ᴄᴀʀᴘᴇ ᴅɪᴇᴍ
ᴄᴀʀᴘᴇ ᴅɪᴇᴍ
Un instante de su vida se sintió como una sabana tranquila. Ahora... solo estaba herida, como lo sería un impala indefenso frente a los dientes del león. La música eran las montañas, la brisa sus notas y el sol en su esplendor el brillo heredado de su padre, pero ¿Acaso caer en ese mundo fue una cuestión de instinto? Una pregunta constante como esa era la que a veces se repetía a sí misma cada vez que caía en la rutina de ser mordida, devorada, despedazada. Tal vez por su mánager, por el ojo del público o la mirada del juicio propio a su cuerpo, aunque... ¿Qué era aquello que la mantenía en la salas de reuniones aún tranquila? Podría ser el frío o solo... solo saber que hay dos personas que comparten ese mundo de presión, aunque de manera distinta, los tiene allí. Simples matices de su historia, pero aun así le servía para aferrarse al suelo y respirar profundo para por primera vez en su vida, mantener un poco en alto la mirada frente a un posible regaño fuerte.« Otra noche abriendo el calendario... tal vez esperando un feriado, para poder preguntar qué hora es en casa. Aquí todo sigue igual, pensando en ti » oh... esa letra, Melodie no entendía realmente por qué el estar con ellos le recordaba a una canción que su padre le cantaba cada vez que estaba decaída, tal vez deseaba que Janet o Draco se la cantaran... esto era la calidez mínima que sentía al estar por fin acompañada en su vida diaria de abusos y regaños.—Oye... creo que te noto algo tensa—Expresó entre susurros Janet, quien rozó por accidente las manos de su compañera, eran frías y ásperas tal vez por la tensión o miedo de aquel momento-Tranquila...—Janet... yo no. No tengo más mejillas que ofrecer—Aunque el intento de hablar con su compañera estaba, lo dijo en un tono tan bajo por sus miedos que de no ser por sus labios, podría tratarse de un simple pensamiento pasajeroOjos abiertos, alerta, pendientes. Pensamientos contracorriente, tal vez la idea de huir o salir fuera de la rutina por una vez en la vida, todo en la acomplejada mente de la peli rosa... aunque una vez más un paso se escuchó de la sombra en la entrada, el sonido de los zapatos ejecutivos desató en su cuerpo de manera automática un tambaleo. Y aun así, tanto Draco como Janet, estuvieron incluso si caía la noche sobre ella.Pero, una voz muy distinta a la de Kang salió de entre todas las sombras... al parecer solo fue un susto, pero de tal manera que a todos los presentes se les detuvo el corazón en un simple segundo, un freno de mano como respuesta a la situación y tras unos minutos de silencio entre el "extraño" contra los demás cantantes, este se acomodó sus lentes. Ese simple acto le hizo soltar todo el peso a la joven mujer, que pudo respirar y de inmediato soltar toda esa presión, dolor, pánico. Aunque, un gusto culposo se quedó dentro de su mente, era esa idea de rebeldía que cruzó por un instante su cabeza—¡Melodie, qué haces gritando, imagina que Kang te hubiera escucha...—De inmediato su asistente Min-Jun se quedó callado, tomando un tono rojizo por la pena de haber regañado a su jefa, tirando pequeños pasos atrás, recluyéndose a las sombras para seguir hablando—Ejem... Dígame qué tal la reunión, espero no interrumpir nada importante. Solo quería ya saben... la situación y esoDraco continuó hablando sin tanto problema—No pasó nada, tranquilo lentes. De hecho le alegrará saber que...