CAPÍTULO 12
Alexander.—¿Puedo tomar un vaso de esa bebida? — pregunta la voz del engendro.
Debe estar parado frente a mis escritorio con las manos detrás de su espalda porque se escucha muy cerca.
—¿Quién te dejó entrar a mi biblioteca?
—Toque la puerta porque eso hace la gente educada, pero como no recibí respuesta me atreví a pasar— si no hubiera lloriqueado abrazando a Bennett todo el vuelo a Londres diría que tiene es un anciano atrapado en el cuerpo de un niño.
—¿Todo el tiempo hablas así?
—Me asustas, eres un hombre malo.
Suelto una risa ronca. —¿Ya vas a llorar otra vez?
—¿Puedo ver a mi papi?
—¿Volkan? ¿Qué haces en la biblioteca? — la voz del adicto lo llama desde afuera. —Te pedí que te quedarás en tu habitación.
—Tu padre pronto estará muerto como tu madre— le ondeo un adiós mientras escucho como Bennett lo saca de la biblioteca.
—¿Vas a embriagarte todo el día? — pregunta el adicto cuando cierra la puerta detrás de él —Eso no va a solucionar el problema, Emma te dejó y tú se lo pediste antes. ¿Por qué te afecta ahora?
—Ella estaba en camino a Londres para reunirse conmigo, su vuelo privado llegó con toda la seguridad que le puse.
—Pues se arrepintió cuando no te encontró en Birmingham y ha pasado por mucha mierda en los últimos meses como para seguir persiguiéndote— me arrebata la botella de whisky, mis movimientos se sienten torpes por la cantidad de alcohol que he ingerido que ni siquiera trato de arrebatársela. —Necesita descansar, tuvo a tus hijos y te rescató de prisión, dale un maldito respiro.
—Necesito encontrarla.
—No vas a perseguirla, déjala tranquila, con Coraline estará a salvo.
—Ella no me dejó, Emma nunca me dejaría, voy a comunicarme con los conservadores rusos.
También me arrebata el celular
¿Cuántas botellas de alcohol ingerí para no poder arrebatárselo?—La separación les hará bien a ambos.
—La separación es una mierda.
—No te quiere cerca, probablemente se está replanteando su matrimonio.
—¿Por qué hablas tonterías? ¿Quieres que terminemos como Coraline y tú?
—Escuché toda la conversación entre Emma y tú. ¿Es cierto lo de James?
—Eres el menos indicado para pedirle explicaciones a Coraline después de meterte con su amiga, además, Alicia podría estar embarazada.
Pega sus manos a mi escritorio. —Meredith y el turco planearon esto, ningún día estuve consiente en Turquía, Alicia era la única cara familiar para mí, fue fácil estar con ella, pero estaba drogado todo los malditos días.
—Según Erick, Coraline comenzó a salir con James después de leer tu carta de suicidio.
—¿Nota de suicidio?
—Nunca la leí, después de ver los videos de ellos intimando, los eché del palacio, pero la nota sigue guardada en tu antigua habitación en el palacio Roe.
—Ese hijo de puta— gruñe —Jamás le escribí una nota a Cora, tenemos que volar a Dinamarca, necesito leerla.
—Te prohíbo regresar a Dinamarca, si vamos a volar será a Irlanda.
—¡Emma se fue! ¡Supéralo! — se escucha el dolor en su voz —Deja de beber y sigamos trabajando en el plan de la mafia, date una ducha, ebrio y drogado no vas a servir de nada en la reunión que tenemos con Logan, te ves patético.
—Estoy perfecto para mantener una reunión en las jaulas.
—Ni siquiera te puedes mantener en pie.
Mi maldita cabeza me está taladrando los putos sesos.
Emma no me dejó, ella estaba en Londres con mis hijos. Estiro la mano para tomar una nueva botella de mi colección, pero el estante está vacío, llevo todo el día bebiendo, ya me terminé el alcohol de reserva.
Me levanto para abrir mi colección privada, pero estoy tan mareado que me golpeo con el escritorio, pateo la madera quejándome con maldiciones, los trozos de madera se me clavan en las rodillas. —¡Puta mierda, muévete! ¿Quién puso este mueble aquí? — lo tiro con todos mis documentos encima y mi ordenador.
El crujido hace eco en toda la biblioteca. —¡Maldita sea contrólate! ¿Te volviste loco? — la voz de Bennett apenas se escucha con mis maldiciones. —¡No actúes como un ebrio imbécil! ¡El alcohol nunca te había afectado así!
El alcohol no, pero Emma sí, me siento de regreso en Nueva York cuando me disparó. Todo el maldito día ebrio, fumando porros, me jodió esa maldita separación y ésta se siente mil veces peor.
La forma en la que la necesito, la urgencia de verla que me consume cada hora que paso en el Score y el maldito deseo que brota de mi ingle a lo profundo de mi pecho, me fui de Irlanda porque sabía que me iba a seguir. ¿Quién la detuvo de encontrarme?
No hay nada que le impida a mi esposa elegirme. ¿O sí? Quiero ver a mis hijos, no tanto como a mi esposa, pero me preocupan mis herederos.
¿Por qué estoy admitiendo en voz alta esto? Me siento como un marica ebrio, sentimental, esta mierda no va conmigo. Me golpeo la nuca tratando de aclarar mi visión, no funciona porque estoy ciego.
¿Cuándo me quedé ciego?Muevo mi mano con mi argolla matrimonial y veo el oro brillar con la luz de la lampara. Frunzo el ceño.
Estás ciego idiota, recuérdalo.—¿Dónde coño están los inútiles de mis sirvientes? ¡Quiero a todo el mundo aquí! — rompo las botellas vacías de alcohol y saco uno de mis porros. —¡Wren! ¡Caterva! ¡Ethan! ¡Ida! ¡Vengan aquí pedazos de mierda!
La cabeza me da vueltas y no soy consciente de los sentidos que aún me funcionan, me estoy comportando como un Erick ebrio, siempre he tenido todos los aspectos de mi vida controlados.
Escucho como corren los sirvientes con mis gritos. Trato de caminar a la puerta para azotaros, pero caigo sobre mis rodillas y mi camiseta se queda levantada por todo mi torso.
