LTC - Capítulo 690
## Capítulo 690 — Supongo que sí \[3\]Los momentos previos a lo sucedido._¿Qué está pasando?_Todo había ocurrido de la nada. Acababan de terminar de contar el dinero y estaban a punto de cerrar el puesto. Justo en aquel momento, una figura apareció frente a ellos.A An’as le bastó una mirada para quedarse sin aliento.Nunca había visto a nadie tan increíblemente perfecto. Su rostro estaba delicadamente esculpido y cada rasgo parecía refinado hasta la perfección absoluta. Su largo y lustroso cabello negro caía como seda, y sus ojos, aquellos ojos, eran tan profundos e insondables como el propio abismo.Pero eso no era todo.Olvidándose de su aspecto, An’as comprendió de pronto quién era la persona que tenía delante, y todo su cuerpo se quedó paralizado.Ella…Era la misma persona que había acabado con Xa’ruhl.Al recordar los momentos en que había luchado contra la bestia y conseguido incluso someterla hasta cierto punto, An’as sintió que un sudor frío le resbalaba por un lado del rostro.¿Por qué demonios estaba allí?No tuvo que esperar mucho para obtener la respuesta: la vio mirar hacia Lazarus._¡Mierda!_An’as estaba muerto de miedo. Al principio, pensó que Lazarus la había ofendido de algún modo. O, peor aún, que la había estafado. Si ese era el caso, estaba preparado para salir corriendo de inmediato.Aunque ella fuera poderosa, An’as no dudaba ni por un instante de que Lazarus pudiera engañarla con su habilidad.Era así de estafador.Pero entonces…_¿Eh?_No tardó en darse cuenta de que algo no encajaba. Alternó la mirada entre los dos y comprendió enseguida que su suposición anterior estaba equivocada.Ellos…¿Se conocían?Al principio intentó descartar la idea, pero, al contemplarlos, se sintió cada vez más seguro de ella, hasta que escuchó las palabras de Lazarus. Como si le hubieran arrojado agua fría sobre la mente, An’as se quedó clavado en el sitio mientras sus ojos se abrían lentamente._¡De verdad la conoce!_No fue el único que se quedó conmocionado. Anne parecía igual de sorprendida cuando se miraron entre sí.An’as siempre se había preguntado cuál era la verdadera identidad de Lazarus. Siempre había sabido que aquella no era su identidad real y que tenía algún tipo de origen oculto.¿De qué otra forma podría conseguir semejantes mercancías?Sin embargo, ni en sus sueños más disparatados había imaginado que sus conexiones fueran así.Si aquella mujer estaba de verdad de su lado, Lazarus debía de pertenecer a alguna organización importante.Al menos, eso fue lo que pensó al principio. Sin embargo, al observarlos con más atención, sintió que había algo extraño entre ellos.El ambiente…Era bastante frío._¿Quizá no se llevan bien?_Se humedeció los labios en silencio y miró a Anne, que observaba a los dos con el ceño fruncido. Parecía estar pensando algo distinto. Sin embargo, pese a la mirada suplicante de An’as, no respondió.Aunque la mujer de cabello negro, cuya sola presencia parecía eclipsar todo lo que la rodeaba, desprendía un aura de frialdad absoluta, Anne podía verlo con claridad. No había nada frío en la forma en que miraba a Lazarus. Su mirada, por intensa que fuera, encerraba algo mucho más complejo… algo más cercano al afecto.Ella…—Sí, no creo que se lleven mal.Anne se lo susurró a An’as y lo dejó confundido. Le bastaba una mirada para comprender que la historia entre Lazarus y aquella mujer era complicada. De hecho, podía percibir que había algo especial en su relación, y apretó los labios.En aquel instante se le ocurrió algo._Eso explicaría sus acciones extrañas y sus conexiones._Si se conocían, por fin podía explicarse el misterioso origen de Lazarus. O, al menos, hasta cierto punto. Anne todavía no sabía de dónde venía aquella mujer.Sin embargo, a simple vista podía afirmar que no era de la zona.Alguien tan poderoso como ella seguramente se habría hecho un nombre.La verdadera pregunta era…_¿Qué clase de relación tiene con Lazarus?_Anne no tuvo que esperar mucho para obtener la respuesta, pues sintió de repente la mirada helada de la mujer sobre ella. Al principio se quedó confundida, sorprendida e incluso asustada… pero, al advertir que desviaba sutilmente los ojos hacia Lazarus mientras la miraba de aquella manera, lo comprendió enseguida y se apresuró a aclarar cualquier malentendido.¡Tum!Incluso cuando An’as cayó al suelo, completamente desconcertado y con los ojos dando vueltas, Anne permaneció tensa mientras contemplaba a la mujer.Solo era una suposición y no estaba segura de que fuera a funcionar, pero, en cuanto soltó a An’as, creyó percibir leves indicios de «alivio» en el rostro frío e indiferente de la mujer mientras esta se tocaba los labios.Al final, no pronunció una sola palabra y se marchó tan rápido como había llegado.Solo cuando se hubo alejado lo suficiente, Anne se volvió hacia Lazarus y le preguntó en voz baja qué relación tenía con ella.Pero, en cuanto él respondió con un vacilante «Supongo…», Anne sintió que el suelo se desplazaba bajo sus pies, como si el mundo entero acabara de ponerse del revés.Incluso An’as salió del estado en el que se encontraba y miró a «Lazarus» con una expresión complicada.