—De manera algo intencionada dejó una pausa, viendo hacia abajo, aunque Vane no fuera alguien malo le gustaba ver la reacción del asistente de su nueva compañera—¡Hemos firmado y estamos super felices de colaborar! Sí eso pasó, creo que solo fueron necesarios a ver... un minuto, cinco y andábamos chatean... eh eso no lo puedo decir. ¡Creo que fueron necesarios solo media hora y ya!Min-Jun se trabó por un momento, casi como si su realidad se negara a procesar lo que sus oídos recibían en ese instante. Dentro de la cómica realidad del pelirrojo ya veía tres puntos saliendo del hombre que estaba a punto de caer en crisis por escuchar que un trato de millones había sido firmado, ¿¡En solo media hora!? cuando la información correcta pudo llegar al cerebro de aquel asistente, se le cayeron los lentes de manera violenta al suelo, y abrió su boca casi hasta el suelo. Aunque criticó el grito de Melodie, este reaccionó de igual o casi peor que la Idol "¡Que están locos o qué mierda, ¿Cómo firman eso de manera tan rápida!?" Grito el pobre tipo, ya había vivido suficiente por un día, aunque por suerte ese acto no espantó a los invitados y por suerte tanto Janet como Draco soltaron carcajadas ante ese acto de completa sorpresaPero, Melodie no sonreía parecía seguir en proceso de volver a la tierra. Tanto como Min-Jun como Janet lograron notar de manera inmediata eso aunque... a diferencia de tantas idas del mundo que ella daba, podía decir en su mente que esta no fue tan duradera como otras y sin pensarlo mucho, pudo soltar una carcajada. No pensó en ese instante cuándo fue la última vez que soltó una, o cómo se debía sentir. Su risa mostraba sus dientes, el pequeño hoyuelo que veía tiernamente la de cabello celeste y un pequeño ruido de cerdo que salía, al parecer tantos años sin reír genuinamente le hizo tomar ese hábito accidental.—¡No se ría señorita Melodie!—¡Ja ja! tranquilo...—Sostuvo su estómago, sin duda perder el hábito de reír le provocó en este ataque repentino de felicidad tan extraño un pequeño dolor abdominal que la encorvó un poco—Yo, yo también reaccioné así. Casi se me caen las pestañas... Perdón, yo no quería...—Pero otra vez volvía aquello, ese miedo visceral al regaño y esa paranoia que abandonó por mínimos segundos se apoderó de su cuerpo una vez más. Ese sentimiento parasitario de querer expulsar el miedo y aun retenerlo—Debo salir, lo siento Min y compañía. Tengo... tengo algo pendiente—¡Oye pero estábamos pasándola bien!—En un intento de resolver rápido la situación Draco sin malas intenciones la sostuvo del brazo, su tono no denotaba alguna malicia, solo pura diversión por tener la oportunidad de compartir risas con el grupoPero todo pasó de manera distinta en la mente de la joven, su cuerpo tembló de manera rápida, un temblor leve pero constante, que pudo sentir Draco. Se podía describir como una electricidad que le atravesaba, un sentimiento extraño que le hizo soltar de golpe a la de pelo rosado que salió disparada del lugar, corriendo y empujando a su asistente sin mucho problema por su alta estatura. El Irlandés dio unos pasos antes de ser detenido de golpe ahora por Janet que compartía junto a él una mirada de preocupación por aquella actitud tan extraña y espontánea—« Esta selva pudo ser jardín... ¿acaso la mente decente de ellos van contra tu corriente?» —¡Carajo basta, me tienes harta!—Su grito no podía ser escuchado, la soledad hecha anteriormente por su asistente se notaba, su estómago cada vez se tensaba más como si algo la estuviera apretando desde el interior—¡Cuando hiciste todo esto personal contra mí!Pendiente de no caerse mientras corría con sus tacones bajos entre los pasillos de mármol de blanco puro y frío sepulcral, Melodie solo podía huir por puro instinto de su "escena", que según ella había armado, risas y gritos. Su cabeza solo podía procesarlo como un error nuevamente, un arrepentimiento la sometía como si de veneno se tratara. Los pasillos repletos de fotos suyas le invadían la cabeza, álbumes, portadas de revistas y tal vez