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LTC - Capítulo 9

La Llegada De Las Tres Calamidades — www.skynovels.net · All chapters

LTC - Capítulo 9

**Capítulo 9: Estrella Negra \[3\]**La ropa se agitó ligeramente.—Jaa...Pequeñas hebras de vapor salieron de mi boca, arremolinándose en el aire antes de desaparecer.Y el frío de la mañana presionó contra mis mejillas.Sí.Esto era real.Una vez más, ese hecho volvió a quedar claro para mí.—...Te tardaste bastante.Esperándome fuera de la residencia estaba Leon. Vestía un blazer a juego, llevaba una espada en la cintura y se acomodaba el cabello con naturalidad.—Llegaremos tarde si no nos damos prisa.—Cierto.Los dos caminamos por las calles vacías.**Tac——**El suave sonido de nuestros pasos resonó en el aire.Leon caminaba a mi lado, manteniendo una distancia respetuosa. Ese era su deber como caballero designado de Julien.La ciudad en la que nos encontrábamos se llamaba Lens.Era la ciudad más cercana a Haven y nuestra residencia temporal. Como todavía era temprano, no había mucha gente afuera.Las calles empedradas estaban vacías.Solo estábamos nosotros dos.—Llegamos.No caminamos demasiado. Nuestro destino estaba apenas a unos minutos de la residencia, cerca del centro de la ciudad. A diferencia de las calles, este lugar estaba lleno de gente.Leon me entregó un pequeño papel.—Aquí tiene su boleto.—Gracias.Lo tomé.Más que caballero, parecía encajar mejor como secretario.—Vaya.Me detuve para mirar al frente.Todavía me costaba acostumbrarme a lo que tenía delante.Un medio de transporte que no parecía pertenecer a un mundo como este. Uno que incluso parecía funcionar mejor que las locomotoras de la era moderna.—...Esto de verdad es un juego.—¿Hm? ¿Dijo algo?—Nada.Subí al tren y me dirigí hacia mi cabina.\[A-25\]Ah... Era aquí.Era bastante espaciosa y tenía una ventana amplia por la que podía mirar.Desde allí podía ver el paisaje exterior. Los árboles frondosos, las altas montañas a lo lejos y el resplandor anaranjado que teñía el cielo....Se sentía tranquilo.—¿Qué le parece? ¿Está a su gusto, joven amo?La voz de Leon me trajo de vuelta. Giré la cabeza para mirarlo.—Puedes dejar de actuar cuando estamos solos.Todo eso de “joven amo” se sentía bastante incómodo. Yo no era Julien. No tenía que llamarme así.—Preferiría no hacerlo.—Como quieras.Pero parecía decidido a seguir llamándome de esa forma.No iba a obligarlo.Había otras cosas a las que debía prestar más atención.Como...¿Cómo se comportaría Julien si tuviera que dar un discurso?El discurso.Tal como dijo Leon, necesitaba actuar de forma parecida al Julien anterior. En este mundo, poseer el cuerpo de otra persona no era solo una fantasía.Muchos eran capaces de hacer algo así. Algunos por apariencia, otros por razones de longevidad.Si no actuaba como Julien, existía la posibilidad de que alguien lo descubriera.No podía permitir que eso ocurriera.—Aquí está el discurso.Por suerte, no estaba completamente desprevenido. Después de hablarlo con Leon, él ya había preparado un discurso para mí.—...Ah, gracias.Abrí el papel para verlo. Le di una mirada rápida y no encontré nada malo. De hecho, era bastante corto.¿Esto será suficiente...?—Pude haber preparado el discurso yo mismo.Las cosas probablemente habrían sido más fáciles para mí si ese hubiera sido el caso.—Tal vez.¿Tal vez...?—Simplemente no quería correr riesgos.—Entonces, ¿no podría habértelo mostrado para que me ayudaras a corregirlo?—Eso habría tomado más tiempo.—...Decidí dejar el tema ahí. No parecía que mis palabras le estuvieran llegando.No confía en mí en absoluto.Anotado.Volví a centrar mi atención en el discurso. No era largo y tampoco era difícil de memorizar. Podía aprenderlo.Mientras me concentraba en el discurso, el tren comenzó a moverse.Los pistones rugieron y el tren ganó velocidad.De forma natural, giré la cabeza hacia la ventana.Sin darme cuenta, el papel en mi mano se arrugó.**El papel crujió suavemente.**Por fin.Estaba entrando en la boca del lobo.Haven, Salón Leoni.Su presencia atrajo las miradas de todos los presentes.Una apariencia exquisita que destacaba entre los demás. Vestido con ropa que resaltaba su físico delgado y musculoso, su imagen quedó grabada en la mente de todos los que lo veían.Caminó con pasos medidos hasta llegar al centro del podio.—La Estrella Negra.Julien Dacre Evenus.—...Está aquí.Aoife lo supo en cuanto escuchó su nombre.Su mirada recorrió su cuerpo. Cada acción, cada movimiento, cada expresión... las grabó en su mente, asegurándose de no perderse nada.Él era quien le había arrebatado el título. Alguien por quien su primo y la junta del instituto parecían estar fascinados.Y el que estaba por encima de ella.「Es un placer estar aquí, frente a todos ustedes.」Su tono sonaba bastante plano.No tenía altos ni bajos, como si hablara con indiferencia.