LTC - Capítulo 699
## Capítulo 699 — Corrientes ocultas \[3\]El cielo.¿Cómo sería sentir el cielo?¿Qué se sentiría al surcarlo? Al percibir la suave caricia del viento mientras el mundo bajo él se hacía cada vez más pequeño en la distancia…Esas eran las preguntas que Pebble se hacía continuamente.Desde que nació, nunca había sabido lo que era tocar el cielo. Sentirlo. O formar parte de él.No, había habido un momento en que sí.Pero también había sido cuando murió y perdió la vida.—Prepárate, Pebble. Ya casi está.La voz suave del humano llegó a los oídos del gato y dirigió lentamente su atención hacia el huevo que tenía delante.Pebble se acercó poco a poco, sintiendo el pulso de vida que emanaba de él.Una repentina expectación lo invadió mientras lo contemplaba.¿Podría, por fin, sentir el cielo?¡Tum!—¡Bien!La voz del humano volvió a resonar. Tenía los ojos fijos en el huevo, que había mostrado una reacción.—Prepárate, Pebble. Pronto utilizaré el espejo para transferir tu alma al huevo. El proceso debería ser relativamente sencillo y, en cuanto salgas, dado tu poder actual, deberías poder crecer hasta alcanzar tu forma adulta.—…De acuerdo.Pebble dio un paso adelante y contempló el huevo con una seriedad poco habitual._Frrr…_Justo entonces, sintió una presencia detrás de él.Una sonrisa burlona se dibujó en sus labios.—Búho estúpido. Estoy a punto de alcanzarte. A ver si puedes seguir intimidándome.Pebble recordó todas las veces que aquel búho idiota se había aprovechado de él y todo el dolor y la frustración que había tenido que soportar._Pronto te lo devolveré todo…_Mientras murmuraba para sí, no advirtió la peculiar mirada que el búho le dirigía.Al final, la voz del humano volvió a resonar.—¡Bien, estoy listo!Canalizó su maná hacia el espejo y un poderoso resplandor apareció sobre él, envolviendo los alrededores en una luz intensa.El humano giró la cabeza y miró a Pebble.—¡Ahora!Pebble no perdió ni un segundo.En cuanto escuchó su voz, corrió hacia el espejo.¡Fuuuush!Desapareció rápidamente en su interior.Los ojos de Julien brillaron y colocó el espejo sobre el huevo. El maná de su cuerpo comenzó a agotarse con rapidez, pero no le importó. Ya lo había previsto y se apresuró a concentrar toda su atención en Pebble.Ahora que estaba dentro del espejo, el vínculo que sentía con él se había cortado por completo.—Hoo.Julien respiró hondo, miró el huevo y murmuró:_Ahora todo depende de ti._Bajó el espejo y una luz blanca envolvió el huevo por completo.Era cegadora.Cubrió todos los alrededores. De no haberlo previsto y tomado medidas, casi todos los que estuvieran cerca habrían advertido el espectáculo.Normalmente, no habría importado, pues en la finca solo estaban Noel y él.Sin embargo, dada la situación, no había duda de que había espías en las inmediaciones. Por eso Julien tenía que actuar con toda la discreción posible.¡Fuuuush!Por suerte, la luz no duró demasiado.Poco después de aparecer, comenzó a apagarse hasta desaparecer por completo.Silencio.Un profundo silencio se impuso mientras Julien centraba su atención en el huevo.Cerró los ojos y pudo sentir tenues rastros de vida en su interior, aunque eran muy débiles.—¿Habrá funcionado…?Era la primera vez que intentaba algo así. No sabía si había tenido éxito.Al final, dirigió la atención hacia Owl-Mighty.El búho estaba posado en una rama y contemplaba el huevo en silencio.—¿Qué crees? —preguntó Julien, haciendo que volviera la mirada hacia él.Owl-Mighty permaneció callado durante varios segundos antes de negar con la cabeza.—Ha fallado.—¿Ha fallado…?