uno que otro recuerdo supuestamente "lindos" de su historia musical. Giros sin pensar en esquinas, zonas que nunca registró en su memoria... luces intermitentes de algunas partes del pasillo le dejaban en claro que no solo estaba huyendo de personas que tal vez le ayudaban, se adentraba tal vez a una parte del hotel... o su mundo, que nunca quiso encarar. Donde las luces podían brillar hacían notar la culpa reflejada en el piso pulido, en las vitrinas con premios de distintas cantantes. Siempre existía algo que la hacía ver hacia dentro de sus ojos «La puerta del alma» fragmentada.Tras correr por varios segundos fue bajando la velocidad pasando a una caminata lenta y pesada, terminando por fin en un pasillo sin salida... donde lo único que daba la pared era a un ascensor, algo viejo o tal vez solo era por el estado deplorable de este debido al poco mantenimiento que parecía recibir aquella zona inhóspita del lujoso hotel. Una luz fría cayó sobre su cuerpo aunque por fin recibía algo que no le daba puerta abierta a ese reflejo, dio unos pocos pasos con una expresión en sus cejas de completo estrés, nuevamente el dolor cayó sobre el entrecejo. Puso un dedo hasta el último piso posible que daba el antiguo elevador y cayó sin fuerzas, hundiendo su cabeza entre sus rodillas. De pronto escuchó un crujido y fue sacudida por un instante, para luego sentir cómo subía muy lentamente, el ruido que le daba aquel ascensor le recordaba a las cintas de grabación y ese primer crujir al dedo dando a "grabar".El olor de humedad se filtraba por su nariz, tal vez fugas o algo presente en la vieja estructura en la que estaba siendo transportada hasta el límite. No le quiso prestar más atención a eso y trató de calmarse, pero en su cabeza se repetía sin cesar el recuerdo de ser reemplazada, su vida valía tan poco en ese instante. Pero con la poca capacidad de razonar que le quedaba, bajó su mano hacia la alfombra del suelo, la pasó con pura lentitud sintiendo cada hebra ancha y "suave", un pequeño contacto a tierra que le hizo volver a respirar con normalidad aunque, su corazón aún seguía doliendo.—Creo que esto es mejor que nada...Tras varios segundos donde la "grabadora" la subía se hizo presente otra vez el crujido y todo se detuvo. Las puertas de metal se fueron abriendo de forma lenta dejando un chillido bastante fuerte que la sacó del trance en el que se encontraba, ella podía hundirse pero al parecer el ascensor no estaba para aquello, casi pidiéndole que salga de una manera muy indirecta y algo grosera. Y cuando pudo levantar un poco su mirada se quedó bastante sorprendida, un cuarto en completa oscuridad donde lo único que ahora podía escuchar era un aire acondicionado. Empezó a caminar sin mucho problema por el cuarto, había un olor a pintura fuerte en el aire y sentía incomodidad en su respiración hacia el pequeño haz de luz que se veía debajo de una aparente puerta y cuando las bisagras rechinaron, fue cegada por un instante para que después de unos segundos pudiera reconocer el pasillo de siempre... « Último piso » leyó en una pequeña placa que estaba en una de las esquinas.Volteó hasta atrás, viendo que había arribado en un cuarto en remodelaciones. No le dio tantas vueltas al asunto pensando el por qué había un ascensor conectado al cuarto, pero su duda se respondía sola en su mente con un «tal vez solo es para reuniones a futuro», miró nuevamente el corredor empezando a paso lento una caminata hacia su habitación. Tras algunos minutos, quedó de frente a su puerta. Su cuerpo permaneció congelado por unos pocos segundos, donde solo podía analizar qué estaba haciendo con su vida. Ahora por primera vez en años, pudo meterse la duda en la cabeza «¿Esto es realmente