CAPÍTULO 5
Rescate parte IIEmma.No hay con exactitud nombres de las personas que murieron en Londres por nuestro Raptor. Bennett lleva dos horas intentando ponernos en comunicación con Wren en Dinamarca.
Cada día que pasa odio más al Borah, debió morirse cuando lo apuñalé. Si mis opciones son limitadas actuaré hasta en la medida más desesperada, pero mis planes siguen siendo los mismos.
De Irlanda no me voy sin Alexander.
—¿Erick venía en el Raptor? — me pongo a la espalda de Bennett viendo como hace llamada tras llamada.
—Todo confirma que sí, pero como estuvo hace unos días en la subasta de Hilton &Roe espero que no haya volado a Dinamarca en esa fecha, Wren te llamara en una hora a ti y a los conservadores rusos para darles todas las especificaciones.
—Estoy muy preocupada por Erick.
—Lo único que nos queda es esperar, el Borah tiene al sistema aéreo del MI6 muy alerta.
—El maldito está trabajando por la seguridad de Londres más de lo que Sarah ha hecho en su tiempo como teniente, lo que es irónico siendo un mafioso.
—¿Y qué tan lejos ha tenido que estar Coraline de él para fines de la mafia? — carraspea poniendo la vista fija en su ordenador como si el tema no importara.
—Bastante cerca, se ha convertido en la niñera de su hijo por los últimos meses y el niño la adora.
—Volkan es un buen niño, es educado y honesto, en Turquía solía a jugar con él, le tengo afecto— frunce el ceño —Pero eso no es a lo que me refiero, Coraline parece estar acercándose al turco de forma no profesional, mensajes, llamadas— lo miro con una ceja arqueada y se encoje de hombros —Lo pregunto por el bien de la mafia, un paso en falso y el turco nos descubre.
—No te traje a Turquía para que inicies ningún tipo de movimiento con Cora, lo hice porque no hay lugar más seguro para quedarnos que aquí.
Mentirosa. Me acusa mi subconsciente, pero hago oídos sordos. Cora está rehaciendo su vida y quiero que siga por ese camino por su bien y el de Aaron, además su carrera como pintora sigue en ascenso.
—Lo tengo todo muy claro, mi trabajo en la mafia no interferirá en mi vida privada, cosa que no tengo.
—No la lastimes más de lo que hiciste al divorciarte de ella— susurra algo por lo bajo que no escucho y tampoco lo repite —Ha sufrido estos meses y finalmente está reconstruyendo su vida.
—Yo quiero hacer lo mismo con la mía, no tengo intenciones de insistir en lo que desde el principio fue el peor error— se levanta bruscamente y camina a la cocina a prepararse un café.
Actúa con tanta familiaridad en este Penthouse que es imposible que Cora o la tía Mary tarden tanto tiempo en descubrirlo. En cierto punto me siento culpable por traerlo, pero mi mente es una contradicción constante a mi corazón y el Bennett de antes sigue rondando en mi cabeza.
—¡Estamos en casa! — La puerta se abre y Cora entra con bolsas de compra y con Volkan de la mano y Aaron en brazo — Estos pequeños son los mejor portados en la tienda de arte, incluso hicieron algunas ventas.
— Te prometo que cuando mi papi regrese compraremos alguna de tus pinturas Coraline y la colgaremos en nuestro Topkapi— dice Volkan quitándose los guantes y colocándolos adecuadamente sobre el sofá.
— Te venderé todos los cuadros que quieras cariño.
Volkan le da las gracias y se acomoda en el sofá quitándose el abrigo como si fuera un adulto. Bennett tienen razón, el niño es muy pequeño, pero también muy educado.
—¡Sexy! Traje rollitos de canela recién horneados de mi tienda favorita— agita la bolsa de papel en alto y Aaron se ríe con las mejillas llenas de pintura marrón, Bennett se queda inmóvil en la cocina y aunque no se le ve el rostro puedo jurar que sonríe como su hijo.
— Me muero por probarlos, todos los días hablabas de ellos que deben ser excelentes, pero todavía no te he visto comer ninguno.
— Es que yo ya no como rollitos de canela señora Emma.
Cuando menciona mi nombre los ojos de Volkan me buscan en la sala de inmediato y no tengo tiempo de irme cuando me mira de lejos muy sorprendido. — ¿Mami? — dice levantándose del sofá.
Los ojos de Cora se abren mucho y se inclina a él. — No cariño, ella es mi mejor amiga — trata de explicarle, pero el niño sigue viéndome con ojos brillosos. — Vino de visita y se quedará aquí con nosotros unos días ¿Quieres que te prepare unas galletas para la cena?
—No quiero galletas Coraline, quiero a mami— repite el pequeño extiendo los brazos hacia mí.
—Ven aquí— corre emocionado y me inclino para poder abrazarlo con mi brazo sano, entierra su cabeza en mi hombro mientras le acaricio las mejillas.
—¿Puedes quedarte un poco más que la última vez? — pide el niño tocando mi cabello —Para que papi pueda verte.
—Cariño, yo no...
—El Borah llora en tu alcoba mami y no me gusta ver a papi triste— pide emocionado y Cora se pone a nuestro lado mirándolo con pena.
— Al menos ya sabemos que el maldito tiene sentimientos— dice alguno de la organización a mi espalda y como es evidente es Caterva, siempre directo y sin importarle el tono en el que lo dice.
