LTC - Capítulo 673
## Capítulo 673 — Recuperar el ojo \[4\]¡BANG!Lazarus estrelló el puño contra el lecho marino, haciendo que piedras y arena salieran disparadas en todas las direcciones y le ocultaran la visión. No le importó y siguió golpeando el fondo, mientras activaba **\[Percepción de Maná\]** para comprobar si podía detectar algo.Sin embargo, ni siquiera con **\[Percepción de Maná\]** activada logró percibir nada._Supongo que tendré que seguir a ciegas._Lo único que confirmaba la presencia del ojo era el espejo que tenía delante. Continuó golpeando el lecho marino mientras un orbe rojo se formaba en su mente, sus músculos se contraían y su fuerza aumentaba drásticamente.¡BANG!Cada uno de sus ataques sacudía los alrededores, pero incluso aquello era insignificante comparado con los estruendos que llegaban del exterior.Lazarus se mantenía en un estado de alerta constante.Sentía que sus acciones comenzaban a atraer una atención indeseada. De no ser por las dos enormes figuras que luchaban en la superficie, temía que ya lo hubieran rodeado por todas partes._…En cierto modo, su pelea ha acabado beneficiándome._Lazarus apretó los dientes y volvió a golpear. Bajo él se formó un enorme cráter, y sacó el espejo para comprobar la situación._Es más grande._El círculo del espejo había aumentado de tamaño, y aquello era todo lo que Lazarus necesitaba saber.Sus esfuerzos no eran en vano.¡BANG! ¡BANG…!Con ambos pies firmemente apoyados sobre el lecho marino gracias a **\[Paso de Supresión\]**, golpeó con todas sus fuerzas. El cráter bajo él se ensanchaba y, de vez en cuando, se detenía para consultar el espejo y comprobar que el punto seguía creciendo._¡Casi, casi…!_Llegado cierto momento, dejó de molestarse en usar el espejo.Podía sentir la presencia de algo debajo de él. Aunque era tenue, bastaba para hacerle hervir la sangre, y comprendió que estaba cerca de encontrar el ojo.Su corazón se aceleró, al igual que sus movimientos, mientras golpeaba con mayor fuerza y rapidez.¡BANG!Cuando su puño volvió a chocar contra el fondo, Lazarus sintió que los nudillos golpeaban algo frío. Al bajar la mirada, su corazón, que ya latía a toda velocidad, se aceleró todavía más._¡…!_Allí, profundamente incrustado en el lecho marino, había un cetro coronado por un único ojo negro que palpitaba débilmente en la oscuridad del agua. Su superficie vítrea parecía intacta pese al paso del tiempo, y el cuerpo de Lazarus se quedó paralizado._…¡El ojo!_Le resultaba difícil describir la sensación que le producía, pero, en cuanto lo vio, el mundo a su alrededor se volvió más frío y sintió que su corazón, antes desbocado, comenzaba a latir más despacio.No, no solo su corazón.¡También sus movimientos!_¡¿Qué demonios?!_Al mirar a su alrededor, Lazarus se dio cuenta de que no era el único que se había ralentizado. De hecho, casi todo a su alrededor se movía más despacio, desde la arena que caía hasta el flujo del agua.El tiempo parecía ralentizarse para todo.Y entonces…¡Fuuuush!Una figura emergió lentamente en la distancia. Era Sylas, cuya mirada se posó sobre el ojo incrustado en las profundidades del lecho marino.—¿Qué es esto…?Se detuvo y contempló el ojo que había abajo.Entonces…Desvió lentamente su atención hacia Lazarus y sonrió.—Parece que has encontrado algo interesante.¡RUUUM…!Delilah apareció frente a Xa’ruhl y barrió el aire con la mano, esforzándose por arrancar la niebla que cubría a la enorme criatura. Sin embargo, en cuanto se movió, el monstruo atacó y la obligó a defenderse. Una película negra se formó a su alrededor y absorbió los ataques invisibles que no podía ver.Pese a absorberlos todos, Delilah se vio obligada a retroceder. Sus ojos, de un negro profundo, adquirieron un tono todavía más oscuro mientras su poder aumentaba.Lo mismo ocurrió con Xa’ruhl, cuyo cuerpo se hizo más grande.Los alrededores temblaron ante el poder de ambas figuras. Ni siquiera los habitantes del Sur Remanente salieron indemnes: enormes