El porro se me escapa de los dientes y me quedo con la cara enterrada en la alfombra.
Estoy hecho mierda. Escucho a Bennett ordenarle al servicio de limpieza levantar los cristales rotos, huele a sangre y puede ser la mía, pero eso no alivia mi maldita jaqueca.
—¿Quién de ustedes me empujo?
—Mi señor no se mueva, tiene una mano herida— esa es la voz de Octavian.
—No te me acerques basura— como puedo me levanto, el estómago se me revuelve, el alcohol empieza a hacerme efecto, voy a vomitar mi tapiz de diseñador.
—Nunca lo vi beber así, sólo en Nueva York— algún idiota habla en mi oído tratando de levantarme.
—Quiero mis camionetas listas y mi Aston Martin en la entrada, voy a reunirme con Logan.
—¿A dónde vas? ¿Apenas y puedes caminar? ¡No lo dejen salir bajo ninguna circunstancia! — Bennett me sigue.
¿La puerta del ascensor está a la izquierda o a la derecha? No hay mueble donde no me golpeé, odio estar ciego, odio tener los putos ojos cerrados como un cobarde y odio… me quedo inmóvil a mitad de la sala.
—¿Octavian?
—¿Qué desea señor Roe? — el asiático se acerca corriendo hacia mí.
Lo tomo de los hombros y vomito sobre toda su ropa con el ladrido de un perro de fondo. Empujan mi cuerpo en el aire, ninguno de mis sirvientes aguanta mi peso, pero el adicto sí, tiene músculos, ya no es un saco de huesos como en sus meses de rehabilitación.
Me empuja contra mi voluntad hasta las escaleras, por más que lo maldigo no me suelta, mi carácter apesta, le propino algunos puñetazos, alguno lo manda al suelo, pero cuando termina de lloriquear de dolor vuelve a llevarme hasta mi habitación.
—¡No sin Emma!
—¡Está en Irlanda!
—¡Emma! ¡Emma!
—¿Qué son todos esos gritos? —la voz de una mujer con un mal acento ingles viene a nuestras espaldas, es la rusa, lo sé porque odio su voz, me irrita. —¿El lobo está ebrio? La reunión con Logan es en menos de una hora.
—Si no tiene un coma etílico tendremos suerte, se bebió toda la reserva de whisky de la biblioteca— siento como ayuda a Bennett y apoya mi brazo sobre su cuello.
—¿Qué vamos a hacer Bennett? ¿Alguien tiene que ayudarnos? Jack no quiere vernos, está encerrado en una de las habitaciones.
—Hay que solucionar un problema a la vez, primero hay que poner el culo ebrio de mi hermano en su cama antes que mate a todos los sirvientes, ya me reventó la nariz de camino aquí, después iré a hablar con Jack.
—Huele fatal, vamos a tener que desnudarlo y ducharlo— dice la rusa con asco.
—Eso te gustaría ¿no? Desnudarme completo, pero no tienes tanta suerte niñata— volteo los ojos, pero ella me sujeta con más fuerza.
—Ningún sirviente va a poder controlarlo y tengo un ojo cerrado por el golpe, yo digo que lo aventemos a su cama y mañana se asee él mismo, llamaré a los kray de Logan para cancelar la reunión.
—El amo va a enojarse.
—Me importa una mierda mi padre.
—Yo puedo asear al lobo, con Logan siempre lo hacía antes de su cirugía, ya tengo práctica, sólo necesito que me ayudes a meterlo a la cama.
Tengo el recuerdo de Rebecca toqueteando mi cuerpo a su antojo durante mi encierro, las palabras de Dina me provocan la misma repulsión que esas caricias. Me avientan sobre el colchón.
—Es todo tuyo, voy a ponerme hielo en los golpes— dice Bennett antes que la puerta se azote.
Huele a perfume femenino, quiero vomitar otra vez, poco a poco Dina me gira en la cama y me quita la camisa. Pone sus manos en mis hombros y después en mi abdomen cerca de mi herida, sus manos se quedan quietas y no me quita otra prenda. —¿Qué miras?
—Todos tienen razón.
—¿En qué?
—Eres la versión joven de Logan, tienen los mismos rasgos, la mandíbula, la nariz, los ojos.
—Por eso lo dejé ciego, la perfección Roe empieza y termina conmigo— me encojo de hombros.
—Te voy a contar un secreto, tu padre te odia por quitarle el rasgo más importante de los Roe, los ojos verdes, lleva meses sin poderse ver al espejo sin quebrarlo, cambió todo el diseño de las casas de los treinta y siete para que no puedas traicionarlo.
—¿Por qué iba a traicionarlo?
—No confía en tu alianza, sabe que si aceptaste es porque algo quieres a cambio y quiere tener un plan alterno en caso de emergencia.
—¿Y cuál es el plan alterno?
Sin permiso se pone a horcajadas sobre mis piernas y escucho como traga con fuerza, lentamente pasa las manos por mis pectorales. —El turco— susurra en mi oído.
—Quítate de encima.
—Tienes muchos… tatuajes y más músculos que él, debes entrenar más de seis horas, lo noto por las venas que se marcan en tus brazos y hombros— recorre cada una de ellas con su dedo índice.
—No toques lo que no te pertenece.
—No te pongas difícil, sólo quiero ayudarte, trabajo para ti, deberías tenerme más confianza, gracias a mí tenemos a Jack en el Score — baja sus manos por mi abdomen y las pega en mi cinturón, deshace el botón y va por mi bragueta.
—Tuviste una vida corta.
—¿Por qué?
—Cuando mi mujer se entere que tocaste mi polla va a arrancarte las manos.
—No estoy cometiendo ningún crimen— su voz se vuelve un tono más agudo —Estás ebrio y vomitaste sobre toda tu ropa, es asqueroso, voy a ducharte y te meteré en la cama, la señora Roe va a entender que lo hice para cuidarte— busca el elástico de mi bóxer.
Acaricia con las yemas de sus dedos todo el vello desde mi ombligo hasta el borde.
—¿Es cierto que… que siempre te gustaron las mujeres pelirrojas? — su voz suena sin aliento.
—¿Quién te dijo eso?