— Si te ve se pondrá feliz ¿Puedes quedarte y podríamos jugar al monstruo otra vez? Tengo una nueva colección de autos que me regalaron la cuidadoras en Turquía.
Mi corazón se encoje, saber que Sarah mató a su madre frente a sus ojos y verlo tan indefenso, es sólo un niño, ahora que tengo a mis hijos imaginar que pasaran por ese dolor es insoportable para mí.
—Coraline es muy bella, pero no cómo tú— se abraza a mi cuello como si lo fuera a dejar.
—Volkan— lo aparto con cuidado —Yo no soy tu madre cielo.
—Mira cariño, ella es una mujer hermosa que se parece a tu mami— Cora me apoya sosteniendo a Aaron que mete la mano dentro de la bolsa de rollitos de canela —Su nombre es Emma. ¿Entiendes cariño?
El niño juguetea con mi cabello y sonríe. —Ya entiendo, es como el Borah, que no es papi, pero sigue siendo el Borah y Emma no es mami— hace un gesto de guardar un secreto.
—¿De que hablas? — Cora lo mira con el ceño fruncido.
—Hablo del Borah que está enamorado de Coraline. ¿Verdad Aaron? Aaron lo conoce mejor porque dice que es su padre ¡Él nos lo dijo! ¡Dijo que eres muy hermosa y que te ama! — grita Volkan saltando y una tos se alza en la cocina.
— ¡El hacker se está ahogando! — me levanto con cuidado cuando Bennett pone sus manos sobre la encimera teniendo un ataque de tos. Caterva corre a golpear su espalda, pero su ataque es más fuerte.
Lo toma por la espalda y hace presión en su abdomen hasta que la tos va disminuyendo poco a poco. —Ese hombre tiene muy mala suerte, cada día le sucede una nueva desgracia, anoche tuvo un... un tipo de accidente, no importa, mientras recuerdes que Emma no es tu madre Volkan.
—Esta bien, Coraline.
—Y no puedes decirle a tu padre que estoy aquí— pido también.
—Eso no es correcto— el niño nos mira a las dos —Los secretos son de gente con poca educación, las mentiras no son apropiadas
—¿Cuántos años tienes pequeño? ¿Cuarenta? — Cora le revuelve el cabello —Ve a jugar con Aaron, pronto prepararé la cena y les pondré las pijamas para que juguemos a los pintores.
El niño corre por el pasillo mientras Aaron gatea detrás de él por la alfombra, pero Cora lo levanta para quitarle la pintura de las mejillas. La llamada con Wren se conecta en ese mismo instante y Bennett corre de regreso a su escritorio para ponernos en contacto.
Nos informan cada uno de los nombres de los miembros de la mafia que venían en el Raptor, estoy tan asustada que se mencione a Erick, por último, pero ni siquiera ha viajado a Dinamarca desde la muerte de Maya y es lo único que agradezco de esa maldita intervención.
—La intervención del Raptor no estaba prevista mi señora, teníamos todo planeado, pero el ministro Aslan tiene al MI6 trabajando día y noche en cualquier área de Londres y en la escala al país nos interceptaron.
—¿Qué informes tienes de Rebecca?
—La General Hilton está en un nivel de mando similar al del ministro después de su exitosa misión en Dinamarca y sigue manteniendo el apoyo total del Pentágono— explica — Habrá pronto una reunión en el Parlamento inglés para los informes de seguridad del ministro, ella deberá estar aquí el próximo mes.
— ¿No está en Londres?
— Ha estado viajando fuera del país constantemente los últimos días, no hay reportes de ella en Londres.
— Ella está en Irlanda, es la única que tiene acceso a la base del MI6 además del Borah— susurra Bennett mientras ingresa su nombre a la base de datos de la base.
—Quiero la ubicación exacta de la base.
—Está en Donegal Irlanda, es un condado pequeño y solitario— Caterva lo pone en el mapa en el ordenador, donde aparecen fotografías de las calles y lugares turísticos de la zona.
—Es imposible que llevemos a cabo la misión de rescate de mi señor sin el Raptor y la tripulación que vendría en él, tendremos que esperar un día más en la ciudad mientras Wren viaja a nosotros— interviene uno de los conservadores.
—Entonces reformulemos el plan original, estamos en Limerick, con un vuelo de cuatro horas máximo y los otros asesinos de mi señor, estaremos en dos días en Donegal atacando esa base del MI6— concuerda otro conservador.
—No esperaremos tanto tiempo.
—El Borah o la General Hilton, quién sea de los dos que dio la orden de interceptar a nuestro Raptor, sabía exactamente lo que hacía mi señora.
Siento que me duele la cabeza, que de repente todos los golpes que he cargado por días comienzan a hacer efecto en mi cuerpo, pasamos más de tras horas encerrados en reunión tras reunión, no puedo más.
Cuando los conservadores rusos salen con la decisión tomada que seguiremos a mi orden me siento más desesperada que cuando llegamos al país. Dejo caer mi rostro en mis manos mientras escucho el sonido de las teclas de Bennett.
—La ubicación de mi hermano va a cambiar pronto, vi que hicieron muchos movimientos en las cámaras de su celda últimamente, hay lapsos dónde se mantienen apagadas hasta por un par de horas, es probable que, si no logramos sacarlo de esa base esta noche, lo trasladarán a otra ubicación y eso sumará más semanas de búsqueda si los camaleones del MI6 saben que intercepté su base de datos.
— Como Dylan.
— Exactamente y dado que odia a mi hermano ese ni parapléjico dejaría pasar la oportunidad de que borren su ubicación para que no lo encontremos.
