¿Entonces vas a…?—No.Negué con la cabeza y chasqueé los dedos.¡Crash!El espacio blanco se hizo añicos ante la expresión atónita de Jackal.El mundo blanco desapareció y volvimos a encontrarnos en la misma habitación de antes.Me acomodé la ropa y me levanté mientras apoyaba una mano sobre la fría mesa metálica.Ya había conseguido todo lo que necesitaba de esta conversación.Ahora era momento de marcharme.—Que vengan las Iglesias por mí.No miré hacia atrás mientras decía aquello.Me dirigí directamente hacia la puerta y la abrí.Justo cuando estaba a punto de salir, me detuve.—Me has llamado farsante más veces de las que me interesa contar. Nunca me molesté en responder porque era irrelevante.Falso, verdadero…No significa nada.Un hombre obsesionado con ese tipo de distinciones es alguien atrapado dentro de los límites de su propia visión.No me importan aquellos incapaces de ver más allá de los límites de su propia mente.Y ahora mismo, yo puedo ver muchas cosas…Pero, sobre todo…—…Veo que vas a tener bastantes problemas para salir de esta.Después de todo, puede que tengas a la Iglesia respaldándote, pero tampoco es como si yo estuviera solo.—¿Eh?La expresión de Jackal cambió.Pero ya era demasiado tarde.—¿Qué significa…?¡Clank!Cerré la puerta antes de que pudiera terminar de hablar.Y fue entonces cuando comenzó.¡Bang! ¡Bang! ¡Bang—!Los golpes amortiguados de las sillas estrellándose resonaron desde el interior de la habitación, acompañados por gritos que surgían desde sus profundidades.Entonces me reí.