LTC - Capítulo 663
## Capítulo 663 — Fauce Eclipsada \[2\]Una figura solitaria permanecía sobre un alto acantilado, contemplando el lejano Mar Carmesí mientras su cabello negro ondeaba al viento.—Él debe de ser el comerciante…La suave voz de Delilah flotó en el aire mientras sus penetrantes ojos negros pasaban del mar a la ciudad distante. El mármol oscuro brillaba bajo la pálida luz del sol y reflejaba a la multitud, que iba creciendo a medida que más personas salían de sus casas y llenaban las calles antes vacías.Era una vista hermosa.Una que Delilah se descubría admirando a menudo.Pero, al mismo tiempo…_Me gustaría recorrer este lugar con…_Delilah apretó los labios y cerró los ojos.Después de pasar allí los últimos días, había conseguido averiguar tanto como los demás.Al unir las piezas, estaba casi segura de la identidad del comerciante.No era otro que la persona a la que estaba buscando.—…Permaneció en silencio y cerró lentamente los puños mientras volvía a concentrarse en el mar lejano.Sur Remanente…Supuestamente, el comerciante se había dirigido allí. Quería cruzar las aguas y reunirse con él, pero no podía.La presencia que se encontraba en medio del mar no era algo que sintiera capaz de afrontar sin librar una batalla enorme.Aunque tenía cierta confianza en poder derrotarla, no quería correr el riesgo. El combate podría provocar a criaturas aún más poderosas que acechaban en la Dimensión del Espejo.Delilah sabía que era fuerte, pero también sabía que estaba lejos de ser invencible.Toda clase de personas y monstruos se ocultaban en los rincones más profundos de ambos mundos.Además, no estaba sola.Tenía que cuidar de los cadetes de la Academia. Si se había sentido segura al traerlos allí, era únicamente porque conocía su propia fuerza.¿Qué había que temer mientras ella estuviera presente?Su poder era lo que le había dado la confianza necesaria para llevarlos.Pero… esta vez era diferente.La criatura era muy fuerte.No sabía si merecía la pena correr el riesgo.—…¿?Delilah estaba a punto de desaparecer cuando giró bruscamente la cabeza hacia una dirección concreta y entrecerró los ojos.Había percibido un movimiento repentino del monstruo.Había… empezado a desplazarse. Aunque no podía saber adónde iba, distinguió una pequeña abertura que podía aprovechar sin alertarlo.No perdió ni un segundo y localizó a todos los cadetes.Estaba a punto de dirigirse hacia ellos cuando se detuvo.Por un brevísimo instante, su mente pareció quedarse atrás y se descubrió preguntándose por qué estaba haciendo aquello.Sin embargo, solo duró un par de segundos. Después reaccionó y desapareció.El comerciante…Cierto. Iba al Sur Remanente para buscar al comerciante.Pero ¿cómo se llamaba?—Qué profundo…Lazarus contempló el enorme agujero que parecía desafiar todas las leyes de la gravedad. Su expresión se volvió grave.El sonido amortiguado del agua al precipitarse en la sima intensificaba su inquietud. Cada golpe resonaba con fuerza en sus oídos.—Toma.El Santo apareció junto a Lazarus, sosteniendo lo que parecía un arnés.—Si ocurre algo, podremos sacarte con esto.Luego señaló su cintura.—Te lo colocas primero alrededor de la cintura y después en la parte superior del cuerpo. Si pasa algo, actuaremos de inmediato.—…Oh.Lazarus tomó el arnés y lo examinó. A primera vista, parecía completamente corriente. Ni siquiera daba la impresión de ser muy resistente.Tenía unido un largo cable, que inspeccionó con atención._Este parece un poco más resistente._Pero, aun así…—No te preocupes. Es una reliquia muy especial.El Santo Viviente lo dijo al percibir la duda en su rostro.Al final, Lazarus se puso el arnés y enganchó el cable a la espalda. Luego giró la cabeza hacia An’as y Anne.—¿Estarás bien tú solo?—…Sí.Lazarus respondió mientras miraba a Anne.Aquella misión era algo de lo que debía encargarse por su cuenta. No hacía falta que Anne y An’as lo acompañaran… Tampoco es que quisieran hacerlo.La Fauce era extremadamente peligrosa. Aunque la ayuda de Anne resultaría útil, teniendo en cuenta que todo aquello estaba relacionado con su pasado, Lazarus consideraba que lo mejor era ir solo.No podía permitir que su secreto saliera a la luz.Especialmente cuando estaban en juego su seguridad y la de Noel.—Bueno, de acuerdo…Anne hizo un gesto con la mano y contempló la lejana Fauce con el ceño fruncido.—Te he enseñado todo lo que necesitas para sobrevivir. Creo que estarás bien.—Gracias.Lazarus se volvió entonces hacia An’as, que lo miraba con el ceño fruncido.Finalmente, suspiró.—En realidad, creo que sería mejor que fuera contigo.—¿Qué…?