Como puedo regreso a mi habitación donde están mis bebés, tomo mi celular con los hombros tensos, pero situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, miro con rabia el número del turco y presiono el ícono de llamada.
A los tres tonos responde. —Emma— su voz suena ronca y un poco aturdida.
—Tenemos que hablar de alianzas.
—Acabo de tener un pequeño accidente, mi cabeza está un poco aturdida. ¿Qué es exactamente lo que quieres?
— Quiero saber todo de Rebecca Hilton, cada paso, cada vuelo que ha tenido, nadie la ha visto por Londres después de tu conferencia de prensa como ministro.
—Eres una mujer directa, aunque no me sorprende.
—Me mentiste.
—No sé a lo que te refieres.
—Sabes más de lo que aparentas y me debías un favor, no cumpliste tu palabra.
Se queda en silencio unos minutos y aprovecho para tomar mi abrigo cuando Caterva asoma la cabeza desde la puerta haciéndome una señal para hablar afuera. Lo sigo entregándole el celular a Bennett cuando coloca el altavoz.
— Cena conmigo.
— ¿Qué?
— Tienes muchas preguntas por hacer y yo muchas respuestas que darte, pero no será por llamada como resolveremos este asunto, así que cena conmigo mañana por la noche, no importa en qué lugar estés, yo vuelo directamente hasta allí Emma Brown.
— Emma Roe — lo corrijo.
— No suelo utilizar apellidos que son despreciables, esa familia quemó mi Topkapi en mi última fiesta. Mi última oferta para ti es la cena que te ofrezco, piénsalo muy bien porque soy un hombre que no pide las cosas dos veces.
— ¿Dónde está mi marido?
Escucho su sonrísa del otro lado. — Cena conmigo y te lo diré.
Aprieto los puños hasta que mis nudillos se quedan en blanco. —Está bien, cenaré contigo.
Caterva gira su cabeza tan rápido que puede fracturarse, me mira con el ceño fruncido. El resto de conservadores rusos del pasillo me miran expectantes, pero no doy explicación alguna.
—No te arrepentirás, soy un hombre bastante complaciente con mi compañía femenina de la noche — su voz se pone ronca.
— Pero será a mi manera, yo llegaré al lugar, no quiere verte hasta entonces.
— Mañana por la noche en el restaurante The Grapevine en Londres.
—¿Cómo sabes sobre ese restaurante?
—Me gusta conocer los gustos de las mujeres que me acompañan.
—Perfecto, hasta entonces.
—Estaré esperando nuestra cena con ansias, Emma.
Termino la llamada y Bennett desconecta el móvil de su ordenador. —Idiota, tu seguridad web debe ser una porquería turca, rastreé la llamada, el Borah está en Donegal, aquí en Irlanda, como lo habíamos previsto.
—Entonces a trabajar.
〘 〙Alexander.—¿Qué mierda hacen aquí? — trato de quitarme el cinturón de seguridad —Dijeron que el Raptor fue interceptado en Londres por la madrugada por la seguridad aérea, todos quedaron muertos. ¿Estás segura de que las camionetas traen la insignia de mi mafia?
—Ninguna lo trae.
—No es mi mafia.
—Uno de los pelirrojos de las camionetas delanteras se parece mucho a Caterva, uso lentes de contacto, pero no soy imbécil ya te lo dije, estamos rodeados, tengo que sacarte de aquí o el amo me matará.
Escucho como apaga el motor y rebusca en los bolsillos de los asientos. Me palpo el pecho sintiendo que me quema, me desabotono un poco la camisa.
—¿Qué te pasa?
—Bajemos por el lado izquierdo, iremos directo a la zona de empleados que mencionaste antes.
—Imposible, está a más de cincuenta metros de distancia, nos costará llegar ahí sin que nos disparen, no sé si lo olvidaste, pero estamos en el puto territorio del MI6, con el Borah enojado, la demente de Rebecca jodiendo y tu padre a punto de matarme si no te saco ileso, hoy debe ser mi maldito día de suerte.
—Deja de quejarte niñata, estás en la mafia no en un trabajo de niñera.
—¿Quejarme? Logan va a matarme, mi hermano ya está muerto desde hace mucho, ya no tengo mucha protección en la organización de los treinta y siete, desde que ella me traicionó... no vale la pena hablar de esa mujer que sólo me utilizó
—Me irrita tu voz— me palpo la sienes —Tienes un comunicador directo con alguno de los treinta y siete, utilízalo y que nos saquen hasta la salida sur para evitar a los agentes del Mi6, esta base no es muy grande apenas tiene siete pisos y dos subterráneos.
—¿Cómo sabes todo eso? No te dieron recorrido por el lugar.
— Estamos en Irlanda no en Londres, el mecanismo de defensa cambia, ya lo he analizado muchos meses antes.
—¿Para qué?
—Haces muchas preguntas, enciende el maldito comunicador y dame un arma de alto calibre.
—Eres peor que tu padre— siento el metal de un calibre de al menos .357, quizá un Magnum, paso los dedos por la punta y el gatillo, definitivamente, es uno.
—Aquí Dina Makova en uno de los Jeep del fondo, placa X- 23 - RT— habla en susurros —Estoy con el lobo, pero no tenemos espacio suficiente para salir del estacionamiento, necesitamos una escolta de Krays que nos guíen fuera de la base por la salida sur.
—Veo el jeep— responden en la otra línea.
—Yo también, estoy camino— responde otro kray.
