LTC - Capítulo 693
## Capítulo 693 — Regreso al Imperio \[1\]Residencia de la familia Evenus.La luz de la luna entraba en el silencioso despacho y bañaba la habitación con un resplandor pálido. Una figura solitaria permanecía sentada junto a la ventana, haciendo girar suavemente una copa de vino entre los dedos. Los ojos de Noel estaban fijos en la luna distante y reflejaban su tenue brillo. Los pensamientos que se ocultaban tras aquella mirada le pertenecían solo a él.Al final, apartó los ojos de la ventana y se llevó la copa a los labios. El intenso sabor del vino permaneció en su lengua mientras cerraba los ojos y saboreaba el momento en silencio.No le gustaban especialmente el vino ni el alcohol.No bebía por el sabor, sino por necesidad. Sin su corazón, vivía cada día sumido en el dolor.Algunos días podía soportarlo, pero otros resultaba demasiado intenso.Aquel era uno de esos días.De vez en cuando, el cuerpo de Noel se sacudía mientras hacía todo lo posible por contener el dolor. Sin embargo, por mucho que lo intentara, este persistía, desgarrándole continuamente el pecho y la mente. Solo al beber vino lograba olvidarlo un poco, y su rostro, habitualmente impasible, mostraba señales de relajarse.Tomó otro sorbo y bajó la cabeza para contemplar su reflejo.Un reflejo que mostraba un rostro que no era el suyo._…A estas alturas debería haber terminado._Había pasado bastante tiempo desde que Emmet fue a la Dimensión del Espejo. Según sus cálculos, si nada había salido mal, debería haber conseguido el ojo. Y no solo eso: también debería haber descubierto la existencia de los Seres Exteriores.Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios al pensar en Emmet, mientras su reflejo se ondulaba._Apuesto a que está enfadado conmigo por no habérselo contado todo._Noel casi podía imaginar a Emmet maldiciéndolo por haberlo mantenido a oscuras y haberlo llevado de un lado a otro. Desde luego, podría habérselo contado todo, pero ¿dónde estaría la diversión?Era mucho mejor mostrárselo que decírselo._De todos modos, nada de eso importará cuando recupere sus verdaderos recuerdos._No faltaba mucho para que sucediera.¡Fuuuush!En aquel instante se produjo un cambio repentino. Las cortinas se agitaron cuando una fuerte ráfaga de viento irrumpió en la habitación, pese a que las ventanas estaban cerradas.Sin inmutarse ante el extraño fenómeno, Noel alzó lentamente la cabeza y contempló la figura que acababa de aparecer ante él.Era como si el sol hubiera descendido allí, inundando los alrededores con una luz radiante y abrumadora. Lo bastante intensa como para dejar ciega a cualquier persona corriente. Y, aun así, Noel no parecía verse afectado.Pero ¿era realmente así?Al mirar con más atención, podía verse que sus ojos cambiaban del azul claro a su color habitual y de nuevo al azul, reparándose continuamente bajo aquella luz intensa. El resplandor se desvaneció poco a poco hasta revelar la silueta de una figura cuyos rasgos permanecían ocultos.Noel tomó un sorbo de vino mientras la observaba.—Deduzco que ha conseguido el ojo.—…Así es.Una voz suave le respondió poco después.—No solo eso. También estuvo a punto de derrotar a un ser de rango Primordial. Estaba preparada para intervenir en cualquier momento, teniendo en cuenta que estoy en deuda contigo, pero logró resolver la situación antes de que tuviera ocasión de actuar. Es impresionante.—Sí, lo es.Noel tomó otro sorbo, intentando ocultar la sonrisa que amenazaba con aparecer en cualquier instante._Así que todavía no conoce su verdadera identidad._Aquello era bueno. Noel nunca había tenido intención de revelársela, pues todavía no confiaba en aquella mujer. De hecho, no confiaba en ninguno de los otros «dioses».—…Ahora se está marchando del Sur Remanente. Debería regresar pronto junto a ti. Eso era todo lo que tenía que decir. Ah, y al final apareció una mujer poderosa. Fue ella quien acabó realmente con el ser de rango Primordial.—¿Una mujer poderosa?La mano de Noel se detuvo y él alzó una ceja al mirar a Panthea.Aquello…No sabía nada de esa parte.—Sí.Panthea asintió en silencio y lo miró mientras describía el aspecto y el poder de la mujer. Noel no tardó en comprender la situación. Cerró los ojos y apretó los labios._Al final, no pudiste evitarlo, ¿eh?_No sabía qué hacer con su hermano. Por un lado, le molestaba, pues le había indicado que mantuviera un perfil bajo. Por otro, comprendía por qué lo había hecho. Ni siquiera era porque se hubiera dejado llevar demasiado por sus emociones.Como conocía a su hermano mejor que nadie, lo más probable era que Emmet hubiera dejado pistas sobre sí mismo como una especie de plan de respaldo, por si terminaba perdiéndose en su propia actuación. Puesto que buscaba alcanzar el quinto nivel de la Magia Emotiva, Noel conocía los desafíos que debía afrontar para conseguirlo.Por eso no estaba demasiado enfadado.Al fin y al cabo, le debía demasiado a su hermano para enfadarse. Por suerte, la situación todavía era manejable.Aunque, por otra parte…_Quién habría pensado que mi frío hermano, precisamente él, tendría a una mujer como plan de «respaldo» por si se perdía en su propia actuación._De repente, la situación le pareció bastante interesante.Por supuesto, solo fue un pensamiento fugaz. Volvió a mirar a Panthea, que lo observaba en silencio, con una expresión imposible de descifrar bajo el intenso resplandor que la envolvía.Al final, su voz volvió a resonar en la habitación.