LTC - Capítulo 697
## Capítulo 697 — Corrientes ocultas \[1\]_No debería entretenerme en salir de aquí. Ya me he quedado más de la cuenta._Al salir de los dormitorios, contemplé el paisaje tan familiar que tenía delante. Hacía tiempo que no lo veía y había llegado a echarlo un poco de menos. Como mínimo, el aire fresco de allí era mucho mejor que el aire seco y árido de la Dimensión del Espejo._…Sí, no quiero volver a pasar tanto tiempo en la Dimensión del Espejo. También entiendo por qué la gente pierde la razón cuando se queda allí demasiado._Simplemente no era un lugar en el que los humanos estuvieran hechos para vivir.Aunque algunas ciudades prosperaban, las condiciones de vida de la mayoría eran malas.No era algo que yo pudiera soportar durante más de un año. Que An’as y Anne todavía fueran capaces de vivir allí era impresionante. Pero también exigía sus propios sacrificios.—Bueno, basta de pensar en eso.Ya había recogido todo lo que necesitaba de los dormitorios. Era hora de marcharme.Mi próximo destino era la residencia de la familia Evenus, donde estaba mi hermano._Me pregunto cómo estará._Los dos teníamos mucho de lo que hablar.Aquel cabrón…¿Cómo podía ser tan vago con sus explicaciones?Negué con la cabeza y acababa de dar un paso cuando sentí que algo se movía dentro de mi manga. Bajé la mirada y vi emerger un pequeño cangrejo.—Wobbles…Lo contemplé sin saber muy bien qué sentir.—Este lugar es extraño. No me he equivocado al venir.Wobbles miró el sol distante, cerró los ojos y comenzó a bañarse en su luz._Sinceramente, me sorprende que haya decidido venir conmigo._Aunque aquello se debía principalmente a que Owl-Mighty y Pebble le habían metido ideas extrañas en la cabeza al pobre cangrejo. No sabía qué le habían dicho, pero, cuando estaba a punto de marcharme con Delilah y los demás, insistió en seguirme.Por supuesto, no iba a rechazar semejante ofrecimiento y acepté._Ahora no solo tengo a Owl-Mighty. También cuento con Wobbles como apoyo de rango Destructor._Su presencia también era la principal razón por la que tenía que marcharme.Aunque la mayoría no podría detectarlos, alguien lo bastante poderoso se daría cuenta casi de inmediato.—Hoo.Respiré hondo y sentí el calor abrasador que descendía desde arriba. Miré a mi alrededor y, antes de darme cuenta, ya estaba en la entrada de la Academia.La gente entraba y salía sin parar, probablemente intentando echar un vistazo a los alumnos de tercer año.Todo era caótico y ruidoso.Pero…Había cierto encanto en aquello que me hizo sonreír.Contemplé las puertas de la Academia por última vez, me volví y me marché.Adiós, Haven.—¡Ukgh!Gemí y me enderecé la espalda mientras intentaba mantener la postura.¡Trrrr!Pero era más fácil decirlo que hacerlo. Al sentir que el carruaje daba sacudidas todavía más violentas, abrí la ventana y me asomé.—¿Cuánto falta para llegar? Y… ¿no puedes ir un poco más despacio?—¡Ya casi estamos! ¡Aguanta un poco más!Al oír la respuesta del cochero, estuve a punto de maldecirlo. Era la décima vez que decía lo mismo.El viaje a la residencia de la familia Evenus no era sencillo.Primero había tenido que tomar el tren hasta Lens y después cambiar de línea, antes de subir a un carruaje que me llevara directamente a la finca principal.Eran, como mínimo, un par de días de viaje.Prácticamente podía sentir que mi espalda gritaba pidiendo ayuda.—Mierda. La próxima vez buscaré a alguien que me teletransporte hasta aquí. Esto es demasiado. Que le den al dine…—¡Hemos llegado!Al oír al cochero, el carruaje se detuvo. No perdí ni un segundo: abrí la puerta, le lancé una bolsa de monedas y miré hacia la finca que se extendía a lo lejos.—¿Eh…?Había esperado encontrarla incluso más imponente que antes, pero me sorprendió verla en un estado de abandono. La fuente de la entrada llevaba tiempo sin funcionar y su pila estaba agrietada y seca. Las plantas, antes llenas de vida, se habían marchitado y perdido por completo su color.Además, no había rastro de los mayordomos ni de los guardias que antes mantenían la finca impecable.Al mirar a mi alrededor, el lugar parecía abandonado, inquietantemente silencioso y vacío.—¿Qué demonios…?—Pareces confundido.La voz del cochero me sacó de mi estupor. Giré lentamente la cabeza y lo vi suspirar mientras contemplaba la finca.—Antes era muy diferente. Y no hace tanto. Hace apenas medio año, esto prosperaba. Con la aparición de las Estrellas Gem…—¡Ejem!Tosí y miré al cochero, que me observó con extrañeza.—Como decía, con la aparición de las Estrellas Gem…—¡Ejem! ¡Ejem!—¿Estás bien?—Estoy… bien. Solo cansado del viaje.Volví a toser y pregunté:—Entiendo que antes prosperaba, pero ¿por qué está así? ¿Ha ocurrido algo?—Hmm, parece que de verdad no lo sabes.El cochero suspiró y negó con la cabeza.