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LTC - Capítulo 6

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 6

**Capítulo 6: Julien D. Evenus \[5\]**¿Qué se siente ser consumido por el miedo?—Jaaa... Jaaa...Respiraciones pequeñas, superficiales y repetitivas escapaban de mi boca.**Tum... Tum. Tum... Tum.**Un latido cada vez más rápido retumbaba en mi mente.Un cuerpo tembloroso.Palmas sudorosas.Mierda...Se sentía como la mierda.—J-ja.No importaba lo que intentara, el temblor no se detenía.Trataba de respirar hondo, pero me costaba. A veces inhalaba demasiado profundo y terminaba atragantándome con mi propia saliva.—...Agh.Era una escena patética.Lo sabía.Pero...—...J-ja.No podía detenerlo.Me estaba consumiendo poco a poco.Arrastrándose hacia las partes más profundas de mi mente.Hasta ese momento había logrado mantener la compostura. Pero ahora que estaba solo... me estaba derrumbando.No podía detener los temblores ni esa sensación que se estaba apoderando de todo mi ser.“Que esto se detenga... Que esto se detenga...”En ese punto...La muerte no sonaba tan mal.Pero...—¡Kh...!Apreté los dientes.—No.Una muerte tan patética...No otra vez.Y no cuando todavía no sabía qué estaba pasando. Al menos quería entender eso. ¿Quién era yo...? ¿Y por qué estaba aquí?Morir en un momento como este era lo último que quería.Por eso...—¡Khhh...!Seguí apretando los dientes y soporté el miedo que mantenía mi mente como rehén.**¡Rasgado—!**Mis manos apretaban mi camisa con tanta fuerza que terminaron rasgándola, mientras mis piernas se retorcían contra el suelo.Por alguna razón, durante mi lucha, mi cuerpo evitaba de forma refleja tocar el vómito en el piso.La idea de tocarlo me resultaba incluso más repulsiva que el miedo que nublaba mi mente.Era como si ese rechazo estuviera grabado en mi cuerpo.—Solo... deja que pase...La situación parecía desesperada, pero... lentamente podía sentirlo. La sensación estaba desapareciendo. Poco a poco, pero con seguridad, sabía que podía recuperar el control de mí mismo.Solo tenía que...—Kh... resistir.Mordí mi camisa y tiré de mi cabello.—¡Khak!Fue entonces cuando noté algo.—El dolor...El dolor parecía restarle fuerza al miedo que estaba sintiendo.—¡Ugh...!Aproveché eso y mordí mi antebrazo.La sensación de mis dientes hundiéndose en la piel alivió muchos de mis síntomas y, a pesar del dolor intenso, finalmente me ayudó a alcanzar cierta calma.Dolor.El dolor podía soportarlo.—Huuu...Por primera vez, pude respirar profundamente.Mis manos seguían temblando, pero mi mente estaba clara.Bajé la mirada hacia mi brazo y observé los intrincados patrones rojos que se extendían sobre él, convergiendo en la punta de mi dedo antes de descender hacia el suelo.**Goteo. Goteo.**El rojo manchó el piso.Lo ignoré y seguí respirando de forma profunda y pareja. Poco a poco, estaba recuperando el control de mi cuerpo.Lo suficiente como para ponerme de pie.No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado hasta que finalmente pude volver a ser yo mismo.Pero no importaba.Ahora mismo, lo único que quería era entender mi situación.—¿Dónde estoy...?Caminando por la habitación, pasé el dedo sobre un escritorio de madera.Se sentía real al tacto.Aunque ya lo sabía, lo hice para asegurarme.Nada de esto se sentía real para mí.—Un entorno de estilo medieval, poderes extraños, visiones, un hombre de ojos grises...Las piezas comenzaron a encajar en mi cabeza, y una conclusión se formó en mi mente. Una que me costaba aceptar.Estaba dentro del juego, ¿no?_Rise of the Three Calamities._No sabía mucho sobre él, porque nunca lo había jugado, pero por lo que mi hermano me había contado, era un juego muy popular.