—Tenemos el jeep a unos quince metros cerca de las lámparas del jardín, quiero que salgan por el control de seguridad trasero, el amo te envía un grupo de quince Krays de inmediato, trataré de que se comunique contigo directamente. ¿Me copias Dina?
—Entendido— se escucha el clic de los seguros.
—¿Qué clase de blindaje tiene el auto?
—B7.
—Maldita sea, mantén la cabeza gacha porque si empiezan un tiroteo nos vuelan la cabeza en un segundo, aleja tus brazos de los vidrios y átate el maldito cabello.
—¿Porqué?
—Porque eres pelirroja, cualquier francotirador te nota a metros de distancia— me reacomodo los lentes negros y cargo mi revolver mientras la escucho moverse torpemente por la camioneta.
—No tengo una maldita banda de cabello.
Hay unos leves disparos a un par de autos lejos de nosotros, el crujido de vidrios se va acercando — Silencio— jalo su brazo para que se agache lo más que le permite el asiento.
Se abre a puerta de repente y comienzo a disparar directo al hombre. —¡Abre tu puerta! — fuerzo a la rusa a bajarnos por el lado del piloto y nos agachamos mientras le disparan al Jeep reventándole todos los vidrios delanteros.
—Si... si esta gente es de tu mafia ¿Por qué demonios no te irías con ellos? — jadea la rusa a mi izquierda mientras nos desplazamos entre auto y auto.
—Sigue caminando.
—¿No quiere ver a tu mujer?
Nos arrastra por el pasto sintético de antes y siento que se me clavan algunos vidrios en la rodilla. Empujo mi cuerpo adelante, pero choco contra su espalda. —¿Por qué no te mueves? Debemos avanzar.
—No quieres que ella te vea en esta condición ¿Me equivoco? No sólo estás mal herido, te han torturado por días, tienes el cuerpo y el rostro molido a golpes— susurra —¿Fue ella? ¿Fue Emma a la última persona a la que pudiste ver antes de quedarte ciego? ¿Y tus hi...?
—Sigue avanzando— la interrumpo y seguimos el recorrido, puedo oír los gritos de Rebecca todavía.
—Veo a los Kray a unos metros de nosotros, pisa con cuidado, estamos en una zona de escalones, el amo viene con ellos y traen el nuevo armamento de Rusia, estamos a salvo de quien sea que viene a armar un tiroteo.
—¡Hijo! — escucho la voz de mi perro personal.
—¿Quiénes son?
—Todavía no hay reportes de su identidad, las camionetas negras no tienen ni insignia, ni placas, tampoco han disparado, nosotros no nomos lo que buscan, debe ser el turco, algunos de los asesinos que fueron vistos tenían pinta de filipinos, muchos de mis criados sugieren que es un ajuste de cuentas.
Siento que me cambian el revolver de la mano por un arma más pesada. —Sea lo que sea, mejor largarnos del lugar, es una base pequeña fácil de explotar y no quiero lidiar con el ejército irlandés.
—Como digas hijo, pero me importa poco que maten a algunos kray si con eso consigo que le vuelen la puta cabeza a la impertinente de Rebecca, la maldita casi me estrangula, recojan el cargamento robado.
—La salida sur es más rápida a la carretera del aeropuerto, cortarás cuarenta y cinco minutos más si evitas las calles de la ciudad— respiro hondo con el dolor de cabeza peor que antes —Quiero siete camionetas con armamento en la puerta norte y el resto detrás de nosotros inútiles
Un carraspeo me irrita en la espalda. — ¿Son ordenes de un prisionero lo que estoy escuchando? — alguno de los treinta y siete suena burlón.
—¿Eres sordo además de imbécil? ¿Te lo repito con un tiro en la cabeza?
—¡Cierra la maldita boca hijo de puta! ¿Qué es esto Logan? ¿Ahora obedecemos las órdenes del lobo como si no fuera un maldito traidor?
—La pregunta más estúpida de la noche— bostezo esperando mi arma.
—No pienso darle indicaciones a nadie hasta que estemos en Londres.
—Pero amo.
—Silencio, mantengan la zona segura, el lobo se va en mi camioneta personal, escoltaremos a nuestros invitados hasta el aeropuerto de la ciudad y despegaremos en una hora hacia Londres.
—Cuarenta y cinco minutos, ni un minuto más— lo corrijo —. No esperes a que pongan sobre aviso al ejército, con la gente que trajiste de Londres no es suficiente para la cantidad de Mariscales que hay en la zona.
—Escucha pedazo de mierda, estoy tolerando todas tus malditas exigencias por compasión, pero no trates de tomar el mando que no te corresponde— huelo su colonia y siento su rostro pegado al mío — Mis métodos ya están planeados, se roba el armamento y nos largamos en una hora.
—Tú plan es brillante— ladeo la cabeza sarcástico.
—Está todo controlado, es un lapso de tiempo que Rebecca no podrá arruinar.
—Ese plan es una porquería, estás desperdiciando tiempo valioso, pero también podemos sentarnos a embriagarnos para esperar a que esos filipinos nos ataquen en lugar del maldito turco, no pienso aportar nada a una estupidez tan grande.
Se ríe ronco y me toma del cuello del traje barato. —Si tienes un problema con mis métodos, quédate atrás como el resto de la escoria.
—Creería en tu intento de amenaza si no estuvieras como perro necesitado rogando mi atención a tu mafia por meses, ni siquiera eres capaz de matarme— sonrío de lado —Tanta humillación es patética, eres mi trabajo de caridad Logan, no te sientas tan importante.