—Alesha— responde al instante —Me dijo que desde hace años sólo elijes amantes que se parezcan físicamente a ella, que las pelirrojas siempre han sido tu debilidad y la de tu miembro.
—¿Y tú le crees?
—Me utilizó para escaparse de la mafia, pero revisando tu historial descubrí que tú y ella fueron amantes por muchos años— mueve sus dedos ligeramente —Yo soy pelirroja.
—¿Y te da curiosidad saber si tienes una oportunidad conmigo?
Todavía no me responde, pero ya me estoy carcajeando a todo volumen, mi risa no tiene humor, sólo un deje de burla por lo patética que acaba de sonar. Imagino a Alesha hablando con ella y mis carcajadas empeoran.
—¿De qué te ríes?
Me pongo serio empujando sus manos lejos de mi abdomen y su cuerpo de mi regazo con repulsión. — Eres tan patética como Alesha y cómo Rebecca— le clavo los dedos en las sienes.
—Estás ebrio, no sabes lo que dices, no me compares con ellas, trato de ser mejor persona de lo que era mi hermano.
—Estoy ebrio, pero en caso de que tu diminuta mente no lo haya notado antes con la forma en la que miro y deseo a mi mujer frente a toda la mafia— jalo su barbilla y la obligo a mirarme —Esta polla es de Emma y nadie la toca.
Busca soltarse de mi agarre, pero la sujeto más fuerte de la nuca. —Me lastimas.
—La única mujer que es mi debilidad desde que la ví por primera vez es Emma, mi verga se pone dura con sólo verla en la misma habitación que yo, soy adicto a sus tetas, a su coño, me vuelve loco que sea la madre de mis hijos, me calienta que lleve mi apellido, que tenga mi anillo matrimonial y que tenga mi tatuaje en su brazo.
—Ya basta, ya lo entendí, suéltame— se jalonea, pero no he terminado.
—Emma es mía— le digo con rabia —Y yo soy suyo, mi puta alma es suya, mi dinero, mi mafia, mis perversiones, todo lo que poseo, así que borra tu patética escena porque sólo le pertenezco a Emma Roe, eso hasta ebrio y drogado lo recuerdo.
—¿Te volviste adicto? Hueles a anfetamina como Bennett.
Le empujo lejos y a traspiés me quito el pantalón tratando de recordar en qué dirección está mi baño. Conozco el Score como la palma de mi mano, pero el alcohol me tiene aturdido.
Encuentro una puerta y parece que acerté porque a los pocos metros siento la tina. Abro el grifo esperando que se llene, me despojo del resto de prendas salpicadas.
No veo. Busco aclararme la cabeza, pero me pesa.
Me siento de nuevo en las jaulas durante mi infancia y adolescencia. Veo a Meredith, a Maya muerta, a Logan inyectándome anfetamina junto a Rebeca, esos demonios internos que nunca desaparecen poco a poco se van apoderando de mi mente aprovechando que estoy ebrio.
Cierro los ojos y dejo que el agua me empape.
Se oye un zumbido en la ducha, no es el grifo, no es mi celular, ni las tuberías, me quedo quieto tratando de percibirlo mejor.
¿Qué mierda? Subo mi mano izquierda a mi oído, donde tengo mi anillo matrimonial puesto.
Escucho el zumbido a la perfección, unos segundos después se corta.
¿Rebecca tuvo mi anillo durante mi encierro del MI6? Mi mente ebria quiere aclararse, pero no puedo. Salgo desnudo de la ducha y le hablo al primer sirviente que escucho.
—Prepara mis camionetas, voy a salir— me coloco el albornoz.
—Bennett dijo que no te dejemos ir— la rusa sigue en mi habitación.
—Yo soy el que da las órdenes, si no te mueves atente a las consecuencias, no estoy de humor para tolerar a nadie.
—Sin Emma no hay misericordia — le advierto con toda la rabia contenida — ¡Uden Emma er der ingen nåde.! ¡Pisk alle tjenerne fyrre gange!
—Enseguida mi señor — escucho el miedo en la voz de los criados.
Que en cada azote sientan el mismo escozor que yo. Bennett vuelve a tratar de controlar la situación, pero una vez que he dado la orden ya nadie tiene escapatoria, me siento a mitad de la sala mientras uno a uno, van arrodillando a los sirvientes para sus azotes.
—Y yo que creí que tu padre era el enfermo mental.
—¿Dónde está Jack? — frunzo el ceño, vagamente recuerdo que Bennett lo trajo después de infiltrarse en el Parlamento.
—No quiere salir de su habitación— Dina me arrebata la botella de las manos y se sienta a mi lado, no veo su aspecto, pero huele asqueroso, termino cambiándome de asiento —¿Qué estamos celebrando en esta fiesta?
—No alimentes la esquizofrenia de mi hermano — Bennett me arrebata el porro.
—El único esquizofrénico eres tú— pongo un brazo sobre los hombros de Jack —Mi esposa se fue a Irlanda.
—Si hablamos de esposas me fue peor que a ti y no estoy bebiendo— el adicto vuelve a arrebatarme el porro —La mía se divorció de mí y tiene una relación con un turco, dice que lo quiere, tienen muchas fotos juntos y quizá se casen… a la mierda, denme la maldita botella de alcohol.
¿El turco está interesado en Coraline? ¿Planeaba cenar con mi Emma y visita a la rubia de Bennett? —¿Qué planea ese cabrón buscando a mi esposa y a la tuya?
—Ex esposa.
Destapo un vodka y le doy un trago largo, Bennett la atrapa, bebiendo más que yo. —Sé que estás enojado porque Emma se fue.
—Emma no me dejó, niñata.
—Tengo una mejor idea para mejorarte el humor y quitarte el estrés— dice la voz femenina.
. . .
Algo lame mi brazo, después respira cerca de mi mejilla despertándome.
Me duele el cuerpo y tengo la garganta seca.
Hay alguien dormido en mi brazo y su cuerpo sudoroso está sobre el mío pegándose a mi torso desnudo, pero me siento aturdido para abrir los ojos. Huele a perfume barato de mujer.
Palpo su cabeza, tiene el cabello corto.
¿Ya amaneció? ¿Cuánto bebí anoche? Una de mis piernas está doblada y su rodilla envuelta a mi alrededor no me deja sacarla. Tengo pequeños fragmentos de lo que hice anoche, pero todos son muy cortos.