—Al final… ¿te has hecho pasar por mercader porque te has peleado con tu novia?—…¿Eh?El rostro de Julien se crispó durante un breve instante. Su expresión, habitualmente serena, mostró señales de resquebrajarse y sus labios se movieron nerviosamente.Quiso discutir, pero descubrió que no podía.Al final, negó con la cabeza.—No es tan sencillo.—Pero… ¿tampoco es que no tenga nada que ver?—Bueno…—Entonces sí tiene que ver.Julien miró a An’as durante un instante antes de bajar la cabeza. Parecía haberse rendido y no querer discutir más, lo cual no estaba lejos de la verdad. La escena anterior se repetía una y otra vez en su mente mientras apretaba los labios e intentaba mantener la compostura._Al final, ¿ha cambiado algo?_Estaba sumamente confundido. Delilah no había dicho una sola palabra en todo aquel tiempo. ¿Lo había perdonado? ¿Lo odiaba?¿Qué iba a ocurrir?Los pensamientos de Julien se dispersaban en todas las direcciones mientras intentaba comprender las intenciones de Delilah. Sin embargo, en medio de aquella confusión, sintió una punzada en el pecho. Al bajar la mirada hacia el lugar del dolor, se sorprendió al ver algo dentro del bolsillo de su camisa._¿Qué?_Confundido, metió la mano y sacó un papel tibio.Sus ojos se abrieron ligeramente._¿Cuándo demonios…? No, espera. Debió de ser cuando me lanzó hacia atrás._Lo comprendió enseguida y desplegó el papel para leer el mensaje._\[Nos marcharemos dentro de dos días\]_Eso era todo lo que decía. No había ningún lugar ni una hora exacta.Solo… aquello.Julien se llevó una mano a la frente._¿Qué se supone que haga con esta información?_¿Le estaba diciendo que fuera con ellos? …¿O simplemente le informaba de cuándo se marcharían? Julien se sintió todavía más perdido que antes.Al final, lo único que pudo hacer fue suspirar y contemplar sin expresión el cielo gris.Toda clase de pensamientos le cruzaron la mente, pero, después de otro suspiro, su expresión terminó por relajarse._Ahora que lo pienso, ya no tengo motivos para quedarme aquí. He conseguido todo lo que quería. Creo… que es hora de marcharme._Alzó la cabeza y miró hacia An’as y Anne. Su mirada vaciló durante un breve instante.También había llegado el momento de despedirse.Una figura solitaria avanzaba serenamente entre la multitud que llenaba las calles adoquinadas. Como una brisa pasajera, su presencia pasaba inadvertida, y su cabello negro se mecía suavemente con cada paso.Parecía que el mundo hubiera perdido por completo la noción de su presencia.Cuando alguien se acercaba, se apartaba por instinto, sin darse cuenta de que ella estaba allí, como si algo invisible lo guiara. Entretanto, ella permanecía tranquila y observaba los alrededores mientras el mundo se movía a su alrededor.Contempló la escena que tenía delante. Desde los numerosos puestos hasta las personas que regateaban junto a ellos.Nada escapaba a su mirada mientras lo observaba todo con calma.Sin embargo, al final se detuvo y la gente comenzó a rodearla.Mientras contemplaba cuanto la rodeaba, la expresión de Delilah cambió levemente.Sus pensamientos se desviaron hacia cierto hombre. Su aspecto era distinto del que había tenido en el pasado. Tanto sus facciones como su apariencia. Casi resultaba irreconocible.Sin embargo, recordaba perfectamente haberlo visto antes.Había sido cuando el jefe de la familia Evenus visitó la Academia._Estuvo allí todo el tiempo…_Las emociones de Delilah se volvieron complejas cuando sus pensamientos se detuvieron en aquello. Pero no duró mucho, pues su mente regresó enseguida a lo que acababa de suceder.Quizá no hubiera sido capaz de reconocerlo entonces, pero ahora sí podía hacerlo.Aunque su aspecto era distinto, se comportaba igual. Desde su expresión nerviosa hasta la forma en que a veces vacilaba antes de mirarla, pasando por las ocasiones en que se rascaba un lado del rostro. Era él. Delilah estaba segura.Y, sinceramente, había querido decirle algo. Nunca había tenido intención de guardar silencio, pero, al ver su expresión nerviosa, no pudo evitar mantener la suya.Aquello pareció ponerlo todavía más nervioso mientras intentaba explicarse. Comenzó a divagar sobre muchas cosas, y Delilah comprendió que, si no hacía algo, no se detendría.Así que lo hizo.Él se puso todavía más nervioso.Y… aquella expresión. Delilah no pudo evitar divertirse al verla.Al final, sin embargo, sabía que las cosas no avanzarían mucho más desde aquel punto. Por eso se había marchado.Ahora, de pie en medio de la multitud, se llevó lentamente una mano a los labios mientras cierta conversación resonaba en su mente._¿Era tu pareja?__Supongo que sí…_Sin darse cuenta, sus labios comenzaron a curvarse mientras su figura se desvanecía entre la multitud.Palabras de él.…No de ella.