—Mide tus palabras porque mi paciencia tiene un límite, hijo, no quieres volver a mis jaulas después de tantos años.
—Nací y crecí en ellas, soy el hijo del infierno, me consumieron los demonios desde niño junto a mi hermano, ese lugar es el paraíso para mí, pero antes de volver a pisarlas pondré al turco dentro de ellas— sonrío de lado.
—Suenas como un maldito demente.
—En cuarenta y cinco minutos despega el maldito avión y el que no aborde se muere— advierto y lo escucho sonreír conmigo.
—Carajo, esta alianza va a ser mejor de lo que pensé, vuelves a casa hijo— me estrecha la mano —Que todos nuestros planes siempre sea a beneficio de ambos, los mejores Roe.
—Somos lo único bueno que le queda a nuestra familia— le estrecho la mano de vuelta.
—A moverse hijos de puta, todos a los autos, olvídense del maldito armamento que podemos robar de la base.
—Tengo a los mejores proveedores rusos de nueva imagen que no pudo encontrar la DEA, la mercancía que transportan tiene mejores armas que esta porquería, en menos de un mes nos reabasteceremos.
—Perfecto, me hace falta entrar en el mercado ruso para expandir las alianzas de contrabando de la organización de los treinta y siete— encienden el motor del Jeep y a los pocos segundos estamos carretera abierta —También queremos expandir las casas de damas de compañía del país y te quiero a mi disposición en la toma decisiones de tu lado arquitecto, dado que conoces mejor el plano en el que se desenvuelven.
—No dudes de mi capacidad ¿Es este el Jeep en el que usualmente te transportas?
—Siempre es el mismo, cada vez que estoy en Irlanda o el mismo modelo en Londres, así como tu debes tener el mismo modelo de Aston Martin en cada país donde están tus ex cadenas hoteleras, eso lo heredaste de mí.
—¿Por qué hablas en pasado de mi cadena hotelera?
Se ríe. —La subastaron hace días, hubo muchos compradores interesados, pero te traicionaron tus malditos trabajadores, Christopher Jones y su hijo se largaron con el imperio que construiste por años y el gobierno se la entregó en bandeja de plata.
—¿Qué mierda dices?
—Han pasado muchas cosas en Londres, pero la subasta de Hilton & Roe fue la mejor traición de los que se decían tus amigos, sólo se confiar en tu sangre.
—Erick no me traicionaría de esa forma, es un antiguo conocido.
—Todos están corrompidos, la muerte de la gacela lo debió dejar más idiota de lo que ya era y se le subió el poder a la cabeza, junto con su padre armaron un plan y te quitaron tus preciados hoteles, ahora están a su nombre, felicitaciones— se burla otra vez y siento el enojo nublarme.
—Hijo de perra traidor, te voy a encontrar y a matar.
—Deberíamos trabajar en encontrar también a Meredith, ella apostó mucho por tus hoteles, estaba casi desesperada por conseguirlos, no dudes que conoce muy bien al turco, el día de la firma del parlamento la adicta estaba presente y posando en todas las fotos con el nuevo ministro.
—Las camionetas lo siguen de cerca amo, recibimos reportes de los autos filipinos de la base del MI6 y siguen estacionados esperando la salida del turco, confirmamos que no éramos su objetivo— se escucha la voz de alta voz del auto.
—Que se mantengan vigilando hasta que el despegue de nuestro avión se haya confirmado.
—Deberían apresurarlo, la General Hilton no tiene interés en los filipinos, pero perdió la cabeza por el miembro del lobo, está armando a un grupo de agentes del MI6 para que los sigan hasta el aeropuerto.
—Estamos a quince kilómetros de llegar, nuestro piloto está listo, tendrían que salirle alas a la General para poder llegar. ¿Hay noticias del estado actual del ministro Aslan?
—Rebecca no ha dado un comunicado oficial, su equipo de seguridad lo mantiene resguardado, está siendo intervenido por el equipo médico de la base, presenta una contusión grave en la cabeza.
La mención de la escoria turca hace que me reviente la cabeza de enojo. —Si los filipinos no atacan al turco que lo hagan los kray restantes— digo y Logan concuerda mientras entramos al estacionamiento del aeropuerto donde el ruido de las hélices de algunas avionetas privadas de los turistas interrumpe la conexión de la llamada.
Comienzan a bajar el poco armamento que lograron robar del la base del MI6 mientras el piloto prepara el despliegue. Dado que no hay interrupciones ni amenazas por parte de las camionetas negras que rodearon la base del MI6 el vuelo será comercial.
Dina me informa que el aeropuerto no es privado como lo habían previsto, hay trabajadores civiles por todos lados y monta cargas que ayudan con el avión de personal.
Los retrasos comienzan desde que hallan al piloto encargado muerto y el avión de los treinta y siete dañado de todos los servidores.
—Consigue abordaje de civiles en los vuelos privados o a este paso la demente General nos seguirá el paso— ordena Logan cuando sus inútiles criados pierden el tiempo limpiando el cadáver del piloto.
—¿Dónde está el piloto de reserva?
—Muerto, maldita sea. Ni siquiera hay rastros de mis kray por aquí, parece un suicidio porque tampoco hay rastros de pelea por el avión, pero si anfetamina por todos lados, quiero a dos kray revisando la parte trasera del jet, es imposible que está porquería no avance más.