Estiro mi mano buscando mi celular y sólo encuentro algunas prendas de ropa que no son mías. Me duelen todas las extremidades y la zona de la ingle por la actividad física que realizamos toda la noche… frunzo el ceño aclarando mi mente.
—Te lo dije lobo, espero que la próxima vez confíes en mí, te quité todo el estrés— susurra Dina con voz soñolienta a los lejos —Y amaneciste de mejor humor.
Me rasco la nuca y percibo el olor a humedad. Se escucha el aullido del criadero de lobos de los sótanos subterráneos de las jaulas y el tintineo de las cadenas de los mugrientos encerrados.
Tengo semi puesto mi traje de Kray, no lo veo, pero siento las costuras alrededor de mis muslos. Esa cosa vuelve a lamer mi brazo, paseo mi brazo entre su pelaje y siento sus colmillos.
—Hasta ayer Dina no me había servido de mucho desde que la contraté— Logan también está aquí —Pero duplicamos la apuestas con los visitantes de anoche, ni siquiera esa bailarina de telares que me traje desde Irlanda me hizo ganar dinero como tú hijo.
Me doy cuenta que lo que tengo encima no es una mujer si no un cadaver y el sudor que moja mi torso es su sangre. Lo que me lame es un lobo de mi criadero subterráneo mientras se come el cadaver.
Me incorporo aún en el suelo, estoy en las jaulas de peleas clandestinas de Logan, reconozco el olor a muerto.
Tengo fragmentos de mis peleas nocturnas, de todos los hombres a los que maté anoche, la violencia de los atacantes, los gritos, el alcohol, la música, por eso me duele el cuerpo y la ingle por todos los golpes que me propinaron. Todavía siento los destellos de las luces neón del cuadrilátero.
— Cualquiera paga por verme pelear— mi voz está ronca acerco mi mano a la cabeza del lobo y lo siento venir sin ordenárselo.
Los lobos del criadero de la organización de los treinta y siete siempre van a conocerme. Este tiene una cadena gruesa alrededor del cuello y es medio metro más pequeño que los míos.
Son lobos de Logan, se siente la baja calidad y lo huesudos que están.
—Sí la casa va a estar llena todas las noches, puedo subir la tarifa de los asistentes.
—No te emociones, no será un evento recurrente, espero que hayas disfrutado del maldito espectáculo porque será el único.
—Tenemos casa llena ¿Tú qué crees? Artemisa hace buen dinero, pero no se compara con mi propio hijo.
—¿Quién coño es Artemisa?
—Mi nueva distracción, una bailarina Irlandesa, no habla, sólo entretiene, se está convirtiendo en mi favorita— jala la cadena de su lobo —No lo sueltes, no están domesticados, se comen todo lo que se mueve, hasta a mí.
Algún kray me levanta del suelo y me limpió la sangre con un paño húmedo. Estuve la noche entera peleando en las mismas jaulas clandestinas en las que me obligaron a matar desde los diez años.
— Espero que no seas tan imbécil para llevar a esa bailarina a todas tus reuniones privadas con los treinta y siete.
—Esas reuniones siempre me aburren, me encanta tenerla conmigo.
—Podría ser una espía. ¿El cerebro tampoco te funciona como la polla? — lo empujo para caminar entre sus kray ordenando que traigan una botella de agua mineralizada, jalo la cadena de su lobo y lo siento jalarme por el camino hacia arriba.
—Artemisa es muda, me explicaron sus condiciones de trabajo en Irlanda, no habla, ni se quita el antifaz, me gusta el misterio y me la he cogido como un loco — trata de seguirme el paso.
No me importa pasar delante de Logan, que sepan que su rango y el mío están a kilómetros de distancia, él está por debajo de mis sirvientes.
El diseño de su residencia es diferente, no recorro los pasillos por dónde me lleva el lobo.
¿Por qué lo cambió?Me guían hasta su oficina dónde hay empacadores de anfetamina sellando la primer carga del mes, puedo oír las máquinas trabajando. Las pilas de droga se hacen más cuando cierra la puerta.
Caminar entre Krays todavía me resulta extraño. —¿Desde cuándo ampliaste tu oficina?
—Desde que compre un cuadro que merecía estar sobre mi pared, ojala pudieras verlo hijo, lo envié a pulir esta mañana, pero siempre está sobre la pared izquierda— dice con burla —Estoy seguro que te encantaría, es lo primero que veo todas las mañanas, me ha provocado las mejores pajas desde que lo tengo.
—Ya no te funciona el miembro— le recuerdo con burla.
Lo escucho respirar hondo, ayer Dina me dijo algún secreto suyo, pero no lo recuerdo.
Los muebles también cambiaron, solían ser de cuero, ahora son acolchonados. Trato de averiguar si lo que huele en el aire es panqueques de azúcar, pero el olor a cigarro hace que se pierda el rastro.
— Anoche faltaste a la reunión, tenía a los treinta y siete miembros reunidos. Llevo semanas siguiéndole la pista a Meredith y tengo una lista de los lugares que más frecuenta y hasta el horario en el que ingresa.
—Eres patético.
De vuelta respira hondo, escucho como se aferra al cuero de su sillón. —Lo hice porque en alguno de esos lugares podemos atacar a la maldita y matarla, en esos lugares no va a acompañada del ministro Aslan.
—Meredith utiliza algo que llama “el muro de protección” ¿Lo has visto? — contengo mi risa abriendo una botella de agua —Olvidé que estabas ciego en Turquía.
—Pues tú eres el ciego ahora.
Es verdad. Rebusco en el bolsillo de mi pantalón el par de lentes negros que cargo a todos lados y me los coloco. —Espero que no haya resentimientos por ese… pequeño incidente.
—Yo te crie hijo, no hay resentimientos, así es la mafia, lo que importa es que estamos del mismo lado— dice con tanta hipocresía como yo.
—Meredith tiene a su seguridad privada, legaes de la mafia danesa, pero el muro de protección es diferente.
—¿Qué tienen de especial?
Me tomo una noche en Turquía notarlo. — Son todas mujeres.
—¿Mujeres?