—¿Cómo está la situación con Toren? ¿Ha…?—Ahora mismo está ocupado con otros asuntos. No hará ningún movimiento importante en los próximos días. Sin embargo, no puedo garantizar que siga así durante mucho tiempo.Al pensar en Toren, a Noel se le encogió el corazón. La situación en la Iglesia de Oracleus era bastante grave. Toda clase de personas acudían al lugar y exigían un nuevo candidato a Santo tras varios incidentes relacionados con él.La reacción había sido tan fuerte que incluso la Mesa Redonda se había visto obligada a intervenir.Todo aquello, por supuesto, era consecuencia de las acciones de Toren. Pero, al mismo tiempo, lo más probable era que ya hubiera descubierto la verdad detrás del incidente, o estuviera cerca de hacerlo._Ahora seguramente esté esperando a que el Santo de la Iglesia absorba por completo la sangre, para después quedársela y buscar a Emmet._Noel comprendía que no tenían mucho tiempo. En cuanto Emmet regresara, tendrían que prepararse para la llegada de Toren.Al pensar en lo que estaba por venir, cerró los ojos durante un breve instante antes de mirar de nuevo a Panthea. Se levantó en silencio y dejó la copa a un lado.—Teniendo en cuenta que me has ayudado esta vez, podemos dar la deuda por saldada.—De acuerdo.Panthea se limitó a asentir. Eso era todo lo que quería oír.—En ese caso, me marcharé.Poco a poco, su figura comenzó a desvanecerse y el intenso resplandor que había llenado la habitación se fue apagando.Sin embargo, justo cuando estaba a punto de irse, recordó algo y se detuvo.—Te aconsejo que no busques tu corazón. Por lo que sé, parece que Ivanth lo está custodiando. Si de verdad es él quien lo guarda, te resultará extremadamente difícil recuperarlo.En cuanto aquellas palabras llegaron a los oídos de Noel, su figura desapareció por completo. La habitación quedó sumida en un silencio absoluto mientras él permanecía inmóvil.Al final, cerró los puños con fuerza y su expresión amenazó con cambiar.Sin embargo, tras respirar hondo varias veces, recuperó la compostura. Su rostro adoptó una fría indiferencia mientras volvía a sentarse._Tac. Tac. Tac._Sus dedos tamborileaban sobre la mesa mientras su mirada cambiaba._Ivanth…_—A-ayuda.Miré a mi alrededor con desesperación. Me costaba respirar. Veía manos que se extendían hacia mi garganta desde todas las direcciones y, cuando miré a Leon, en lugar de ayudarme, parecía estar dando consejos sobre cómo estrangularme._¡Caballero insolente! ¡Cabrón traidor! ¡Debería haberte vendido cuando tuve la oportunidad!_Leon se limitó a mirarme, con una suave sonrisa en los labios, mientras empujaba a varios cadetes hacia mí. Al mismo tiempo, lo vi mover la boca para decir algo como: _No soy más que un fracaso, ¿verdad? En ese caso, ¿qué importa que haga esto?_Siguió empujando gente hacia mí mientras yo comenzaba a desesperarme.—¡Con razón todo salió mal! ¡Estuvo aquí todo el tiempo!—¡Maldita sea! ¡Con razón!—¡Puto gafe!Un momento, ¿qué?Alcé la cabeza y miré a mi alrededor. ¿Quién había dicho eso? ¿Gafe? ¿Yo…?Quise incorporarme para tener una buena conversación con quien lo hubiera dicho. Sin embargo, no lograba identificarlo, pues el número de personas que intentaban agredirme seguía aumentando. Además, ¿parecía que no había sido una sola?¡¿Qué cabrones habían sido?!—¡Eukh!Al final, giré la cabeza hacia Delilah, que me observaba en silencio.Una vez más, no dijo nada.Se limitó a mirarme. Sin embargo, durante un breve instante, alcancé a ver lo que parecía una ligera curvatura en sus labios. Mis ojos se abrieron de par en par._¡Esta mujer!_La sonrisa desapareció tan rápido como había aparecido, pero sabía lo que había visto y la fulminé con la mirada.Aquello…Probablemente no fue la mejor decisión, pues vi que alzaba una ceja y su expresión se enfriaba rápidamente. Apreté los labios y aparté la cabeza._Bien, de acuerdo. Está bien._Teniendo en cuenta todo lo que había hecho, cedería por ahora.Pero solo por ahora.Cuando regresáramos al Impe…—Me alegra que hayas vuelto.En aquel momento, una voz me susurró al oído y mis pensamientos se detuvieron de golpe. Alcé la cabeza y vi que los demás me contemplaban con una mezcla de expresiones distintas. Los intentos de estrangularme fueron cesando y todos me miraron.—De verdad me alegra que hayas vuelto…—…Es bueno tenerte de vuelta.—De verdad… nos alegra.Al final, cerré los ojos y eché la cabeza hacia atrás.—…Sí.Era bueno estar de vuelta.