「Es un gran honor encontrarme en esta posición.」Como si realmente no sintiera las palabras que estaba diciendo.Eso fue lo que Aoife pensó al principio. Sin embargo, de repente, la mirada de Julien cambió.「Muchos de ustedes están en la cima del Imperio. Orgullosos elegidos del cielo...」Se volvió afilada.「A donde sea que vayan, la gente los elogiará. Los llamarán la élite del Imperio.」Como una hoja recién afilada.「Personas dignas de ser veneradas.」Apuñalando directamente a todos los presentes en el salón.「Pero...」De pronto hizo una pausa y, apenas de forma perceptible, Aoife notó un cambio.Sus labios...Se habían curvado en una sonrisa.「Recuerden.」Y mientras su mirada recorría el salón,murmuró lentamente:「Yo estoy por encima de ustedes.」Todo el salón cayó en silencio.La expresión de Aoife cambió ligeramente.—¿Qué está...?Miró a su alrededor. Todos los cadetes tenían expresiones similares. Una conmoción absoluta que pronto se transformó en ira.El salón, que antes estaba en silencio, comenzó a calentarse.—¿Qué acaba de decir...?—¿Quién es este bastardo arrogante?—¿De verdad dijo eso?Aoife observó la escena a su alrededor. El desorden y el caos que comenzaban a formarse. Las miradas nerviosas y sorprendidas de los profesores. Las expresiones furiosas de los cadetes....Y la mirada estoica, pero arrogante, de la Estrella Negra que permanecía en el centro de todo.—Esto no está bien.La Estrella Negra debía ser una figura guía.Alguien a quien los demás cadetes pudieran admirar.Y aun así...Aoife apartó la mirada del caos que ocurría a su alrededor y cerró los ojos.—Como esperaba...Sus puños comenzaron a cerrarse lentamente.—Julien Dacre Evenus.Él no era apto para ser la Estrella Negra.El peso de más de cien miradas caía sobre mí. Cada una de mis acciones parecía ser analizada con atención.La forma en que caminaba, la forma en que miraba y la forma en que hablaba.Todo era evaluado.Aun así, no me sentía nervioso. En mi vida anterior había sido vendedor. Cosas como esta no eran un problema para mí.Toqué la pequeña esfera frente a mí.—Es un placer estar aquí, frente a todos ustedes.Parecía ser un micrófono. Mi voz resonó por todo el salón, llegando a los oídos de todos los presentes.Ahora las miradas estaban verdaderamente puestas en mí.—Muchos de ustedes están en la cima del Imperio. Orgullosos elegidos del cielo...Mantuve un tono plano.—A donde sea que vayan, la gente los elogiará. Los llamarán la élite del Imperio.Esto era simplemente porque Leon me lo había sugerido. Después de todo, él fue quien escribió el discurso.—Personas dignas de ser veneradas.Pero esa no era la razón por la que seguí el discurso.—Pero...La razón principal por la que lo seguí fue porque...—Recuerden.Me gustaba.—Yo estoy por encima de ustedes.Casi me reí después de decir esa línea. Al ver las expresiones de todos en el salón, casi lamenté no tener un teléfono.No era una escena bonita.Entre las miradas de asco, odio y desprecio dirigidas hacia mí, decidí mantenerme firme junto al podio, recibiendo todo lo que me lanzaban.La razón de Leon detrás del discurso era que él creía que esto era algo que el Julien anterior habría dicho.No lo dudaba.Pero esa no fue la razón por la que seguí adelante con ello. Si hubiera querido, habría dicho algo diferente.Pero no lo hice.—¿Qué clase de broma es esta?De repente, uno de los cadetes se levantó de su asiento y gritó:—¿Se supone que tú eres la Estrella Negra? ¡Me niego a creer que alguien como tú sea nuestro primer puesto! ¡Exijo un duelo!Ah, sí.Esto era lo que quería.Un escenario cliché.—¡Yo también!—Julien Dacre Evenus. ¡Exijo un duelo...!Después del primero vino el segundo, y luego el tercero...—¡Pelea conmigo!Todo el salón se encendió con varios cadetes poniéndose de pie y desafiándome en el acto.Aunque algunos parecían estar influenciados por unos cuantos instigadores, una buena parte de ellos parecía tener deseos genuinos de pelear conmigo.“Sí, esto es.”Ese era el efecto que quería lograr.Mi tiempo era limitado.Necesitaba hacerme más fuerte. Y para eso, necesitaba ponerme una diana en la espalda.Presión.Un ambiente cómodo no me convertiría en alguien más fuerte. Lo que necesitaba era presión, y la mejor manera de intensificar esa presión sobre mí era provocar a todos los de primer año presentes.“De todos modos, iba a pasar tarde o temprano...”No era tan ingenuo como para pensar que nadie me desafiaría en cuanto entrara al instituto.Era inevitable.Solo aceleré el proceso.“Solo de esta forma puedo obligarme a mejorar más rápido...”Ya podía sentir el peso de mis acciones sobre mis hombros. Pesaba bastante, pero era necesario.El crecimiento solo puede alcanzarse a través de la lucha.¿Y qué mejor manera de obligarme a luchar que esta?“Así es.”Esto tenía que hacerse.Por el bien de mi crecimiento.—Haré lo que sea.