—¿Eres sordo aparte de imbécil? — me froto las sienes —El rango que ocupe Meredith en la mafia danesa le da protección, pero no utiliza a sus legaes, sólo confía su vida en esas mujeres, son peligrosas, tengo grabaciones de ellas en el hospital del MI6, entraron como asociación benéfica llamada “Camaleones”.
—¿Para que mierda quiere una asociación?
—La utilizó para apoyar y ganar la candidatura del turco, tu problema principal debería ser terminar la alianza que tiene con él.
—El turco no me interesa.
—A mí sí y si quieres que tu plan de matar a Meredith funcione, quita al turco de mi camino.
Enciende un porro desesperado. —No tengo tanto poder para atacar al primer ministro de Londres, perdimos mucho cargamento atacándote en Dinamarca, estoy en número rojos hasta que se venda la primera carga del veneno de Jack en año nuevo.
—Véndeselo al gobierno de Irak.
—Ya lo he ofrecido en tres países diferentes, pero no tengo respuestas convenientes.
—¿Qué tiene de especial el veneno de mi primo?
Se ríe. —Cómo si fuera a decírtelo, me tomo años encontrarlo y obligarlo a trabajar para mí, nadie puede echarme a perder la venta, los laboratorios están sacando carga al mayoreo.
—Sería una pena que se perdieran miles de libras en ese veneno.
—Ya te dije que nadie puede arruinar la venta, nadie tiene la mente brillante de Jack.
Me paso la mano por la barbilla.
Está muy seguro que Jack no intentará sabotearlo. —¿Y sí Jack decide regresar?
—Lo tendré controlado— percibo su sonrisa.
—Como sea, ataca al turco.
—Ya te dije que no tengo dinero suficiente, toda mi inversión está en el veneno.
—Ya idearás una forma de hacerlo, no esperes que mi mafia te envíe cargamento hasta que desparezcas al maldito turco. Dina me informara de todos tus movimientos, hasta entonces no quiero tus estúpidas llamadas.
—Colocaré cámaras en todos sus residencias, te mandaré informado de sus movimientos.
—Ya vas aprendiendo.
Finalmente hago que pierda la calma, se pone bruscamente frente a mí. —¿Por qué haces todo tan difícil? ¡Si no te gusta mi forma de dirigir nuestra alianza siempre puedes quedarte detrás de mí!
Ladeo la cabeza imponiéndome con mi altura. — No se puede ir más detrás tuyo, tú ya estás en el límite de la escoria.
—Eres insoportable, maldito, te llamaré cuando tenga al turco en la mira.
Sonrío de lado, todo va conforme a mi plan, yo tengo a su hijo y si bien Logan no es competencia para él, me servirá para mantenerlo distraído de la búsqueda de Volkan y a Logan distraído de su propia mafia.
En cualquier jugada, yo salgo beneficiado.
—¿Por qué este cabrón actúa como si fuera el nuevo amo de la organización de los treinta y siete? — murmura un kray cuando salgo de la oficina.
—¡La reunión no ha terminado Alexander! — pega sus puños en el escritorio.
—Tengo una reunión más importante.
—¿Qué puede ser más importante que la mafia?
Emma y mis hijos.
El turco va a mandar a gente por Coraline con el secuestro de Volkan. —¿Cómo te mantienes en calma sin dispararle? — dice el adicto frente a mí y por error choco contra su cuerpo.
—¿Hace cuanto estás a mi lado?
—Desde anoche ¿Quién crees que te trajo a las jaulas de peleas después de beber? ¿Dina? Vengo con el cubre rostro, ninguno me reconoció.
—Cambió el diseño de su residencia.
—Hay zonas en las que no nos dejaron ingresar anoche, no esperaban nuestra visita, o está ocultando cargamento o a alguien— resopla —Como en los viejos tiempos dormimos en una jaula— se ríe —Voy a necesitar terapia después de esto.
—Si estás aquí ¿Quién diablos se quedó custodiando a Jack?
—No va a escaparse, me lo prometió, me juró que no pondría un pie fuera de nuestra puerta y estamos en el último piso del Score, no va a saltar por la ventana.
—Sólo por curiosidad ¿Cómo entrabas al Penthouse de Coraline?
Su cara se pone pálida. —Dile al chofer que acelere, mierda, ¡Acelera lo que puedas! ¡Mi primo debió escaparse durante la noche! — sus gritos hacen que la jaqueca empeore.
—Ya es tarde, le diste más de ocho horas para largarse.
—Ya nos costó seguirle la pista, después de esto no lo volveremos a ver.
Es probable, pero también… no dejo de reproducir en mi mente la conversación con Logan. — Quiero una bolsa de gomas comestibles en mi próxima reunión con los treinta y siete.
—¿Para qué? Nunca comes azúcar.
—Ahora sí.
—Lo que digas, pero no quiero dormir en las jaulas otra vez.
—No tenías que quedarte.
—En las jaulas— susurra muy bajo que apenas lo escucho —O en la oscuridad…
Siempre serás mi hermano.—Eres un idiota.
—Y tú un cabrón.
Por una milésima de segundo sonrío de lado, hasta que abro los ojos y todo sigue oscuridad.
—¿Te vas a comunicar con los conservadores rusos?
—No, no volvemos al Score, vamos directo a Irlanda.
—¿Cómo? ¿Vamos a Irlanda ahora?
—Sí — se incorpora en el asiento.
—Pero… ¿Y si Emma se quiere quedar?
No he pensado en ese escenario, me planteo muchas discusiones con mis conservadores por regresarla, por no informarme sobre su ubicación y sobre todo con esa vagabunda teñida, gritando. — Con el secuestro de Volkan el turco va a ir por Coraline.
—Carajo, dejamos seguridad con ella.
—No la suficiente.
—Mi hijo está en peligro.
—En el peor de los casos, será un intercambio de Aaron por el engendro, todos ganamos.
Mi broma no le hace gracia, mi esposa está protegida, pero no la quiero ni a ella ni a mis hijos involucrados en un ataque por varias semanas. No me saco de la cabeza que debe descansar, que Raven es un escandaloso cuando tiene hambre y que Kiara sólo deja de llorar cuando está en mis brazos.