Cuando la voz de Logan se aleja, palpo donde se sienten los restos de sangre fresca, pero no hay ni trozos de vidrio quebrado.
—Si quieres mi opinión...— siento a Dina a mi izquierda.
—No.
—Sólo es una observación, estamos en Donegal, uno de los condados más tranquilos de Irlanda, el piloto era un kray asesino y aparece muerto, la bolsa de anfetamina está por la mitad, pero la sangre es fresca, sin duda, se mató.
—Dame la bolsa de anfetamina.
—No es momento para colarse, pero si quieres más, cualquier kray te puede proporcionar una gran cantidad, aunque me parece uno de los hábitos más asquerosos del ser humano, si la vas a aspirar prefiero esperar afuera, no quiero ese nauseabundo olor sobre mí.
Meto mis dedos sobre la sustancia, algunos de los granillos son más finos que otros, diría que son extremadamente finos y si estaba empaquetada no hay razón para esa textura si no tuvo tiempo de alinearla para aspirarla.
—¿Tienen reserva de la anfetamina de David Wall? ¿Todavía la consumen? — le pregunto a la rusa.
—No, cuando el MI6 la extrajo, se llevó toda la reserva, Rebecca es la única que nos proporciona miseras cantidades cada vez que quiere como te inyectaron.
Está es anfetamina de David Wall, a reconozco porque el adicto llegó con varios empaques a Dinamarca hace unos meses antes de su desintoxicación. Veinte minutos más tarde se ha conseguido un vuelo regular en lo que nunca he estado.
El olor es nauseabundo y los irlandeses que hacen del servicio de catering ni siquiera caben por los estrechos pasillos. Casi me golpeo la cabeza con los gabinetes de mediana estatura de esta cosa que es todo menos un vuelo.
Me sirven un vaso de agua mineral al momento de abordar, me irrita que sea un vuelo comercial como cualquier otro, la mitad de los pasajeros son ingleses comunes, se dividan los vuelos entre el resto de Krays que se quedan en la ciudad.
—¿Por qué tarda tanto el abordaje? Por cierto, odio volar me da nauseas, cuando era niña vomitaba al menos seis veces— Dina está sentada a mi lado y va moviendo los dedos desesperada en la ventanilla y me contengo de no asesinarla esas mismas malditas seis veces que menciona —El amo está enojado.
—Nuestro piloto de vuelo privado está muerto y esto es lo único bueno que se encontró en este condado olvidado por Dios, tengo más ratas en las jaulas que los habitantes que hay en este agujero— se sienta a nuestro lado y estoy por matar a todo el mundo de estar montado en esta porquería.
¿Quién diseña un plan para hacerme pasar por cosas de pobres?—Amo, si no quiere que la General Hilton frustre nuestra salida de Irlanda lo mejor será salir en este avión, es el vuelo más cercano que se consiguió, matamos a varias azafatas, pero no se hizo más.
—¿Qué otra gran estupidez lograron tus kray?
—Aproximadamente en una hora haremos una escala en el aeropuerto que está a veinticinco kilómetros de Limerick antes de salir del país, porque el motor no resiste vuelos largos, después saldremos del país.
Me río sin humor, esto es una broma de pésimo gusto. No hay reservas de sus jet y sus pilotos están muertos, y hay anfetamina de David Wall en uno de los cadáveres... —Sigue creyendo que la avería de tu jet es una maldita coincidencia.
—Rebecca quiso retrasar nuestra salida, pero deje a mi grupo de Krays en el estacionamiento y armarán un tiroteo en cuanto la maldita llegue.
—Si no nos encuentra primero en Limerick, esto podría ser una distracción planeada, pero para nosotros, Rebecca tiene acceso al sistema aéreo del MI6— susurra la rusa y por primera vez dice algo con coherencia.
—Cierra la boca niñata, estoy trabajando en contactarme a Londres — la calla Logan mientras me ofrecen whiskey escocés barato que han diluido con agua.
La altitud hace que mi dolor de cabeza sea insoportable la maldita hora del vuelo, hay un perro de un pasajero ladrando cada segundo y la rusa sigue golpeando sus uñas contra la ventana mientras Logan fuma un porro.
—¿Puedo ofrecerle una bebida caballero? — una mujer me toca el hombro.
—No.
—Tengo postres dulces también— su mano baja lentamente por mi brazo y lo aparto con asco. —No seas exigente, no pude dejar de verte desde que abordaste, el baño privado está en la cubierta trasera y este uniforme se quita fácilmente, me encanta enrollar las piernas en algo musculoso y no soy ruidosa— susurra en mi oído.
—Pues mi arma sí— le apunto a su garganta y la escucho contener su grito de horror —Y el seguro también se quita fácilmente y a mi me encanta llenarle de plomo el cráneo al que me irrite.
—Lo siento señor, sólo estaba ofreciéndole el... el servicio de... de comida del avión, no era mi intención molestarlo.
—Ya lo hiciste.
—Le suplico que me disculpe. ¿Puedo ir a atender a los otros pasajeros?
Escucho como se arrastra por el estrecho pasillo sollozando, este vuelo es mi infierno en esta tierra, mis millones rondan en mi cabeza cada vez que el olor a pueblerinos inunda el aire filtrado.
—Ya hay autos esperándonos en Limerick, tengo un nuevo piloto que nos sacará de Irlanda, el vuelo es privado, nada comparado a esta suciedad— es lo único bueno que dice Logan cuando el piloto de acento ruso hace aterriza en la ciudad.