olas se formaron y se estrellaron contra la ciudad, destruyendo el puerto y varios edificios.Todo lo que había en las inmediaciones se vio afectado por los dos.Incluso los cadetes que Delilah había dejado atrás lo estaban pasando mal. De no haberlos enviado lo bastante lejos como para evitar que sufrieran de lleno las repercusiones del combate, probablemente se habrían encontrado en serios problemas.Por desgracia, no podía dedicarles demasiada atención.En ese momento, solo tenía un objetivo.Eliminar la niebla que rodeaba a la enorme bestia.Aunque su verdadero aspecto destrozaba las mentes de quienes lo contemplaban, también representaba su punto débil. Solo atacando su cuerpo expuesto podía Delilah herirlo de verdad y tener una oportunidad de vencer.Pero era más fácil decirlo que hacerlo.La bestia conocía perfectamente sus intenciones y hacía todo lo posible por impedir que se acercara.Además, sus ataques eran increíblemente rápidos, lo que dificultaba enormemente que Delilah llegara hasta ella.Incluso ahora le costaba anticiparlos.¡BANG!Surgían de la nada y se movían a una velocidad extraordinaria.Delilah tenía dificultades para discernir su patrón y la dirección de la que venían. Todavía lograba defenderse de ellos, pero sentía que poco a poco comenzaba a perder impulso.Tras barrer el aire con la mano y bloquear otro ataque, Delilah apoyó el pie sobre la superficie bajo ella, provocando una ondulación. Una oleada de viento comprimido estalló desde el punto donde descansaba su tacón, y una poderosa descarga de energía salió disparada hacia Xa’ruhl.El monstruo reaccionó de inmediato y bloqueó el ataque, pero, en ese mismo instante, un gigantesco wyvern apareció justo encima de él.—¡Hieeerk…!Con un fuerte chillido, el wyvern se lanzó en picado sobre Xa’ruhl. Delilah juntó las manos y utilizó la nueva habilidad que había adquirido gracias al hueso de la bestia de rango Destructor.Un silbido agudo atravesó el aire en cuanto activó la habilidad. El wyvern estalló en una luz intensa, ardiendo como un segundo sol e inundando con su resplandor el mundo que se extendía debajo.Todo ocurrió increíblemente rápido.En un abrir y cerrar de ojos, una explosión ensordecedora estalló y la luz cegadora se estrelló contra la bestia. Esta soltó un alarido horrendo y se retorció violentamente, provocando enormes olas que recorrieron el agua.Delilah comprendió que su ataque no le había causado un daño significativo al monstruo.Solo lo había cegado durante un breve instante, pero le bastaba.Con un único toque del pie contra el aire, la película negra que la rodeaba se expandió de golpe, extendiéndose en un parpadeo hasta sumergir el mundo en la oscuridad.Como si su simple movimiento hubiera arrancado el sol del cielo, arrastró a Xa’ruhl con ella al vacío envuelto en sombras. Esta vez, por completo.Ahora, Xa’ruhl estaba dentro de su dominio.Y… dentro de su dominio, solo ella gobernaba.Unas ondulaciones agitaron el espacio a su alrededor, pero Delilah no vaciló. Movió la mano bruscamente hacia ellas e interceptó la fuerza que intentaba alcanzarla.Sus movimientos eran fluidos, y los ataques quedaron neutralizados con facilidad, desvaneciéndose en la oscuridad que envolvía el mundo.—…Un silencio aterrador se impuso mientras Delilah fijaba la mirada en la bestia distante.Ahora… las cosas eran distintas.Con la bestia atrapada dentro de su dominio, sentía que todo a su alrededor quedaba bajo su control. Su cabello oscuro se mecía suavemente en el vacío sombrío, y sus pupilas comenzaron a girar.Extendió la mano hacia delante. Varias manos negras enormes aparecieron debajo de la gigantesca criatura y se alzaron hacia ella, aferrándose a la niebla que la envolvía.—¡Hieeek!Xa’ruhl soltó un alarido y respondió a su manera, pero Delilah iba un paso por delante.Apareció justo frente al monstruo y dio una palmada.