—¿Por qué?¿Por qué razón estaba aquí?Y entonces...Me giré hacia la ventana más cercana. Afuera estaba oscuro, así que era difícil ver algo, pero mi atención estaba en otra parte.En mi reflejo.Ojos profundos color avellana, cabello negro y una mandíbula marcada. Solo por su apariencia, parecía encarnar la perfección. Levanté las manos y me toqué el rostro.—¿Este soy yo...?Me costaba creerlo, pero cuando me pellizqué la mejilla, la realidad se volvió innegable.—Qué locura... Esto es una locura.Aunque parecía ser mi nueva realidad, todavía me resultaba difícil aceptarlo.**Chirrido—**Giré la cabeza de golpe.—...—...Una figura familiar estaba de pie junto a la puerta. Permanecía inmóvil, mirándome con sus fríos ojos grises.—¿No se siente bien?Su tono parecía tranquilo, pero lo único que sentí fue un escalofrío.El suelo de madera crujió bajo su paso.Una tensión extraña llenó la habitación mientras avanzaba.Sus ojos se detuvieron brevemente en el vómito del suelo y luego volvieron a posarse en mí.Dio otro paso.Se acercaba poco a poco.Cada movimiento y cada acción suya se sentían sofocantes. Como si me arrastrara cada vez más profundo bajo el agua.Pensé en correr, pero comprendí que sería inútil.No había forma de huir de ese hombre.Y además...No tenía ganas de correr.Dio otro paso.Se detuvo frente a mí.Sus ojos eran intensos. Me recordaban demasiado a los que tenía en la visión. Cuando su espada me atravesó.¿Qué quería...?**¡Shiiing—!**Sentí frío en el cuello.Todo ocurrió tan rápido que no tuve tiempo de reaccionar.Él abrió ligeramente la boca.—Tú. ¿Quién eres?—...Mi cuello ardió cuando la hoja se hundió apenas en mi piel.Un rastro húmedo descendió por mi cuello.—Tú no eres él. ¿Quién eres?Parecía seguro de sí mismo. Como si estuviera convencido de que yo no era la persona a la que pertenecía este cuerpo.Y tenía razón.No lo era.Extrañamente, al mirar la punta afilada de la espada apuntándome, no sentí nada.Mira eso.Después de todo aquel miedo, cuando llegó el momento en que debería sentirlo, no sentí nada.Parecía insignificante comparado con lo que había experimentado en la sala del examen.Incliné ligeramente la cabeza.—¿Qué te hace pensar eso?Mi voz salió mucho más tranquila de lo que habría esperado en una situación así.Sus labios se curvaron hacia arriba.—Él no habría reaccionado como tú si hubiera estado en una situación similar.¿Ah, sí?—¿Y cómo habría reaccionado?—Insultándome.Recordé la visión.No me había dado la impresión de ser ese tipo de persona.Aun así, lo intenté.—Quita tus malditas manos de encima.—No, no del todo. Todavía le falta algo.—¿Como qué?—Prueba con: “Quita tus malditas manos de encima, sucio bastardo”. Así respondería él.—Ya veo.Bastante informativo.Agarré la hoja que estaba contra mi cuello e intenté apartarla. Con los dientes apretados, escupí:—¡Quita tus malditas manos de encima, sucio bastardo!—Mejor.Por desgracia, la hoja no se movió.¿La diferencia de fuerza entre nosotros era tan grande?—No te molestes. Soy un caballero. La diferencia de fuerza entre nosotros no es algo que puedas superar con ese cuerpo tuyo.—Ya veo.Solté la hoja y miré mi mano.Estaba sangrando.Aun así, me ayudó a calmarme todavía más.Mi corazón ya no latía tan rápido como antes, y mi mente se sentía mucho más clara.—...—...Permanecimos frente a frente, sin que ninguno de los dos dijera nada.Él fue el primero en romper el silencio.—Escuché un rumor interesante.Me quedé quieto y escuché sus palabras.No había nada que pudiera hacer en ese momento.Los poderes que había mostrado antes... no sabía qué eran ni cómo usarlos. Había estado intentando comprenderlos todo este tiempo.Ahora mismo...Solo era un humano normal.