Las escaleras se despliegan y pasamos el armamento hasta los autos que nos llevaran a la zona privada de abordaje donde tiene el nuevo vuelo preparado.
—Estamos lejos de la ciudad.
—No hay atascos nocturnos en Limerick hijo, ten paciencia por el vuelo, el piloto fue recién agregado, Rebecca se quedó en Donegal— baja el capote de la camioneta para que abordemos. —Es un trayecto de pocos kilómetros.
—La línea de Krays, sigue por la ruta izquierda, no quiero más retrasos a Londres— ordeno mientras la rusa se acomoda en los asientos traseros.
—El piloto confirmó nuestra llegado amo, todo está listo para nuestro abordaje— Dina habla a mi espalda y se escucha como teclea en un dispositivo.
—¿Qué ruta es la mejor niñata?
—Mi dispositivo está activo, y según el mapa del satélite que marca, diríjase a la ruta de la salida norte para evitar algunos semáforos en la ciudad, es bastante tranquila, me gustan las calles.
—Sirve de algo y sincroniza todos mis dispositivos con los de mi hijo para que...
Mi cabeza se azota contra la ventanilla del auto cuando Logan derrapa el volante maldiciendo en una de las curvas de la carretera cuando una camioneta negra nos impacta de frente.
—¡¿Quién es ese hijo de perra?!
—¡Viene de frente amo! — nos embisten de nuevo y el grito chillón de la rusa me ensordece cuando el peso de la camioneta nos vuelca por la acera y se estrella en una de las luces de trafico quebrando el cristal delantero.
El golpe del cuerpo de Logan me da directo en el hombro, rodamos tres veces hasta que el motor se agrieta. La sangre corre por mi frente y sin rastro de mis lentes gotea hasta mi barbilla.
Mis oídos quedan dañados con un zumbido intermitente, siento el brazo de la rusa en mi hombro, pero no respira, está inconsciente con las manos atrapadas en el cristal roto y su cinturón de seguridad fuera de su lugar.
—¿Qué mierda? — jadea Logan a mi lado antes de que los Kray comiencen el tiroteo.
—¡Embistieron la camioneta del amo! — se escuchan a lo lejos los gritos.
Bajo la mano buscando mi arma, pero no la encuentro —¡Mierda! ¡Es un camaleón! ¡Carajo! ¡Agáchate! — me empuja abajo cuando un hombre alto con el rostro cubierto y vestido de negro se pone en el capote de la camioneta y apunta directamente a los restos del cristal disparando.
El blindaje retiene la mayoría de las balas, pero no la resistencia. ¡Empuja los asientos y trata de abrir la maldita puerta! — mi voz suena ronca, el golpe en la cabeza me tiene aturdido.
—¡Empuja! — Logan patea conmigo hasta que la puerta se abre y cae al suelo tosiendo desesperado por el humo que emana del motos, me sostengo una costilla que siento fracturada y encuentro mi maldita arma debajo del asiento y disparo a la dirección del capote.
Logan saca una metralleta del mismo lugar y dispara a gritos a todo lo que se mueve mientras se levanta con el torso lleno de sangre de la rusa. Aprieto los párpados forzándome, pero la cabeza me da vueltas.
Me limpio la sangre de la nariz y mato a dos de los asesinos que nos embistieron. Logan tiene a una mujer muerta a sus pies. Se escuchan motores, demasiados para ser solamente mi puta imaginación.
—¿Dónde están inútiles? — habla por el comunicador.
—¡A unos metros amo! ¡Siga el láser rojo! Esta mierda no es un simple tiroteo... tratamos de proteger su camioneta, pero nos embistieron a nosotros también desde las curvas.
—¡Quiero a todos matando a estas ratas!
Logan y yo caminamos hombro a hombro, llegamos a la zona de los kray, siguen matando a las ratas, pero se mueven con agilidad —¡Amo! ¡Hay dos camionetas intactas lejos de la curva!
—¡Iremos a ellas!
Apenas hemos caminado unos pocos metros cuando un maldito auto lleno de Krays explota a pocos metros de nosotros. Giro la cabeza tratando de entender que es esta mierda.
La anfetamina de David, el piloto muerto... No fue un retraso, querían que viniéramos a Limerick.
Me da una luz en la cara y siento que me falta el aire por la explosión. —¡Muévete imbécil!¡Carajo! — empujo a Logan para levantarlo, pero siguen disparándole a los autos, son francotiradores.
—¡Llévense al lobo a las camionetas! ¡De inmediato! — Logan recarga el armamento, pero unas luces nos deslumbran de nuevo.
—¡No te muevas hijo de perra! — grita una voz femenina que me hace perder la respiración y el equilibrio, trato de voltear el rostro a todos lados, pero no sé dónde está.
—¡Dije que se lo lleven de inmediato! — Logan me insta a seguir caminando.
—¡Te lo advertí! ¡Aquí se mueren todos si no me entregan a mi marido! — grita Emma y no ha terminado la amenaza cuando otro de los malditos autos de la curva explota. — Dræb dem alle!
El calor de la explosión se siente desde aquí. Asfixió a uno de los kray que me guía y paso entre dos que hay en las camionetas, pero un disparo de lejos y con una presión exacta los mata al instante cuando impacta en sus cráneos.
Un francotirador bastante experimentado.—Mi señora hemos quemado la base del MI6 en Irlanda— reconozco la voz de Caterva en un comunicador de uno de los cadáveres.
—¡Quiero a Rebecca muerta! — el grito de Emma le helaría la sangre a cualquiera.