Bennett se mantiene en el vuelo buscando la ubicación de Emma, el rastreador sigue marcando Irlanda, ordeno que envíen a Volkan a un ubicación protegida, escucho la desesperación de Bennett por aterrizar.
Todas las llamadas que realiza al Penthouse y al edificio se cortan. Lo hice bloquear la comunicación con mis conservadores para que Emma no me pudiera localizar en un par de horas en Londres, pero le está tomando tiempo reanudarla.
—El nuevo CEO de la cadena hotelera Hilton & Roe, Christopher Jones, dio una rueda de prensa dónde se le cuestionó si planea que sus hoteles entren en los diez mejores del próximo año— tengo encendido mi ordenador escuchando las noticias locales londinenses.
—Así Betty, varios inversionistas apuestan que los últimos hoteles ecológicos de Hilton & Roe que estuvieron a cargo de su anterior dueño podrían entrar en la categoría de los cinco mejores hoteles internacionales.
—Los hoteles “Emma Roe” patrocinados por Hilton & Roe han ascendido en puestos en el mercado internacional, no mencionaremos el nombre del anterior dueño por sus antecedentes penales.
—Este es un noticiero parcial y me atrevo a decirle a la audiencia que la cadena hotelera podría cambiar de nombre pronto.
—Sería lamentable, pero los hoteles “Emma Roe” pueden ser la última obra del ex arquitecto mundialmente reconocido, ahora criminal procesado del MI6, la DEA y el Pentágono americano.
—Podríamos presenciar el cambio de nombre en pocos meses, pero la cadena hotelera Hilton & Roe siempre será recordada como una de las mejores inversiones londinenses, sus hoteles ecológicos son el vivo ejemplo de
“el hombre muere, pero sus ideas jamás”.Hilton & Roe siempre será mi imperio y nadie dijo que Christopher Jones será el último CEO.
Cuando aterrizamos encontramos dos bloqueos del MI6 en las avenidas principales, Irlanda me está suponiendo un maldito dolor de cabeza, lo que menos necesito es encontrar a la demente de Sarah.
Lo primero que noto al llegar al edificio es que todo se haya en silencio y también me informan que el estacionamiento subterráneo está vacío. Bennett se desespera en el ascensor, casi empuja a mis criados cuando las puertas se abren.
—¡Cora! — grita empujando la puerta, si no se controla le va a dar un ataque —¡Cora!
Mis conservadores rusos no están aquí, me habrían recibido. Camino por todo el lugar, está en silencio como todo el edificio. —Revisen las cámaras de seguridad de cada piso, de inmediato.
—Enseguida señor Roe.
¿Dónde está Emma? Pongo a todos mis sirvientes a buscar en cada rincón del Penthouse. Por una fracción de segundo me siento de nuevo en Trafford cuando Emma desapareció de su apartamento.
—Se llevaron a Coraline y a su sobrino— esa la voz de Wren.
—¿Qué haces aquí?
—Mi señor— dice con voz temblorosa —El turco envió a agentes del MI6 a sacar por la fuerza a Coraline y a su hijo del edifico, también se llevaron a loca de su tía.
—¿Dónde está mi mujer?
—Sus conservadores rusos no están aquí, su esposa y sus hijos están en Londres, ella… ella me dio esto— pone en mi mano mi joya familiar,
el anillo de piedra verde —Llegaron a Birmingham, pero cuando no lo encontraron, la señora Roe me ordenó venir a Irlanda, llegue unas horas que el turco, pero no pude ayudar a la señora Gray.
—¿Dónde está Emma? — mi voz es un gruñido grave y toma todo mi control no matar a Wren sobre la alfombra.
—Va a encontrarse con el turco en una cena privada en Londres el día de su cumpleaños.
—¡Dimitry se llevó a Cora y a mi hijo! — los gritos desesperados de Bennett no son suficientes para aclararme la cabeza, lo único que proceso es lo que acaba de decir Wren.
—La señora Roe ya está informada que el ministro Aslan se llevó a su amiga, el mismo la llamó y los agentes del MI6 dejaron un mensaje para ella, quieren un intercambio de Volkan por Aaron — Wren vuelve a hablar —Su cena con él se acaba de volver su prioridad.
—¿En qué maldito lugar se van a encontrar?
—The Grapevine.
Bennett se coloca a mi lado con la mirada enojada.
Vamos por ese maldito turco.—Comunícame con Caterva en este maldito momento.
Escucho las teclas de Bennett moverse con desesperación por su ordenador, me habla de un registro de llamadas de mis conservadores rusos desde la noche que Emma llegó a Londres, Caterva fue el más insistente en llamarme.
La línea suena dos veces hasta que lo tengo respondiendo. —Hasta que responde el lobo, llevo horas y días jodiendo con tu celular, tú esposa nos sentó en una reunión privada y va a cenar con el Borah, le pidió mantener completa comunicación con ella— me informa de inmediato.
—Dame una razón para no matarlos a todos.
—La señora Roe está enojada, al principio pensamos que su cena sería de venganza, pero ahora que el turco tiene a su amiga, la está manipulando con ello, le exigió tener comunicación privada con él dos días antes de su cumpleaños.
Siento un calor desagradable recorrerme las malditas venas. —¿Por qué mierda envío el anillo familiar a Irlanda?
—Coño, me encantaría saber sus planes, pero no habla conmigo, sospecha que toda la mafia te mantenemos informado de sus movimientos desde que salió de Irlanda.
—¿Cómo los descubrió? Les ordené ser precavidos.
Se oye una puerta cerrándose y susurra más bajo. — ¿Cómo se puede ser precavido cuando le pusiste un grupo de afroamericanos como nuevos guardaespaldas? Sabe que la proteges incluso si no estás con ella, pero el cabrón detrás de toda la mierda no es otro más que el pordiosero.
—¿Cuándo se encontró con Erick?
—Cuando llegamos a Birmingham, él ha estado pegado a ella durante estos dos días, hablan en secreto y hacen llamadas todo el tiempo, yo no confío en ese hijo de puta. Les he tomado varias fotos, enseguida te las envío, que alguno de tus sirvientes te las describa.
Cuelgo la maldita llamada y obligo a Bennett a describirme cada pulgada de las malditas fotos, Erick se vuelve el blanco de toda mi rabia. Ese turco quiere a mi esposa, no le basto que su engendro la llamara madre.