¡Crac!Un leve crujido rompió el silencio y atrajo la atención de Julien hacia el huevo.¡Crac! ¡Crac!Al principio solo había una pequeña grieta. Pero, en cuestión de segundos, se dividió en dos y después en tres. Antes de que Julien pudiera asimilarlo, toda la superficie del huevo estaba cubierta por una red de fisuras.—Esto…Se levantó y retrocedió un paso.Y entonces…¡BANG!El huevo se hizo añicos y un pequeño gato negro salió disparado de él.En un instante, el vínculo que Julien había perdido con Pebble regresó, justo cuando una sombra se liberaba del huevo y saltaba por los aires.El familiar gato negro cayó al suelo. Y, en el lugar donde había estado el huevo, había otro huevo. Era exactamente igual al anterior, desde los pequeños detalles hasta el color.Casi parecía que no le hubiera ocurrido nada.Y, aun así… Julien recordaba perfectamente haber visto las grietas y cómo se había partido.¿Qué demonios…?Contempló el huevo conmocionado antes de dirigir la mirada hacia Pebble.Su expresión se congeló al ver que el gato miraba inexpresivamente el cielo.Quiso decir algo, pero, al sentir la mirada del búho y verlo negar con la cabeza, cerró la boca y volvió a mirar el huevo.¿Por qué?¿Por qué había fallado?Un mes después.¡BANG! ¡BANG…!Los tambores resonaban con fuerza por una enorme plaza, en cuyo centro se alzaba una imponente catedral. Construida con piedra oscura que brillaba bajo el sol, dominaba unas calles atestadas de fieles.Aquel era un día importante.Era el día en que el Santo de la Iglesia de Oracleus se convertiría oficialmente en su nuevo Papa.Pese al reciente caos y a la polémica que lo rodeaba, los cardenales y los miembros de la Iglesia habían decidido otorgarle el puesto a Jackal.Para responder a las críticas del público, anunciaron que sus recientes acciones se debían a que el poder que estaba heredando lo había abrumado de repente, haciéndole perder la razón.Sin embargo, también aseguraron que aquel problema se resolvería pronto.Aquel día, Jackal haría su primera aparición ante el público.El olor a incienso flotaba en el aire y figuras importantes de todas partes acudían a la ceremonia.Desde uno de los pisos superiores, un hombre de mediana edad, con algunas arrugas, cabello castaño y ojos estrechos, contemplaba la escena. Apoyó la mano sobre la barandilla de mármol y sintió su superficie cálida bajo la palma.—Ya casi es la hora…Murmuró y retiró la mano.—Llevo bastante tiempo esperando. Ha llegado el momento de recoger los frutos de mi paciencia.Desvió lentamente la mirada hacia la habitación que tenía detrás. Una puerta alta lo separaba de ella, pero, para sus ojos, era como si no existiera.En el interior podía ver una figura tendida en el suelo. Su cuerpo estaba empapado en sudor y alarmantemente delgado, como si llevara semanas sin comer. El rostro era de una palidez fantasmal y su largo cabello había comenzado a escasear, pegándose a la piel en mechones húmedos.Aunque lentamente, el pecho todavía se movía, indicando que seguía vivo.Sin embargo, no le quedaba mucho tiempo.Pronto llegaría el momento de actuar.¡Fuuuush!Justo entonces, una figura apareció ante el hombre de mediana edad, con la cabeza inclinada en señal de sumisión.El hombre sonrió.—Dawn.—…Sí.Dawn alzó lentamente la cabeza y sus ojos amarillos quedaron a la vista. La sonrisa de Sithrus se ensanchó un poco.—Me alegra que estés aquí. Tenemos mucho trabajo por delante.Volvió a apoyar la mano en la barandilla de mármol y miró a la enorme multitud reunida bajo la catedral, antes de contemplar de nuevo con calma la habitación donde estaba Jackal.