—…¿?Tanto Anne como Lazarus lo miraron con desconcierto.¿Era el mismo An’as que conocían?¿De verdad había…?—No me malinterpreten. No quiero ir.An’as les hizo un gesto con la mano.—La única razón por la que creo que sería mejor acompañarte es el Primordial…Bajó la voz mientras miraba a su alrededor.—¿Y si todos se olvidan de nosotros de repente? ¿Qué haríamos entonces? No creo que pueda…—No te preocupes por eso. La Diosa ya me ha explicado su situación.El Santo soltó una risita y sacó una pequeña libreta del bolsillo.—Ya lo he pensado. Si me olvido, pueden decirme que revise mi libreta.—…Ah.El rostro de An’as se relajó al verla en sus manos.—Si es así, no tengo nada más que decir.Retrocedió sin apartar los ojos del Santo. Su expresión apenas mostraba nada, pero Lazarus percibió un tenue brillo en su mirada.Negó con la cabeza._Parece que todavía idolatra un poco al Santo._Finalmente, después de comprobarlo todo, Lazarus se subió a la barandilla y miró hacia abajo.El agua estaba tranquila y no percibía ningún monstruo debajo.Desde allí, todo parecía despejado.—Puedes ir. No hay monstruos ni piratas. Está todo despejado.Al escuchar al Santo, Lazarus tomó aire profundamente.Miró atrás por última vez, dio un paso al frente y cayó hacia el agua. Unas leves ondas se formaron bajo sus pies cuando aterrizó con suavidad sobre la superficie.Después corrió hacia la lejana Fauce.¡ROOOOR!El estruendo del agua se intensificó a medida que se acercaba. Las salpicaduras carmesíes estallaban en el aire con cada poderosa cascada.Finalmente, Lazarus se detuvo junto al borde y miró hacia abajo, con la mirada serena fija en la negrura absoluta que se extendía ante él.Por mucho que lo intentara, no lograba percibir nada en las profundidades. La inquietud le revolvió el estómago.Sin embargo, estaba preparado.Giró ligeramente la cabeza. Un gato apareció a su derecha y, a su izquierda, un búho acompañado de un cangrejo, que levantó las pinzas antes de hablar.—He establecido una conexión.—Lo noto.Lazarus cerró los ojos y percibió algo rojo a poca distancia. Si las cosas se complicaban, esperaba poder trasladar su cuerpo hasta aquella conexión.No sabía si funcionaría, pero merecía la pena intentarlo.Volvió a abrir los ojos y miró al cangrejo.—¿Estás seguro de que quieres acompañarme?El cangrejo no tenía por qué seguirlo al interior de la Fauce.Su trato había terminado, en cierto modo, al llegar al Sur Remanente. Si quería marcharse, podía hacerlo.Lazarus no pensaba obligarlo a quedarse.Sin embargo, al cabo de un momento, el cangrejo agitó una pinza.—No me malinterpretes, humano. …Lo hago principalmente para ayudarme a mí mismo. ¿No dijiste que esta era la forma de librarnos de la influencia del Primordial?—Así es…—Entonces debo ayudarte. No eres el único al que ha marcado el Gran Primordial. Yo también soy uno de sus objetivos. Ayudarte es lo mismo que ayudarme a mí mismo.—Cierto…Lazarus ya lo sabía. Solo había preguntado para asegurarse.Al comprobar que nadie tenía objeciones, miró el barco por última vez y dio un paso al frente.Su cuerpo se precipitó hacia las profundidades de la Fauce, y su mundo se oscureció al mismo tiempo.¡ROOOOR!Nada más saltar, Lazarus sintió una ráfaga de aire frío acariciarle todo el cuerpo. Su cabello y su ropa comenzaron a agitarse con violencia mientras la oscuridad bajo él se volvía cada vez más intensa.Cerró los ojos e imaginó un orbe azul celeste. Su cuerpo comenzó a volverse más ligero y la caída se ralentizó.Así, fue reduciendo la velocidad del descenso mientras la oscuridad persistía a su alrededor.—…Lazarus no sabía cuánto tiempo llevaba cayendo, pero, al final, el sonido del agua se intensificó aún más. Retumbaba con tanta fuerza en sus oídos que comenzaba a resultar desagradable.¡BOOM! ¡BOOM!Era casi como si un trueno golpeara la Fauce a cada segundo.Finalmente, llegó al fondo y sus pies tocaron la superficie del agua.Aun así, seguía sin poder ver.Al final, movió una mano y apareció un coral, que comenzó a emitir pulsaciones de tenue luz roja.Fue entonces cuando logró distinguir el agua bajo sus pies y contuvo la respiración._Eso es…_Le costaba describir lo que estaba viendo.Sin embargo, al mirar hacia abajo, parecía que la superficie del agua estuviera fragmentada en numerosos pedazos.Como un cristal roto.Y, al observar con más atención, Lazarus sintió que podía ver imágenes y grabaciones.Sí, grabaciones…Grabaciones de lo que parecía haber sido una batalla enorme y agotadora.Giró lentamente la cabeza para contemplar un fragmento concreto, y su expresión quedó inmóvil.Ese…Sin ninguna duda, era Noel.