lo que deseo?». Vio el número estampado en oro sobre el timbre, sacudió un poco su cabeza y colocó su pulgar en la cerradura digital. Tras ser reconocida lentamente se fue abriendo la entrada, su mirada cayó al suelo en un estado de sumisión, como si un animal volviera a los barrotes.Un olor penetrante le llegó a los pulmones, tras no haber salido por días de su habitación y oler aire fresco, el volver a su prisión se le hacía... incómodo, a un punto que le llegó un fuerte mareo que le hizo tambalearse con fuerza. Una vez recobró los sentidos dio unos pasos, miró al suelo al escuchar el crujir de una bolsa de botanas que parecía aún tener algunas. Dio otro paso, el mismo sonido nuevamente. Vio la luz por debajo de la puerta del baño y tras abrirla, el espejo se encontraba en perfecto estado, cerró de inmediato la puerta dejando el eco del impacto, todo por el miedo de verla a "ella".—Pues sí fue un sueño al final... mierda...—Se dejó caer al suelo, quedando sentada y teniendo de apoyo la madera entre ella y el baño. Miró a su alrededor, solo logrando notar cómo las cortinas daban al balcón, sus manos quedaron en una posición donde sintió una textura parecida al cartón, miró rápido notando una caja de cigarros y de inmediato la retiró del sitio-Pensé haber limpiado lo suficiente. ¡¿Por qué siento asco de mí misma?!—Agarró con fuerza su cabello, hundiéndose nuevamente entre sus rodillas, soltando un grito de rabia que dejaba en claro algo... ella no se conocía ni a sí misma...Un suspiro fue soltado al final, la brisa de la cima levantó con más fuerza las cortinas que ahora dejaban pasar la pálida luz de aquel día. Todo fue un contacto rápido, pero acaso... ¿Podía hacer algo más que aquello? eso se preguntaba mientras veía el viento asomarse continuamente a su cuarto, no podía echar todo a la basura nuevamente, ocultarlo en un clóset como siempre lo hacía. Pero algo la detenía a esa idea, tal vez el miedo al qué va a pasar, la caja de cigarros que había tirado a un lado la agarró. Sacó uno, se notaba algo dañado pero aun así lo colocó en su boca. No tenía un encendedor en la mano y el enojo provocado por sus ideas contradictorias la hizo agarrar aquel nocivo objeto para estrujarlo, dejándolo completamente inutilizable.« The world is my stage, feel the lights, feel the fear » su tono de llamado interrumpió la brisa, tan solo quiso escuchar la introducción de la canción, no se encontraba en un momento donde quisiera oír a aquella voz artificial que la mató. Apenas colocó el celular al oído recibía la voz algo calmada de Min-Jun el cual se notaba... ¿Preocupado? la conversación no duró demasiado, pero una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de la joven estrella, acompañada de una lágrima solitaria que baja muy lentamente por su mejilla. Esta vez aquello que salía de su cuerpo no se secó en sí misma, logró caer al suelo, mantenerse y poco a poco, fundirse con el suelo dejando una marca. Por un momento en la vida, sintió algo distinto a lo común del día a día.—¡Pe-pero escúchame atentamente Melodie! debes volver antes de la medianoche... sabes muy bien cómo Kang se pone a esas horas. Seguro querrá saber cómo te fue y qué hiciste en el día, ¡No es que sea tu amigo! solo que... creo que te vendría bien para conocerlo y cómo dirigir el negocio ¡Solo eso!—Está bien, ja, ja. Gracias Min-Jun...