¡CLAP!Fue como si hubiera caído un rayo.Un estruendo atronador rasgó el aire y Xa’ruhl se quedó inmóvil. Apenas duró un latido, pero fue suficiente. Desde abajo, las manos aferraron la niebla con una fuerza repentina y comenzaron a arrastrarla lentamente hacia abajo, desprendiendo sus capas y liberando el cuerpo de la criatura de su envoltura protectora hasta exponer su verdadera forma ante el mundo.Delilah cerró los ojos en cuanto su verdadero aspecto comenzó a revelarse ante ella.Dentro de su dominio, no necesitaba ver.Podía sentirlo todo.Ahora nada podía detenerla. Alzó la mano despacio, con deliberación, mientras otras innumerables manos surgían de la oscuridad que la rodeaba. Arañaban y se extendían hacia el monstruo desde todas las direcciones, arrancando la niebla de su cuerpo hasta dejar su verdadera figura a la vista del mundo.Lástima…El mundo exterior estaba aislado.Sin embargo, al mismo tiempo que despojaba a Xa’ruhl de su capa protectora, Delilah sintió que la presión que emanaba del cuerpo del monstruo comenzaba a expandirse, y su rostro se ensombreció.Comprendía perfectamente que aquello no era más que el principio.Al arrancarle la niebla, también había liberado su verdadera forma.Pese a sentir la presión que emanaba del gigantesco monstruo, Delilah no mostró emoción alguna. No podía mostrar ninguna. Ya había previsto aquello de antemano.Se limitó a permanecer suspendida en el vacío.Esperando.Esperando a que la bestia reuniera todo su poder, como si quisiera desafiarla en su mejor momento.Al percibir lo que sucedía, Xa’ruhl estalló de furia. Sintió la intención de Delilah, y la presión que irradiaba su cuerpo aumentó violentamente, expandiéndose en una oleada que estuvo a punto de hacer colapsar todo el dominio.El rostro de Delilah palideció ante aquella presión repentina, pero resistió.Continuó esperando.La ira de la bestia se intensificó hasta desbordarse. Su enorme cuerpo se lanzó hacia delante, abalanzándose sobre Delilah con la fuerza de un tsunami imparable.Incluso Delilah sintió una profunda inquietud ante aquel ataque repentino.Pero, aun así…No se movió.Estaba esperando.Esperando algo.—¡Hieeek!La bestia se acercó peligrosamente, con decenas de ojos fulminándola con la mirada y sus tentáculos retorciéndose en todas las direcciones, encerrándola sin dejarle una vía clara de escape.¡Estaba atrapada!…O, al menos, eso era lo que creía la bestia.Delilah abrió los ojos de repente. Ahora eran completamente negros. Tan negros que parecían absorber la propia luz del mundo. El mundo se paralizó. Todo se paralizó.Todo excepto Delilah, que avanzó hasta situarse frente a Xa’ruhl y apoyó suavemente la mano sobre el enorme cuerpo de la bestia.Sus ojos de un negro profundo seguían girando mientras presionaba la palma contra su carne.Y entonces…¡BANG!La sangre negra le salpicó la mano mientras la bestia colosal salía despedida violentamente hacia atrás y una explosión ensordecedora rasgaba el aire. Su enorme cuerpo se estrelló contra el agua, provocando olas gigantescas que se propagaron por toda la zona.El dominio oscuro se hizo añicos unos instantes después, y el familiar sol blanco regresó al cielo.Cuando todo se calmó, Delilah era la única que seguía suspendida en el aire.Ella…Se alzaba victoriosa.Pero no por mucho tiempo. Su rostro, antes indiferente, comenzó a cambiar y se volvió completamente pálido mientras sus finos labios temblaban de repente. Antes de que pudiera comprender del todo lo que ocurría, bajó la mirada hacia la sangre negra que le manchaba la mano. El horror se apoderó de su expresión al ver cómo aquel líquido oscuro se filtraba en su piel.Al principio, pensó que el cuerpo de la bestia contenía alguna clase de veneno, pero, en cuanto intentó establecer una conexión con aquella sangre, algo palpitó en su interior.Al principio fue tan tenue que casi no lo percibió.Pero entonces…Sintió otra pulsación. Esta vez, más fuerte que la anterior, y su sangre comenzó a hervir.A hervir literalmente._¿Qué está pasando?_Antes de que Delilah pudiera siquiera comprender lo que ocurría, un enorme rugido resonó