Las camionetas de Donegal no eran filipinas. ¿Planea quemar el puto país completo?Varios de los kray arremeten contra mi antes de que cualquiera de mi organización se acerque lo suficiente, pero hay dos de mis asesinos contra sus kray en un instante. —¡Mi señor! — las voces son algo que no reconozco por los golpes.
—¡Disparen a las camionetas de la curva! — ordeno regresando por la carretera.
—Cómo ordene mi señor.
—Alto, no tan rápido— un arma se pone en mi cabeza —Mi hijo se va conmigo, toda esta mierda se acabo en Dinamarca— se ríe, pero hace un quejido de dolor al instante —Esta se terminó esa noche, así que les sugiero que den la media vuelta y se larguen al infierno, a mi hijo me lo llevo yo.
—Todos los francotiradores apuntando al lobo— dice uno de mis asesinos cuando no me muevo.
—No lo toques— dice Emma de forma pausada a lo lejos y escucho la desesperación en su voz.
—Él aceptó irse conmigo voluntariamente y estoy tomando lo que es mío, así que no retiraremos de forma pacífica y dejaron este tiroteo en el olvido, no— se burla —No llores Emma, perder frustra, pero te repondrás en unos años.
—Hagan que mi esposa retroceda— le ordeno a uno de mis asesinos, pero mi garganta raspa cada que hablo, estoy replanteando su seguridad, pero no ver lo dificulta.
—No, no, no— Logan se vuelve a reír —No me mires, así y tampoco des un paso más o lo mataré — le advierte con el arma en mi cráneo.
—Si le tocas un solo cabello bombardearé el país entero y te mandaré al infierno.
La carcajada es instantánea. —Tenemos un trato hijo, no lo olvides— susurra para mí —Yo soy el diablo cielo, él es mi hijo y hago con él lo que me plazca.
—Recuerdo haberte dicho que a mi hermano no lo tocas— le revientan una metralleta en el cráneo desatando un tiroteo de sus Krays.
Me giro lentamente a la voz a mi izquierda con el ceño fruncido.
Me empuja con su hombro de forma burlona y asfixia a los kray que nos rodeaban uno a uno poniéndome un arma en la mano. Puedo disparar, pero me aturde reconocer esa voz.
—Te tengo hermano— susurra extendiéndome la mano.
No la tomo, tampoco mantengo el arma, la lanzo al suelo. —¡Cubran a mi señor!
¿Dónde está Emma? Me quema el pecho y ya no puedo respirar, apenas y puedo caminar, las contusiones de mis costillas me están matando. Uno de mis asesinos me guía por la carretera a lo que supongo son los motores de mis camionetas.
—¡Retirada! ¡Tenemos a mi señor!
Escucho su jadeo antes de poder analizar donde está. —¡Alexander! — la desesperación en su voz casi me dobla, escucho como corre, se escuchan como pisadas torpes como si no pudiera sostenerse.
—¡Mi señora su pierna!
¿Su pierna? — ¡Alexander! ¡Alexander! — los gritos de Emma son desgarrados.
Su cuerpo impacta con el mío sorpresivamente antes que pueda detenerla.
Pero no hay cosa que yo pueda detener de esta mujer.
Mi alma entera es suya.
Puedo respirar otra vez, la parte que me arrebataron en Dinamarca revive otra vez. Aprieto mis parpados con más fuerza que antes —Emma— mi voz sale desgarrada y su agarre se aprieta contra mí.
Siento algo como un cabestrillo en uno de sus brazos y aunque trato de apartarla para tener idea de lo que es me impide soltarla. Su ritmo cardiaco esta desbocado, se siente igual al mío.
Quiero que note mi ceguera, pero no parece importarle nada más en este maldito momento.
Mi debilidad gana y miss manos la aprietan con más fuerza como si nos fundiéramos mientras entierro mi rostro en su cabello absorbiendo todo su olor, quiero caer de rodillas aquí mismo. Mi apariencia es lo peor que puede ver u oler, en las condiciones en las que me tenían encerrado, debe ser nauseabundo para ella y más con la sangre que traigo encima
Trato de apartarla usando más fuerza que antes y logro apartarla unos centímetros—¿Qué haces en...?
Toma mi rostro poniendo su boca con la mía con desesperación cortando cualquier cosa que iba a decir. Pasea su nariz sobre la mía suavemente y esta vez soy yo el que la besa porque sin ella se me acaba la vida.
Sonríe sobre mi boca, su ropa debe estar empapada de sangre por mi culpa —Te amo, te amo, te amo— repite constantemente dejándome perplejo con su mano enterrada en mi cabello.
No puedo más, a la mierda los planes y mi enojo por mi ceguera. — Eres mi vida nena.
Dejo salir el aire contenido mientras mis rodillas finalmente ceden y la llevo conmigo, sus lágrimas mojan mi rostro mientras besa todo el horror de golpes que trae mi rostro sin detenerse a mirarlos asqueada.
—Te encontré cariño— pega su frente a la mía y roza su boca conmigo otra vez —Ya podemos terminar la frase como apostamos en Dinamarca— se ríe llorando en silencio.
La tomo de la barbilla —Mit alt nena.
—Mit alt cariño.
¡Hola sexys!¿Qué teorías tienen de este capítulo?Logan y Alexander parecían muy sospechosos.¡Estoy en mi era Karlalove para que celebremos que Tentación llega a librerías de Londres en Noviembre!¡Los amo tres millones!-Karla.