—Eh... Tranquila sí, lo que escuché es que iban a estar saliendo dentro de poco, ve rápido al estacionamiento público del hotel, seguro están esperando. SuerteUn Ford Sierra, algo dañado, oxidado y a ojos de cualquier persona "feo", se encontraba estacionado sin tanto problema en el estacionamiento público de un lugar de grandes lujos como aquel hotel de cinco estrellas. Apoyado en la puerta se hallaba alguien reconocible a cientos de metros en el lugar, aquel guitarrista casi que posaba con bastante calma dejando que el poco aire que pasaba moviese su cabello y cerrando sus ojos para sentir la brisa recorrer sus anchas prendas. Y con algo de jugueteo usaba el techo del destartalado auto para tocar una melodía sencilla que era acompañado por su cabeceo hacia delante y atrás. Disfrutando sin tanto problema el ritmoPor otro lado, la brillante Janet estaba sentada en el asiento de copiloto, usando el pequeño espejo roto del vehículo para arreglarse un poco el cabello. Aunque saltaba de vez en cuando al ser alcanzada por uno que otro resorte que llegaba a sobresalir.—¿Era necesario este carro?—« I've always hated dancing But I would dance with you ». ¿Eh? ¡Por supuesto, no te dejes engañar, esta es una belleza del 86!—Tras decir aquello le dio un un pequeño empuje a la puerta en la cual se apoyaba, aunque de manera humillante el retrovisor derecho se cayó de inmediato al suelo. Siendo recogido rápidamente por Draco-Son solo errores técnicos. Un poco de cinta americana y queda perfecta... eso espero—Ay Dios...-Sin pensarlo Janet se llevó la mano a la cara—¿Al menos esta cosa está registrada? ¡Auch!—Psss... eh, creo que sí no sé la verdad se lo compré a un tipo bastante raro en una chatarrera y lo trajo en grúa hasta aquí—El pelirrojo entró al carro viendo los compartimientos y buscando los papeles legales del vehículo, aunque fingió sorpresa al no encontrar absolutamente nada. Saliendo del carro—Hey, sabes a las afueras conozco un buen lugar que vende buena comida—Te pasas... genuinamente, como nos agarre la policía diré que no te conozco—Shh cállate—Oye eso es grosero...—Sí ya sé, pero escucho unos pasosDraco se alejó un poco del vehículo y vio por uno de los pasillos del amplio estacionamiento, notando cómo alguien llegaba y apenas notó el pelo rosa que brillaba con fuerza, soltó un grito que hizo eco por todo el estacionamiento, una muestra de completa alegría al ver a alguien que creía perdida en el laberinto de mármol y azulejos que era el hotel. Su grito fue con gran fuerza, logrando que la persona que se acercaba levantara con rapidez la mirada. Un suspiro fue soltado al aire y apresuró con fuerza el paso, casi como si quisiera correr de las garras de aquello que siempre le aprisionaba. Pero no había suficiente fuerza, en su interior sabía perfectamente algo "no estás lista", pero incluso con aquello en la cabeza no se detuvo ni por un instante y esas ganas de hundirse en un instante de libertad se intensificaron al ver cómo Draco saludaba a lo lejos. Acaso... ¿La estaban esperando genuinamente?—¡Draco, ya pude llegar!—Sus manos se agitaban en el aire mientras seguía sin detenerse. Estaba emocionada, no sabía la razón, tal vez solo por ver nuevamente lo que hay afuera del estudioAhora su nuevo colaborador la agarró en viaje notando que no parecía bajar la velocidad, la sostuvo en un abrazo accidental que casi lo tumba. Aunque un poco incómodo el momento ambos se separaron—Una disculpa—Melodie apenada por su "imprudencia" se inclinó en gesto de perdón. Y continuó-Creo que fue algo grosero de mi parte chocar contigo.—¡Chica cálmate!—La de cabello celeste salió en ese momento al escuchar el drama que parecía formarse afuera, y se hizo notar a lo lejos y acercándose con las manos en los bolsillos—¡No hay problema, hasta yo me emociono si salgo de ese lugar!—Janet se quitó sus lentes de sol, brindándole una mirada cálida a Melodie, la cual solo se encogió de hombros. Aquel acto solo hizo que la americana soltara una pequeña carcajada—Ay Melodie...—Se susurró a sí misma.