Dejamos sellado del Penthouse de Coraline antes de ir rumbo al aeropuerto, doy dos ordenes primordiales antes de volar hacia Londres, la primera es encerrar al hijo del turco en las jaulas y la segunda comprar el maldito restaurante.
Bennett entra a las cámaras del parlamento, ninguna de ellas muestra al turco en las oficinas, sólo a Sarah deambulando. —Infíltrate en su residencia, los quiero vigilado las veinticuatro horas.
—No lleves a Volkan a las jaulas podemos llevarlo a Dinamarca.
—Voy a torturar a ese engendro peor que a su padre.
No se ve contento con mi decisión, al parecer era cierto lo que me dijeron en la prisión del MI6. Bennett se encariñó con ese niño. Aprieto el anillo verde en mi mano. — Ya sé dónde está el turco, tengo su ubicación exacta.
—Voy a matarlo— gruño perdiendo el control.
—No si yo lo hago primero— dice Bennett con la misma rabia que siento.
. . .
Es más, de media noche cuanto llegamos a la ciudad, cada vuelo me tiene con un dolor de cabeza, pero no me detengo, el primer lugar que quiero pisar ese el Grapevine, Blake ya está haciendo la negociación.
En menos de una hora ese restaurante lujoso es mío, con pocos millones de libras lo adquiero y de inmediato ordeno la revisión de las cámaras de seguridad hasta del estacionamiento.
Las primeras imágenes muestran a agentes del MI6 custodiando el restaurante desde hace unos días.
—Emma no se atreverá a cenar con el turco, puede ser una emboscada, todas las rondas que lleva haciendo el Mi6 es para mantener sitiado el restaurante, por eso o eligió.
Este es el restaurante preferido de mi esposa, hago caso omiso a los celos que me inundad imaginándola en la cena privada con el turco, justo el día de su cumpleaños.
—Cada paso en falso del ministro Aslan es un día menos de vida para su hijo.
—La estrategia cambio — me interrumpe Bennett—Si mi hijo está involucrado debemos ser más precavidos.
El embarque de armamento entra por la puerta de la cocina. El gran salón lujoso se ve opacado por la mafia, alcohol de marca, hombres tatuados, rapados escondiendo cantidades de droga por las bodegas. Quiero armas accesibles en los cuartos de limpieza, en la sala de vigilancia, en la misma entrada de los clientes.
¿Quieres cenar con mi mujer hijo de puta?Te voy a dar una maldita cena.El cumpleaños de Emma es en una semana. ¿El Borah cree que mi esposa va a cenar con él? Primero le corto la bolas. Caterva se comunica conmigo cada hora, los conservadores llaman a diferentes horarios.
Sigo los movimientos de Emma en Birmingham y ninguno ha descifrado lo que se trae entre manos con Erick.
Traigo al nuevo equipo de vigilancia, las cámaras son cambiadas por unas nuevas de mejor tecnología, también el servicio completo hasta en el área de cocina, lleno los nuevos puestos del restaurante por mis sirvientes.
Hay una habitación separada por los pasillo donde ordeno instalar el centro de vigilancia de veinticuatros horas del restaurante completo. Bennett envía la señal de las cámaras a mi propio celular.
Después de varias horas trabajando juntos ni siquiera me molesto en ocultarle mi mayor plan al adicto, mis conservadores rusos lo conocen, pero debo tener un aliado un poco confiable durante esa puta cena.
—Octavian llamó, me dijeron que Christopher y Erick estuvieron en el Score por la tarde.
—¿Qué diablos hacían ahí?
—Querían verte, pero el papá de Erick se estaba comportando de forma extraña y no demoraron en irse, lo último que vio Octavian fue que desapareció por el corredor, Erick no dijo mucho.
Frunzo el ceño. —Señor Roe— nos interrumpe uno de los sirvientes —. Está todo listo.
〘 〙Emma.Recojo una de las pelotas de esponja de la alfombra y la arrojo lejos de Niles, la sigue con la vista, pero no la sigue, me mira como si hasta el mismo supiera que perseguir una pelota es estúpido para un lobo.
Mis lobos podrán llevar moños atados a sus cuellos, pero no dejan de ser bestias. Se que en los criaderos personales de Alexander comen restos de… prisioneros de nuestra mafia.
Erick está mostrándole la ciudad a mis bebés por el ventanal de hotel, me siento culpable de dejarlos a su cargo toda la mañana, pero anoche no pude dormir pensando en Cora. Dimitry se la llevó a ella y a Aaron.
Va a querer negociar por Volkan, la cena es mi única oportunidad de equilibrar la balanza. No le hará daño mientras nosotros no dañemos a su hijo, ese fue el mensaje que le dejó a Wren en Irlanda.
Caterva está leyendo un periódico viejo sobre la mesa del desayuno, se ha pasado todo el día haciendo llamadas y desapareciendo en el lobby del hotel. Me quedo mirando el ventanal. —No debería preocuparse tanto mi señora, lo peor que el turco puede hacerle a Coraline es matarla— dice con poco tacto.
A veces odio que sea tan directo. —Se nota que el cariño de Alesha lo heredó de ti— Erick se acerca besarme las mejillas. —No tocará a Coraline por Volkan, todo va a mejorar una vez que cenes con él y le instales los micrófonos.
Raven sonríe cuando me ve y lo lleno de besos colocándolo sobre mi pecho. Su cuerpecito se amolda al mío y lo pongo bajo un rayo de sol. No me doy cuenta que Erick no está haciendo fotos hasta que se le escapa un flash.
—¿Bennett ya está enterado de la situación de Aaron?
Mira sobre su hombro a Caterva y me guía con su cabeza a un roncón apartado. Baja la voz incluso cuando estamos solos. —Hablé con Wren anoche que fui al Score y todos están jodidos— contiene una risa —Quiero decir que todo va conforme al plan, aunque lo de Cora lo empeoró, vamos por buen camino, confía en mí y en mi padre.
—No quiero que el Borah involucre a Cora en el secuestro de Volkan.
—Era su niñera, es un hombre de la mafia, tendremos suerte si regresan los tres a salvo.
Si la tía Mary muere no sentía pena, no es mi prioridad rescatarla.