—En la próxima hora habrá absorbido toda la sangre. Entonces actuaré.—…Entendido.Dawn asintió.—Yo lo protegeré…—No.Sithrus lo interrumpió antes de que pudiera terminar y lo dejó desconcertado.—No necesito tu protección.Lo miró con una sonrisa.—Tengo a otros que se encargarán de eso.De inmediato, varias presencias se manifestaron en los alrededores, sorprendiendo a Dawn. Aunque había intuido vagamente que estaban allí, no había podido detectar sus posiciones exactas.¿Cómo era…?—No te preocupes por ellos. Son… un poco especiales. Hay algo más importante de lo que necesito que te encargues.—¿Algo más importante?Dawn miró a Sithrus con desconcierto. ¿Qué podía ser más importante que absorber la sangre de Oracleus y obtener su poder?Al ver su expresión, Sithrus volvió a sonreír y negó con la cabeza.—…Lo más probable es que no consiga absorber la sangre.—¿Eh?Los ojos de Dawn se abrieron de golpe al escuchar aquellas palabras.—¿Fracasar? ¿Cómo podría…?—La probabilidad de que fracase es extremadamente alta.—Qué… ¿Qué?La habitual serenidad de Dawn había desaparecido.El asombro que sentía era demasiado grande para ocultarlo.—No es sorprendente.Sithrus no era estúpido. Ya había comprendido, más o menos, que aquello era un plan de Oracleus para ganar tiempo. ¿Para qué? ¿Para reunir una reliquia? ¿Para hacerse más fuerte?Muchas posibilidades le habían cruzado la mente. Pero ¿era el tiempo lo único que quería Oracleus?Por supuesto que no.Sithrus lo conocía extremadamente bien. Desde sus poderes hasta su forma de pensar.Al fin y al cabo…Muchas de las cosas que sabía las había aprendido de él.Por eso comprendía algo con absoluta claridad._No lo hizo solo para ganar tiempo. Lo hizo porque también sabía que yo no conseguiría asimilar la sangre._¿Qué significaba aquello?—Espere.La voz de Dawn sacó a Sithrus de sus pensamientos y le hizo alzar una ceja.—Si va a fracasar, ¿por qué…?—Porque tengo que intentarlo.Sithrus respondió mientras le dirigía una mirada.Anhelaba el poder de Oracleus. No deseaba otra cosa que ver el futuro. Comprender lo que no comprendía y predecir lo que no podía predecir.Aunque la probabilidad de fracasar fuera extremadamente alta, tenía que hacerlo.Emmet lo sabía.Él… era de los que aprovechaban aquella clase de información._Y, si yo fuera Emmet, probablemente aprovecharía esta oportunidad para atacarme o causar un daño considerable a una de mis fuentes de poder. Sin embargo, dudo que pueda hacer nada contra las organizaciones ocultas, pues me he asegurado de que sea imposible. Eso significa que…_—Si mi suposición es correcta, pronto habrá un ataque contra el Emperador.—¿Qué…?El asombro apenas había desaparecido del rostro de Dawn cuando regresó de golpe. Sin embargo, Sithrus continuó con calma, evaluando todo lo que sabía de Emmet y la información reciente que había obtenido.—Ya sea un plan para ganar tiempo provocando una lucha por el trono mientras desarrolla una nueva fuerza, o un intento discreto de apoderarse del trono y acercarse a mí sin que lo advierta, haciéndose pasar por el Emperador… Esos son los dos escenarios más probables. En cualquier caso, de todo esto surgirá un nuevo poder. Y ese poder…Sithrus se humedeció los labios en silencio y sintió que volvían a curvarse.—…Lo más probable es que pertenezca a Noel y a Emmet.Dirigió lentamente la atención hacia Dawn.—Haz lo que puedas con la información que te he dado. Existe la posibilidad de que mis cálculos sean erróneos, pero lo dudo.Al fin y al cabo…Igual que Emmet podía leerlo, Sithrus también había aprendido a leer a Emmet.—Me gustaría recibir buenas noticias cuando termine con mi tarea.