—Apareció un aspirante impresionante. Según los rumores, dejó atónitos a todos los jueces con su actuación. Tanto que tuvieron que pausar el proceso de selección.Me miró con una expresión cargada de significado.—Fuiste tú, ¿verdad?Ah.Entonces finalmente lo entendí.La razón por la que seguía vivo hasta ahora y por la que todavía no me había matado.Él estaba...Miré su mano. La que sostenía la espada....desconfiando de mí.—Quién sabe.Respondí de forma breve, curvando lentamente los labios en una sonrisa burlona.—¿Y qué harías con esa información?Su agarre sobre la espada se tensó, y la hoja se hundió un poco más en mi cuello.Contuve el dolor y me obligué a no reaccionar.—Odio decirlo, pero esto...Toqué ligeramente la hoja que tenía contra el cuello.—...no me está asustando.El miedo era la menor de mis preocupaciones.—...Sus ojos se volvieron más intensos.“Ah, justo ahí.”Estaba dudando.Levanté mi mano derecha.Estaba teñida de rojo mientras la sangre goteaba sobre mi antebrazo. Era una imagen bastante llamativa. Justo por eso había elegido esa mano.—Lo único que hice fue tocarlo.—...—No esperaba que reaccionara de esa manera.Era cierto.Realmente no lo esperaba.—Me pregunto...Miré al hombre frente a mí y cerré la mano lentamente.—...¿cómo reaccionarías tú si intentara hacerte lo mismo?El hombre frente a él no era el joven amo que conocía. Su actitud, sus acciones y, sobre todo...Su calma.Leon estaba seguro....Él no era Julien D. Evenus.Después de haber pasado suficiente tiempo con él, estaba convencido. Había notado el cambio por primera vez antes del examen.Estaba extrañamente silencioso.Algo que no encajaba con su forma habitual de ser.“Probablemente está nervioso...”Leon lo dejó pasar, pensando que tal vez solo estaba nervioso por su examen.Pero entonces...—¿Por qué está detenido el examen?—No estoy muy seguro, pero vi que sacaron a alguien de la sala de examen en una camilla. Al parecer, fue obra de uno de los aspirantes.—¿Ah? ¿Hay alguien así...?—Sí, yo también alcancé a verlo. Era muy atractivo. Cabello negro, ojos color avellana...Los rumores repentinos hicieron imposible que Leon dejara de pensar en ello.No dudó en buscarlo.Y entonces...—Fuiste tú, ¿verdad?Sintiendo el filo de su espada presionar el cuello de Julien, Leon apretó con más fuerza la empuñadura.“No hay forma de que sean la misma persona.”Ahora estaba seguro.No era el joven amo que conocía.Lo que más lo inquietaba era su falta de reacción. Frente a la posibilidad de que su espada le cortara el cuello, parecía completamente imperturbable.Los ojos color avellana que le resultaban tan familiares de pronto se sentían diferentes.Como si estuviera mirando la cáscara fría del joven amo que conocía.—Quién sabe.Sus labios se curvaron en una sonrisa.Casi como si lo estuviera provocando.Burlándose de él.—¿Y qué harías con esa información?Leon apretó aún más la empuñadura y hundió la hoja un poco más en el cuello de Julien.Era una amenaza.“¿No reacciona...?”Una que no parecía estar funcionando.Él simplemente seguía ahí de pie.Y aun así...Aun así...Se sentía tan intimidante.¿Por qué?—Odio decirlo, pero esto...Con un movimiento ligero, tocó la punta de la espada.—...no me está asustando.—...Leon permaneció en silencio, con los músculos del cuerpo tensos.Entonces...**Goteo. Goteo.**Julien levantó su mano cubierta de sangre.—Lo único que hice fue tocarlo.Habló en voz baja.Sus palabras parecían describir la situación. Probablemente lo que había ocurrido dentro de la sala de examen.Pero...—No esperaba que reaccionara de esa manera.Para Leon.Sus palabras...—Me pregunto...Sonaban más como una...—...¿cómo reaccionarías tú si intentara hacerte lo mismo?Advertencia.