—Vamos levanta la mirada, que viendo al piso no vas a caminar al carro ja, ja, jaDraco y Melodie siguieron caminando, intercambiando un par de palabras, aunque demasiado cortas para saber si era un tema en específico, y apenas la coreana vio el vehículo arrugó un poco la cara, tal vez se había acostumbrado a los lujos, a las limusinas caras, los asientos de terciopelo, a todo lo que representaba ser la número uno del K-pop. Draco por otra parte se jaló un poco sus mechones soltando un bufido, aunque fuera obvio el porqué ambas mostraban negativa al Ford en mal estado, él no conseguía captar la necesidad del rechazo.—Bueno, bueno. ¡Vamos a darle marcha a esto!—Dijo el guitarrista con entusiasmo, dando pasos largos hacia su carro—Ok... el carro no usa llaves—Tal vez sea porque no tiene ni siquiera el puerto para colocarla—Janet interrumpió a su compañero, señalando con su dedo donde debería ir la llave. Aunque lo único visible eran un montón de cables y trozos de plástico rotos y pálidos—Supongo que será... prender el carro a través del cableado—¡Oh que genial, como en las películas de ladrones y policías!—Sin esperar Draco comenzó a juntar los cables que viera hasta que uno dio una pequeña señal de vida—¡Wuju! esos son, pero parece que esta belleza necesita un empuje—Vio de reojo a Melodie y Janet de forma rápida, parecía que al Irlandés se le había encendido un bombillo en aquel instante—Creo que tengo una idea...—Dra-Draco... la puerta no tiene manija—Melodie no vio manera abrir el carro desde afuera y temía mancharseY solo bastaron unos pocos segundos para tener a las dos superestrellas empujando...—¡Vamos chicas que si seguimos esta nena prende!—El pelirrojo hundió sus dedos sin tanto problema en su cabello sacando una pequeña cinta de color negro, atando ambos cables para tener sus manos libres—Perfecto esto resuelve el problema... ¿¡Cómo van atrás!?-¡Me estoy llenando las manos de aceite!—Se quejó con asco la coreana-¡Tú cómo crees Draco! Ja, ja...—Janet sujetaba con fuerza la cajuela buscando avanzar en lo posible notando cómo poco a poco sus esfuerzos movían de a poco el vehículo, desvió su mirada viendo las complicaciones de Melodie, y le tocó el hombro para que la viera—Mira debes tomar de aquí... Y aquí... Así tendrá mejor agarre, además creo que tendrás mejor soporte si lo haces descalza. Al igual que yo.-Hmm... Es-está bien supongo—Dijo insegura Melodie, haciéndole caso en lo que dijo la de cabello celeste—¡Agh, creo que sí mejora un poco!Draco colocó sin miedo su mano en la palanca de cambios, metiendo segunda y facilitando el empuje de ambas chicas. Poco a poco notaba cómo el carro avanzaba más y más, hasta que llegó un punto donde sintió la vibración exacta que deseaba sentir, metiendo un clutch perfecto, soltando de inmediato las ruedas del motor y avanzando aún más, haciendo que Melodie y Janet aumentaran el paso, dando un trote suave. Quitó rápido el pie del embrague, y como si un dragón antiguo estuviese rugiendo el motor en ese instante prendió, pisó leve el acelerador aprovechando el impulso de ambas compañeras, dejándolas de a poco atrás.—¡Oh sí!—Draco con una felicidad incalculable empezó a darle golpecitos al volante, para luego sacar su puño por la ventana, dando vuelta por el estacionamiento un par de veces—¡Se siente tan bien, tan suaves las ruedas!—¡Hey Draco no te olvides de nosotras!—¡S-sí!—Melodie intentó imitar el "valor" de Janet de gritar, solo pudiendo soltar un intento entrecortado.—Listo... Venga suban—Draco se detuvo en frente de ambas, y abrió las dos puertas, la del copiloto y la de atrás para que no tuviesen complicaciones para entrar—Apenas salgamos de aquí... Tú, Melodie... Sabrás lo que es hacer algo con amor —Susurro en una voz bastante baja Draco