Falta poco más de una semana para mi cumpleaños, el mensaje del Borah fue claro, no me llamará hasta ese día, quiere negociar los términos de la libertad de Volkan por la de Cora y quiere mantener comunicación privada conmigo dos noches antes de mi cumpleaños, en una videollamada.
¿Y si Christopher no hizo bien su trabajo? ¿Y si alguien del Score lo vio? Sólo me queda confiar y esperar. Me quedo sumida en mis pensamientos mientras Raven cree que comerse mi mano es el mejor manjar del mundo.
—¿Sabes que te hará sentir mejor y no pensar tanto en Cora? — me toca la mejilla —Ir de compras con tu amigo que recientemente heredó millones y dejar que te compre todo lo que quieras de una tienda extremadamente lujosa.
—No me apetece salir.
—No tienes opción, no irás con esos harapos a la cena de tu cumpleaños, Maya no lo habría permitido— su voz se corta por un segundo —Y yo hago con el dinero de mi esposa lo que ella haría.
Todavía lleva su anillo matrimonial, no quiero que vuelva a beber como cada noche.
—No deberías gastar tus millones, mi cuenta bancaría es más grande que la tuya— trato de levantarle el ánimo y funciona porque, aunque se ve triste logro que sonría y cargue a Kiara sobre su hombro.
Desde que conoció a los mini Alexander no ha dejado ni un segundo su rol de tío. —Esto es fenomenal— saca unos lentes negros —Pasamos de ser simples empleados a millonarios, el sueño de muchos en esta tierra.
Toma uno de los portabebés dobles para colocar a los mellizos. Prácticamente me arrastra fuera del hotel por la ciudad, no me acostumbro a los cuatro guardaespaldas nuevos, todos con lentes negros y trajeados, pero mirando a todos lados.
Temo que se echen sobre cada ser humano que respire a dos metros lejos de mí. E comportan igual que Caterva, hablan por teléfono en cada parada que hacemos. Cómo si la gente de Birmingham se fuera a acercar a una mujer que viene custodiada por más de seis camionetas negras y guardaespaldas de más de un metro noventa.
—Si cruzamos por la séptima avenida en Selfridges y logramos que tus guardaespaldas no vean que nos reunimos con Dina será de mucha ayuda, ella se puede escabullir en la tienda, pero la van a reconocer.
Mierda. A simple vista Erick y yo somos dos nuevos millonarios gastando en lujos estúpidos, incluso cargamos en conjunto a Raven y a Kiara, pero no son simples compras. Entramos en Selfridges y de inmediato la dependienta no hace una demostración de las marcas más lujosas que encontraremos en la ciudad.
A lo lejos veo a Dina con una gorra negra y una chaqueta de cuero, esta cerca de los joyeros. De reojo miro a mis guardaespaldas respirar casi en mi nuca.
—¿Serán los verdaderos hombres de negro? Porque actúan como ellos ¿De dónde coño los sacó Alexander? — Erick los mira con miedo.
Me quedo parada en una exhibición de joyas en oro blanco, me llama la atención la colección de brazaletes de piernas que caen en eslabones, son joyas preciosas, recuerdo lo que dijo Erick del vestido azul… a Alexander le gusta.
—¿Tienes lo que pedí? — me acerco lentamente a Dina que agacha la cabeza para que no se vean sus mechones rojos, tiene el cabello recogido en trenzas.
—La dependienta te entregará una joya y debajo de la caja lo tienes— mira ambos lados con miedo —Lo único que deben hacer es abrir el programa que discutimos por mensaje y colocar los códigos… no puedo quedarme mucho tiempo.
—¿Bennett lo sabe?
—Joder, no— se pone pálida —Si alguien se entera estoy muerta, por favor, no digas nada.
—Lo pensaré, pero no prometo nada— le sonrío como puedo.
—Llegaste justo a tiempo— Erick pasa la cabeza sobre mi hombro —Anoche estuve en el Score ¿Es verdad que pasaste la noche espiando a un Roe? Octavian me lo dijo.
Dina se pone roja desde el cuello, sus pecas se marcan más. —No— dice indignada —Yo no… mi… señora Roe, le juro por mi vida que sólo estaba ayudando, no estaba desnudo, había sirvientes en toda la habitación, Bennett estuvo ahí todo el tiempo, él me lo advirtió, hasta me amenazó de muerte — me mira con miedo.
—¿De qué hablas mujer? Octavian dice que tienes algo por mi hijastro. Me dijo que tú y Jack se besaron— Erick mueve las cejas de forma insinuante y Dina se pone más pálida.
—Jesús que… que alivio— se toca el pecho — Te… te referías a Jack, no al lobo— tartamudea expulsando el aire y cierra la boca de golpe.
En ese instante capto su mirada de miedo hacía mí. Se tensa con mi repentino silencio y comienza a retroceder, siento que me arden las mejillas de una forma nada satisfactoria. Los ojos de la rusa se hacen grandes y tartamudea una disculpa antes de echarse a correr entre los pasillos de la tienda empujando a la dependienta.
Si no estuviera sosteniendo el portabebés doble de los mellizos Dina estaría cerca de visitar a Tyler. Erick tiene los ojos muy abiertos, no dice nada, la dependienta me entrega la caja con la joya.
Hago una última compra que Erick no aprueba, pero no opina al respecto, incluso de camino a la camioneta prefiere mantenerse silencio. Saco la caja de la joya y busco debajo, hay una pequeña memoria grabada como A. R.
Al llegar al hotel se la entrego a uno de los empleados de nuestro hotel, de inmediato enciende el ordenador, Erick se pone a mi espalda cuando el empleado me cede su lugar, en las pantallas hay al menos cuatro mapas en tiempo real.
Un punto rojo se mueve sobre el mapa de Londres.
—Esto es a lo que yo llamo, no juegues con Emma Roe— Erick sonríe de lado mirando la pantalla.
Esto va de acuerdo al plan, pero no dejo de repetir lo que dijo Dina y no puedo dejar de apretar los dientes.
En la cena del Grapevine dos hombres se van a morir.
¡Hola sexys!¡Esto se prendió! *Se va corriendo*Feliz cumpleaños a las sexys que nacieron en Febrero.¡Los amo tres millones!-Karla.