—…Muchas decisiones financieras equivocadas, la presión de otros nobles que querían su parte del pastel y la repentina revelación sobre el príncipe Leon.—A-ah.El estómago comenzó a revolvérseme.¿El príncipe Leon?De verdad me entraron ganas de vomitar.—Ya… ya veo.—La familia Evenus estaba creciendo demasiado deprisa y fue demasiado codiciosa. Al final, solo puede culparse al cabeza de familia por haber terminado así.El cochero volvió a negar con la cabeza, azuzó al caballo y giró lentamente el carruaje.—Joven, no sé qué asuntos tendrás con la familia Evenus, pero te aconsejo que te mantengas lejos de ellos. Son un barco que se hunde.Después de aquellas palabras, el carruaje se puso en marcha y se perdió en la distancia mientras yo permanecía en el mismo sitio durante un buen rato.¿Un barco que se hundía?Sonreí y negué con la cabeza al recordar cierta conversación que había tenido con «Aldric».—Nada más lejos de la realidad.Avancé y entré en la mansión. Como no había nadie, ni siquiera me molesté en ocultar mi presencia._Como esperaba, está vacía._Miré a mi alrededor, subí al segundo piso y me detuve ante cierto despacho.Estaba a punto de levantar la mano para llamar cuando resonó una voz suave.—Entra.¡Clac!No me anduve con formalidades y abrí la puerta.Noel me esperaba en el despacho, de espaldas a mí, con la mirada dirigida hacia la gran ventana que mostraba el paisaje exterior. Giró lentamente la cabeza y me contempló con una tenue sonrisa en los labios.—…Has tardado bastante.Abrí la boca, pero la cerré enseguida al encontrar un sofá y sentarme.—Sí. ¿Y de quién crees que es la culpa?Noel se limitó a sonreír y también se sentó. Apoyó ambos codos sobre el escritorio y descansó la barbilla sobre los dedos entrelazados.—…No lo sé.Al principio fingió ignorancia, pero después…—Probablemente deberías preguntárselo a mi hermano. Lo aprendí de él. Ni siquiera ahora sé qué está planeando.Mi rostro se quedó inmóvil y fui incapaz de responder._Joder. Me ha dado de lleno._Que yo tampoco lo supiera empeoraba todavía más la situación.Por suerte, ahora que había reunido todas las reliquias, podía empezar el proceso para recordarlo todo. Al menos, eso me había dicho Noel._No, un momento… Todavía tengo que conseguir el Cáliz de Leon._Aquello sería un poco complicado.—Ah, cierto.Recordé el estado de la finca y miré a Noel.—Supongo que estás a punto de empezar, ¿no?Noel sonrió.—…Mhm. Has llegado justo a tiempo.Se reclinó en la silla y sus ojos brillaron con una frialdad que contrastaba por completo con la expresión cálida de hacía unos instantes. Me hizo enderezar la espalda durante un momento.—Los movimientos alrededor de la finca se han vuelto cada vez más intensos. No falta mucho para que las otras casas nobles de la zona intenten apropiarse de las tierras. He ido haciendo que los guardias y los trabajadores abandonen el lugar para dar la impresión de que estamos pasando por dificultades.—Cierto.Era algo de lo que ya me había hablado.La familia Evenus estaba muy lejos de ser pobre. Tras el acuerdo comercial con los Kasha, éramos extremadamente ricos. Sin embargo, para llevar a cabo su plan, Noel había hecho que la familia Verlice asumiera directamente nuestra parte del comercio.Buena parte de sus beneficios se nos transfería en secreto, permitiendo que Noel reuniera discretamente una fuerza lo bastante poderosa como para hacerse con las distintas casas nobles que pretendían apropiarse de nuestras tierras.—He acumulado suficiente riqueza y poder para absorber directamente todo lo que nos rodea sin sobrecargar nuestra finca.Su voz resonó suavemente en el despacho mientras se levantaba despacio y apoyaba una mano en la mesa.—Lo haremos con extrema rapidez. Tan rápido que nadie lo verá venir. Cuando lo hayamos absorbido todo, será demasiado tarde para que el Imperio reaccione. Tendremos suficientes tierras como para rivalizar directamente con los ducados y representaremos una amenaza lo bastante grande como para obligar al Imperio a actuar.Fruncí el ceño al escuchar aquella parte.—…¿No sería eso algo malo? Entiendo lo de apoderarte de las tierras de unos cuantos nobles, pero ¿enfrentarte directamente a la familia Megrail? ¿Qué estás planeando?Noel me miró y sonrió.—Emmet… Hermano.Apartó la mano del escritorio y miró hacia el patio exterior de la finca.—¿De verdad crees que no lo sé?—…Bueno, sí lo sabes.Sabía que Noel no era tan estúpido como para ignorarlo.Solo intentaba averiguar lo que estaba pensando. Pero cada vez que lo veía me resultaba más difícil descifrarlo, como si se ocultara cada vez más tras un muro invisible que yo no podía atravesar.—Toren pronto intentará absorber tu sangre.Apreté los labios.—Ya ve…—Fracasará.—¿Eh?Parpadeé lentamente al mirar a Noel, cuyo rostro se ensombreció tanto que casi parecía una persona completamente distinta.—Entonces lo haré.Soltó el aire despacio.—…Mataré al Emperador.